Filosofía e investigación para jóvenes
Resumen
El siguiente articulo trata de mostrar cómo la in- vestigación y la filosofía, encuadran la dinámica del conocimiento y la creación de la ciencia a partir del aula y del contexto escolar, plantea cuál es el papel del joven como actor dimensional de los procesos del pensamiento y cómo la estructuración de la cien- cia nace desde una perspectiva humana en donde la vinculación del ser genera un conocimiento reflexi- vo, humano y ante todo revolucionario. Su objetivo es despertar en el lector una visión critica sobre los procesos intelectivos en el estudiante y cómo éste es protagonista activo de la teoría y el concepto úni- cas herramientas que posibilitan la ciencia, no solo como ser académico, sino como posibilidad epistemológica.
Y El dijo: haya luz, haya firmamento, haya lámpa- ras en el cielo, haya agua, haya vida, haya seres que se multipliquen, haya polvo que sacuda y desfo- gue el estupor de ser hombres...
En este paraíso cúbico en el que un par de indi- viduos se encontraron, en el preciso momento en que todo era incierto y donde la idea de ser elegi- dos para vislumbrar el mundo se hacía latente, ha- bía allí una partícula de savia prohibida, el fruto del saber del cual un hombre y una mujer probaron esa esencia, que nos quitó el idilio y nos condenó a la ignorancia.
¿Qué tal si todo hubiese sido distinto?, ¿cómo serían las cosas si Eva no se hubiera tentado?, tal vez estaríamos en un mundo sin sudor en la frente, un mundo desnudo, un mundo herido de certezas, una realidad en donde la inmortalidad, nos atentaría
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el costado, en un mundo con respuestas que busca- ría preguntas, en un mundo que conoce y no cono- ce, quizá Colón hubiese descubierto España, Shakespeare hubiese escrito el Quijote, Newton hu- biese pintado la Gioconda, y nosotros seríamos ba- rrenderos.
Y aún así somos seres destinados a sufrir por un
«solo sé que nada sé», a partir del hecho de cons- truirnos sin ser arquitectos, de canalizar nuestra vida de la nada, estamos obligados a aprender, enton- ces, ¿Por qué nos resistimos a conocer? ¿a probar el fruto amargo del conocimiento?, ¿a cometer el pecado original una y otra vez?.
¿De quién es la culpa?, ¿de la acción viperina del maestro que nos ofrece a manos llenas el saber?,
¿o la negación absoluta del estudiante a probar la manzana?...
Planteamos a continuación algunas premisas so- bre la educación bancaria, para proponer una visión investigativa como salida posible hacia una educa- ción mas dinámica y creativa...
Somos la síntesis de todo un proceso de desarro- llo educativo, un sistema que evoluciona de una con- cepción academicista, la cual supeditaba al estu- diante a unos métodos ortodoxos, memorísticos y mecanicista, un modelo que le aportaba al estudian- te las herramientas pero no impartía su funcionalidad, estudiantes estructurados para hacer, más no para ser más.
El academicista ceñía al estudiante según dos patrones educativos: en el primero, el docente im- partía conceptos pero no establecía el sentido prác- tico de lo que enseñaba.
La investigación plantea que la enseñanza que imparte el docente tiene que ser una verdad intersubjetiva, y no una realidad subjetiva, ya que el maestro no debe dar solo el conocimiento de una ciencia, sino que debe establecer la visión próxima a ella. La ciencia por ser objeto y fundamento de la misma naturaleza, no puede ser ajena a la realidad y a la experiencia del aula.
Debido a esto, el aula se convierte en la esfera en donde se conjuga la interacción docente, estudiante y la disciplina, como una conducta pasiva, los estu- diantes se sientan en filas y se le impide hablar o moverse. Ahora bien, un modelo de planificación, en una actividad, crea funcionalidad educativa pero in-
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sensibilidad en los estudiantes; hace falta la con- cepción de lo aprendido, no solo la teoría sino la práctica.
La educación debe estar encaminada hacia la for- mación de un espíritu crítico. Una enseñanza en donde cada verdad otorgada da pie a un solipsismo cartesiano, que engendra la duda como búsqueda de la certeza del saber, así que nada sea tan senci- llo, que inhiba el conocimiento trascendental original y fecundo.
El sentido utilitarista de la educación en donde el educando era el componente de los cánones socia- les y económicos que se hacían presentes en el sis- tema político vigente. Ejemplo de lo anterior es la guerra fría.
La educación es un arma para que el estado ten- ga al pueblo en una posición alienante, es un instru- mento que le impide a la gente pensar para actuar, porque un pueblo educado es un pueblo libre.
Nuestra nación colombiana nos invita a buscar la paz, mejorar a nivel político, económico y social; la gente quiere que las cosas cambien, pero no se pre- ocupa por intentar conocer la solución, no desarrolla un sentido de pertenencia, analítico y práctico que nos permita resurgir.
Entonces, partiendo de que somos una nación con principios de libertad, orden y democracia, se nos hace cuestionante, que la libertad se nos limite en el momento en el que se nos perdió el norte, de nada nos sirve autonomía si ninguno sabe en dónde está parado.
Del mismo modo actúa la educación, la cual ma- neja una concepción muy abstracta de la realidad, y condena al estudiante a ser un surrealista. Contexto inmediato y ciudadanía
La fórmula propuesta es: Pensar +querer = ac- tuar.
Colombia es un país que sufre, le duele su gente, le duele su economía, le duele su política, le duele la cultura, somos habitantes de una tierra enemiga, el patriotismo se sienta solo en un partido de fútbol, en un reinado, en una carrera de Juan Pablo Montoya, sin percatarnos no es fama o prestigio, no necesita- mos que el mundo nos acepte sino que el país acep- te esta realidad, comenzar a no hablar de paz sino a pensar en paz, dejar de ser yo y empezar a ser otro, encontrarme en el gesto, en la mirada, en la palabra y en pensamiento de ese que no soy yo.
Quizá sería ésta la respuesta de porqué Colom- bia no produce pensamiento. Muchos países latinoa- mericanos a través de su historia han sufrido el láti-
go de una dictadura, de la represión, de la doblegación y limitación que ofrece un sistema, de allí han naci- do los héroes ocultos de las naciones, los que no callaron y lanzaron un grito de protesta que se tradu- jo en el sentir patriótico que le exigía al hombre ser libre, el arte se volvió el arma mas humana, para terminar con tanta sangre, esto representado en cantautores como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés (Cuba), Mercedes Sosa, Piero, Alberto Cortéz, Pablus Gallinazus, Ana y Jaime, El Grupo Intillimani, famoso por su estribillo «el pueblo unido jamás será vencido». ¿Y dónde quedan nuestros verdaderos re- beldes?. Grafomanía Milan Kundera.
Somos una juventud vetada, determinada, simple y espectadora de un mundo que cambia, estamos en el vaivén del futuro, perdimos la capacidad de asombro, de ser filósofos, metafóricos, poetas, y humanos, ya nada nos afecta ni nos atañe, nos con- sumió este mundo egoísta e indiferente. Una reali- dad que nos infunde un esquema para actuar, y el joven que es un concepto insurrecto con y sin cau- sa, que busca lo diferente, lo original, lo creativo, que aparta su esencia en el momento en que deja de ser dilema, cuando el silencio supera sus ansias, el joven desde siempre fue un niño limitado, por tal motivo para el nada es en serio, se nos educó para ser adultos, mas no para ser niños. Nietzsche.
De acuerdo a esto el juego debería ser la piedra angular del conocimiento, la lúdica, la recreación y la didáctica son herramientas básicas para cualquier proceso de aprendizaje.
El juego tiene una necesidad de un doble sentido, porque además de divertir, obliga al joven a pensar; pero no hablamos del juego que hace al niño un Hamster, sino del juego con una intencionalidad teóri- co-práctica ya que como bien decía Habermas; «no es el contenido informativo de las teorías sino la for- mación de un hábito reflexivo e ilustrado en los teóri- cos mismos, lo que produce en definitiva una cultura científica», es decir, que la educación debe buscar formar, y no informar al estudiante, un modelo en el que este cree ciencia, ¿Pero qué es ciencia?
Hablamos de ciencia como el elemento fundamen- tal en el conocimiento de la realidad, pues es repro- ducirla en un concepto, rescatando de ella la verdad a través de una opinión; pero la opinión es un cono- cimiento vulgar que no tiene certezas y por tanto está sujeta a la contradicción; es una conjetura que al contrario de la ciencia como conocimiento cientí- fico, cierto y metódico por causas no ofrece una ex- plicación del mundo ni de la realidad.
Pero aquí viene, una gran ironía, por qué siendo la filosofía la ciencia de las ciencias, nació a partir de la dialéctica, que era el arte de averiguar la verdad en discusión, poniendo de manifiesto las contradiccio- nes implícitas en la argumentación del adversario y superándolas.
La dialéctica era, la unidad y la lucha de contra- rios que trataban de darle una explicación al mundo a partir de posiciones puramente subjetivas, es por eso que concibe el mundo en movimiento y desarro- lla contínuos ya que lo que dice no es del todo cierto ni del todo falso, pero por ser contrario se acerca un poco más a la verdad.
«A diferencia de los métodos tradicionales el dia- léctico considera el error, la negación misma, como un momento necesario evolutivo de la verdad. En este método, la verdad conserva y, a la vez, supera el error»1, resumiendo el pensamiento de Hegel en los tres momentos del saber como son la tesis, la antí- tesis y la síntesis.
«Al explicar el proceso de desarrollo, la lucha de lo nuevo contra lo viejo, y la inevitabilidad de la victo- ria, de lo nuevo, la dialéctica es en nuestros días un instrumento de transformación revolucionaria de la realidad»2
Mediante la dialéctica hay una explicación del mundo, los contrarios justifican su existencia entre sí, porque la única manera de que exista el uno es que a su vez exista el otro; de este modo es como somos seres mortales preocupándonos por la muer- te, cómo seríamos inmortales preocupándonos por la vida3.
Es por eso que la dialéctica concibe el mundo tal como es, en realidad, en desarrollo y renovación, esto mismo explica la relación entre sujeto y objeto que existe en la ciencia, esta relación es conoci- miento, sin ella no lo habría.
Planteamiento de la hipótesis libre de la contra- dicción pero sujeta a la duda y al error.
Aunque la ciencia está hecha para estudiar las leyes del desarrollo material (u otros) las otras cien- cias que no son filosóficas se encargan de estudiar un determinado campo de la realidad, «La ciencia no se contenta con observar y conocer las relacio- nes que median entre los seres y fenómenos, sino que quiere que sean medidas. «No hay ciencia de lo mensurable», llegó a escribir Le Dantec. No obstan-
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Hegel
Víctos Afanasiev
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te, esta frase no puede aceptarse sino con reservas, porque las ciencias del espíritu no aceptan el peso y la medida propias de la materia. En este caso solo se pueden medir sus antecedentes físicos, quími- cos y fisiológicos.»4
¿De dónde nació la idea de creer que sólo es cien- cia lo que tiene números? , ¿Por qué solo se consi- dera científico a un anacoreta, ermitaño, genio o a un aislado social? ¿Por qué la gente considera que un avance científico es solo un genoma humano, una vacuna, una bomba atómica?
Para la ciencia todo es perfecto, pero hay mu- chas cosas de la realidad que funcionan sin ella, hasta Descartes, en un completo sistema de méto- do científico tuvo muchos errores al creer que los números eran la base fundamental para todo, pues hay verdades abstractas evidentes como la mate- mática, que no pueden sin peligro aplicarse al estu- dio de la realidad, cuyo conocimiento necesita siem- pre, para ser cierto, de la piedra de toque de la expe- riencia, el planteamiento Kantiano en la crítica de la razón práctica nos manifiesta que aunque haya cien- cias sin métodos científicos evidentes son necesa- rias para el hombre; por ejemplo el Derecho, La mo- ral, La ética, debido a que son inherentes a la es- tructura humana, entonces, ¿Por qué la ciencia es tan lejana a nosotros, si la ciencia partió de nuestra propia naturaleza?
El mismo sistema ha arraigado al joven a ser si- nónimo de irresponsabilidad, de negligencia, de in- consciencia y no un formulador de ideas, un pen- sante en potencia, un generador de métodos y es- tructuras científicas; y aquí viene, el gran error, por- que al considerar malas conductas en un grupo cual- quiera de jóvenes que caminan por la calle es de por si un juicio premeditado, una simple opinión que esta sujeta a la duda.
Se ha pensado que el trabajo es solo para el adul- to, que la edad es la que produce una conciencia necesaria para afrontar el mundo, pero que nos ga- rantiza que no son más los adultos irresponsables que los jóvenes maduros.
Se piensa que los niños y los jóvenes son los dueños del futuro, sin embargo no se les permite construirlo y se les relega al papel de espectadores, en un mundo que se destruye a sí mismo a nivel ecológico, humano y social.
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Debemos partir del hecho de que ciencia no es una recolección de datos ni renovación de concep-
El Libro de la preguntas; Jornadas juveniles latinoamericanas 4 Faria Rafael «Filosofía 5° año»
tos sino un análisis del conocimiento preestablecido, la educación debe partir de un sistema teórico y a la vez tecnicista y tomar un camino planteado a partir de nuestra realidad histórico-social que se nos hace más manifiesta y evidente.
Ante todo la ciencia es una creación, un acto de descubrimiento, no de una realidad ocultada y aca- bada, sino de una realidad insuficientemente pensa- da para su comprensión y transformación. El cono- cimiento investigativo por su parte no es solo el es- tudio de los hechos dados sino la comprensión de sus posibilidades, de sus múltiples formas de ser pensada y de orientar su propia construcción.
Concluimos entonces que la ciencia no es una verdad absoluta, es un planteamiento colectivo, su- jeto a los individuos y por lo tanto es objeto de error, la ciencia es una mentira estructurada o una verdad
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que evoluciona para mejorar un concepto aceptado con anterioridad; como la ciencia es una idea transformadora nosotros los jóvenes tenemos que ser los protagonistas del cambio; buscar ser científi- cos humanos, porque es mejor ser un barrendero feliz que un físico neurótico, porque la ciencia nos da infinitas posibilidades, pero donde la ciencia ter- mina la voz de Dios habla, si las ciencia nos enseña a ver el mundo, nos enseña a ver el cielo, solo la fe nos enseña a llegar a él; y esa es nuestra única verdad.
...Y Dios vio que todo era bueno, y plantó árboles sobre la tierra y extendió los mares sobre las cordi- lleras y las montañas, y creó todas las maravillas del mundo, y así nació la vida; pero aún no sabemos si mañana vamos a despertar.
