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En primer lugar, esta propuesta pretende hacer énfasis en la responsabilidad y compromiso que mueven a una docente y a sus estudiantes a llegar antes y a salir después del aula de clase, a ser recursivos y muy ingeniosos para estar generando ambientes didácticos y suscitando escenarios pe- dagógicos que hagan sentir el gozo de comprender para conocer con sentido, en forma analítica y crítica para alegrar el aprendizaje en equipo. En segundo lugar sustenta la satisfacción de que veamos a nuestros estudiantes gozando del aprendizaje, comprendiendo, asimilando y progresando; cre- ciendo en todo sentido, hasta verlos fortalecidos para salir adelante por sus propios méritos. Y en tercer lugar la propuesta hace ver que el maestro alegre asume su labor como una misión, como una vocación, como un llamado que sale desde su alma y su corazón para contribuir al mejoramiento del mundo, partiendo de la base de mejorar al estu- diante como ser humano, haciéndolo cada vez más humano y mejor persona; convenciéndonos de que lo que menos debemos hacer es dar información, dictar clases, y que por el contrario debe contribuir a la formación de los niños y de los jóvenes, siendo una de las mejores personas que ellos vean pasar por sus vidas. Teniendo en cuenta todo lo anterior, puedo afirmar que la Escuela Activa Urbana per- mite tanto a maestros como a estudiantes darse por entero y sin condiciones, permite hacernos una reflexión en torno a nuestra misión, partiendo de una auto - evaluación permanente acerca de las actitudes pedagógicas, al tiempo que se va facilitando la integración de los participantes (co- munidad educativa) por medio de las estrategias grupales propuestas. Lo que los estudiantes desean SABER si a conocimientos nos referimos, lo logran reuniéndose para ello; lo que deben HACER, si a
oficios nos referimos, lo aprenden por su cuenta y según sus posibilidades; pero lo que deben SER, si a la persona humana nos referimos , lo aprenden con el ejemplo, (Dar ejemplo no es la mejor forma de educar, sino la única. ALBERT EINSTEIN); en ambientes de afecto, buen trato, oportunidades, convivencia pacífica, sana tolerancia y mucho AMOR. En nuestra institución el Proyecto ha per- mitido el compartir experiencias significativas para Estudiantes y Maestros, generó una reestructura- ción a nivel administrativo, curricular, sociocultural y personal; asumiendo la educación no como un oficio o trabajo cualquiera, sino como un gran compromi- so y una seria responsabilidad de contribución a la formación de niños y jóvenes que están creciendo y necesitan de nutrientes sólidos que los equipen y fortalezcan para su desempeño como personas humanas en este caminar y batallar del hombre por el mundo social. No solo de conocimientos, descu- brimientos y creaciones, sino en sus dimensiones éticas y axiológicas.
Los recursos que manejamos los estudiantes y yo en los momentos de aprendizaje que vivimos son convencionales y no convencionales.
Dentro de los convencionales tenemos por ejemplo los módulos de EAU, carteles y libros propiedad del colegio (permanecen en el CRA) y/o de la maestra.
Los no convencionales son conseguidos por los estudiantes, maestra o padres de familia; estos recursos no requieren de dinero alguno, pues, o los construimos con material de reciclaje, o los traemos de nuestros hogares los utilizamos y los devolvemos...
Es prioridad la manipulación de los objetos y la observación de los seres en sus hábitats; para la inves- tigación, aprendizajes reales y correlación de áreas;
pero sin dañar ni perjudicar especies o ecosistemas. Por eso realizamos mediante salidas pedagógicas (pasantías) la experiencia directa con la naturaleza.
Esto significa que es necesario una cuidadosa pla- neación, selección, y elaboración de los materiales para luego utilizarlos el día y momento oportunos.
Esta forma de conseguir los recursos contribu- ye a encuentros artísticos, de creatividad, lúdicos, espacios de intercomunicación, propician el diálogo para intercambio de ideas, momentos de concer- tación y construcción de conocimientos, recursos coherentes con las actividades propuestas por las guías y que propician un verdadero aprendizaje integral dentro y fuera del aula.
Siempre he considerado la evaluación como una estrategia de aprendizaje académica, intelectual, actitudinal... donde el estudiante y el docente direc- tamente implicados tienen mucho que ganar; pues se corrige, se mejora y se estimula.Dentro del pro- ceso de aprendizaje que oriento, estoy verificando el proceso de aprendizaje mediante la evaluación oportuna y constante con las respuestas a los cues- tionarios y actividades de las guías, participación en las actividades programadas por la institución, trabajos caseros (individuales y/o en grupo); tratando de vivir con los estudiantes un ambiente verdadera- mente humano donde las evaluaciones realizadas no sean para “corchar”, sino por el contrario que sean momentos de provocación académica, donde el es- tudiante percibe que si es posible aprender y obtener logros. Así como la evaluación es constante y opor- tuna también la retroalimentación, pero no repetimos actividades porque se tornaría monótono y aburridor tanto para los estudiantes como para la maestra... Lo que hacemos es buscar otras estrategias por lo general juegos, dinámicas, sopas de letras, crucigra- mas, dibujos, trabajos artísticos; todos relacionados con los temas de difícil aprendizaje; y por lo general son diseñados y aplicados por los estudiantes, con la colaboración y vigilancia de la maestra en cuanto a redacción, ortografía y acertividad.
Las guías son un punto de apoyo, o mejor un
medio que tiene como fin facilitar la enseñanza y
el aprendizaje de los conocimientos. Leo, planeo, adapto y en otros casos re - diseño algunas de las guías de acuerdo al contexto donde las desa- rrollamos y a los estudiantes que las trabajan (las entregadas por Fundación Luker están diseñadas para el área rural; además es claro que éstas no funcionan de la misma manera siempre, con un gru- po pueden dar unos resultados y con otros grupos otros resultados).
El buen manejo de guías me ha permitido que en el camino surjan cambios y muchas veces a que las cosas resulten como menos lo creía, entonces entra mi creatividad como maestra para diversificar actividades y crear espacios de participación y aprendizaje a los estudiantes... eso sí, siguiendo el debido proceso que plantea la Escuela Activa Urbana en su diseño.
Antes de comenzar el trabajo con las guías, los estudiantes tienen bien claro cuáles son los logros, indicadores de logros y las competencias que vamos a desarrollar durante todo el proceso; se les dan orientaciones generales sobre los pasos a seguir y las adaptaciones que se hicieron a la guía; cuando comenzamos con el trabajo, tomo un lugar en cada una de las mesas para dar las instrucciones específicas, a dar respuestas a las preguntas que los estudiantes tienen sobre el proceso a seguir o sobre algunos conocimientos previos, a hacer com- paraciones con libros o documentos que llevan a clase, a despejar dudas, a repartir tareas o trabajos, roles... Cualquier situación que surja será motivo de mi presencia en las mesas.
EL trabajo con las guías ha sido una muy buena de mis estrategias de trabajo en equipo, porque los estudiantes, sus familias y yo participamos en el estudio de los temas; nos permiten la exploración, experimentación y creatividad para planearlas, adaptarlas y desarrollarlas (cuando son exten- sas, o repiten actividades se vuelven monótonas y aburridoras), gustan mucho e impulsan a los estudiantes a “meterse en el cuento” de su propio aprendizaje.
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MUCHAS VECES NO ES EL QUÉ SE ESTA EN- SEÑANDO, SINO CÓMO SE ESTA ENSEÑANDO.
Puede ser que el tema sea de gran importancia, sirva mucho, tenga sentido y significado para la vida de los estudiantes y las personas que los rodeamos, pero la forma de orientarlos no sea la apropiada; el trabajo con las guías es una de las formas que me ha permitido clases dinámicas, activas y parti- cipativas
Como maestros debemos ser capaces de “com- plicarnos la vida”, porque nos debemos comprome- ter con la formación integral de los niños y jóvenes; convencernos de una vez por todas, que para llegar a la mente de los jóvenes la única forma directa es pasar por su corazón. Además del trabajo en grupo por mesas (binas, trinas); utilizamos diferentes for- mas de socialización del aprendizaje por ejemplo: exposiciones de trabajos finales por períodos, socio
dramas, mesas redondas, disco - foros... Todo esto permite que los estudiantes demuestren sus actitudes y/o aptitudes en su aprendizaje, permite también que los temas del área que en el momento oriento se integren con temas y formas de trabajo de los docentes de las otras áreas, fortaleciendo así el proceso de enseñanza aprendizaje. Aunque se necesitan también momentos en los cuales debo afirmar lo que quiero dejar claro, enfatizar aquello de lo que estoy convencida; estos momentos deben ser discursivos y para lograrlo se me hace necesario acudir a la narrativa de anécdotas, chistes, adivi- nanzas... permitiendo que el estudiante se integre a una especie de diálogo y se abran así, espacios de participación con interrogaciones y compartir de experiencias.
Si tenemos en cuenta que: AULA es el lugar y el espacio que propicia conocimientos, entonces cuan- do estamos dentro del salón de clase el ambiente es de organización, aseo, carteles debidamente organizados, material de constante observación hechos por mí o por otros docentes que entran en la jornada contraria.Otra veces nos encontrarán en el patio del colegio, en el quiosco, o simplemente no nos encuentran en ningún espacio institucional porque estamos fuera de él; estamos en otros luga- res Bosque Popular, fábricas, micro-empresas, una cancha, zonas verdes. en fin cualquier lugar donde se fomente el desarrollo de un buen aprendizaje integral (todas estas salidas son con los debidos permisos de padres de familia, coordinador y di- rector del colegio). Estando en estos espacios los estudiantes y yo como maestra nos conectamos con la realidad de la calle, de la familia, de la sociedad, del mundo; los temas se vuelven más interesantes,
la clase es una fiesta-paseo del aprendizaje y lo mejor se cumplen con objetivos, estándares, se alcanzan logros y se desarrollan competencias.
Para poder jalonar los procesos de enseñanza y aprendizaje donde la teoría y la práctica son esenciales para avanzar en la construcción de unas didácticas que apunten al buen sentido de la labor docente... He requerido la búsqueda de formas que me permitan mejorar mis prácticas pedagó- gicas donde yo sea una verdadera investigadora, pensadora, cuestionadora, creadora y mediadora entre el conocimiento y los estudiantes... Por esto aprovecho todas y cada una de las capacitaciones a las que asisto, tomo de ellas lo que creo me fa- vorecerá en mi desempeño.
Mi interés y compromiso en este momento es fortalecer EAU – CLG en mi institución para que se proyecte adecuadamente a la comunidad educativa y sociedad en general; y que mejor que retomar varios conocimientos adquiridos dentro de las ase- sorías y acompañamientos de parte de personas, entidades y estamentos que buscan el bien común de las instituciones educativas.Siempre estoy atenta y dispuesta a participar en los procesos de formación pues esto me ha permitido darle toques de formación, sentimiento, entrega y amor a la edu- cación de los niños, jóvenes y compañeros que me acompañan en este proyecto de educación.
Cuando he tenido dirección de grupo (2003 5°A, 2004 5°A, 2005 6°1), he motivado, fundamentado, organizado, elegido y evaluado gobiernos de aula (juntas directivas – comités de trabajo y sus respec- tivos planes); porque creo y estoy convencida de que además de la maestra quien en otros modelos educativos es la que dirige y dice que se hace o se deja de hacer a todo momento, los grupos requieren de una buena organización estudiantil interna para que funcionen disciplinaria y académicamente; y, para que se proyecten bien a la comunidad educa- tiva que los rodea.
Entonces si Escuela Activa Urbana nos presenta como estrategia democrática el Gobierno de aula, por qué no aceptarlo?, sabemos bien que este recurso organizacional permite a los estudiantes generar sus propias ideas, el respeto, la participa- ción y con el derecho a equivocarse, les brinda la oportunidad para practicar la sana tolerancia, donde hay ideas importantes de los integrantes del grupo o de diferentes personas que directa o indirecta- mente llegan a integrarlo (profesores – padres de familia).
En este año no tengo dirección de grupo pero pertenezco al Comité de Democracia de la insti- tución, esto me permite capacitar y promover el gobierno estudiantil con los presidentes y vicepre- sidentes de cada grupo en la jornada de la tarde; en esta capacitación tratamos temas como: el aula de clase, el colegio donde estudiamos, presidentes
vicepresidentes - secretarios - ayudantes de mesa
líderes de comités y sus funciones, democracia, conflictos, mesas de paz... para que los estudian- tes reciban información, la procesen, la analicen, y posteriormente la interpreten y no tomen decisiones apresuradas en algunas situaciones que se les presenten como representantes y líderes de sus grupos (entrevistas de visitantes, salidas a otras instituciones, entradas y salidas puntuales de la institución, comportamiento en el aula de clase o fuera de ella...).
Anteriormente cuando era directora de grupo permitía que las actividades de conjunto se hicieran todos los días y con la participación de los estu- diantes que la quisieran planear uno o dos por día. En este año he podido verificar que las actividades de conjunto si se pueden desarrollar en la básica secundaria por los estudiantes con la colaboración de la maestra; los estudiantes de los grados sextos
séptimo y yo, las hemos desarrollado al comienzo de las horas de clase de ciencias naturales área que oriento; con algunas dificultades al comienzo claro está (indisciplina, la no participación y la irresponsa- bilidad para planearlas, falta de tiempo para desa- rrollarlas...); ahora son de gran apoyo y motivación
para iniciar las clases y las jornadas educativas, los Fundamento explicándoles en qué consisten, cómo y dónde se pueden desarrollar, por qué son tan importantes... Y los Acompaño dándoles el tiem- po necesario para planearlas (ocho días) durante este tiempo los asesoro, el tiempo necesario para desarrollarlas (15 o 20 minutos clase), y colaboro con la disciplina si se requiere. Otro instrumento que manejamos cada vez que estamos en clase, es el auto - control de asistencia, este instrumento ha permitido que los estudiantes asuman una especie de responsabilidad al hacerlo; y para mí es más fácil verificar quienes faltan, en qué fechas se realizaron algunas actividades, por qué no hubo clase, quienes nos visitaron, fechas importantes...
En cualquier época y en cualquier lugar, la familia debe hacer un constante seguimiento y acompaña- miento a la educación de sus niños y jóvenes; no los pueden abandonar a su propia suerte, independien- temente del oficio que tengan. Es importante tener en cuenta que son ellos quienes me han ayudado a conocer a los estudiantes, sus características, sus momentos, a no juzgarlos por lo que hacen o dejan de hacer más bien a seguirlos acompañando en el proceso de enseñanza – aprendizaje que traen desde sus hogares: para que continúen bien, o para que mejoren si es del caso.
No es necesario que la familia viva dentro de las instituciones para que se sienta miembro de una comunidad educativa o partícipe de la educación de sus hijos, basta con atender a los llamados que les hacemos: para escribir en el cuaderno viajero (cuando se lo proponen lo hacen muy bien), a de- sarrollar alguna guía (así se dan cuenta del proceso y metodología que trabajamos con sus hijos), a fes- tejar las fechas importantes (cumpleaños, y sobre todo día de la Familia), acompañamiento en algunas clases para fortalecer el aprendizaje (narración de experiencias, actividades de conjunto).
