La presente investigación da cuenta de la configuración y horizontes de la educación ambiental en colegios de la ciudad de Manizales, desde la visión que tienen académicos y funcionarios sobre lo que representa para el Sujeto la Educación Ambiental.
En el desarrollo de la investigación, se entiende por configuración la Dis- posición de las partes que componen la Educación Ambiental y le dan su peculiar forma y particularidades desde los Docentes de Colegios públicos y privados de Manizales. Como Horizontes se comprende el porvenir, el devenir, aquello que no conocemos, pero podemos advertir desde los dis- cursos y desde los acontecimientos-acciones del mundo vital del docente sobre el devenir de la educación ambiental en los colegios de Manizales, en proyección o con posibilidades de futuros. El horizonte se desplaza con nosotros, es la posibilidad de soñar con llegar a el, sabiéndose que irá un tanto más adelante que nosotros. Adelantar procesos de historicidad, tantas posibilidades de pasado, diversos futuros posibles por construir. Es el no perder la esperanza. Y como mundo vital, se concibe el mundo de la vida, de la práctica que lo rodea, el mundo de la acción, la experiencia que se recuerda para ser contada, el dar cuenta de lo que ha pasado; en el pensamiento del filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955), “El yo y mis circunstancias”, mundo vital que se sustenta constantemente en la vida que ha surgido, es decir, como realidad dinámica, que siempre está en proceso de elaboración, es una incesante fuente de problemas y cuestiones relevantes y obliga siempre, a quien la vive, a “saber a qué atenerse”, a orientarse continuamente en sus decisiones. Pues bien, esta orientación exige una razón que acompañe a la vida y que encuentre en ella su fundamento. Es decir, una razón vital en un mundo vital.
Estas reflexiones son el acicate para continuar profundizando en lo que hoy denominamos por configuración y de lo que de ello se desprende en cuanto a la Educación Ambiental en Colegios de Manizales, puesto que en los jóvenes y su sistema formativo estaría la llave para encontrar alternativas a esta problemática que va tomando aires de pánico colectivo.
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* Tesis de la Maestría en Educación. Docencia. Facultad de Educación, Universidad de Manizales. Sep- tiembre de 2008. (Tesis dirigida por el Dr. Miguel Alberto Gonzalez González).
1 Docente de la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez, Manizales, Caldas, Colombia.
L’actuelle recherche rend compte de la configuration et des horizons de l’éducation environnementale dans des collèges de la ville de Manizales, depuis la vision qu’ont des académiciens et des fonctionnaires sur ce qui représente pour le Sujet l’Éducation Environnementale.
Dans le développement de la recherche, on comprend par configuration la disposition des parties qui composent l’Éducation Environnementale et elles lui donnent leur manière particulière et particularités depuis les Enseignants de Collèges publics et privés de Manizales. Comme Horizons on comprend le futur, l’avenir, ce que nous ne connaissons pas, mais pouvons signaler depuis les discours et depuis les actions du monde vital de l’enseignant sur l’avenir de l’éducation environnementale dans les collèges de Manizales, en projection ou avec des possibilités de futur. L’horizon se déplace avec nous, est la possibilité de rêver d’arriver à cela, en sachant qu’ira un peu plus en avant que nous. Avancer des proces- sus de historicité, tant de possibilités de passé, divers futurs possibles pour construire. Ce n’est pas de perdre l’espoir. Et comme monde vital, on conçoit le monde de la vie, de la pratique qui l’entoure, le monde de l’action, l’expérience qui est rappelée pour être contée, rendre compte de ce qui s’est passé; dans la pensée du philosophe espagnol José Ortega et Gasset (1883-1955), “Moi et mes circonstances”, monde vital qui est constantement soutenu dans la vie qui est apparue, c’est-à-dire, comme réalité dynamique, qui est toujours en processus d’élaboration, est une incessante source problèmes et questions significatives et elle oblige toujours, à celui qui la vit, “savoir à quoi se conformer”, être continuelle- ment orienté dans ses décisions. Parce que bien, cette orientation exige une raison qui accompagne la vie et qui trouve en elle son fondement. C’est-à-dire, une raison vitale dans un monde vital.
Ces réflexions sont le stimulant pour continuer à approfondir dans ce que nous appelons aujourd’hui par configuration et de cela est détaché quant à l’Éducation Environnementale dans des Collèges de Manizales, puisque dans les jeunes et son système formatif il est la clé pour trouver des alter- natives à cette problématique qui prend des airs de panique collective. Key words: Éducation Environnementale, Ambiante, Développement, Projets d’Éducation Environnementale.
La sociedad empezó a concientizarse de la problemática medioambiental gra- cias a las diversas acciones protagoniza- das por organizaciones y el compromiso adquirido por colectivos científicos, políti- cos, económicos, sociales sensibilizados desde la Agenda 21. La elaboración del
programa de la Agenda 21, producto de la conferencia celebrada en Río de Janeiro en 1992, firmado por la mayoría de los Estados allí presentes, hace hincapié en las siguientes problemáticas: la expansión demográfica, la pérdida de la biodiversi- dad, el cambio climático, la desertificación,
y los tipos de contaminación (atmosférico, acústico, visual, de los suelos, del agua, la acumulación de residuos, las energías peligrosas).
La investigación da a conocer el cómo se encuentra la Educación Ambiental en los colegios de Manizales y cuáles son las posibilidades para cualificarla, los análi- sis realizados auguran horizontes para cualquier institución educativa que tenga plena conciencia de su responsabilidad ambiental que como se verá no puede ser retardada ni delegada.
Revisadas algunas investigaciones a nivel mundial, nacional y local, se mani- festaron dificultades en transición sobre la Educación Ambiental que sin lugar a dudas dan cuenta de una realidad que refleja un panorama poco alentador.
Los esfuerzos de las instituciones por atemperarse a los cambios sociales y económicos han provocado nuevas demandas y retos a los líderes frente a la conservación del Medio Ambiente, de ello no puede estar ausente la comunidad académica de los colegios, donde se forja el Talento Humano de la adolescencia, que en definitiva, continuaran con la responsa- bilidad de asegurar una existencia desde lo ambiental, más digna.
De las investigaciones consultadas, vale citar algunas que conformaron el espectro. Universidad de St. Thomas en Minnesota (Estados Unidos), titulada: UNDERGRADUATES CONSTRUCTING A PASSION TO SAVE THE EARTH.
(Estudiantes que construyen una pasión por salvar la tierra), escrito e investiga- do por Wojciechowski, Thomas Armin, University of St. Thomas (Minnesota), 2005. Relata que a la luz de los deterioros ambientales globales y el reconocimiento de una necesidad de líderes ambientales
eficaces, se adelantó el estudio de un gru- po selecto de estudiantes comprometidos en acciones ambientales. La implementa- ción de estudios ambientales en camino a enfrentar la pregunta más importante de los estudiantes: ¿Cómo vivir?
Comunidad de estudios ambientales (UCES) del centro de investigación social de la ciencia en la Universidad del Estado de Mississippi (Estados Unidos), titulada ENVIRONMENTALISM IN THE MIDDLE EAST: ATTITUDES TOWARD PRESER- VATION, CONSERVATION, AND GRASS ROOTS ECOSYSTEM MANAGEMENT IN BAHRAIN, JORDAN, AND SAUDI
ARABIA. (Medio ambiente en el Oriente Medio: Actitudes hacia la preservación, la conservación, y la gerencia del eco- sistema en Bahrein, Jordania, y Arabia Saudita), escrito e investigado por Alibeli, Madalla A., Ph.D., Mississippi State University, 2004. Los resultados dieron cuenta de diferencias significativas en las actitudes hacia la conservación del medio ambiente, teniendo en cuenta el país de los encuestados, el género, la clase social, los ingresos familiares y la educación de los padres y de la eficacia ambiental como factores explicativos de actitudes hacia el ambiente en el Medio Oriente.
En Johannesburgo, la Universidad de Sudáfrica, se produce un estudio titulado: THE NATURE AND MEASUREMENT OF ENVIRONMENTAL LITERACY FOR
SUSTAINABILITY (La naturaleza y me- didas de instrucción ambiental para la sostenibilidad), escrito e investigado por Chacko, Charuvil Padeettathil, D. Ed., Uni- versity of South Africa, 2001. Esboza un cuestionamiento sobre la educación am- biental, incluidas las diversas definiciones, metas, objetivos y principios rectores para una efectiva educación ambiental.
En Canadá, la Universidad Simón Fra- ser, desarrolló una investigación titulada: AN INVESTIGATION OF TEACHERS’ MOTIVATIONS AND PERCEPTIONS
(Una investigación sobre las motivaciones de los profesores y las percepciones en atender y centrar la educación ambiental en casa, Fuera de las escuelas), escrito e investigado por Schartner, Diane Arline,
M. A., Simon Fraser University (Cana- da), 2000. Examina las condiciones que influencian las decisiones de los profe- sores para participar en un programa de educación ambiental.
En la Universidad de Toronto, se de- sarrolló una investigación denominada EDUCACIÓN AMBIENTAL EN PRO- GRAMAS DE CAPACITACIÓN PARA PROFESORES DE INSTITUCIONES CANADIENSES DE EDUCACIÓN SE-
CUNDARIA, escrito e investigado por Lin, Emily Shu-Ying, Ph. D., University of Toronto (Canadá), 2000. Los docentes, como uno de los agentes dominantes del cambio, como parte importante para promover y mejorar la capacidad de los individuos de tratar el desarrollo y los problemas ambientales.
La Universidad de Tennessee, surge el siguiente estudio descriptivo: THE STA- TUS OF ENVIRONMENTAL EDUCATION IN ELEMENTARY AND MIDDLE PUBLIC SCHOOLS OF EAST TENNESSEE: A
TEACHER PERSPECTIVE (El estado de la educación ambiental en escuelas públi- cas elementales y medias de Tennessee del este: En la perspectiva del profesor), escrito e investigado por Sall, Amadou Bocar Cire, Ph. D., The University of Tennessee (Estados Unidos), 1999. Con- cluye, que los profesores generalmente no son forjados con el conocimiento y las habilidades necesarias para integrar con éxito la educación ambiental en sus planes de estudios.
Universidad de Bath (United Kingdom) en Inglaterra se encontró una investiga- ción que al respecto fue titulada: HOW DOES THE GEOGRAPHY TEACHER
tribuye el profesor de geografía en la educación-formación ambiental de los estudiantes?), escrito e investigado por Reid, Alan Douglas, Ph.D., University of Bath (Inglaterra), 1998. El foco de la investigación fue la de contribuir con la enseñanza de geografía a los estudiantes, y el estudio de la educación ambiental en aspectos locales.
Universidad Union Institute en el estado de Ohio, florece la siguiente propuesta: TEACHING AS IF YOUR LIFE DEPENDS ON IT: ENVIRONMENTAL STUDIES AS A VEHICLE FOR SOCIETAL AND EDUCATIONAL TRANSFORMATION
(Enseñando como si su vida dependie- ra de ello: Estudios ambientales como vehículo para la transformación social y educativa), escrito e investigado por Giuliano, Jackie Alan, Ph.D., The Union Institute (Ohio – Estados Unidos), 1998. Este trabajo presenta un proceso para enseñar educación ambiental basada en el contacto y la participación activa con el mundo que lo rodea.
De la Universidad “Temple University”, surge la propuesta: CREATING EFFEC- TIVE ENVIRONMENTAL EDUCATION
(Crear una efectiva educación ambiental), escrito e investigado por O’Connor, Teresa M., Ph.D., Temple University (Pensilvania
– Estados Unidos), 1997. Revela que dar a los estudiantes solamente “los hechos” frecuentemente los deja con un sentido de desesperanza sobre el futuro de la vida en este planeta. Los problemas del ambiente parecen a menudo grandes y complejos, y la sensación de los estudiantes es que allí no pueden hacer nada.
Desde la Universidad de Kingston en Canadá, investigación titulada: THE EDGE OF CHAOS: ENVIRONMENTAL EDUCATION IN TRANSFORMATION (Al
borde del caos: transformación en educa- ción ambiental), escrito e investigado por
Chapman, Christine Y., M.Ed., Queen’s University at Kingston (Canadá), 2005. Encuentra que las tentativas fracasadas de preservar el medio ambiente en lugar de preservar los valores y las creencias que forman nuestro discurso ambiental no se articulan.
La Universidad de Sevilla en Espa- ña aparece un análisis comparado: LA EDUCACION AMBIENTAL EN LOS CURRÍCULA DE EDUCACION PRIMA- RIA Y SECUNDARIA DE FRANCIA, INGLATERRA Y ESPAÑA. UN ANALISIS
COMPARADO, escrito e investigado por Ibañez Macarena, Esteban, Universidad de Sevilla, 2000. Expone una serie de reflexiones sobre la Educación Ambiental en los países objeto de estudio, para cen- trarse en las tendencias más significativas que aúnan los criterios y líneas básicas que delimitan la situación de la Educación Ambiental en la actualidad.
En Bogotá LA ESCUELA ECOLÓGI- CA, IMPERATIVO CULTURAL EN CO-
LOMBIA escrito e investigado por Celys Rincón, Luís Jesús; Loss Vaca, Germán y Torres Barón Edduard Humberto, Área de Investigación Académica Escuela de Cadetes de Policía General Santander, 2005. Propiciar la formación de escuelas ecológicas nacionales, orientados a la solución de problemas ambientales en forma interinstitucional, mediante conve- nios que conduzcan al mejoramiento de la calidad de vida y manejo sostenible de los recursos.
En el ámbito local, AMBIENTE Y DESARROLLO SOSTENIBLE EN LA UNIVERSIDAD DE MANIZALES, escrito
e investigado por Patiño Agudelo, Orlando de Jesús, Universidad de Manizales, 2003, tesis en la maestría de Educación. Docencia de la Universidad de Manizales. La investigación aborda la comprensión intersubjetiva que en materia de medio
ambiente y desarrollo sostenible concibe la Universidad de Manizales.
Las investigaciones reúnen elementos en común y coinciden que la Educación Ambiental del siglo xxI debe estudiarse en variados aspectos y repensarse para una sociedad que aún no existe, la sociedad por advenir en un no-ya-ahora.
Revisados los antecedentes no queda duda que la Educación Ambiental ha sido pensada y casi vigilada en muchos aspectos, pero aún quedan opciones de visualizarle de una manera más amplia y compleja.
¿Cuál es la configuración y horizon- tes de la Educación Ambiental desde el mundo vital de los docentes de colegios Públicos y Privados de Manizales?
Develar la configuración y los horizon- tes de la Educación Ambiental en colegios públicos y privados de Manizales, en la idea de reconocer las prácticas de forma- ción ambiental.
Describir la configuración de la Edu- cación Ambiental desde la perspectiva de los Docentes de Colegios públicos y privados de Manizales.
Revelar elementos de orden conceptual, ocultos tras la praxis, que enriquecen o empobrecen la mirada a la Educación Ambiental.
Identificar cual es el papel de la teoría ambiental en los procesos Educativos de los Colegios públicos y privados de Manizales.
La educación ambiental se comprende como una corriente de pensamiento y acción, que adquiere auge a partir de los años 70, cuando la destrucción del hábi- tat natural y la degradación de la calidad ambiental empiezan a ser considerados como problemas sociales. Se acepta co- múnmente que el reconocimiento oficial de su existencia y de su importancia se produce en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Humano (Estocol- mo, 1972).
Aunque definir la educación ambiental es una tarea por la pedagogía, si es impor- tante partir de la propuesta del Congreso de Moscú: “La educación ambiental es un proceso permanente en el cual los individuos y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas ambientales presentes y futu- ros”. (Congreso Internacional de Educa- ción y Formación sobre Medio Ambiente. Moscú, 1987)
La educación no puede ser desligada de su responsabilidad sobre el cuidado del entorno, sabido es que el aprendizaje es un proceso de construcción que tiene lugar en relación con el medio social y natural, se desarrolla en doble sentido, es decir, cada persona aprende y enseña, dura toda la vida y se ejercita en diferentes escenarios, como el hogar, la escuela, el trabajo y la comunidad. Estas característi- cas apuntan un hecho relevante: el propio medio es educativo en sí mismo, lo cual subraya la necesidad de coherencia entre los mensajes educativos explícitos y los mensajes implícitos de la realidad.
Es relevante ver la educación ambiental como educación para la acción. Actúa ampliando nuestros conocimientos y
conciencia acerca de los impactos de la actividad humana sobre el medio, pero con el objetivo último de mejorar nuestras capacidades para contribuir a la solución de los problemas.
La educación ambiental ha sido definida también como la “respuesta educativa a la crisis ambiental”. Es decir, la reacción, desde un determinado ámbito del pensa- miento y el quehacer humano, a lo que socialmente se reconoce ya como una crisis de dimensiones globales.
De hecho, si en el pasado se tendía a hablar de “problemas ambientales”, independientes entre sí y desconectados del resto de la realidad, actualmente, una aproximación honrada y realista de la situación debe empezar reconociendo la interdependencia entre factores muy di- versos. Interdependencia entre diferentes aspectos de los conflictos (lo ambiental, lo económico, lo político, lo cultural, lo legal, lo ético); entre lo local y lo global; entre los países, las personas, las culturas; entre los posibles instrumentos y vías de solución, estos entre otros.
No hay duda de que el sistema de producción, uso y consumo de bienes y servicios, nacido con la Revolución Indus- trial y hoy dominante, contribuye con el deterioro de los espacios vitales del hom- bre. Es así como el Informe Brundtland y la Agenda 21 afirman que los conflictos ecológicos están provocados por los mo- delos de producción y consumo vigentes que, mediante la aplicación de potentes herramientas tecnológicas y culturales, someten a los sistemas que sustentan la vida en el planeta a graves presiones.
No nos encontramos, pues, ante un conjunto de numerosos problemas inde- pendientes sino ante un gran problema sistémico: la incompatibilidad entre el sistema económico actual y el equilibrio ecológico, se refuerza cuando cada pro- ductor y cada consumidor se convierten, al
seguir las pautas del modelo, en factores de degradación del planeta. Ese carácter sistémico tiene, además, otra vertiente: nuestras actuaciones, aun en el caso de que sean localizadas (en el espacio o en el tiempo), tienen repercusiones que desbor- dan el punto y el momento del impacto.
Al ir profundizando en el origen y en la magnitud de la crisis, se ha pasado de análisis estrechos y propuestas parcia- les, que abogaban por meras soluciones tecnológicas y por reformas puntuales, a poner en cuestión aspectos fundamenta- les del actual proyecto de sociedad. Los documentos internacionales de referencia transmiten una idea clara sobre la imposi- bilidad de continuar con nuestro modelo de relación sociedad-medio. Aun tratando de evitar el catastrofismo, es necesario tomar conciencia de la incapacidad que nuestras sociedades, en general, y los grupos que toman las decisiones, gesto- res y grandes poderes económicos, en particular, han demostrado desde el punto de vista del equilibrio ecológico y de la justicia social.
Entre los problemas ambientales glo- bales podemos destacar los siguientes: el cambio climático; la destrucción de la capa de ozono; la escasez de agua y la degra- dación de su calidad; la pérdida de tierra cultivable y la desertización; la destrucción de los bosques y otros ecosistemas; la pér- dida de diversidad biológica y de recursos genéticos; la lluvia ácida; la contaminación de los océanos; la acumulación de enor- mes cantidades de residuos, en especial los tóxicos y radiactivos; entre otros.
El panorama social no es menos dramá- tico: una población que sigue creciendo, precisamente en las zonas más empobre- cidas; un aumento de la polarización entre ricos y pobres, con países por debajo del umbral de la supervivencia; los múltiples conflictos bélicos; la expansión fortísima y caótica de las áreas urbanas, que según analistas ya acogen a más de la mitad de
los habitantes del mundo, con su cadena de consecuencias: progresivo deterioro del entorno urbano, nuevas patologías asociadas a los estilos de vida, esto por citar los más relevantes.
El esbozo de este panorama desafía la urgencia de emprender cambios en muchos frentes y de asumir responsabi- lidades por parte de todos los sectores sociales, desde lo individual hasta lo colectivo. La educación ambiental afronta el reto, no se trata de resolver problemas concretos, sino de incorporar a la ciuda- danía en la construcción de un modelo de sociedad que se ocupe de su horizonte ambiental.
Se hace necesario tener presente la distinción entre desarrollo y crecimiento económico, para encontrar el camino hacia el desarrollo sostenible, como lo indica Robert Goodland “Una “buena” o aceptable solución para el desarrollo re- quiere que se satisfagan por lo menos tres suposiciones fundamentales. La primera es que tengamos un conocimiento más o menos bueno de las actividades humanas en el futuro. La segunda condición es que debe haber un destinatario para este conocimiento, y que lo use. La tercera condición es que a este cuerpo u otro organismo internacionalmente aceptado se le dé la autoridad y el poder para elegir el futuro sendero del desarrollo y ponerlo en vigor. Si estos simples hechos no son reconocidos, no hay nada más que decir acerca del asunto de la sostenibilidad, o de cualquier otra política de desarrollo”. (Go- odland Robert 1994, 89-90) Sobre la es- trategia de intentar reducir la desigualdad económica expandiendo la escala de la actividad humana, las oportunidades para lograr un verdadero desarrollo sostenible son limitadas y van disminuyendo.
La pregunta por lo político estará en todos los campos de la Humanidad como bien lo comprendió Aristóteles al referirse al hombre como zoon-politicon, la política
no puede ausentarse del devenir ambien- tal “Para lograr el uso sostenible del medio ambiente, concluimos que como primera prioridad debería convenirse el diseño e implementación de políticas económicas que: a) acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías, como la energía de flujo y el reciclaje; b) no permitir más crecimiento de la producción en los países ricos; c) estabilizar la población mundial tan pronto como sea posible; y d) mejorar la distribu- ción internacional de ingresos”. (Goodland Robert 1994, 105-106). Si se continua con los caminos de desarrollo que hasta ahora se prevalecen, atentamos contra nuestra propia supervivencia.
En cuanto a desarrollo sostenible, no son pocos los conceptos que se pueden abordar “El desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras para satis- facer sus propias necesidades. 1987”. (Goodland Robert 1994, 107). Es decir, exige un compromiso y una responsa- bilidad que como ya se ha indicado son indelegables.
Se entiende que lo económico no puede continuar en sus propias rutas sin orientar su quehacer con responsabilidad ambien- tal “Los sistemas económicos dependen de sus sistemas ecológicos de soporte de vida y debemos darnos cuenta de esto e incorporarlo a nuestros pensamientos y acciones a un nivel básico, si vamos a mantener nuestro lugar en el mundo”. (Go- odland Robert 1994, 153). Se estimula una imbricación economía-medio ambiente en la idea de que la vida es superior a cual- quier otro deseo o necesidad humana.
Pero no todo esta perdido, en mucho hemos mejorado. Con anterioridad a la expedición de la Ley 99 de 1993, la gestión ambiental en Colombia padecía de una se- rie de problemas estructurales, y un marco legal que no correspondía a las realidades sociales y ambientales de Colombia, a
tal aspecto refiere Eduardo Uribe Botero: “Entre las más notables deficiencias de la gestión ambiental, vigentes antes de la expedición de la Ley 99 sobresalen:
Gran dispersión en las responsabilida- des de gestión ambiental entre varias entidades.
Colisión y conflicto de competencias entre las diversas entidades del Estado responsables de la gestión ambiental.
Conflictos de interés al interior de entidades que tenían a su cargo la doble función de promover el aprove- chamiento de los recursos naturales, y administrar y controlar su uso.
Limitada autonomía de las autoridades ambientales por estar adscritas a otras entidades del Estado encargadas de promover el desarrollo sectorial.
Carencia de una entidad ambiental na- cional con la autoridad para coordinar la gestión ambiental de las diversas entidades regionales y nacionales que tenían funciones ambientales.
Carencia de una entidad ambiental na- cional con la autoridad para coordinar la gestión ambiental de las diversas entidades regionales y nacionales que tenían funciones ambientales.
Centralización excesiva en la definición de políticas, prioridades, estrategias y metas por parte de las autoridades am- bientales del nivel nacional y regional.
Carencia de canales adecuados de participación ciudadana para permitir a las comunidades dar a conocer sus expectativas en torno a la gestión am- biental del Estado.
Carencia de canales que permitan a los alcaldes y gobernadores, influir en la definición de las políticas y los proyec- tos ambientales que se implementaban en sus respectivas jurisdicciones.
Insuficiencia de recursos financieros.
Carencia de mecanismos descentrali- zados y democráticos que permitiesen hacer una focalización adecuada de la inversión, logrando así maximizar sus beneficios ambientales y sociales.
Inconvenientes niveles de politización en el manejo de las autoridades am- bientales.
Existencia de instrumentos legales de control ambiental basados princi- palmente en el uso de mecanismos policivos y coercitivos.
Carencia de instrumentos e incentivos económicos capaces de orientar las actividades productivas por caminos ambientalmente sanos.
Muy limitada presencia de las autorida- des ambientales.
Casi absoluta impunidad frente a los delitos ecológicos y violaciones de la legislación ambiental nacional. (Rodrí- guez Manuel 1996, 20-24)
¿Cuántas de estas aun persisten? La continuidad de los niveles de politización en las CARs, nombramiento de funciona- rios sin tener la formación necesaria para asumir la responsabilidad que a cada cargo corresponde.
Sabido es que los conceptos varían en el flujo de la historia, como es el caso de “El concepto de desarrollo sostenido ha cambiado la filosofía de explotación des- tructiva de la sociedad a una que fomente la protección del ambiente y sus habitan- tes a largo plazo”. (Heinke Gary 1996, 9) Conceptos que buscan la conservación de la especie humana, por lo cual requiere ajustes de su conceptualización.
Acudiendo al origen etimológico “El ter- mino ecología proviene del griego oikos, que significa casa, combinado con logos, “el estudio de”. Así pues, literalmente eco- logía es el estudio de la casa (la Tierra)”. (Heinke Gary 1996, 9). No es suficiente con saber el significado de las palabras, hay que llevarlas a la práctica.
Dando una revisión a los a los oríge- nes del quebranto del entorno, Rodrí- guez, Uribe y Carrizosa (1996), opinan que “La dinámica de los procesos de deterioro ambiental frecuentemente está
asociado con situaciones de margina- miento social y de pobreza. Bajo estas condiciones se generan círculos viciosos donde la inequidad se vuelve causa y consecuencia del deterioro ambiental”. Es apenas lógico, que comunidades marginadas tengan que acudir su entor- no inmediato, depredándolo para poder subsistir.
“La rigidez es buena en las piedras, y, a veces, en los Seres Humanos”
Robert Villamizar
Se enmarca dentro de la Investigación Cualitativa. Reconocer que el conocimien- to de la realidad humana requiere de la búsqueda de sentidos, la comprensión del sentido desde los actores y en los escena- rios en los cuales se produce, reproduce, se transforman los significados persona- les, sociales y culturales, invita a pensar mas desde una perspectiva inductiva, holística, interactiva, reflexiva, naturalista, humanista, características estas propias de la investigación cualitativa.
Llegar al objetivo central de la investiga- ción cualitativa, como es la comprensión del comportamiento humano desde el sentir mismo de los actores y de lo que significa para ellos, y en lo que compete a la hermenéutica, enfoque a trabajarse durante esta investigación, como es el comprender, reconocer y develamiento del sentido que se gesta al interior de un fenó- meno específico –Procesos de Educación Ambiental en los Colegios de Manizales-, hace inherente al proceso investigativo la asunción de un rol específico por parte del investigador, donde éste debe “tomar el rol del otro” (De La Cuesta, Carmen, 2003, p. 1), con el fin de capturar la confi- guración y horizontes desde los docentes para posteriormente ser interpretados y comprendidos.
La investigación se ocupa de la des- cripción e interpretación, en tanto que se trata de realizar una construcción de sentido desde los relatos de docentes de colegios públicos y privados de Manizales, en torno a la configuración y horizontes de la Educación Ambiental, acorde a la hermenéutica.
Como Actores Sociales, Docentes de los Colegios:
Privados | Públicos |
Colegio de Nuestra Señora del Rosario | Escuela Normal Superior de Manizales |
Colegio Oficial Mixto SAN PIO x | |
Colegio Nuevo Gimnasio | Colegio Rural “El Trébol” |
Nota. Se entrevistó a un funcionario de la contraloría que tiene la misión de verificar el desarrollo de los PRAES dentro de las instituciones educativas públicas. | |
Como estrategias metodológicas se uti- lizaron las entrevistas en profundidad.
Se realizó análisis hermenéutico a las reflexiones entregadas por los docen- tes.
Como se sabe el criterio investigativo es la hermenéutica, la cual se entiende como comprensión desde un interés histórico, interés artístico o estético y un interés especulativo en esa posibilidad de visionar o llamar el tiempo desde la interpretación que se le den a los hechos presentes, soportados en el pasado que los ha ido construyendo, exige saber bajo qué con- diciones se produjo el código lingüístico desde donde se interpretan los hechos y ejerciendo la crítica sobre ellos.
El mundo cruje y amenaza derrum- barse, ese mundo que para mayor ironía es el resultado de nuestro prometeico intento de dominación.
Ernesto Sábato
La configuración y horizontes de la Edu- cación Ambiental tomarán como punto de partida las expectativas de varios docen- tes de la ciudad de Manizales dedicados a pensar y enseñar la Educación Ambiental todos y cada uno de los entrevistados dio cuenta de sus angustias, configuraciones y perspectivas humano-planetarias frente a una apariencia presencia apocalíptica del devenir humano en el cosmos.
“La garantía de la paz la hallamos en ese gran artista llamado naturaleza”
Immanuel Kant
La Educación Ambiental debe ser un proceso continúo y permanente, donde participen diferentes actores sociales, es una estrategia para solucionar los pro- blemas ambientales de las comunidades, regiones o países por sus efectos de ca- rácter multiplicador y debe fundamentarse en promover acciones efectivas de cultura ambiental, que fomenten la participación de la población y ayuden a evitar, disminuir o solucionar los problemas del entorno inmediato de las sociedades.
Para que los estudiantes participen en programas de Educación ambiental, es necesario que valoren los beneficios y servicios que proporciona el ambiente, es una estrategia para solucionar y mejorar las condiciones del ambiente, pues sus efectos y resultados pueden ser multipli- cadores, siempre y cuando se tomen en
cuenta los elementos, factores y estrate- gias expresadas en este artículo.
La Naturaleza que antes fue el “enemi- go” al que había que dominar se transfor- ma en “víctima” que hay que proteger, con el fin de protegernos a nosotros mismos. La configuración que a continuación se expone es un resemantizar las ideas ex- presadas por los entrevistados.
La educación ambiental, es distinta des- de la pobreza o desde la opulencia.
La verdadera educación ambiental transforma la persona incluyendo en el proceso de aprendizaje su realidad cotidiana y su propia experiencia.
En la Educación ambiental se está informando, pero no se está formando a los estudiantes.
En el nivel de la secundaria, los estu- diantes poseen unos conocimientos teóricos y prácticos que no son sufi- cientes para afrontar un buen manejo del entorno.
El conocimiento de los problemas ambientales pueden ser difíciles de adquirir para un estudiante de primaria con un espíritu demasiado concreto, pero no para un estudiante de ense- ñanza secundaria si las facultades de abstracción se han desarrollado.
La Educación ambiental no puede ser una enseñanza lineal, en la que cada noción es enseñada sucesivamente según un orden preestablecido, cuya lógica sólo es pertinente para el que sabe.
El estudiante no puede hacer espontá- neamente una síntesis de los conoci- mientos adquiridos.
Si se continua con los caminos de de- sarrollo que hasta ahora se prevalecen, atentamos contra nuestra propia super- vivencia, aun es tiempo de modificar esta situación.
Es claro que para los entrevistados, se dan los primeros movimientos para concebir la Educación Ambiental como mejoramiento de la calidad de vida.
En los últimos años, investigadores, do- centes y profesionales, han venido pre- ocupados por el tema de la Educación Ambiental, aportando elementos para la construcción del Proyecto Nacional de Educación Ambiental, pero ¿serán sólo modas? ¿Sólo impulsos?
La normalización sobre educación en Colombia, reconoce, respalda, promue- ve y obliga la Educación Ambiental en todos los planteles educativos del país; de igual forma, establece la obligatorie- dad del Proyecto Educativo Institucional como condición indispensable para cualificar la educación, los procesos pedagógicos y mejorar las relaciones de los colegios con su entorno. Pero en la realidad, se encontró lo siguiente:
Falta capacitación en los Docentes, es
insuficiente.
Ausencia de docentes con maestrías y doctorados.
Falta compromiso por parte de los Do- centes
Faltan instituciones universitarias que oferten programas de Educación Am- biental, que realmente induzcan a la práctica.
Que las propuestas desde lo ambiental estén amarradas al PEI.
Los docentes no asumen con seriedad el proceso
Falta de compromiso por parte de las directivas para la Ejecución de los PRAE.
Los Proyectos de Ambientales Edu- cativos están siendo liderados por personas que no tienen unos mínimos conocimientos, una mínima capacita- ción desde lo ambiental.
La mayoría de instituciones educativas rotan entre sus docentes anualmente la responsabilidad del PRAE, enton- ces no hay continuidad, por que cada docente tiene una visión distinta, si no hay continuidad difícilmente hay un
seguimiento y un control, por lo tanto no hay avance.
Los PRAES se están diseñando con una visión cortoplasista, cada año un grupo de docentes esta estructurando un PRAE.
Los estudiantes no comprenden los abordajes teóricos, ni tienen claras las implicaciones éticas de su proceso de aprendizaje, por lo tanto dífilamente llegan a la práctica.
Ausencia de compromiso político para apoyar con medios logísticos los plan- teles educativos.
Insuficiencia de planes en la Adminis- tración Municipal y Departamental, que contenga componentes de Educación Ambiental.
La responsabilidad de operacionalizar el PRAE se está dejando al profesor de Ciencias Naturales, o simplemente del profesor que no tenía una asignación académica completa y entonces le dan esta responsabilidad para que complete la intensidad horaria requerida.
Plantear la política educativa, pro- puestas que estén amarradas al PEI, que las personas que hacemos parte de las instituciones educativas nos comprometamos, que no sea sólo res- ponsabilidad del profesor de ciencias naturales o del profesor de ciencias sociales o simplemente del
Los colegios no tienen granjas ni zonas donde se adelanten las prácticas am- bientales.
La insuficiencia en el manejo de los idio- mas para poder abordar documentos sobre temáticas diferentes al Español.
Los PRAES avanzan lentamente y no son de mucho interés para las Insti- tuciones y sus actores, lo cual no es conveniente si se quiere intervenir y acelerar la gestación de una nueva cultura ambiental, entendiendo que son los niños, los jóvenes, los llamados, los más indicados, para impulsar, mostrar y posicionar, nuevos comportamientos y practicas con el ambiente.
Voluntad de Docentes por enseñar la Educación Ambiental
Disposición de algunas Directivas por abordar la problemática ambiental.
El conocimiento que de las cumbres internacionales sobre medio ambiente tienen los entrevistados.
La presencia reiterativa en medios de comunicación de informaciones relacionadas. Aparición en medios de comunicación temática sobre medio ambiente.
Las diferentes campañas que se ade- lantan en los colegios sobre manejo de basuras
La conciencia social que existe sobre el problema, aunque si se perciben ciertas deficiencias en la ejecución de las diferentes actividades.
La incorporación de Pregrados Especia- lizaciones y Maestrías que abordan las temáticas de la Educación Ambiental, lo cual indica que si existe algún interés por darle una mirada desde la teoría a la temática ambiental.
La existencia de material bibliográfico sobre la tematica ambiental en las Uni- versidades.
El conocimiento de los PRAEs tienen los diferentes docentes que orientan estas temáticas.
La existencia de organizaciones como CORPOCALDAS, el SENA, que de una u otra manera hacen presencia en las instituciones educativas.
Es preciso transformar las actitudes y comportamientos humanos, al mismo tiempo que se inculcan nuevos conoci- mientos, a diferencia de la Educación Formal.
Transversalizar la educación ambiental, para el desarrollo de una conciencia ambiental.
El estudio de la Ecología es indispen- sable para quien desee entender la
problemática ambiental y así trascender el discurso y las buenas intensiones.
Fortalecer el cuerpo docente “educado- res ambientales”.
La Educación Ambiental debe afianzar- se como un proceso de “concientiza- ción”, en el cual las personas no sean receptoras de un saber exógeno sino sujetos en aprendizaje que se despier- tan a las realidades socioculturales, que dan forma a su vida y desarrollan habilidades para transformar las reali- dades que les conciernen.
Ver la vida de la naturaleza como una precondición para la supervivencia hu- mana y la integridad de la interconexión en la naturaleza como una precondición para la vida.
Es preciso transformar las actitudes y comportamientos humanos, al mismo tiempo que se inculcan nuevos cono- cimientos.
Concientización de que el medio am- biente debe ser conocido, preservado y mejorado, con el propósito de integrar el hombre en el medio ambiente.
Fortalecer la formación del personal docente en estrategias de Educación Ambiental.
Crear una ética ambiental sobre lo que se debe fortalecer y construir sin caer en dogmatismos ni maniqueísmos exa- gerados.
Inducir al estudiante a que adopte actitudes por medio de experiencias y reflexiones personales evaluando sus propias deducciones, evitando la pre- sentación de conclusiones “digeridas” de antemano.
La dimensión ambiental se constituye en un componente básico a ser incluido como eje transversal que permee todas las perspectivas, todas las áreas del conocimiento y en general todas las actividades que deben hacer parte del currículo para la formación integral de la persona.
El papel de la Educación en los Cole- gios, conciente de su responsabilidad, debe presentar alternativas de solución
para la formación de educandos cons- cientes de sus responsabilidades en el manejo adecuado del entorno.
Mejorar la calidad de la Educación Ambiental, la cobertura, la equidad y la eficiencia de los Proyectos de Edu- cación Ambiental.
La relevancia que se le ha venido dando a la Educación Ambiental, refleja la ne- cesidad de buscar caminos que hagan posible la inclusión de la dimensión ambiental en las acciones educativas, para que se contribuya no solo a la formación, sino que además genere conciencia entre las personas sobre la importancia de los recursos naturales y sobre la necesidad de pensar en la protección y manejo adecuado de és- tos, como una condición indispensable para mejorar la calidad de vida.
Hoy día, mucho de lo que se llama educación ambiental no tiene nada de educación ni de ambiental. Simplemen- te se le puede considerar propaganda verde, debido a la superficialización de los conceptos ambientales en muchos ámbitos educativos. Los colegios justifican los procesos de educación ambiental con la oferta de servicios como: “Minihuerto Ecológico”, “Clases de Reciclaje” y “Salas de Medio Ambiente”, todo ello inmerso en el PRAE. Pero al conocer estos espacios, el minihuerto es una matera con un tomate y una jaula con dos pájaros al lado, nadie niega lo emocionante y constructivo que puede ser ver crecer una planta de tomate; pero la educación ambiental va mucho más allá, requiere una metodología y es- pecialmente un cúmulo de conocimiento ambiental básico, que requiere ser orien- tado por personas con formación en Edu- cación Ambiental, y no como nos relata el profesor Gildardo Ríos “Que la Educación ambiental no sea sólo responsabilidad del
profesor de ciencias naturales o del pro- fesor de ciencias sociales o simplemente del profesor que no tenía una asignación académica completa y entonces le dan esta responsabilidad para que complete sus 22 horas de trabajo. Debe de haber una responsabilidad muy grande por parte de directivos en la educación, estos proce- sos si deben de estar jalonados liderados, coordinados, por personas que tengan unos mínimos conocimientos, una mínima capacitación desde lo ambiental, porque nos estamos encontrando con personas que no tienen formación y les están dando la responsabilidad de liderar los PRAEs”. Que la Educación Ambiental realmente se transversalice en el currículo, por que al considerársele como algo descolgado, au- tomáticamente pasa a convertirse en una opción, que compite con otras áreas como la matemática, la lingüística o la teología, lo cual termina siendo contraproducente en la formación.
El no cumplimiento de las políticas gubernamentales para manejo de los PRAES
Falta de masa crítica para compren- der, direccional o reconstruir lo que no es aplicable en las propuestas del PRAES.
Ausencia de prognosis educativa en lo ambiental.
Los educadores creen que la pasión, las emociones, los sentimientos y la creatividad forman parte del proceso de aprendizaje.
Constatan igualmente que es ventajo- so trabajar en grupos pequeños para favorecer la expresión de ideas y pre- ocupaciones de los educandos.
Las estrategias del teatro popular y de los talleres de poesía, de cuentos, de danza, de canto y de dibujo se han manifestado como más apropiada que la expresión escrita para favorecer la expresión de emociones. Dado que las personas tienen diferentes estilos de aprendizaje, una diversidad de es- trategias de este tipo favorece la crea-
tividad, la imaginación, la expresión de emociones y la circulación de ideas.
La Educación Ambiental tiene mucho de formación de la personalidad: Crear una actitud proclive al medio ambiente.
El cómputo de horas semanales que se dedican a la Educación Ambiental es difícil de evaluar, debido a su carácter transversal y, en otros casos, a que los temas de Educación Ambiental están integrados en otras asignaturas.
En un mundo donde se reconoce que la calidad de vida es el objetivo común de gobiernos y poblaciones, se reconoce que uno de los obstáculos más importantes para el mantenimiento o la mejora de la ca- lidad de vida es el deterioro de los sistemas vitales, de los que depende la existencia de la especie humana en el planeta. En este contexto la teoría ambiental en la Edu- cación Ambiental considera el ambiente como elemento principal, en el cual todos estamos inmersos. Analiza las fortalezas, potencialidades y debilidades ecosistemas que lo conforman, posibilitando estrategias de sostenibilidad y recuperación.
El recorrido histórico de la educación ambiental podría llevar como título “una teoría con buenas intenciones y malas es- trategias”. Pero también se puede llamar “un aprendizaje necesario para el ambicio- so proyecto de cambiar la sociedad”.
Hemos avanzado poco, si pensamos lo lejos que aún estamos de una sociedad en la que las personas participen activamente en la solución y prevención de los proble- mas. Sin embargo, el camino recorrido y la reflexión crítica son la mejor base para las construcciones futuras.
La Teoría en la Educación Ambiental se caracteriza por una fuerte connotación
política de movilización y de desarrollo de un “poder hacer”. El énfasis está en el apoyo al desarrollo personal. El proceso de comprensión y de toma de decisiones es tan importante como el resultado porque a través de este proceso se desarrolla el poder-hacer.
A diferencia de la Educación formal tradicional, en la Educación Ambiental se debe ofrecer un papel activo al es- tudiante, mediante la participación en las decisiones.
La Educación Ambiental tiene una tri- ple finalidad, Informar, formar y crear actitudes positivas hacia el medio am- biente.
El principal papel de la teoría ambien- tal, es la de incitar a la acción, pues la teoría de la educación ambiental no puede quedarse en el conocimiento y la formación, hay que favorecer una actitud amigable del hombre hacia la naturaleza.
Para que la Educación Ambiental supe- re los presupuestos teóricos del aula, la pedagogía ambiental debe integrar en el sistema educativo una perspectiva interdisciplinaria, fundamentando la se- lección de contenidos en los problemas
de la comunidad en que se desenvuelve el educando, con un método tendiente a la solución de problemas.
El reconocer las fronteras, permite a las diferentes especies saber hasta donde pueden llegar, en el caso de lo ambiental, la situación es un tanto más dramática, pues no hemos podido distinguir las fron- teras de los horizontes, y esto que parece un enunciado de retorica tiene severas implicaciones como se encontró a lo largo de esta investigación.
La configuración y horizontes de la educación ambiental, pasaron por mira- das teóricas y practicas desde los actores encargados de llegar con el conocimiento a los estudiantes. Se encontraron fortale- zas, y potencialidades que bien pueden llevar a la práctica cualquier Institución educativa, no solo del eje cafetero, sino de cualquier parte de Colombia, e incluso del mundo.
UNDERGRADUATES CONSTRUCTING A PASSION TO SAVE THE EARTH. (Es-
tudiantes que construyen una pasión por salvar la tierra), escrito e investigado por Wojciechowski, Thomas Armin, University of St. Thomas (Minnesota), 2005. 298
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ENVIRONMENTALISM IN THE MIDDLE EAST: ATTITUDES TOWARD PRESER- VATION, CONSERVATION, AND GRASS ROOTS ECOSYSTEM MANAGEMENT IN BAHRAIN, JORDAN, AND SAUDI
ARABIA. (Medio ambiente en el Oriente Medio: Actitudes hacia la preservación, la conservación, y la gerencia del ecosistema en Bahrein, Jordania, y Arabia Saudita), escrito e investigado por Alibeli, Madalla A., Ph.D., Mississippi State University, 2004, 206 páginas; AAT 3133940
A LAB-BASED APPROACH TO TEACHING ENVIRONMENTAL SCIENCE (Trabajo de
laboratorio basado en la enseñanza del medio ambiente como Ciencia), escrito e investigado por Norris, Nicole H., Ph.D., Michigan State University, 2002, 119
páginas; AAT 1410711
THE NATURE AND MEASUREMENT OF ENVIRONMENTAL LITERACY FOR SUS-
TAINABILITY (La naturaleza y medidas de instrucción ambiental para la sostenibilidad), escrito e investigado por Chacko, Charuvil Padeettathil, D. Ed., University of South Africa, 2001, 115 páginas; AAT 0803063.
AN INVESTIGATION OF TEACHERS' MOTIVATIONS AND PERCEPTIONS IN ATTENDING A RESIDENTIAL ENVIRON- MENTAL EDUCATION CENTRE (Una
investigación sobre las motivaciones de los profesores y las percepciones en atender y centrar la educación ambiental en casa, Fuera de las escuelas), escrito e investigado por Schartner, Diane Arline, M. A., Simon Fraser University (Canada), 2000, 82 páginas; AAT MQ51467.
EDUCACIÓN AMBIENTAL EN PROGRA- MAS DE CAPACITACIÓN PARA PROFE- SORES DE INSTITUCIONES CANADIEN- SES DE EDUCACIÓN SECUNDARIA, es-
crito e investigado por Lin, Emily Shu-Ying,
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THE STATUS OF ENVIRONMENTAL EDUCATION IN ELEMENTARY AND MIDDLE PUBLIC SCHOOLS OF EAST TENNESSEE: A TEACHER PERSPECTI-
VE (El estado de la educación ambiental en escuelas públicas elementales y medias de Tennessee del este: En la perspectiva del profesor), escrito e investigado por Sall, Amadou Bocar Cire, Ph. D., The University of Tennessee (Estados Unidos), 1999, 120
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HOW DOES THE GEOGRAPHY TEA- CHER CONTRIBUTE TO PUPILS' EN- VIRONMENTAL EDUCATION? (¿Cómo
contribuye el profesor de geografía en la educación-formación ambiental de los estudiantes?), escrito e investigado por Reid, Alan Douglas, Ph.D., University of Bath (Inglaterra), 1998, 488 páginas; AAT C802005.
TEACHING AS IF YOUR LIFE DEPENDS ON IT: ENVIRONMENTAL STUDIES AS A VEHICLE FOR SOCIETAL AND EDUCA- TIONAL TRANSFORMATION (Enseñando
como si su vida dependiera de ello: Estudios ambientales como vehículo para la transfor- mación social y educativa), escrito e investi- gado por Giuliano, Jackie Alan, Ph.D., The Union Institute (Ohio – Estados Unidos), 1998, 208 páginas; AAT 9834140
CREATING EFFECTIVE ENVIRONMEN-
TAL EDUCATION (Crear una efectiva educación ambiental), escrito e investigado por O’Connor, Teresa M., Ph.D., Temple University (Pensilvania – Estados Unidos), 1997, 365 páginas; AAT 9724264.
THE EDGE OF CHAOS: ENVIRONMEN- TAL EDUCATION IN TRANSFORMATION
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