Motivaciones académicas y factores intrínsecos en la elección profesional

Academic motivations and intrinsic factors in

professional choice

Desiderio Cano Martínez1

Resumen

El objetivo es explicitar las relaciones entre motivación en el ámbito académico y la elección profesional en el enfoque psicológico. Algunos autores sostienen que responde a decisiones obtenidas a partir de factores intrínsecos del sujeto. Centran la acción en cada persona, en su libre elección y el libre desarrollo de la personalidad, y reconocen los factores externos al sujeto en la elección profesional, y como esa elección es significativa para poner en marcha los procesos motivacionales. El método utilizado fue la selección, revisión y análisis según el enfoque de las necesidades psicológicas de la autodeterminación en el contexto académico. Se trabajó con base en investigaciones previas sobre elección académica que coinciden en señalar que elegir una carrera profesional puede estar condicionada por diferentes factores personales, económicos y sociales. Se reflexiona sobre modelos y enfoques de motivación para el proceso de elección profesional lo que conformará su experiencia profesional, personal y social, y las metas en personas en tránsito a la educación terciaria.

Palabras clave: Motivación, ámbito académico, elección profesional, factores intrínsecos.

Abstract

The objective is to explain the relationships between motivation in the academic field and professional choice in the psychological approach. Some authors argue that it responds to decisions obtained from intrinsic factors of the subject. They focus the action on each person, on their free choice and the free development of the personality, and recognize the factors external to the subject in the professional choice, and how that choice is significant to launch the motivational processes. The method used was the selection, review and analysis according to the approach of the psychological needs of self-determination in the academic context. We worked based on previous research on academic choice that coincide in pointing out that choosing a professional career may be conditioned by different personal, economic and social factors. It reflects on models and motivational approaches to the process of professional choice which will shape their professional, personal and social experience, and the goals in people in transit to tertiary education.

Keywords: Motivation, academic, career choice, intrinsic factors.

Para citar este artículo

Cano, D. (2020). Motivaciones académicas y factores intrinsecos en la elección profesional. Tempus Psicológico, 3(2), 137-154. doi: 10.30554/tempuspsi.3.2.3409.2020

Recibido: 03-07-2019 - Aceptado: 23-01-2020

Revisión de tema - ISSN - 2619-6336

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1 Licenciado en Administración Educativa, Psicólogo. Magíster en Educación y Desarrollo Humano. Coordinador Administrativo del Pregrado de Psicología en la Institución Universitaria de Envigado-IUE. Orcid: 0000-0001-7578-9331 - Correo: desiderio.cano@iue.edu.co

Introducción

La motivación es un tema que ha sido objeto de reflexiones filosóficas, éticas, morales y científicas, desde la antigüedad clásica hasta la actualidad. El concepto de Motivo, según el diccionario enciclopédico Pequeño Larousse dice: “Causa o razón que determina que exista o se haga algo. Etimológicamente la palabra Motivación proviene del latín motivum que significa que mueve o tiene virtud para mover.” (p.690).

La motivación se considera como un factor determinante en la elección de cualquier profesión, por lo que una serie de factores motivacionales, tanto internos como externos van a influir en la determinación de la elección profesional; que muchas veces puede estar cargada de motivaciones, expectativas y valores que el sujeto cree poder resolver a través de la Psicología (Alonso, 2005).

En cuanto al propósito de este artículo, de correlacionar la motivación académica y factores intrínsecos en la elección profesional, retomamos los componentes principales de motivación, expuestos por González (2005), a saber:

Cognitivo: Es considerado como la participación en una actividad por la satisfacción que se experimenta al aprender o tratar de entender algo nuevo. Se relaciona con constructos tales como: exploración, metas de aprendizaje o curiosidad intrínseca. El desarrollo cognitivo es una serie de información que procesa el sujeto a través del aprendizaje y la experiencia, en donde permite la interacción del intelecto con la vivencia real, personal y social. Se basa en procesos caracterizados por el ser humano desde su nacimiento y las diferentes etapas vitales que este recorre.

Metalogro. Este componente está relacionado con términos como reto personal, motivo de logro o competencia personal. Se asocia con el placer que se siente cuando el sujeto se intenta superar a sí mismo. El foco de atención se centra en el propio proceso y no tanto en el producto final o resultado.

Estimulación. Esta modalidad se pone en marcha cuando se participa en una actividad con el fin de vivir sensaciones agradables. Se aplica en ámbitos como la lectura, el aprendizaje auto regulado, la creatividad o la resolución de problemas.

De acuerdo con González, (2005), la motivación intrínseca es el interés de realizar una actividad por cuenta propia, por interés propio; son fines en sí mismo. Efectivamente la motivación es intrínseca cuando la persona fija su interés por el estudio o trabajo, demostrando siempre superación y personalidad en la consecución de sus fines, sus aspiraciones y sus metas. Se define por el hecho de realizar una actividad por el placer y la satisfacción que uno experimenta mientras aprende, explora o trata de entender algo nuevo. Aquí se relacionan varios constructos tales como la exploración, la curiosidad, los objetivos de aprendizaje, la intelectualidad intrínseca, y finalmente, la motivación intrínseca para aprender.

La motivación intrínseca por aprender es interesante en la medida que actúa sin necesidad de reforzadores externos, además de poner a prueba las capacidades de la personas. Como señala González (2005), la motivación intrínseca es una característica esencial que permite a los estudiantes obtener mejores resultados académicos.

Por su parte, Acosta (1998) aclara que la motivación intrínseca es un elemento esencial en la determinación de elegir tal o cual profesión y esto permite en el estudiante un mayor rendimiento. En una conducta intrínsecamente motivada lo que interesa es la propia actividad que implica el deseo de entregarse a esta por la única razón del propio empeño en la tarea.

En tanto González (2005), determina que las recompensas de la motivación intrínseca pueden ser los sentimientos de competencia, control, satisfacción personal, éxito en la tarea y orgullo por el trabajo propio; está relacionada con el proceder de cada persona, teniendo la capacidad de auto reforzarse.

En tanto, La motivación extrínseca, son medios para algún fin, pues su actuación supone obtener premios o evitar un castigo, es decir, está orientada hacia metas, valores y recompensas fuera del sujeto. Por este motivo, se dice que está regulada externamente y relacionada con aquello que procede de afuera, que conduce a la ejecución de la tarea, cuando lo que atrae no es la acción que se realiza, sino solo lo que se recibe a cambio del trabajo realizado.

Siguiendo la propuesta y metodología planteada en el resumen del artículo: selección, revisión y análisis de las motivaciones (Faye & Sharpe, 2008), desde el enfoque de las necesidades psicológicas básicas (Autonomía, competencia y socialización) como de la teoría de la autodeterminación y la motivación en el ámbito académico (Expectativas, valores y socialización) se logran identificar algunas investigaciones que pretenden ser un insumo para pensar en la elección profesional de jóvenes en tránsito a la educación terciaria y avanzar en el reconocimientos de los factores motivacionales intrínsecos en la elección de carrera profesional (cognitivos, metalogro, estimulación).

Sin olvidar las raíces latinas, la motivación es un proceso psicológico de gran importancia en la vida del ser humano, ya que contiene una fuerza movilizadora que lo conduce a realizar las acciones necesarias para alcanzar un objetivo personal. Una de las teorías que explica dichas acciones es la teoría de la autodeterminación, la cual sostiene que el comportamiento de las personas está orientado a la búsqueda del bienestar personal, crecimiento psicológico, funcionamiento óptimo y desarrollo social, pero que para lograrlo es esencial la satisfacción de tres necesidades psicológicas básicas: la autonomía, la competencia y la socialización (Deci & Ryan, 2011).

Estas necesidades son innatas y universales. Pero aun así, unas de estas tres necesidades psicológicas básicas serán más sobresalientes que otras en determinados momentos y se expresaran de manera diferente dependiendo del tiempo, la cultura o la experiencia personal de cada uno.

En relación a la primera necesidad psicológica básica denominada autonomía, los mismos autores (Deci & Ryan, 2011) sostienen que se ve reflejada en la experiencia de integridad, volición (actos y fenómenos de la voluntad) y vitalidad acompañada de una acción autorregulada. Esta necesidad psicológica básica se refiere a la auto-organización y autorregulación que conlleva considerables ventajas adaptativas que están representadas por las habilidades que posee la persona para regular sus pensamientos, acciones y emociones en coherencia con sus necesidades y deseos.

Ser autónomo implicaría mantener una mayor coordinación interna e integrar el funcionamiento, así como liberarse de las exigencias del entorno social cuando sea necesario.

Desde este enfoque, de necesidades psicológicas básicas propuesta por Decy & Ryan (2011), las conductas intrínsecamente motivadas representan un prototipo de actividades auto determinadas, es decir, actividades que las personas realizan natural y espontáneamente cuando se sienten libres de seguir sus propios intereses.

La segunda necesidad psicológica básica denominada competencia implica asumir retos óptimos e involucrarse en experiencias de dominio o efectividad en el mundo físico y social; se puede considerar como la necesidad de experimentar confianza en las propias habilidades y capacidades para obtener resultados esperados (Castellanos, 2010).

Se sostiene que la retroalimentación positiva satisface esta necesidad psicológica básica de competencia y este reconocimiento de la efectividad de una conducta promueve consecuentemente la motivación intrínseca. La ventaja funcional que esta necesidad psicológica básica permitiría, es que los talentos únicos de los miembros de un grupo se maximicen considerablemente y que esta diferenciación, finalmente, produzca beneficios para los demás miembros del grupo (Deci & Ryan, 2011).

La tercera necesidad psicológica básica denominada socialización se refiere a que las personas están impulsadas a involucrarse en relaciones de apoyo mutuo, cuidado y pertenencia en las cuales sus pensamientos, sentimientos y creencias son valorados por otros (Sheldon & Gunz, 2009). Al satisfacer esta necesidad psicológica básica las personas muestran un mejor funcionamiento y manejo de situaciones desfavorables.

Por su naturaleza se van a dar situaciones en las que esta necesidad se contraponga con la necesidad de autonomía, pero también casos en las que se complementan (Deci & Ryan, 2011). Ambos autores han demostrado que para el cumplimiento de las necesidades psicológicas básicas, el auto concepto y la intimidad pueden afectar las motivaciones intrínsecas.

Otro campo conceptual que da cuenta del análisis de las motivaciones tiene que ver con la teoría del desarrollo psicosocial, este campo teórico permite visualizar como las personas deben tener algún sentido de quienes son y que valoran para elegir metas congruentes con el self (sí mismo) y de esa manera satisfacer sus necesidades psicológicas básicas; en otras palabras, el desarrollo psicosocial podría predecir la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas, las cuales a su vez predicen las motivaciones intrínsecas (Faye & Sharpe, 2008).

Según Faye y Sharpe (2008), otra razón por la cual el desarrollo psicosocial puede predecir el cumplimiento de las necesidades psicológicas básicas es que un funcionamiento óptimo involucra escoger actividades y metas congruentes al self (sí mismo). Expresan además, que para experimentar la satisfacción de necesidades psicológicas básicas, se debe primero escoger metas y actividades que sean congruentes con los valores y orientación del self (sí mismo).

Desde diferentes ópticas conceptuales y el estudio de diversos autores; se abordó el referido artículo sobre motivaciones académicas y factores intrínsecos en la elección académica profesional. Para el cumplimiento de este propósito fueron clasificados las ópticas conceptuales y los diversos autores en diez ítems asi:

Los ítems 1 al 4; desde los cuales se aborda el concepto de Motivaciones académicas: ámbito académico, autoconcepto, rol de género y modelos de motivación.

Los ítems cinco y seis, se centran en los factores personales, económicos, sociales y otros, que coadyuvan en la elección académica profesional.

Los ítems 7 al 9, abordan los factores de motivación intrínseca: personales, de contexto, de regulación integrada e identificación que se relacionan con la elección académica profesional.

Por último, el ítem 10; trata sobre los factores psicológicos en la motivación intrínseca: emocionales y conductuales.

Motivación en el Ámbito Académico

Naranjo (2009) distingue tres categorías relevantes de la motivación en el ámbito académico: Expectativas, Valores y Afectividad.

En primer lugar, señala que las expectativas influyen en la motivación para actuar en el ámbito académico, es decir, las creencias que los estudiantes tienen sobre su capacidad para ejecutar una tarea, influirán en la motivación para realizar una actividad. Para explicar mejor dicha relación, las expectativas podrán entenderse como la posibilidad de reconocer o predecir la ocurrencia de un reforzamiento en particular como función de un determinado comportamiento en un momento dado (Weiner, 2005).

En segundo lugar, se asocia a la motivación en el ámbito académico con un componente de valor, relacionado con las metas y las percepciones que el estudiante tiene sobre la importancia e interés de la tarea.

En tercer lugar, se habla de la afectividad la cual es considerada una consecuencia afectiva emocional derivada de la realización de una tarea, así como de los resultados de éxito o fracaso académico.

También señala Naranjo (2009) que el estudiante se motiva más en el proceso de aprendizaje cuando confía en sus capacidades, posee altas expectativas de autoeficacia, valora las actividades educativas y se responsabiliza de sus objetivos de aprendizaje.

Autoconcepto y motivación académica

Rastreando a otros teóricos que relacionan la motivación académica y factores intrínsecos que influyen en la elección profesional, encontramos que el auto concepto va a influir en la experiencia de estudio de las personas (González, 2003; Faz & Mendoza, 2007; Feliciano & Jiménez, 2009, Schmidt, 2010). Dentro de este mismo enfoque se pueden distinguir dos grupos: los que consideran a la elección profesional como un acto especifico y quienes la entienden como un proceso que se da a lo largo del desarrollo de la persona (González, 2003).

En el primer grupo, se asume que la elección profesional está determinada por ciertas características de las personas, como sus habilidades, la imagen que poseen de sí mismos; así como sus necesidades y/o metas. En el segundo grupo, el cual considera a la elección profesional como un proceso, se encuentran las teorías evolutivas, las cuales sostienen que la decisión de elegir profesión, dependerá de aspectos como el nivel de madurez y etapa del desarrollo del individuo.

González (2003) sostiene que debe existir consonancia entre la etapa del desarrollo, las metas ocupacionales y la realidad del contexto ocupacional. Para González, el concepto de sí mismo es una variable que influye de manera directa en la elección profesional, además se consideran otros importantes aspectos como la inteligencia, estatus social y el sexo. Para este autor, la elección profesional será el resultado de un complejo proceso de interacción del sí mismo y el ambiente cultural.

Otro investigador como Parker (2012) reporta que el status socioeconómico, el logro académico y el auto concepto académico (ante todo matemático y verbal) predicen el ingreso a la universidad, y que los estudiantes eligen sus carreras con relación a las áreas en que se perciben más hábiles y capaces.

Por ejemplo un estudiante con auto concepto alto en las áreas matemáticas, lingüísticas o físicas buscara estudiar carreras en las que se trabaje intensivamente en estas áreas. De la misma manera, señalan estos estudios, que para evaluar dichas capacidades y habilidades, los estudiantes usan como puntos de referencia a sus compañeros de clase, lo cual se valora junto a la percepción de sí mismo en la toma de decisiones.

Rol de género y motivación académica

Sobre el rol del género, Wigfield, Battle, Keller y Eccles (2002) reportan que la elección académica profesional aún se da de manera estereotipada, las mujeres se agrupan en carreras de servicios como enfermería, educación, etc., y los hombres en carreras asociadas al prestigio y altas remuneraciones (ingeniería, medicina, etc.) u ocupaciones con una orientación que aún se asumen masculinas como bomberos, policías, etc. También señalan que los hombres continúan ocupando las carreras asociadas a las matemáticas y a las ciencias, mientras que las mujeres optan por carreras profesionales orientadas a las relaciones sociales y ocupan puestos de menor rango que los hombres.

Modelos de motivación académica

Uno de los modelos más reconocidos para tratar de explicar la elección académica profesional es la motivación. Autores como Deci y Ryan (2000), o Koestner y Losier (2002) diferencian tres tipos de motivación:

En primer lugar, la desmotivación o amotivación que es un estado de ausencia de motivación. Entre sus desencadenantes están los pensamientos sobre la falta de capacidad o sobre la inutilidad de una estrategia, los sentimientos de indefensión y la falta de valoración de la actividad (Deci & Ryan, 2000).

En segundo lugar, Decy y Ryan (2000), conciben la motivación extrínseca como cualquier situación en la que la razón para la actuación es alguna consecuencia separable de ella, ya sea dispensada por otros o autoadministrada. Diferencian cuatro modalidades: regulación externa, cuando la conducta se realiza para satisfacer una demanda exterior; regulación introyectada, cuando se ejecuta bajo un sentimiento de presión; la regulación identificada ocurre cuando la persona reconoce el valor implícito de una conducta; y la regulación integrada, cuando la identificación se ha asimilado dentro del propio yo.

En tercer lugar se reconoce las actividades intrínsecamente motivadas. Deci y Ryan (2010) las definen como aquellas cuya motivación está basada en la satisfacción inherente en sí misma, más que en contingencias o refuerzos que pueden ser operacionalmente separables de ella.

Factores personales, económicos y sociales en la elección académica profesional

Recientes investigaciones sobre elección académica profesional coinciden en señalar que las motivaciones para elegir profesión pueden ser diversas, complejas y originadas por diferentes factores: personales, económicos y sociales.

Respecto a los factores personales (González, 2005) encontró que los motivos que más influyen en la elección académica de los participantes de su estudio son los gustos o intereses personales y señala que ello estaría en estrecha relación con la capacidad intelectual, el rendimiento académico y las actitudes que poseen hacia el estudio.

Los resultados de la investigación de Aiesenson (2008), muestran claramente que el estudio es considerado como un generador de expectativas de trabajo, intereses laborales y posibilidades de desarrollo personal y social. La formación básica (primaria y secundaria), implica la oportunidad de ampliar estas posibilidades y adquirir experiencias que permiten ingresar al mundo adulto preparados para afrontarlos.

Respecto a los factores económicos, se ha encontrado que los estudiantes que desean matricularse en una institución de educación superior, deciden aceptar los costos directos del estudio, como las matriculas, libros o renunciar a algún trabajo lucrativo por haber tomado la decisión de realizar estudios superiores. Sin embargo, esta decisión se realiza después de cumplirse dos requisitos: que los beneficios superen los costos y que su situación económica le haga posible asumirlos (González, 2005).

Por otro lado, los factores sociales actúan como variables intervinientes en la toma de decisiones sobre los estudios superiores: la edad, los niveles de educación previa, el género, el lugar de procedencia, entre otros (González, 2005). Este mismo autor plantea que algunos estudiantes sostienen que el motivo para elegir y seguir una carrera es el acceso al mundo laboral y la integración a la vida social.

En cuanto a la familia, se ha encontrado que el nivel educativo de los padres, el tipo de profesión de los mismos, el número de hermanos, la transmisión de valores a los hijos y la existencia de un ambiente cultural podrían ejercer una influencia importante sobre la demanda al elegir profesión (González, 2005).

Factores motivacionales diversos y elección académica profesional

Kniveton (2004) encontró que las motivaciones para elegir profesión también se originan por la presión de pares, la escuela, poco interés de trabajar inmediatamente, atracciones sociales que la universidad tiene y que funcionan como medio para encontrar buenos empleos.

Los resultados del estudio de Santana (2009) arrojaron que los estudiantes que eligen una profesión lo hacen porque valoran involucrarse en actividades académicas, perciben que sus padres y profesores valoran su rendimiento y adoptan actitudes más responsables en sus estudios; mientras que una percepción baja de la capacidad de logro académico en los estudiantes se asocia con la decisión de no seguir estudios profesionales.

Se ha encontrado una fuerte relación directa entre motivación intrínseca y resultados. Por ejemplo, los estudiantes con motivación intrínseca y con las formas más auto determinadas de motivación extrínseca obtuvieron un mejor rendimiento académico en educación primaria y secundaria (Manassero & Vásquez, 2000, Vansteenkiste, 2006) y en la universidad; de manera análoga, se encontraron correlaciones negativas entre estas formas de motivación y el abandono del colegio entre adolescentes.

En esta misma línea apuntan los trabajos que analizaron la influencia que sobre los resultados tiene el apoyo a la autonomía por los profesores (Reeve, 2004; Stefanou, 2004; Vansteekiste, 2006) o por los padres (Ratelle, 2004).

Factores personales de motivación intrínseca

Aquí se relacionan elementos tales como: la exploración, la curiosidad, los objetivos de aprendizaje, la intelectualidad y la motivación intrínseca para aprender. Las recompensas de la motivación intrínseca, pueden ser los sentimientos de competencia, control, satisfacción personal, éxito en la tarea y orgullo por el trabajo propio, relacionada con el proceder de cada persona y la capacidad de auto esforzarse.

En este punto, se determina que las recompensas de la motivación intrínseca pueden ser los sentimientos de competencia, control, satisfacción personal, éxito en la tarea y orgullo por el trabajo propio, relacionado con el proceder de cada persona, dentro de la capacidad de auto reforzarse (González, 2005).

Por tanto, cuando se habla de condicionantes personales de la motivación intrínseca en relación con la elección, según Reeve (2004), la posibilidad de elegir profesión está muy relacionada con el lugar de control interno y con la volición, se refiere a las razones para seleccionar alternativas de elección no atractivas y la posible aparición de sentimientos negativos, es importante reconocer, igualmente, los motivos de elección de profesión por parte de los estudiantes.

El sujeto que desea elegir una profesión, conscientemente muestra un agudo interés de tipo personal y social, pero sus motivaciones intrínsecas poseen un fuerte componente personal, pues la motivación académica es ante todo de este alumno (González, 2005).

Factores contextuales de motivación intrínseca

Entre los factores contextuales que favorecen la motivación intrínseca, sobresale lo que se conoce como apoyo a la autonomía del alumno por el profesor, que se operativiza de diferentes modos según los siguientes autores (Reeve, 2004; Stefanou, Vansteenkiste, Lens & Deci, 2006).

Como ejemplos de factores contextuales, señalados por los mencionados autores, tenemos: el tiempo dedicado a escuchar a los estudiantes ; las expresiones de empatía o de ánimo; las preguntas sobre lo que desean hacer; la utilización de un lenguaje no controlador ni coercitivo; la especificación del valor de las conductas, tareas o temas; la posibilidad de seleccionar los miembros del grupo, los materiales con que trabajar o el modo de demostrar los conocimientos; la disponibilidad de descubrir formas diferentes de solucionar un problema o de disponer de tiempo para decidir.

Una buena parte de los sujetos que buscan elegir profesión, están influenciados por diversas variables ambientales, así: las investigaciones planteadas en el aula de clase, el trabajo individual y grupal, el auto concepto del alumno con relación a su rendimiento.

Factores de regulación integrada e identificación en la motivación intrínseca

Autores como Vallerand y Ratelle (2002), reconocen en la regulación integrada y la identificación como los efectos más deseables que se relacionan con la motivación intrínseca.

Entre sus consecuencias cognitivas, destacan la activación de determinados procesos como el aprendizaje profundo, la creatividad o la flexibilidad cognitiva (Lepper & Henderlong, 2000); la utilización de adecuadas estrategias de aprendizaje (Vansteenkiste, 2004), y la puesta en marcha de actividades exploratorias.

Factores psicológicos en la motivación intrínseca

Factores Emocionales en la Motivación Intrínseca: Como efectos emocionales, Deci y Ryan (2000), señalan la aparición de menos sentimientos negativos, como la vergüenza y demás afectos positivos, como el orgullo.

Factores Conductuales en la Motivación Intrínseca: A nivel conductual los alumnos con esta motivación evidencian ventajas que se concretan en una mayor elección libre de la tarea, en la persistencia en ella y en el esfuerzo que están dispuestos a realizar (Vansteenkiste, 2005; Walls & Little, 2005).

Conclusiones

En el presente artículo se procedió a relacionar los conceptos de Motivación Académica y los factores intrínsecos en la elección profesional según desde diferentes ópticas conceptuales y estudiosos de la misma. Se considera que la elección profesional se orienta hacia la promoción del desarrollo humano, a través de la motivación. Es necesario que el sujeto que quiera ejercer determinada profesión, tenga una clara conciencia de cómo su elección profesional puede tener consecuencias cognitivas, afectivas, motivacionales y conductuales como lo ha señalado Deci y Ryan (2005).

En primer lugar, se halló que investigar sobre la elección profesional permitirá acercarse a las motivaciones intrínsecas y otras diversas motivaciones de los sujetos, de una manera real y objetiva, donde el propio individuo sea quien realice su elección con base a sus motivaciones, expectativas y valores relacionados con el aprendizaje y, a través de la construcción de su proyecto de vida.

Debido a las características peculiares que rodean el elegir una profesión determinada, se señala que dicha elección profesional está influenciada por las necesidades psicológicas básicas (Autonomía, competencia y socialización) y el auto concepto. Señalan, los autores citados, que aquellos individuos que optan por la profesión en búsqueda de mayor autonomía y autorrealización, será mayor su autopercepción de habilidades y capacidades académicas y por tanto, mayor satisfacción inherente a la elección profesional.

En segundo lugar, se encontró una relación directa entre los motivos de realización y autodeterminación y el auto concepto académico en general (Santana, 2009), de tal manera, que mientras más orientados se sientan los individuos para elegir una profesión en búsqueda de estabilidad personal e independencia, más alta será su percepción acerca de sus habilidades y capacidades académicas y viceversa.

A partir de esta relación, es posible señalar, según Santana (2009), que las personas que cuentan con una valoración positiva acerca de su desempeño y un buen rendimiento académico suelen elegir una profesión acorde a sus capacidades porque valoran en grado sumo involucrarse en actividades académicas, se sienten en libertad de elegir la profesión de acuerdo al área de competencia en que se sienten fuertes, pues consideran que cuentan con las habilidades y capacidades necesarias para mostrar un buen desempeño en la profesión que eligen.

En sentido contrario, en las investigaciones de Santana (2009), se reporta que un individuo que cuenta con un auto concepto académico bajo tiene más obstáculos en el proceso, dado que la percepción que posee acerca de sus habilidades académicas es baja y consideran que no podrán cumplir los estándares que se necesitan para desenvolverse de manera óptima en el ambiente académico universitario

A partir de los hallazgos encontrados por los diversos autores citados, es posible señalar que el proceso de elección profesional está influenciado por las necesidades psicológicas básicas y el auto concepto, sin desconocer el desarrollo psicológico y social en que se desenvuelve el estudiante, las cuales en su interacción complejizan la decisión final del estudiante.

En la relación entre factores de elección de profesión y motivación académica, que incluye la interrelación entre factores personales y sociales, lo importante es entender los diferentes procesos psicológicos que subyacen en la elección profesional, como los de motivación personal, variables ambientales, variables contextuales o sociales (escuela, familia, grupo de pares), por último, el grado de aprendizaje, la evaluación o valoración del estudiante (González, 2005).

Reflexionar sobre las percepciones que tienen de sí mismos los estudiantes, será útil para reformular aspectos que no estén desarrollando de manera óptima, reforzando áreas en las cuales se sientan inseguros, desde el punto de vista pedagógico o de las áreas humanas de su comportamiento para que sus aspiraciones no se desliguen de sus intereses.

Los diferentes estudios y autores reportados en el presente artículo serán de utilidad para la ejecución de programas motivación académica y elección profesional en la educación secundaria y en el desarrollo de los jóvenes inmersos en ésta y los que van en tránsito a la educación superior.

Cabría preguntarse siguiendo a González (2005): ¿Cuáles estrategias propone la escuela para promover las motivaciones intrínsecas y sus tres componentes a saber: cognitivas, metalogro y estimulación en esta etapa de la educación secundaria?

Se deben reconocer herramientas creativas que nos permitan la comprensión y la solución de los problemas que ellos afrontan, y principalmente la identificación de aquellos aspectos de la personalidad que los llevará a hacer una elección motivada y acertada de la profesión a seguir, procurando espacios de desarrollo y realización personal y profesional.

La estrategia pedagógica para el desarrollo de la motivación académica y los factores intrínsecos en la elección profesional de los estudiantes, fue elaborada a partir del enfoque de las necesidades psicológicas de la teoría de la autodeterminación en el contexto académico, en estrecha relación con la unidad de lo afectivo – cognitivo y la influencia determinante del medio social.

En virtud de este artículo, se puede entender como la estrategia pedagógica propuesta ofrece una vía para contribuir al desarrollo de las motivaciones intrínsecas en la elección profesional de los estudiantes, mediante la autodeterminación, siempre y cuando el medio social favorezca las condiciones que originen la estimulación de una búsqueda consciente y autónoma, toda vez que esta se forma en el proceso enseñanza – aprendizaje.

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