Issue
Section
Editorial
How to Cite
Ramírez, L. M. (2009). Ortotanasia y distanasia. Archivos De Medicina , 9(2), 95-96. https://doi.org/10.30554/archmed.9.2.1309.2009
Download Citation
Dimensions
How to Cite
Ramírez, L. M. (2009). Ortotanasia y distanasia. Archivos De Medicina , 9(2), 95-96. https://doi.org/10.30554/archmed.9.2.1309.2009
Download Citation
Show authors biography
Most read articles by the same author(s)
- Luis Miguel Ramírez, La Investigacion Cientifica Experimental , Archivos de Medicina : Vol. 14
- Luis Miguel Ramírez, traumatic brain injury , Archivos de Medicina : Vol. 3
- Luis Miguel Ramírez, Acerca del prefijo “Neuro" , Archivos de Medicina : Vol. 10 No. 2
- Luis Miguel Ramírez, Maltrato infantil , Archivos de Medicina : Vol. 10 No. 1
- Luis Miguel Ramirez, Los viruses , network or the humanidad , Archivos de Medicina : Vol. 9 No. 1
- Luis Miguel Ramírez, La Medicina del Siglo XXI , Archivos de Medicina : Vol. 15
- Luis Miguel Ramírez, IV CONGRESO NACIONAL DE MORFOLOGÍA , Archivos de Medicina : Vol. 8 No. 1
La ORTOTANASIA (del gr. orthós, recto, -derecho, correcto-; thanatos, muerte), o muerte correcta, precisa no alargar la vida por mecanismos artificiales. Muchos enfermos requieren asistencia respiratoria, circulatoria, alimentaria y eliminatoria por medio de cánulas o sondas idóneamente instaladas en los sitios precisos para ayudar a prolongar la vida de aquéllos. Este procedimiento garantiza, en parte, un soporte, pero no el alivio del dolor que pueda soportar el enfermo. Asimismo, la decisión voluntaria, previamente considerada por el paciente, o la familia de no aplicar tecnología médica compleja y costosa o de retirarla en el tiempo prudente en el paciente concluyente no exime a éste de síntomas algésicos o dolorosos que, en muchas ocasiones, no puede expresarlos o el médico percibirlos.
En el primer caso todo el personal médico, general y especializado, y paramédico deben responsabilizarse de toda la atención mínima y máxima que requiera el enfermo. Es necesario evitar la negligencia médica o la distracción burlona de enfermeros, enfermeras o auxiliares. No se deben prescribir medicamentos innecesarios que “justifiquen la atención privada y la estancia en la institución” o satisfagan la vanidad seudoboyante de la economía inope de la familia. Ningún sentido tienen los exámenes paraclínicos de alta tecnología si el clínico de turno ha precisado con antelación la patología del enfermo terminal. Ni qué decir tiene acerca de las maniobras físicas o de posición que provocan más dolor y molestia que alivio al paciente. Ojalá que los profesionales especializados, afectados de procesos virales, tengan la precaución de usar tapabocas para evitar otro mal de aquel que pretenden tratar en el paciente concluyente. Si los enfermos se quejan y piden ayuda por medio de sus familiares, no tratarlos de “mimados”, “difíciles” o “poco colaboradores”. Frente a estas circunstancias no se puede olvidar que se trata de enfermos finales a los cuales hay que colaborar con dedicación, sinceridad, responsabilidad y esmero.
Article visits 2637 | PDF visits 621
Downloads
Download data is not yet available.