Frecuencia de intento de suicidio, y factores asociados, en jóvenes estudiantes de dos centros educativos del municipio de Pácora (Caldas, Colombia), 2013

Frequency of suicide attempts and associated factors in young students from two schools in the municipality of Pácora (Caldas, Colombia) 2013

Sandra Constanza Cañón1, José Jaime Castaño2, Yeny Alejandra Arias3, Karen Juliette García4, Andrés Manuel Ovalles5, Víctor Mauricio Rengifo6, Carlos Manuel Torres7, Nikolas Zuluaga8

Resumen

Objetivo: Identificar los factores asociados al intento de suicidio y la frecuencia en su presentación en niños y adolescentes estudiantes de dos instituciones educativas del municipio de Pácora-Caldas, Colombia. Método: Estudio tipo corte transversal. Para la medición de factores asociados, se utilizaron las escalas de dependencia alcohólica de Cage, Apgar familiar, acoso de Cisneros, autoestima de Rosenberg y la escala de ansiedad y depresión hospitalaria. Resultados: Participaron 180 estudiantes, con un promedio de edad de 14,1±2,1 años, 53,3% género femenino, 27,2% de consumo de alcohol, acoso alto 25%, y muy alto de 5,6%, 46,7% con buen funcionamiento familiar. La frecuencia de intento de suicidio fue de 13,3%, los que habían efectuado intentos de suicidio, lo hicieron un promedio de 2,38±2,62 veces. Entre los factores asociados el más significativo fue la presencia de acoso entre pares (bullying) con una razón de prevalencia de 18,52, seguido de baja autoestima 15,376, abuso sexual 14,1, enfermedades mentales 14,1, presencia de ansiedad 8,94.dependencia alcohólica 6,1, maltrato intrafamiliar 5,64, género femenino 3,23 y consumo de cigarrillo con 3,1 Conclusiones: Esta población presenta una alta frecuencia de intento suicida, posiblemente debida a la alta proporción de acoso entre pares detectada de 30% aproximadamente. Esto hace necesaria una pronta intervención.

Palabras clave: Suicidio, depresión, adolescente, intento suicida, factores de riesgo.

Abstract

Objective: To identify factors associated with suicide attempt and the frequency of its presentation in children and young students from two educational institutions in the town of Pácora-Caldas, Colombia. Method: Sectional type study conducted in 2013 for the measurement of associated factors of alcohol dependence scales were used by Cage, Family Apgar, harassment Cisneros, Rosenberg self-esteem scale and the Hospital Anxiety and Depression. Results: A total of 180 students, with an average age of 14.1 ± 2.1 years, 53.3% female, 27.2% of alcohol consumption, high harassment 25%, and very high 5.6% , 46.7% of good family functioning. The frequency of attempted suicide was 13.3%, which had made suicide attempts, as averaged 2.38 ± 2.62 times. Among the factors associated with the most significant was the presence of peer harassment (bullying) with a prevalence ratio of 18.52, followed by 15,376 low self-esteem, sexual abuse, 14.1, mental illness 14.1, presence of anxiety 8.94, alcoholic dependence 6.1, domestic abuse 5.64, female gender 3.23, and cigarette smoking with 3.1 Conclusions: This population has a high frequency of suicide attempts, possibly due to the high proportion of peer harassment detected of about 30%. This makes desirable early intervention.

Keywords: Suicide, depression, teenage, suicide attempt, risk factors.

Para citar este artículo

Cañón, S., Castaño, J.J., Arias, Y.A., García, K.J., Ovalles, A.M., Rengifo, V.M., Torres, C.M., Morales, N.Z. (2018). Frecuencia de intento de suicidio, y factores asociados, en jóvenes estudiantes de dos centros educativos del municipio de Pácora (Caldas, Colombia), 2013. Tempus Psicológico, 1(2), 39-61. doi: 10.30554/tempuspsi.1.2.1988.2018

Recibido: 15.05.2017 – Aceptado: 25.08.2017

Artículo producto de investigación - ISSN - 2619-6336

1 Psicóloga. Magíster en Gerencia del Talento humano. Docente Universidad de Manizales. 0000-0001-7228-2420. Correo: sandraka@umanizales.edu.co

2 Físico. Magíster en Ciencias Físicas. Docente Universidad de Manizales. 0000-0002-2300-4990. Correo: jcast@umanizales.edu.co

3 al 8 Estudiantes Programa de Medicina, Universidad de Manizales.

Introducción

El suicidio es el resultado de un acto deliberadamente emprendido y ejecutado por una persona con pleno conocimiento o previsión de su desenlace fatal, y constituye hoy día un problema muy importante de salud pública. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo se suicidan aproximadamente 1 110 personas diariamente y cientos de miles intentan hacerlo cada día (Castellanos-Luna, Carrillo-Alfonso, Cuervo-Socarrás, y Molinet-Arozarena, 2007) . El suicidio está entre las 10 causas (Acosta-Gonzalez, Castillo-Izquierdo, y Castro-Peraza, 2006) mayores de muerte en cada país, y una de las tres causas principales de muerte entre 15 y 35 años de edad (Cañon, 2001). El impacto psicológico y social sobre la familia y la sociedad no es mesurable. En promedio, el suicidio de una persona afecta íntimamente al menos otras seis. Si ocurre en una institución educativa o en el sitio de trabajo, tiene impacto sobre cientos de personas (Cañón, 2001).

En cuanto al género la incidencia es mayor para el intento de suicidio en mujeres frente a los realizados por hombres, sobre todo en edad joven (Alfaro, Valdés, Suárez, Rodríguez, y Durán, 2011), pero en el género masculino es mayor el suicidio consumado que en el género femenino (Lui, 2009).

De acuerdo a la edad, el suicidio está entre las tres causas más frecuentes de muerte en personas jóvenes con edades de 15 – 35 años. Aunque tradicionalmente las mayores tasas de suicidio se han registrado entre los varones de edad avanzada, se ha demostrado un incremento en la presentación de intento suicida en la población temprana de adolescentes (Toro, Paniagua, González, y Montoya, 2009) sobre todo en el género masculino (Rueda, Rangel, Castro, y Camacho, 2010). Según Medina, Pérez, y Zuluaga (2008), la mayor proporción de ideación suicida está en el grupo de edad entre los 15 y 17 años con un alto grado de relación con la depresión.

Colombia se encuentra entre los países con más altas tasas de suicidio, siendo de 4,1 por cada 100 000 habitantes con edad promedio de 36 años (Téllez, y Forero, 2006). Aun la cifra no es exacta, ya que muchos países incluyendo a Colombia, por tendencias religiosas y/o culturales, clasifican estas defunciones entre las de causas externas no intencionadas, o en las de causas indeterminadas (Reyes, 2002), o simplemente son mal clasificadas o enmascaradas por otros diagnósticos de mortalidad (Wasserman, Cheng, y Jiang, 2005). El intento suicida es:

Cualquier acción que el individuo realiza para producirse una lesión, sin tenerse en cuenta la letalidad del método empleado y el conocimiento verdadero de la intención, viéndose entonces como una falla de mecanismos de adaptación al medio ambiente, que puede ser provocado por situaciones conflictivas, o por estados de tensión emocional, pero también se puede atribuir a un desequilibrio en el estado emocional de la persona” (NBoa, y Miranda, 2010. p. 105).

Con relación a lo anterior Ceballos-Ospino (2004), indica que por cada suicidio se presentan de 10 a 25 intentos o tentativas de suicidio entre 10% y 15% de quienes han intentado suicidarse terminan logrando su objetivo (Flannery, Singer, y Wester, 2001). El riesgo de muerte es 100 veces mayor en quienes hacen intentos de suicidio frente a la población general y el 2% lo hacen en al año siguiente de su intento frustrado. Un antecedente de intento de suicidio es una de las variables que tiene más relevancia clínica para predecir un eventual suicidio. Se ha calculado que la razón entre intentos de suicidio y suicidio consumado es de 6,25:1 en la población genera (OMS, 2000).

Como factores asociados al intento suicida se encuentran las enfermedades mentales dentro de las cuales están el trastorno depresivo mayor, ansiedad, trastorno afectivo bipolar, esquizofrenia, personalidad limítrofe o sociopática, además de estas enfermedades otros factores como la disfunción familiar (Ben-Yehuda et al., 2012), según Forero, Avendaño, Duarte, y Campo-Arias (2006); maltrato infantil y abuso sexual siendo el último más influyente (González, Ramos, Vignau, y Ramírez, 2001).. Según Talbot et al. (2004) hay más intento suicida en mujeres que tuvieron abuso sexual, diferencias entre pares (Arroyabe, 2012), el consumo de sustancias psicoactivas principalmente en hombres (Stefanello, Filinto, Fabricio, VazScavacini, y Botega, 2007) y alcoholismo (Takahashi, 2001), este último sumado a depresión existente (Gómez et al., 2002; Schilling, Aseltine, Glanovsky, James, y Jacobs, 2008I), baja autoestima (Gómez et al., 2002) unida a mayor impulsividad y poco apoyo social (Gonzales, Ramos, Caballero, y Wagner, 2003). Se han reportado intentos suicidas en niños luego de un divorcio entre sus padres (Salvo, y Melipillán, 2008); el hecho de haber tener armas en los hogares facilita la presentación de intento suicida (Lizardi, Thompson, Keyes, Hasin, 2009).

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto el objetivo de esta investigación es determinar la frecuencia de intentos de suicidio, y factores asociados en población de estudiantes de secundaria de dos instituciones educativas del municipio de Pácora (Caldas, Colombia).

Método

El presente es un estudio de corte transversal analítico, realizado en dos instituciones educativas del municipio de Pácora-Caldas, Colombia.

Estas instituciones tenían una población total de 386 estudiantes. La muestra se calculó empleando el programa Epiinfo 7.1.3.10 (Centers for Disease control and prevention) teniendo en cuenta un 50% de frecuencia esperada, límites de confianza del 5%, y nivel de confianza del 95%, lo que da un número de muestra de 188 estudiantes. Esta muestra se escogió mediante un muestreo probabilístico estratificado por género e institución. Al final fue necesario anular 9 instrumentos erróneamente diligenciados, por lo que la muestra finalmente queda en 180 estudiantes (96 mujeres y 84 hombres).

Entre las variables cuantificadas en esta población se encuentran: variables demográficas, intentos de suicido (si, no), cuántos intentos de suicidio, factores asociados, y se aplicaron las siguientes escalas: dependencia al alcohol medido con la escala Cage (Rodríguez, Navarro, y Venicoc, 1986; Ewing, 1984; Campo-Aras, Barrios, y Rueda, 2009), funcionalidad familiar medida con la escala Apgar familiar (Forero, Avendaño, Duarte, y Campo-Arias, 2006), acoso entre pares medido con la escala de Cisneros (Cuervo, Pacheco, García, y Pïraquive, 2008), autoestima medido con la escala de Rosenberg (Ángel, Fidalgo, y Iñaki, 2004; Rojas-Barahona, Zegers, y Foster, 2009). Depresión y ansiedad medido con la escala de depresión y ansiedad hospitalaria (Fernández-Liporace, y Castro-Solano, 2010).

Escala de Cage: consta de cuatro preguntas. Se califica según el número de respuestas afirmativas, en general se considera que a mayor número de respuestas afirmativas, mayor será también la dependencia. De este modo: (0) No hay problema con el alcohol, (1) Inicio de problemas, (2-4) Dependencia alcohólica, dicha escala ha sido validada en Colombia (Rodríguez et al., 1986; Ewing, 1984; Campo-Aras et al., 2009)

APGAR familiar: se emplea para medir funcionalidad y solidaridad familiar. Es una escala tipo Likert que consta de cinco ítems, diseñada en 1978 por Smilkstein para explorar la funcionalidad familiar. Los ítems de la escala se califican como nunca, casi nunca, algunas veces, casi siempre y siempre, y se les asignan puntuaciones de 0 a 4, respectivamente. En este instrumento, los puntajes totales pueden oscilar entre 0 y 20; a mayor puntaje, mejor funcionalidad familiar. Una puntación total entre 0 y 9 indica disfunción grave; entre 10 y 13, moderada; entre 14 y 17, leve, y si es igual o superior a 18 se considera funcional, dicha escalda ha sido validada en Colombia (Forero et al., 2006).

Escala de Cisneros: constituida por 22 ítems, relacionados con situaciones de acoso que se pueden presentar en el entorno escolar del estudiante. Cada uno de los ítems consta de un enunciado y tres opciones de respuesta (con frecuencia, a veces y nunca), asociadas a la periodicidad de las situaciones descritas en cada uno de los enunciados de los ítems en el contexto escolar del estudiante. Para el análisis y caracterización global del acoso escolar se define una escala numérica de 1 a 3, donde 1 corresponde a un ambiente exento de la situación de violencia descrita, y 3 corresponde al caso donde la situación de acoso escolar, implícito en el ítem, se presenta con frecuencia, dicha escala está validada en Colombia (Cuervo et al., 2008) y España (Ángel et al., 2004).

Escala de Rosenberg: consta de 10 preguntas, los valores teóricos fluctúan entre 10 (baja autoestima) y 40 (alta autoestima), escala validada en Chile (Rojas-Barahona et al., 2009) y Argentina (Fernández-Liporace, y Castro-Solano, 2010).

Escala hospitalaria de ansiedad y depresión: escala que permite detectar trastornos de ansiedad y depresión en un medio hospitalario no psiquiátrico o en medios de atención primaria. La HAD está estructurada como una escala de tipo Likert que va de 0 a 3, en donde las personas tienen que describir los sentimientos que han experimentado durante la última semana. Esta breve escala consta de dos subescalas de 7 ítems intercalados. La subescala de depresión está centrada en el concepto de anhedonia, síntoma nuclear de este cuadro clínico y que diferencia primordialmente la ansiedad de la depresión. Tanto para la puntuación de ansiedad como de depresión se considera de 0-7 normal, de 8-10 dudoso, y de 11 o más problema clínico. Validada en España en población general (López-Roig et al., 2007).

En relación con los procedimientos estadísticos para describir las variables medidas en escala nominal, se emplearon tablas de frecuencia, y límites de confianza al 95% y para describir las variables medidas en escala razón se emplearon promedios, desviaciones estándar, y límites de confianza al 95%. Para probar la relación entre variables medidas en escala nominal se empleó el procedimiento estadístico de c2, y para medir la relación entre variables medidas en escala nominal y razón prueba t o análisis de varianza según el caso. Todos los análisis de relación se efectuaron con una significancia α=0,05.

El tipo de análisis que se escogió consistió en análisis bivariados, ya que el interés era saber hasta qué punto factores de riesgo documentados en otros estudios, se presentaban en esta población, independientemente de que estos factores fueran dependientes entre si.

Las bases de datos se elaboraron empleando el programa Access 2010 (Microsoft corporation) y se analizaron empleando el programa IBM SPSS 21 (IBM Corp.), y el Epi Info 7.5.1 para windows (Centers for Disease control and prevention, CDC).

El proyecto de investigación fue previamente enviado a las instituciones educativas para su aprobación y comentarios. En la ejecución del estudio se tuvieron en cuenta todas las normas éticas de ley vigentes en Colombia.

Resultados

Finalmente participaron en el estudio 180 estudiantes. La Tabla 1 muestra las variables demográficas de esta población. Se observa que el 53,3% (lc95%:39,2%-54,2%) pertenecía al género femenino, 66,1% (lc95%:58,7%-73%) de estrato social 2, con edad promedio de 14,1±2,1 años. Presentaban un consumo de sustancias psicoactivas de 7,8% (lc95%: 4,3%-12,7%), de estos en un 57,1% (lc95%:28,9%-82,3%) consumían solo marihuana, todos consumían marihuana ya sea sola o combinada con otras sustancias psicoactivas. El 11,7% (lc95%:7,4%-17,3%) consumían cigarrillo y el 27,2% (lc95%:20,9%-34,3%) alcohol.

Tabla 1.

Variables demográficas y de consumo de sustancias en población de estudiantes de secundaria de dos instituciones educativas del municipio de Pácora (Caldas, Colombia)

Variable

Niveles

N

%

Institución educativa

1

95

52,8

2

85

47,2

Género

Femenino

96

53,3

Masculino

84

46,7

Estrato

2

119

66,1

1

43

23,9

3

17

9,4

5

1

0,6

Edad

Promedio

14,09

-

Des. Est.

2,079

LC 95% LI

13,79

-

LC95% LS

14,40

-

Grado

6

69

38,3

9

53

29,4

10

25

13,9

11

23

12,8

7

10

5,6

Consumo de sustancias psicoactivas

No

166

92,2

Si

14

7,8

Consumo Individual

Solo marihuana

8

57,1

Marihuana y perico

3

21,4

Marihuana y cocaína

1

7,1

Marihuana, perico, bazuco, cocaína, sacol, éxtasis

1

7,1

Marihuana, perico, bazuco, gala, roche, crespa, chamber, Lsd

1

7,1

Faltantes

166

Consumo Por Sustancias

Marihuana

14

100.0

Cocaína

3

21,4

Crespa

2

14,3

Lsd

1

7,1

Sacol

1

7,1

Gala

1

7,1

Chamber

1

7,1

Roche

1

7,1

Bazuco

2

14,3

Perico

5

35,7

Éxtasis

1

7,1

Consumo Cigarrillo

No

159

88,3

Si

21

11,7

Consumo Alcohol

No

131

72,8

Si

49

27,2

La Tabla 2 presenta las variables referentes a intento de suicidio y factores asociados. Se observa que el 13,3% (lc95%:8,7%-19,2%) presentaron intentos de suicidio, en promedio 2,4 veces. El 13,9% (lc95%:8,7%-19,2%) fueron víctimas de maltrato en su familia, principalmente psicológico en un 40% (lc95%:21,1%-61,3%), por parte del padre en un 36% (lc95%:18%-57,5%). El 1,7% (lc95:0,3%-4,8%) han sido víctimas de abuso sexual, el 1,7% (lc95%:0,3%-4,8%) tienen enfermedades mentales. Referente a los instrumentos empleados el 46,7% (lc95%:39,2%-54,2%) presentan buen funcionamiento familiar, el 10% (lc95%: 6%-15,3%) presentan un consumo de alcohol sin dependencia, y el 9,4% (lc95%:5,6%-14,7%) con dependencia. De acuerdo al índice de intensidad (II) de la escala de Cisneros el 25% presenta un acoso alto (lc95%:18,9%-32%). La Figura 1 es un diagrama de caja del II de Cisneros, se observa una mediana muy alta de 2, lo que quiere decir que aproximadamente el 50% de la población está sometido a algún tipo de acoso (Bullying).

El APGAR familiar presentó una α de Cronbach de 0,847, el cuestionario de Cage de 0,428, el cuestionario de Cisneros de 0,842, la escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión de 0,72, la escala de Rosenberg de 0,792.

Figura 1

Diagrama de caja del Índice de Intensidad de Cisneros, en población de estudiantes de secundaria del municipio de Pácora (Caldas, Colombia)

Tabla 2. Variables estudiadas con relación al intento de suicidio en una población de estudiantes de secundaria de dos instituciones educativas del municipio de Pácora (Caldas, Colombia)

Variable

Niveles

N

%

Intento de suicidio

No

156

86,7

SI

24

13,3

Cuántos intentos de suicidio

Promedio

2,38

-

LC95% LI

1,27

-

LC95% LS

3,48

-

Des. Est.

2,62

-

Fueron víctimas de maltrato

No

155

86,1

Si

25

13,9

Tipo De Maltrato

Psicológico

10

40

Físico

9

36

Físico y psicológico

6

24

Por parte de quién recibió el maltrato

Otras personas

9

36

Padre

9

36

Madre

6

24

Padre y madre

1

4

Fueron víctimas de abuso sexual

No

177

98,3

Si

3

1,7

Enfermedades mentales

No

177

98,3

Si

3

1,7

Qué enfermedades mentales

Depresión

2

66,7

Pánico

1

33,3

Funcionamiento Familiar

Medido Según El Apgar Familiar

Buen Funcionamiento

84

46,7

Disfunción Leve

53

29,4

Disfunción Moderada

28

15,6

Disfunción Severa

15

8,3

Dependencia alcohólica

medida según Cuestionario de Cage

No dependiente

18

10

Dependiente

17

9,4

Indicio de Problema

14

7,8

Acoso (bullying) entre pares

Índice global, medido según Escala de Cisneros

Puntaje 1-1.5

149

82,8

Puntaje 1.5-2

30

16.7

Puntaje 2-2.5

1

0.6

Acoso (bullying) entre pares. Índice estratégico, medido según Escala de Cisneros

Puntaje 0-5

106

58,9

Puntaje 6-10

49

27,2

Puntaje 11-15

20

11,1

Puntaje 16-20

5

2,8

Acoso (bullying) entre pares. Índice de Intensidad según Escala de Cisneros

A Veces

101

56,1

Alto

45

25

Ausente

24

13,3

Muy Alto

10

5,6

Ansiedad, medida por la Escala de Ansiedad y depresión Hospitalaria

Normal

119

66,1

Probable

35

19,4

Problema Clínico

26

14,4

Depresión medida por la Escala de Ansiedad y Depresión Hospitalaria

Normal

156

86,7

Dudoso o probable

16

8,9

Problema clínico

8

4,4

Autoestima medida según Cuestionario de Rosenberg

Normal

96

53,3

Baja

45

25

Alta

39

21,7

Relaciones significativas

Empleando el procedimiento estadístico de c2 se probó la relación del intento suicida y todas las variables y todos los factores asociados considerados en la investigación. En la tabla 3 están los resultados significativos encontrados.

En la Tabla 3 se observa que el factor que muestra una razón de prevalencia mayor es el índice estratégico del cuestionario de Cisneros. Allí se indica que los estudiantes con Nivel de Índice Estratégico (nIE) 16-20 tienen 18,52 veces más riego de intento suicida que aquellos con 0-5, La Tabla muestra una frecuencia de intento suicida de 60% entre los que presentan nIE =16-20, esta proporción baja a 7,55% entre aquellos con nIE=0-5.

Referente a abuso sexual tienen una mayor proporción de intento suicida, 66,67% los que fueron víctimas de abuso sexual en comparación con los que no que fue un 12,43%, lo que equivale a una razón de prevalencia de 14,1.

Los estudiantes que presentan alta autoestima tienen una proporción de intento suicida de 2,54%, los de baja autoestima de 24,44% y una autoestima normal de 12,5%, notándose que en esta población una alta autoestima genera un factor protector para el intento suicida y tener baja autoestima es un factor de riesgo en cuanto al intento de suicidio con una razón de prevalencia de 15,37.

Tabla 3. Relación significativa entre intento de suicidio y factores asociados en población de estudiantes de secundaria de dos instituciones educativas del municipio de Pácora (Caldas, Colombia)

Variables

Niveles

Intento suicida

RP

P

Si

No

Género

Femenino

17 - 20,2%

67 - 79,8%

0,31

1

0,011

Lc= 0,122-0,79

Masculino

7 - 7,3%

89 - 92,7%

Consumo de cigarrillo

No

18 11,3%

141 - 88,7%

1

3,133

0,029

LC RP= 1,079-9,101

Si

6 - 28,6%

15 - 71,4%

Maltrato familiar

No

15 9,6%

141 - 90,4%

1

5,64

0

LC RP= 2,11-15,073

SI

9 37,5%

15 - 62,5%

Fue víctima de abuso sexual

No

22 - 12,4%

155 - 87,6%

1

14,091

0,006

LC RP= 1,226-161,93

SI

2 66,7%

1 - 33,3%

Enfermedades mentales

No

22 - 12,4%

155 - 87,6%

1

14,091

0,006

LC RP= 1,226-161,93

SI

2 - 66,7%

1 - 33,3%

Consumo de alcohol

No

11 - 8,4%

120 91,6%

1

3,939

0,001

LC RP= 1,626-9,546

SI

13 - 26,5%

36 - 73,5%

Dependencia alcohólica

Dependiente

4a - 23,5%

13a - 76,5%

3,376

0,009

Caso probable de dependencia

5b 35,7%

9a - 64,3%

6,101

No consumen

11b - 8,4%

120a - 91,6%

1

No dependiente

4a - 22,2%

14a - 77,8%

3,136

Acoso entre pares. Índice global medido según escala de Cisneros

1-1.5

13b - 8,7%

136a - 91,3%

0

1.5-2

10b - 33,3%

20a - 66,7%

2-2.5

1b 100,0%

0a - 0,0%

Acoso entre pares. Índice estratégico medido según escala de Cisneros

0-5

8b - 7,5%

98a - 92,5%

1

0,001

6-10

7a - 14,3%

42a - 85,7%

2,06

11-15

6b - 30,0%

14a - 70,0%

5,291

16-20

3b 60,0%

2a - 40,0%

18,519

Ansiedad medida por la Escala de ansiedad y depresión hospitalaria

Caso de ansiedad

11b 42,3%

15a - 57,7%

8,94

0

Caso probable de ansiedad

4a - 11,4%

31a - 88,6%

1,569

Normal

9b - 7,6%

110a - 92,4%

1

Autoestima Cuestionario de Rosenberg

Alta

1b - 2,6%

38a - 97,4%

1

0,012

Baja

11b - 24,4%

34a - 75,6%

15,369

Normal

12a - 12,5%

84a - 87,5%

5,292

El intento de suicidio es un fenómeno multicausal, se estima que entre el 2 y 12% de la población joven ha tratado de quitarse la vida y constituye un motivo frecuente de consulta en salud mental y un grave problema para la salud pública (Alfaro et al., 2011). En el presente estudio se encontró una prevalencia de intento suicida del 13,3% con unos límites de confianza al 95% de 8,7%-19,2%, lo cual representa una proporción menor a la de otras poblaciones comparables. Como por ejemplo el estudio realizado por Villalobos (2009), en donde se encontró una proporción de 30,2% de intento suicida en una muestra de 463 participantes de colegios y universidades de San Juan de Pasto; Colombia, principalmente en un rango de edad de los 13 a 20 años, teniendo este rango de edad un 18% de prevalencia análogo a lo obtenido en la presente investigación donde el rango de edad fue de los 10 a los 20 años, por otro lado Ventura et al. (2010) encuentran una prevalencia de intento suicida de 19% en población de adolescentes de Santiago de Chile, también algo mayor. Vera-Romero, y Díaz-Vélez (2010) reportan las siguientes proporciones de intento suicida en ciudades latinoamericanas: Lima metropolitana: 8,7%, Perú sierra norte y centro: 2,9%, Perú Amazonía: 18,1%, Perú Costa Norte: 22,3%, Sao Paulo: 2,8%, Colima, México: 9%. Domínguez-Velázquez, Betancourt-Ocampo, y Cañas-Martínez (2014), en su estudio publicado en el año 2014, empleando un muestra no-probabilística de 507 adolescentes, estudiantes de nivel de secundaria de la ciudad de Tuxtla-Gutiérrez (Chiapas-México), reportan que el 11% han intentado suicidarse al menos una vez, 4,4% más de una vez, algo menos de lo reportado en la presente investigación.

Valdivia, Silva, Sanhueza, Cova, y Melipillán (2015) publicaron una investigación donde estudiaban en 195 adolescentes estudiantes de un colegio de enseñanza secundaria (Concepción, Chile), intento suicida y factores de riesgo. Encontraron una frecuencia de intento suicida de 16,4% en los últimos 12 meses, en toda la vida de 25,6% bastante más de lo reportado en la presente investigación. Basándose en un análisis estadístico similar al empleado en el presente estudio encuentran como factores asociados, el género, funcionamiento familiar, presencia de progenitores en el grupo familiar, residencia en el año escolar, consumo de alcohol y tabaco, autoestima, desesperanza, depresión e ideación suicida, la mayor parte también encontrados en el presente estudio.

El factor asociado a intento suicida más relevante encontrado en la presente investigación es el acoso entre pares (Bullying) el cual resultó con una razón de prevalencia de 18,52. El acoso entre pares representa un factor de riesgo predominante no solo en Colombia, sino a nivel mundial, en el ambiente escolar. Por ejemplo la ocurrencia de este fenómeno en la población adolescente de centros educativos de distintas ciudades en México fue reportada por Valadez, Amezcua, Gonzales, Montes, y Vargas (2011), en su estudio el acoso entre pares (bullying) es muy significativo, y se encuentra un 9,96% de presentación de intento suicida. También en el estudio realizado por Figueroa, Fernández, y Gonzales (2011), en una muestra de 723 escolares se demuestra que el acoso entre pares constituye un factor importante para el intento suicida, con una proporción de 15,4% de presencia de acoso entre pares, de estos el 9,96% llegó a presentar intento suicida; resultado diferente a lo que sucede en la población estudiada en la presente investigación, en la cual aquellos estudiantes que presentan un nivel de Índice Estratégico según escala de Cisneros de 16-20, presentan una proporción de intento suicida de 60%.

La segunda variable encontrada con mayor proporción de RP es el nivel de autoestima con 15,37. Rosselló, y Hernández (2004) indican que este factor se encuentra fuertemente asociado con el intento suicida, en su estudio observaron que un 67% presentaron autoestima en nivel moderado, un 18% autoestima alta y un 15% autoestima baja, concluyendo que la autoestima baja se relaciona en mayor medida con intentos suicidas, resultados análogos se encontraron en el presente estudio, en donde se obtuvo un 24,4% de intento suicida en aquellos estudiantes con bajo nivel de autoestima.

De igual manera el abuso sexual y el maltrato intrafamiliar juegan papel importante en la presentación de intento suicida, ya que en el presente estudio estos factores resultaron con 14,1 y 5,64 de RP respectivamente. En la población que presentó maltrato familiar, hubo una proporción de intento suicida de 37,5%. Referente al abuso sexual, las víctimas de abuso presentaron una proporción de intento suicida de 66,7% frente a 12,4% en las que no. Al respecto en un estudio realizado por Jiménez, Hidalgo, Camargo, y Dulce (2014) en la ciudad de Medellín en el año 2013, se encontró que el maltrato es una de las causas más influyentes en los intentos de suicidio con un 42,11% para el maltrato físico, un 49,12% para el maltrato verbal, y un 8,77% para el abuso sexual convirtiendo a esta población en una de las más susceptibles a presentar intento suicida.

Al realizar la comparación con el estudio de Morra, Elorza, y Hechenique (2013), se encontró que en la población que presenta enfermedades mentales previas existe un 25% de intento suicida, frente a cifras mostradas en esta investigación, que muestran una proporción de 66,7% de intento suicida, para un RP de 14,1 referente a personas que tenían enfermedad mental, frente a las que no (2 de 3 casos, demasiado pocos para ser el resultado representativo).

Otro factor que se debe mencionar en el intento suicida es la presencia de ansiedad, como enfermedad mental, ya que en este estudio se obtuvo respecto a este factor una RP de 8,4, con una proporción de 42,3% de intento suicida en la población calificada por el cuestionario como de caso de ansiedad (4 estudiantes). Cabra, Infante, y Sossa (2010)47, resaltan que los niños con ideación suicida y ansiedad son menos felices e insatisfechos, experimentan más eventos vitales negativos y son más distraídos, activos e intensos en sus reacciones que los niños con ideación suicida solamente.

Además, en esta investigación se encontró un 20,2% de intento suicida en la población femenina, y de 7,3% en la población masculina, resultado análogo al obtenido por Ventura et al. (2010) en la ciudad de Santiago de Chile, en el cual indica una prevalencia del intento de suicidio en la población en general de 19% y una prevalencia de 26% en la población femenina y de 12% en la población masculina. El promedio de edad en esta última población fue de 16,2 años y en la presente investigación de 14,1±2,1 años. También Carmona et al. (2010), obtuvieron un resultado parecido, en su estudio realizado en la ciudad de Manizales (Caldas, Colombia) con adolescentes en donde se encontró una frecuencia de intento suicida mayor en mujeres que en hombres y un promedio de edad de 14,5 años.

Estos datos muestran una gran similitud y llevan a pensar que la epidemiología de esta población no está muy lejos de la realidad mundial en donde las mujeres (Herenández, y Flores, 2011) son quienes presentan más intentos suicidas. También hay que destacar que ser joven o adolescente parece ser también un factor de riesgo ya que se observa que es el rango de edad en los que más se presentan los intentos de suicidio (Daza, Martelo, y Domínguez, 2011).

Rueda et al. (2010) comentan en su estudio que en general, en Colombia la relación de suicidio en hombres y mujeres adolescentes fue de 1,5:1 en 2009, en Estados Unidos fue de 5,3:1, pero la relación de intentos suicidas entre hombres y mujeres adolescentes fue de 1:1,3. Debido a estos datos, la mayoría de los especialistas en suicidio argumentan que las mujeres intentan el suicidio con mayor frecuencia que los hombres, debido a que presentan más depresión, utilizan métodos menos letales y más impulsivos, y consultan con mayor frecuencia. Datos semejantes se obtienen en el presente estudio, donde la relación del intento suicida en hombres frente a mujeres fue de 2,4:1.

En la presente investigación el consumo de alcohol presentó una RP de 3,4 en relación al intento suicida, mostrando una frecuencia de intento suicida de 26,5% entre los que consumen alcohol, resultado muy similar al que se observa en el estudio realizado por Morra et al. (2014), en el que reportan un consumo de alcohol y drogas ilegales en un 23,2%. El cuestionario CAGE para dependencia alcohólica aplicado en este estudio obtuvo un 35,7% de intento suicida en los casos de probable dependencia, y 23,5% en los casos de dependencia alcohólica, resultado que difiere al realizado por Gómez et al. (2002), en donde aplicaron el mismo cuestionario pero encontraron que aquellos con alto riesgo para dependencia alcohólica tienen un 5,9% de riesgo para realizar un intento suicida y aquellos con dependencia tienen un 7,5%; a pesar de ser distintos los hallazgos con el cuestionario Cage, ambos estudios demuestran una relación significativa del intento suicida con este factor.

Referente al tabaquismo los resultados arrojados en este estudio muestran similitud con el estudio realizado en el año 2007-2008 por Fuentes et al. (2009), ya que en su estudio se encontró una prevalencia de tabaquismo de 15,3% y una relación significativa con el intento suicida (p=0,000), frente a un 11,6% de prevalencia para el tabaquismo y también con una relación significativa con el intento suicida de (p=0,029, RP=3,133) obtenida en la presente investigación.

En el estudio realizado por Días de Mattos et al. (2010) se observa una relación significativa para el acoso entre pares, el maltrato, el consumo de sustancias, la disfunción familiar que lleva a depresión y principalmente a un antecedente previo, ya sea personal o familiar de intento suicida. Se puede observar que el maltrato y el abuso van ligados, niños que alguna vez fueron maltratados, también pudieron haber sido víctimas de abuso sexual, ya sea por parte de la madre, padre o en caso de disfunción familiar, por parte de un padrastro o madrastra.

Como conclusión, en los adolescentes del Municipio de Pácora, se evidencia mayor proporción de intento suicida en el género femenino, además se encuentra estrechamente relacionado y existe una mayor incidencia en aquellos que han sido víctimas de acoso por sus pares (bullying), los que tengan una autoestima baja y a los que se les ha cometido abuso sexual. Siendo estos factores los más relevantes en esta investigación, también otros factores encontrados son el maltrato familiar, consumo de cigarrillo y alcohol convirtiéndolos en una población de riesgo para el intento suicida.

En cuanto a las variables que se han encontrado, en otros estudios, como importantes en el intento suicida en general en los adolescentes, están la disfunción familiar o familias poco cohesionadas, el acoso entre pares, baja autoestima, abuso sexual, intentos de suicidio previos, antecedentes de enfermedad mental, consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, maltrato infantil entre otras (Cañón, 2011; Rueda et al., 2010; Cabra et al., 2010; Carmona et al., 2010).

Como ya se mencionó en esta investigación se halló una alta frecuencia de intento suicida (13,3%) lo que hace pensar que este grupo de adolescentes presenta los factores de riesgo antes mencionados, por ello es importante que desde el colegio se eduque a los padres familia y docentes en relación a estos factores asociados al intento suicida, para trabajar en conjunto en la toma de medidas preventivas y de esta manera también generar factores protectores a travès de el acompañamiento permanente a los adolescentes en riesgo desde la psico-orientaciòn para que esta frecuencia disminuya

Como limitación a tener en cuenta en la presente investigación está el grado de confiabilidad que pueden tener las respuestas de los adolescentes.

Conflictos de Interés: ninguno declarado.

Fuentes de financiación: Universidad de Manizales.

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