image


Editorial

Qué significa publicar en revistas académicas

La investigación contemporáneamente no es ya una actividad de genios solitarios, aislados en sus laboratorios, es una actividad pro- fundamente comunitaria que no puede entenderse al margen de esos colectivos que conocemos como comunidades académicas. Los tiem- pos del mito del genio aislado han quedado muy atrás, tanto como los tiempos en que Minciencias (entonces Colciencias) dividía el puntaje de los productos publicados entre los investigadores participantes, con lo cual fomentaba la rivalidad hostil y el individualismo de los investi- gadores. Pero estas son historias del siglo pasado.

La imagen contemporánea del investigador es la de un integrante de un grupo humano que empuja colectivamente el tren del conoci- miento, que ninguno podría mover con su esfuerzo aislado. En esta nueva perspectiva del quehacer científico se considera la investigación como una praxis social, que como tal, debe revertir sus resultados a la sociedad. No es una práctica para satisfacer la curiosidad personal, reservada para algunos elegidos o iluminados. Todo lo contrario, es una tarea mundana hecha para aquellos que la desean y de alguna manera la disfrutan y por ello soportan sus rigores. Como en todo cam- po de la experiencia humana, cada tanto aparece un genio que hace y dice genialidades, mientras tanto todos los demás trabajan serena y honradamente en las tareas propias del mundo investigativo.

image

Carmona-Parra, J.A. (2026). Editorial.

Tempus Psicológico, 9(2) - ISSN: 2619-6336


Los investigadores se forman en los programas de maestría y doc- torado que ofrecen nuestras universidades. Un Magister o un doctor son actores sociales formados para la investigación, la generación de nuevo conocimiento y la socialización de los resultados en los contextos propios de la comunidad académica que son los congresos y las revistas académicas. Por ello un magister o un doctor en forma- ción debe familiarizarse con estos escenarios y volver cotidianos sus rituales: las plataformas de las revistas académicas y los requisitos y procedimientos para postular una ponencia en un congreso se vuelven prácticas cotidianas que hacen parte del día a día.

Las revistas y los congresos devienen los lugares de socialización de la actividad académica. La importancia de hacer una ponencia o de publicar un artículo, no radica tanto en la posibilidad de partir en dos la historia de alguna tradición investigativa o de formular un nuevo paradigma que guiará en el futuro la investigación en un de- terminado campo. La importancia de hacer ponencias y publicar es tener un pre-texto para interactuar con otros en un contexto acadé- mico y comprobar que no estamos tan solos como parece, que en la misma ciudad, más cerca de lo que suponemos, o en otras ciudades o países hay personas que se están haciendo preguntas parecidas y están intentando responderlas de maneras semejantes, golpeando insistentemente el tambor del logos, sin esperar que las respuestas lleguen de alguna suerte de profeta o de una iluminación divina.

Gracias a esta nueva perspectiva y a las bondades de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, los investigadores en el mundo contemporáneo podemos pensarnos como una gigantesca comunidad dispersa por el mundo, de hombres y mujeres, que en nuestro debate permanente movemos el tren del conocimiento científi- co y generamos productos den nuevo conocimiento que socializamos en revistas y congresos que nos permiten sentirnos menos solitarios.

Por ello la citación de un producto publicado por nosotros nos hace sentir más acompañados. No tiene que ser una cita elogiosa o de respaldo a nuestras ideas, puede ser una discrepancia o un punto de vista diferente, lo importante es que alguien anónimo, en algún lugar del mundo consideró que nuestra palabra era digna de otra palabra y con ello generó la posibilidad de una interlocución, o al menos de un

image

Carmona-Parra, J.A. (2026). Editorial.

Tempus Psicológico, 9(2) - ISSN: 2619-6336


eco, una resonancia que mitiga el silencio ensordecedor de las certezas y de las verdades eternas.

Hay que desmitificar las publicaciones, no todo lo que circula en las revistas académicas es el producto más excelso de la producción de la mente humana, a menudo son ejercicios sencillos y modestos, elaborados por investigadores igualmente sencillos y modestos, que cumplen con los estándares mínimos de los formatos de las revistas académicas, pero que nos permiten saber a los lectores quienes están pensando qué en cada campo.

Ahora bien, en ese movimiento de la palabra, en ese ir y venir de ideas, puede aparecer un destello de genialidad de una mente supe- rior, lo cual es un gran acontecimiento que puede sacudir el tablero del campo de conocimiento que sostenemos cotidianamente con toda la modestia, sin prisa y sin pausa, los editores de las revistas, con nuestros equipos editoriales y los autores que confían sus palabras a nuestras publicaciones.

La invitación de esta editorial es a que asumamos nuestras tareas investigativas (diseñar proyectos, llevarlos a cabo, comunicar sus resultados y ayudar a la formación de otros investigadores) como ta- reas cotidianas que realizamos las comunidades de trabajadores del conocimiento, que tienen tanta dignidad como la del campesino que cultiva los alimentos que se sirven cada día en nuestra mesa.


Jaime Alberto Carmona Parra

Editor Revista Tempus Psicológico.


image