La inteligencia lógico matemática


Desde el paradigma educativo rosarista y la enseñanza para la comprensión


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PSI. IDALID DIAZ POSADA HÉCTOR GRAJALES ARIAS

LIC. LUZ MARIA SALAZAR CARVAJAL LIC. JAIME OBANDO LÓPEZ LIC. ALBERTO RUIZ MEJIA

Agradecimientos a Mgr. Jhon Wilder Torres

Por Su Colaboración


Resumen


Con la propuesta de Gardner en torno a la exis- tencia de múltiples inteligencias con ciertas carac- terísticas diferenciables y que interactúan entre sí, se fractura el paradigma de la Lógica matemática y la lingüística como parámetros únicos de inteligen- cia. Con esta premisa se pretende abordar la Inteli- gencia lógico matemática como un potencial y/o capacidad para resolver situaciones en un contexto dado, detectable y cualificable en relaciones peda- gógicas tendientes a la comprensión y orientada por sistemas axiológicos que apuntan al desarrollo hu- mano, en este caso, el principio Transformador de la pedagogía dominicana. Se propone la evaluación desde la vivencia pedagógica y la autocrítica disci- plinar del colectivo de Matemáticas, en acciones concretas desde las actividades de «Desarrollo de Potencialidades de Aprendizaje», los «encuentros de clase»1 y la caracterización desde las competen- cias lógico – matemáticas; se asume la lúdica como instrumento y mediación de la Inteligencia Lógico – Matemática y se extraen reflexiones de los Diarios

– Matemática desde las vivencias pedagógicas que dan cuenta de las relaciones cotidianas en torno a la construcción de conocimiento y el desarrollo de esta inteligencia y la autocrítica disciplinar; referente al qué, el cómo y el para qué de las matemáticas y su enseñanza en el contexto específico. Para esto se lleva a cabo la reflexión sobre el recorrido de la Ma- temática como disciplina, la teoría de las Inteligen- cias múltiples, la enseñanza para la comprensión y el paradigma educativo rosarista.

La metodología de indagación se da a partir de la observación natural de las relaciones que en el día a día se construyen en el espacio de conocimiento, en la reflexión sobre esta y la sistematización en el diario pedagógico2. Así mismo, y en consonancia con el sentido de innovación del colectivo, se tienen en cuenta los espacios de Desarrollo de Potencialida- des de Aprendizaje (DPA), las Actividades Comple- mentarias de Aprendizaje (ACA)3, entre otras, en las cuales se asume la Lúdica como una posibilidad de acción con sentido y significado sobre diversos ob- jetos de conocimiento que aluden a su vez a unas atmósferas facilitadoras de la comprensión. En este cometido se emplean herramientas como:



Un breve análisis de lo que representa la actividad matemática basta para permitirnos comprobar que muchos de estos rasgos están bien presentes en ella. La matemática, por su naturaleza misma, es también juego, si bien este juego implica otros as- pectos, como el científico, instrumental, filosófico, juntos hacen de la actividad matemática uno de los verdaderos ejes de nuestra cultura.

Un juego comienza con la introducción de una serie de reglas, un cierto número de objetos o pie- zas, cuya función en el juego viene definida por tales reglas, exactamente de la misma forma en que se puede proceder en el establecimiento de una teoría matemática por definición implícita: «Se nos dan tres sistemas de objetos. Los del primer sistema los lla- maremos puntos, los del segundo rectas...» (Hilbert, Grundlagen der Geometrie).


Quien se introduce en la práctica de un juego debe adquirir una cierta familiarización con sus reglas, relacionando unas piezas con otras al modo como el novicio en matemáticas compara y hace interactuar los primeros elementos de la teoría unos con otros. Estos son los ejercicios elementales de un juego o de una teoría matemática.

La matemática y los juegos han entreverado sus caminos muy frecuentemente a lo largo de los si- glos. Es frecuente en la historia de las matemáticas la aparición de una observación ingeniosa, hecha de forma lúdica, que ha conducido a nuevas formas de pensamiento. En la antigüedad se puede citar el I Ching como origen del pensamiento combinatorio, y de tiempos más modernos se puede citar en este contexto a Fibonacci, Cardano, Fermat, Pascal, Leibniz, Euler, Daniel Bernoulli. El gran beneficio de este acercamiento lúdico consiste en su potencia para transmitir al estudiante la forma correcta de colocarse en su enfrentamiento con problemas ma- temáticos.

Desde el enfoque lúdico se pueden construir at- mósferas didácticas facilitadoras de comprensión desde la intersubjetividad8 y posibilitadoras de ope- rar sobre diversos objetos de conocimiento.

El desarrollo cognitivo es posible cuando se pro- ducen enlaces de factores internos (psicológicos) y externos (ambientales). La operatividad (acción internalizada) posibilita el razonamiento mediante el uso de símbolos y palabras y surge como una cons- trucción de la mente gracias a la actividad del niño y al proceso de interacción social. La comunicación es un mecanismo de construcción de nuevos cono- cimientos que explica la interacción entre desarrollo y aprendizaje. La actividad matemática tiene una característica esencialmente creativa, la cual se manifiesta cotidianamente, aún en las acciones más simples y no sólo cuando se realizan investigacio- nes estructuradas.

El área Lógico Matemática en la Educación Pri- maria pretende la elaboración y utilización de estra- tegias personales para la solución de problemas, aplicando procedimientos de estimación y cálculo mental, así como las técnicas operativas convenien- tes. Busca principalmente la reflexión sobre situa- ciones reales, la obtención y análisis de información pertinente, la aplicación del propio conocimiento matemático para comprender y emitir un juicio o to-


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  1. Vigotsky plantea el origen del conocimiento en la interacción y las consecuentes mediaciones semióticas.

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mar una decisión. Contribuye a una mayor compren- sión del entorno, pues hace posible el procesamien- to de la información sobre los fenómenos naturales, económicos y sociales del medio mediante, el uso de esquemas para representarlo e interpretarlo. Es- tos propósitos podrán ser alcanzados si se contextualiza el aprendizaje y se busca el trabajo individual y grupal, la pluralidad, y la confrontación de resultados y evaluación de respuestas.

Los elementos afectivos inherentes a todo ser humano, se relacionan directamente con el desarro- llo del pensamiento matemático. Los fracasos de muchos estudiantes tienen su origen en experien- cias iniciales destructivas de sus propias potenciali- dades en ese campo, generados muchas veces por los docentes o por su equipo de trabajo. Es necesa- rio tener en cuenta este aspecto y buscar por diver- sos medios el desarrollo del sentimiento estético y el placer lúdico que la matemática es capaz de pro- porcionar; así como el desarrollo de valores: esfuer- zo y constancia en la búsqueda de soluciones, vera- cidad, honestidad etc.

La matemática tiene un carácter profundamente humano, el cual la hacer asequible, dinámica, inte- resante, atractiva.

El aprendizaje es visto como una construcción y reorganización de conocimientos, en donde los maestros pueden identificar las diferentes formas en que cada estudiante aprende. Se requieren maes- tros conocedores de las inteligencias para favorecer la compatibilidad con formas de aprender o interactuar con el contenido matemático. Por ejem- plo habrá estudiantes que necesitan mas dirección en aspectos de visualización o representación que otros, o estudiantes que se inclinen mas por trata- mientos algebraicos que por un análisis de casos particulares.

La historia de las matemáticas muestra que la comunicación y la interacción social juegan un pa- pel muy importante en el desarrollo del pensamiento matemático. Sin embargo, la idea de que la mate- mática refleja valores culturales no es generalmente conocida por los estudiantes. Las matemáticas son más que actividades aprendidas en el salón de cla- se; trascienden hacia comunidades donde se toman acuerdos.

La Didáctica de la Matemática, no sólo plantea la manera de enseñar los conocimientos matemáticos, sino también las condiciones en las cuales se apren- den; las transformaciones que se operan y en quie- nes tienen la función de enseñarlos (docentes). Por


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lo tanto, se fundamenta en el estudio de situaciones que determinan las condiciones en las que se pro- duce la apropiación del saber. Dichas situaciones ponen en juego un sistema de relaciones, (explícito o implícito), entre el docente, el conocimiento, los alumnos y un contexto particular (aula) y poseen un objetivo preciso: que alguien aprenda algo.


Enseñar matemática implica resignificar las situa- ciones didácticas, en este caso, desde la compren- sión.


La matemática mediadora en sí misma


La mayoría de las ciencias se explican a partir de modelos matemáticos, análisis estadísticos, análi- sis gráficos, cálculos de probabilidades, conteos, mediciones, construcción de modelos geométricos... Que son a su vez elementos fundamentales para la toma de decisiones en lo político, social, económi- co, profesional, científico y tecnológico.

Es a través de la matemática como se desarro- llan en la estudiante una serie de habilidades metacognitivas, facilitadoras de la autoconducción y estructuración de los procesos de aprendizaje.


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Bibliografía


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ORTIZ de Maschwitz, Elena María. Inteligencias Múltiples en la Educación de la persona


JIMÉNEZ P. Vicente. Como lograr una enseñanza activa de la Matemática. Ediciones Ceac. España 1990. MEN. Estándares Curriculares. 2002

MEN. Marcos Generales de los Programas Curriculares. 1984


BRAINERD, C. J. (1978). Teoría de Piaget de la inteligencia . Jersey Nueva: Prentice Pasillo, Inc.. BLYTHE Tina. La Enseñanza para la Comprensión. Editorial Piados. Barcelona, 1997