Hacia la construcción de una evaluación no parametral en el horizonte del siglo

XXI. Una mirada desde la estéticat


gerMán MolinA MArín2


Resumen


Desde las tensiones que se generan entre las teorías, los hechos, las percep- ciones desde las disciplinas, y la historicidad de los saberes nace una postura crítica con respecto a la evaluación que hace parte de las nuevas coordenadas que intentamos en esta investigación, sirva como articuladoras entre estos saberes instituidos y las nuevas posturas emergentes, desde actos elocutivos que propendan por la provocación de crear conciencia en los sujetos sociales, del rescate por el deseo de vivir en experiencias estéticas, poieticas naturales, donde se respete la heterogeneidad y se propenda por la homogeneidad en el sentido de unidad, equidad, multidiversidad individualidad, reconociéndo- nos como sujetos históricos en líneas de tiempo biográfico y sistémico y así llegar a ser sujetos concretos que permitan optimizar el espacio, el tiempo y la identidad, para transitar seguros y en armonía por los senderos que nos marca el destino, formados desde una conciencia estética que nos invite a soñar, a crear conocimiento de mundo, a mirar desde diferentes ángulos, a reconocernos como parte de un sistema educativo que pretende formar seres humanos en toda su dimensión.

El estudio de la estética en la evaluación, es la pretensión del presente ensayo, donde desarrollaremos argumentos que nos permitan tomar una postura crítica frente al tema, producto de un estudio que articula lo situa- cional (actores), las disciplinas y las teorías; cuyo fin teleológico permita reflexionar desde nuestra práctica evaluativa sobre cuál será el rumbo que debe tomarse en el horizonte de cambio de paradigmas.

Palabras clave: Estética, Persona, Conciencia, creación.


Towards construction of an evaluation parametral not on the horizon of the twenty- first century. A look from the aesthetics


Summary


Since the tensions generated between the theories, the facts, perceptions from disciplines, and the historicity of knowledge is born a critical stance with regard to the assessment that is part of the new coordinates we tried in


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  1. Recibido: abril 03 del 2009. Aprobado: junio 01 del 2009.

  2. Nacionalidad, colombiano. Docente e investigadora, ponente en eventos nacionales. Magister en Educa- ción-Docencia de la Universidad de Manizales.


    this investigation serve as articulator’s between these knowledge’s instituted and the new positions emerging, since acts illocutions that share by the provocation of creating awareness in the social subjects, the rescue by the desire to live in experiences aesthetic, poetic Natural, where respect for the heterogeneity and was propend by uniformity in the sense of unity, fairness, individuality, recognizing us as subject lines of historical time biographical and systemic and thus become subject to optimize specific space, the time and identity, to transit insurance and in harmony by trails that we mark the destination, trained since a conscience aesthetic inviting us to dream, to create knowledge of the world, to watch from different angles, to recognize as part of an educational system designed to train human beings in all its dimensions.

    The study aesthetic in the evaluation is the claim of this essay focuses, where develop arguments that allow us to take a critical stance against the issue, a product of a study that articulates what situational (actors), the disciplines and theories; whose end teleological allow thinking since our practice evaluative on what will the course to be taken on the horizon of paradigm. Keywords: Aesthetic, Persona, Conscience, creation.


    Pensar lo impensado, develar lo velado en un acto inlocutivo, autónomo, desde lo estético y lo ético, implica otear la armonía del universo, renacer cada día, como lo hace la esperanza con la aurora,

    sentir plenamente el pasado, el presente y el futuro, embriagarnos con las realidades pletóricas, místicas que encierran nuestro mundo,

    en un acto de sueño en conciencia, que provoque una renovación de los saberes epistémicos Germán Molina M. (2008).


    t. El problema


    1.1. ¿Cómo abordan las prácticas evaluativas actuales, en los procesos de enseñanza aprendizaje, el estado de conciencia de un sujeto histórico?


    Uno de los temas más álgidos de nuestro sistema educativo se centra en la evaluación, entendida ésta como un medio y no como un fin en si misma, por ende es nuestro deber como educadores


    a una reforma educativa que atienda a un sujeto potencialmente constructor de historia y cultura. La evaluación juega un papel protagónico por ende debe ampliar su alcance para que responda a las ne- cesidades de los sujetos sociales tanto insertos en el sector educativo como fuera de él; esto genera una problemática en la evaluación que hemos centrado desde la línea de investigación3 en cuatro focos principales:

    reflexionar sobre la calidad de docen-

    tes y discentes y su potenciación, para poder responder ante una sociedad con necesidades de destino y función y así dar respuesta a la crisis en la que nos encontramos, nos hemos quedado a la zaga, no hemos podido dar respuesta

  3. Téllez Chivatá, Luís Eduardo y otros, (2008): Evaluación no parametral para el desarrollo de sujetos en conciencia, universidad de Manizales, Pág. 4. Este proyecto nace de la problematización que se hace de la evaluación parametral desde cuatro miradas que son la ética, la estética, lo cultural y la potenciación del


  4. La didáctica parametral es aquella que no permi- te a los seres humanos pensar con libertad, ya que nos vemos limitados por conceptos, leyes, formatos, normas; como lo dice La Escritora Estela Quintar: (2006), dichos parámetros po- tencian la pedagogía del Bonsái, coaccionando la creatividad.

    con diferentes grupos de maestros del departamento del Quindío.


    1. Cuestión fundamental


      La evaluación requiere de una mirada estética que dignifique la creación como el producto de los procesos no sólo al interior del aula, sino también del reconocimiento de la cultura, de indagar desde diferen- tes ángulos contextuales, de sentido de época, de sentimientos y percepciones que reclaman sean reconocidos como creaciones propias, es ir más allá de la transposición didáctica, el maestro herme- neuta y artesano intelectual, debe tomar la voz, pero igual también debe dársela a los discentes, para que en esa relación dialó- gica, sujeto – sujeto mediada por objeto de conocimiento poietico, se construya desde el esteticar como verbo, como praxis, des- de el reconocimiento de lo situacional y la mediación con las disciplinas para llegar a tener experiencias significativas desde el contexto, que se revelen en la calidad que tanto reclama el sistema educativo.


      La estética permea el sistema en todas sus dimensiones, la evaluación no puede ser ajena ante esta mirada poietica, de igualdad, por ende es nuestro deber dilu- cidar desde nuestras conjeturas sobre la evaluación parametral, cual seria el lugar que se está dando a la estética y como la abordan desde sus practicas evaluativas los maestros. Para desarrollar la pre- tensión que nos ocupa, se aborda en el presente ensayo las siguientes temáticas: lo estético como una experiencia histórica en los procesos de evaluación, persona y conciencia, La postura crítica desde la ontología, la estética en el desarrollo humano, la estética en la evaluación y La estética como puente articulador.


      1. Lo estético como una expe- riencia histórica en los procesos de evaluación


        La estética va más allá de su relación con el arte, existe y cohabita con todo lo volitivo del universo, es ella la esencia de la


        creación, es una ecuación, en la que dicha igualdad al resolverla nos da la armonía del universo, es la que da un valor de ver- dad, de perfección, de belleza, también es responsable de su opuesto; por ende es necesario recurrir a la historia y la filosofía para esclarecer sus raíces y nos contem- poralice con su historicidad sistémica en la línea del tiempo, conceptos de grandes pensadores como Platón, Sócrates, Aris- tóteles entre otros como lo dice Carmen Betty Echeverri (2007), en su artículo “Bien, Bondad y Belleza” ”Asuntos de la estética y la axiología”, en su recopilación nos deja entrever como a través de la historia la estética busca darle una explicación a la belleza del ser humano y convergen en lo útil, la sensibilidad, la moral, la justicia, el equilibrio, los sentimientos, pasiones, la ra- cionalidad, lo bello, el asombro, perfección, alegría, el amor, las fuerzas espirituales, la armonía, la mesura.


        Todos estos elementos inherentes a la estética se evidencian en la investigación, cohabitan con la comunidad educativa pero de una manera casi implícita e inma- nente, por ello vale la pena seguir buscan- do la manera de potenciarlos, organizarlos de manera que se hagan evidentes en la práctica, por ende es importante volver la mirada sobre autores que nos inviten a recrear el pensamiento y reconocernos como seres históricos con un pasado va- lioso y complementar nuestras conjeturas con otros trabajos que aporten al construc- to teórico como por ejemplo:


        KANT (1764): Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime.


        El problema: ¿Existe un solo tipo de belleza?, ¿En que se basa el juicio es- tético?


        La tesis: Los juicios de gusto son de varios tipos. Es preciso distinguir lo agra- dable - lo que es preciado a nivel sensorial

        – del placer estético propiamente dicho. Éste se basa en juicios reflejos. Por ende, sobre una valoración que no considera directamente el objeto mismo sino a la

        relación entre éste y nuestro espíritu. Hallamos belleza en aquellas cosas en las que como en un espejo, vemos refle- jados los criterios de armonía y de equi- librio que estructuran nuestra mente. De aquí se desprenden, los conceptos de lo sublime, la seguridad, aunque a veces el miedo puede prevalecer sobre cualquier experiencia estética.


        HEGEL (Principios del siglo XIX): La espiritualidad humana tendría como consecuencia la muerte del arte al ser absorbido por una filosofía superior; pero se equivocó en parte ya que hoy en día disfruta de una consideración social supe- rior a la del pasado.


        MARX – LENNIN: El objeto específico es la aprehensión estética del mundo por parte del hombre y consta de tres partes ligadas indisolublemente entre sí: lo estético en la realidad objetiva, lo subjetivamente estético (la conciencia estética) y el arte. Visto desde estas mi- radas, la estética estudia la esencia, las leyes y las manifestaciones concretas de todas estas partes en su unidad dialéctica, definiéndola como una actividad creadora del ser humano. Lo bello, lo feo, eleva- do, bajo, trágico, cómico, heroico, trivial son categorías capitales de la estética aplicado a todas las esferas inherentes al hombre. La estética es una ciencia filosófica que estudia las leyes generales de las relaciones estéticas de la realidad con el hombre, centra su problemática en la relación de la conciencia estética y el arte con el ser y la conciencia social, con la vida humana con el propósito de formar la personalidad armónica desarrollada en todos los sentidos de la sociedad. (Rosen- tal, M. 1997, 154 - 157)


        Los estudiantes ven en la evaluación un sentimiento de miedo ya que para ellos es reprobatorio equivocarse y motivo de mu- chos problemas con los padres y también de crítica con los mismos compañeros, esto rompe con la armonía y el equilibrio psicológico al igual que con los deseos de aprender y manifiestan que se debería


        mejorar la forma de evaluar, las siguien- tes son algunas apreciaciones que tiene los docentes y discentes de la Institución Educativa San José de Filandia Quindío (2008) frente a la evaluación:


      2. Lo que piensan los docentes


        La evaluación en la formación inte- gral:


        • La evaluación integral es una falacia, ya que el modelo a través de sus pará- metros no permite alcanzar dicho nivel en el ser humano.

        • La evaluación actual no da los pará- metros para formar acertadamente y evaluar seres integrales, hace falta más conciencia de parte del Estado y de la comunidad educativa.

        • Hoy en día no es tan importante los aprendizajes si no ascenderlos de gra- do.

        • Los estudiantes deben adquirir primero una conciencia ética para poder formar- se integralmente.

        • En la evaluación por cada área no se tienen parámetros claros de integrali- dad, pero el objetivo debe ser formar seres humanos.


      3. La evaluación desde la mirada ética


        • La ética debe estar presente en la eva- luación.

        • Algunos docentes evalúan de cualquier forma por salir de paso, sobre todo en las universidades.

        • Lo ético es relativo, depende de la res- ponsabilidad de cada docente.

        • Depende de la formación que tenga cada docente y su nivel sociocultural. Es decir, existe mucha heterogeneidad en la formación y lo ético esta ligado a múltiples factores.

        • En primaria se tiene más cercanía con los estudiantes y comunidad que en se- cundaria, razón por la cual se ve en los niños más sentido ético, al igual que en los maestros, pero pasan a secundaria y se rompe esta condición. Además, los

          modelos que se aplican de un sector a otro son diferentes, lo cual puede per- mitir que se potencie desde lo ético al sujeto o en otros casos se anule dicha posibilidad.

        • Aún falta ética en la preparación del trabajo.

        • La promoción que permite el decreto 230 hace que los mismos docentes pierdan el sentido de la ética, al igual que los padres de familia, lo que impide formar seres integrales.


      4. La evaluación desde la mirada estética


        • Es muy posible que para una persona la percepción que tenga sobre el tra- bajo de otros sea muy diferente. Por consiguiente, es muy difícil tanto para el evaluador como para el evaluado quedar contento y poder apreciar la otra persona en todas sus dimensiones, en este sentido la estética es un poco difícil de aplicar.

        • La estética está en todas las acciones de la vida y la evaluación no puede ser ajena a esta mirada, no se puede preparar una evaluación para meter terror. Por lo contrario, debe ser para sondear utilizando diferentes técnicas para entender lo que los alumnos tienen en mente.

        • La estética nos hace dudar de muchas cosas, desde las metodologías, enfo- ques, estrategias, pero algunos modelos como por ejemplo el de escuela nueva; nos brinda la posibilidad de mirar el proceso evaluativo de los estudiantes desde muchos ángulos de visión.

        • La medición parametral anula la estéti- ca, no existen patrones dogmáticos en cuanto a la medición del pensamiento de los seres humanos.

        • Desde la estética se buscan valorar el pensamiento de los estudiantes como una opinión de los temas vistos, pero las evaluaciones tipo icfes y saber no permiten que el estudiante plantee su postura.


      5. La evaluación desde la forma- ción de sujetos en conciencia:


        • Los estudiantes son concientes de que acierta o no aciertan. Es decir, asimilo, no asimilo, esto es lo que tiene que ver con un estado de conciencia.

        • La ley inequivocadamente promueve a los estudiantes para que no se formen en conciencia a través del decreto 230, lo que conlleva a que en la actualidad muy poquitos padres y estudiantes se formen en conciencia, lo cual también va socavando en la formación profesio- nal de los docentes.

        • Cuando los estudiantes fallan o pierden una evaluación, algunos docentes no se percatan a conciencia donde fue que falló el proceso, igual ocurre con los estudiantes y sus padres.

        • La mayoría de docentes preparamos las clases en un estado de conciencia, pero los estudiantes no se preparan para recibir los saberes a conciencia, en muchos casos la desidia o el venir al colegio casi obligado hace que la formación no sea a conciencia.

        • Los estudiantes no se preparan a con- ciencia ya que en ocasiones no se tiene en cuenta el contexto, o simplemente porque nos falta más capacitación a los docentes.

        • La conciencia tiene que ver más con las acciones buenas o malas, yo pien- so que esto tiene que ver más con la responsabilidad.

        • Los estudiantes y padres atribuyen su irresponsabilidad más al gobierno que pone al docente a realizar las recupe- raciones que sean necesarias para certificar al estudiante.


      6. La evaluación desde una mira- da cultural


        • Los docentes tenemos en cuenta el contexto y el entorno, su historia y sus condiciones de vida, pero el Estado a través de las pruebas saber e ICFES miden con el mismo rasero todos los estudiantes y docentes, porque en

          últimas los que se ven más afectados últimamente somos los docentes, ya que dichos resultados inciden en la evaluación de desempeño.

        • Lo cultural depende del contexto donde trabajemos. Por consiguiente, no es lo mismo trabajar en el sector público, donde las clases sociales son amplias a trabajar en el sector privado.


          Todas estas percepciones y sentimien- tos, responden al sentir de los docentes desde su contexto, que desde su rol se enfrentan en el día a día con el proceso evaluativo, como seres pensantes, sólo pueden dedicarse a cumplir con los pará- metros que están investidos por la lógica del poder.


      7. Lo que piensan los discentes:


        • “Cuando nos hacen muchas evaluacio- nes tengo que recurrir a hacer trampa”.

        • “Es una tortura porque en ese momento a uno se le olvida todo lo que sabe”.

        • “Se hacen sólo para saber los conoci- mientos de los estudiantes”.

        • “La evaluación deberías ser partici- pativa y correctiva”. “Los docentes se pueden dar cuenta de la atención que le ponemos a sus clases, si la evaluación no se hace el día acordado uno ya no repasa más”.

        • “Algunas evaluaciones son fáciles, otras son duras y malucas”.

        • “Hay momentos de triunfo y otros de fracaso, cuando hago trampa después me da remordimiento”.

        • “Algunos docentes traumatizan a los estudiantes, en una ocasión una pro- fesora en primaria me hizo llorar, en secundaria los maestros me parecen más persona, amigos y tratan de ayu- darnos”.

        • “Es mejor dentro de la misma clase que se evalué para que el susto de una evaluación anunciada no haga que a uno se le olvide todo”.

        • “Cuando pierdo un examen no me gusta porque me regañan”.

        • “Cuando se estudia se puede ganar


        sin problemas, el temor nace de no estudiar”.


        Estas son algunas de las tantas percep- ciones que se encontraron en la realidad, lo que nos muestra que la crisis evaluativa se siente en el rompimiento de la armonía que esta genera, desde la estética se puede in- ferir que lo bello de la evaluación se pierde cuando el sistema educativo a través de su historia ha venido utiizandola como un elemento de control y no como un elemento correctivo que potencie los sujetos en un acto conciente de apropiación de saberes, por ello es necesario un cambio, esta crisis que se vive debe provocar la renovación del sistema, no importa que se tengan que romper parámetros, o en cierta forma que algo nuevo empuje otras teorías hacia una convalidación, como lo dice Adorno (1969): “El arte al irse transformando empuja su propio concepto hacia contenidos que no tenia. La tensión existente entre aquello de lo que el arte ha sido expulsado y el pasado del mismo es lo que circunscribe la llamada cuestión de la constitución estética; ésta tiene su autonomía y le da carácter al arte al negar su origen, ya que desdeña la belleza y armonía de la creación”.


        La evaluación como obra de arte social no puede quedarse inmanente, debe reali- zar su propia autopoiesis para corregir las problemáticas latentes que lo aquejan.


    2. Persona y conciencia


      El hombre como persona individual es aquel que es uno en sí mismo y distinto a todos los otros seres, solo se llega al pensa- miento de homogeneidad cuando se quiere referir a una característica o condición de un colectivo, pero se siguen conservando en esencia condiciones de heterogeneidad dando lugar a su identidad.


      La única diferencia entre los hombres cuando comienzan su existencia es la relación de su forma con la materia, a me- dida que los hombres van desarrollando su vida se van cargando de experiencias

      (estéticas y no estéticas) que dejan algo propio en el individuo, una conciencia, un pasado que permanece en él, crece con él, lo modifica, lo hace diferente en la relación de su alma, con la materia cuantificada, por su historia personal, especialmente por sus acciones libres.


      Todo ser es conciente, cada uno de acuerdo a su grado de ser (principio de pro- porcionalidad), la conciencia significa auto identidad activa. Al respecto los maestros aferran la conciencia a la realidad a través de la responsabilidad, en lo que respecta evaluación, dicen que en este sentido los discentes adolecen de este principio de conciencia, también se manifiesta en los padres al entregar sus hijos al sistema y descargar la responsabilidad en las Ins- tituciones Educativas, situación ésta que rompe con la armonía de la colectividad y se manifiesta en los bajos resultados en las valoraciones tanto diagnosticas como finales. El sujeto como ser activo y con con- ciencia individual y colectiva debe aferrar su espiritualidad y voluntad a la realidad, al respecto dice Freire (1974):


      “Toda acción educativa debe ir pre- cedida de una concepción de persona, y partir de una situación concreta en que este hombre se encuentra, por ello no cabe pensar en una educación abstracta y desconectada de la realidad. La educación como práctica de la libertad, escribe Frei- re, al contrario de aquella que es práctica de la dominación, implica la negación del hombre abstracto, aislado, suelto, desli- gado del mundo, así como la negación del mundo como una realidad ausente de los hombres. Mundo y conciencia no son realidades separadas, sino dos polos de la misma realidad.”


      El hombre como ser racional emerge del mundo para dejar de ser objeto y con- vertirse en sujeto conciente y activo. Esta transformación tiene que hacerla en todas las dimensiones de su persona, en sus relaciones con el mundo, con los demás hombres, con la sociedad, con las estruc- turas. (Freire, Pablo. 1974, 13 – 23).


      Evaluar desde sujetos potenciados en conciencia, desde experiencias estéticas implica preparar a los maestros para que sean formadores de sujetos que entien- dan y diferencien los objetos y no sean un objeto mas del mundo, pero todo este proceso de cambio de mentalidad para crear conciencia, tiene que suceder en contacto con el mundo, es decir, en unas coordenadas espacio temporales, por ende la educación no puede excluir el contexto social y ambiental en el que la persona se mueve.


      En el planteamiento de Zemelman5 (2007): nos invita a ir en busca de potenciar estados de conciencia, y plantea que los docentes no deben ver pasar la historia sin hacer parte de ella, esto se lograría proponiendo cambios, reflexionando desde su quehacer educativo que se traduzca en creaciones dignas de poner en el debate publico, es una invitación a atreverse a salir de la resiliencia y ser creadores de colecti- vidades que afronten y den soluciones a los graves problemas que afronta la sociedad global y en los casos particulares de los contextos. Las comunidades educativas deben ser concientes que la armonía na- tural se rompe cuando se pierde la noción de conjunto, el respeto por las individuali- dades, el mal uso del lenguaje, por ende no hay un terreno apto para pensar en una evaluación parametral, así lo manifiestan los maestros desde los círculos de reflexión cuando expresan que la evaluación se centra en homogenizar, infundir terror y acallar la voz del estudiante; al respecto dice Zemelman: “la mejor manera de “eva- luar” seria entonces descentrar la palabra y entregar el uso de esta a los enseñantes para avanzar hacia modelos que propicien un sujeto en conciencia capaz de asumir su


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  5. Zemelman Merino, Hugo, (2007), Necesidad de conciencia. Ipecal México: En esta obra el autor incita hacia la construcción de conciencia que potencie a los sujetos hacia niveles de percep- ción y apropiación de los saberes de manera que les permita tomar posturas críticas es decir que tengan un sentido frente a sus realidades.

    completud y lograr niveles de competitivi- dad acordes al sentido de la época”.


    1. La postura crítica desde la ontología


      El hombre como ser pensante y por ende soñador, constructor de realidades que aferran lo natural con sus condiciones de vida ,a través de la historia ha demostrado su capacidad creativa, adaptándose a los cambios, inquieto por mejorar su calidad de vida, interpretando los fenómenos que lo acontecen desde una postura que hemos llamado crítica, en si no se trata de utilizar un empirismo ingenuo para dar explicación a los fenómenos naturales o sociales del sistema, se trata luego de utilizar la raciona- lidad para crear pensamiento que explique mejor un mundo desde lo evolutivo, de crear teorías, disertaciones, conjeturas, hipótesis que recreen lo que se nos ha dado como natural, o una organización de las estructuras que permitan que los dife- rentes sistemas interactúen creativamente y en coherencia para evitar el caos, como lo explica Robert Young (1993):


      No hay un lugar ontológico abstracto en que las razones o razonamientos puedan existir independientemente de los fines y de las relaciones humanas, las razones no son algo que los hombres simplemente tengan sino que las proponen y lo que es más, las proponen en cierto contexto de resolución de problemas intelectual o práctica o sea que tienen razones para tener razones.


      Los escolares ¿participan como interlo- cutores, como compañeros pensantes de diálogo?, ¿cómo pueden los argumentos a los que se enfrentan llegar a ser su- yos, y que lo muevan a ellos y puedan emplearlos para mover el mundo? Visto así, cuando entendemos una razón no podemos evitar el tomar postura ante ella, esto implica estar lo bastante inmersos en la comunidad interesada como para tener mucha experiencia, implicación y eviden- cias sobre las bases de razonamiento de


      esa comunidad, tanto cognitiva como sen- timentalmente, reconociendo que con ello no se deshumaniza ontológicamente a los sujetos de la investigación y así describir un mundo aplicable a los ojos del obser- vador. (Young, Robert. 1993, 51.).


      Nuestra experiencia en la investigación, nos muestra que los maestros están colo- nizados, reprimidos, sin tiempo para tomar postura, sienten temor para atreverse a decir lo que piensan, es una represión que se ha venido acrecentando debido a tantas nor- mas y parámetros y lo manifiestan diciendo que el sistema educativo a descargado una gran responsabilidad en sus hombros y es la responsabilidad social, por si fuera poco a través de las pruebas internas y externas califican el desempeño de los docentes, entonces, ¿donde queda el espacio para el debate publico que permita tomar postura frente a estas situaciones si ya están dadas en actos perlocutivos?. Pensar en una res- puesta inmediata seria una falacia, es una utopía a la que se puede llegar desde una postura critica, a través de una reflexión sobre los parámetros que rigen la evalua- ción y su contraste con la realidad, Es decir, que lo que se enseñe tenga un sentido, donde la voz de los maestros sirva como mediadora, interlocutora entre los saberes y las normas, de tal manera que el efecto domino que se siente en la crisis evaluativa pueda ser renovado y se refleje en pasar a mejores posiciones a nivel mundial en lo que a evaluación se refiere, en apropiación de saberes y en proyecto de vida.


    2. La estética en el desarrollo humano


      Un mundo pensado desde la tecnolo- gización y el instrumentalismo nos dan un ángulo de visión y de horizonte muy amplio, fenómeno que nos preocupa profundamente pues se nos brindan he- rramientas muy poderosas, lo que puede ser muy peligroso si no pensamos con cuidado como se deberían utilizar, en el universo de la digitalización la belleza y

      la armonía del universo toman un rumbo insospechado impredecible, signado por la esperanza de alcanzar rápidamente el perfeccionamiento, dejando en un se- gundo plano la esencia de ser persona, donde la conciencia se atomiza, donde la persona vuelve al pensamiento decar- tiano de ser sustancia y se olvida de ser pensamiento y acción.


      ESTÉTICA Y TÉCNICA: Los sentimien- tos estéticos se formaron en el proceso del trabajo, y se manifiestan como cualidades estéticas de los medios, herramientas e instalaciones de trabajo dejando entrever un ideal estético (la utilidad ha de combi- narse con la belleza), hay una penetración cada vez más onda de lo estético en la esfera de la técnica, y viceversa.


      En la actualidad la técnica y la ciencia han llevado al ser humano hacia conteni- dos que no tenía, y también han tocado el sistema arte, sobre todo en las obras digitales, se ha llevado el concepto de lo bello a las diminutas obras de arte que nos invita a soñar, la nanotecnologia, el Internet como medio de comunicación y los diferentes software que existen en la actualidad también permean la estética en la evaluación por cuanto se propende por realizar las evaluaciones de forma virtual, donde se pierde el contacto visual y el diálogo entre los actores, condiciones éstas que resultan desfavorables sobre todo para el discente, ya que se rompe la relación dialógica.


      LO ESTÉTICO Y LO ÉTICO: Es un ma-

      trimonio indisoluble, se manifiesta en las relaciones del hombre con la realidad en cuanto a lo bueno, malo, justicia, injusticia, deber, honor, en su proceder como hom- bres. Lo estético constituye la encarnación objetivamente sensible de aquellos aspec- tos de las relaciones sociales objetivas que facilita o no facilitan el desenvolvimiento armónico del individuo. Lo estético incluye un aspecto subjetivo: El goce del hombre por la manifestación libre de sus aptitudes y fuerzas creadoras. La unidad de lo estético constituye una ley objetiva, que se mani-


      fiesta tanto en la vida como en el arte. La unidad de lo estético con lo ético forma la base del papel educativo ideológicamente transformador que desempeña el arte en la vida de la sociedad. Por ende, La belleza no puede ausentar de su esencia la ética.


      La configuración del hombre a través de la historia, el ser persona y los estados de conciencia nos permiten llegar a ser sujetos concretos, condiciones estas que nos per- mitan replantear una evaluación educativa desde la recuperación de los sujetos con historicidad biográfica y sistémica, en la aventura incisiva de refundar los saberes epistémicos instituidos en materia evalua- tiva como un problema mas de fondo que de forma, aportando desde el esteticar, ir mas allá de la cosificación o la adjetivación, una propuesta por la praxis, por volver la palabra verbo desde los contextos y la singularidad de los individuos.


      Maturana (2006) nos hace reflexionar sobre la estética desde la armonía que debe permanecer en todas las obras tanto naturales como creaciones propias del hombre y hace un llamado a la compren- sión de nuestro espacio relacional, desde actos reflexivos que inviten a mantener la poética de la naturaleza, manteniendo el equilibrio, para que no estemos ciegos ante esta condición de belleza y armonía, al respecto dice:


      “En la actualidad vivimos una experien- cia estética fragmentada que en esencia es producto de ser animales diferenciados por nuestro acto racional de conversar y podernos expresar en un sistema de sím- bolos, estas son experiencias que ocurren como parte de la simple vida.


      Sólo cuando se distorsionan, se interfie- re con las coherencias de las relaciones de un organismo vivo con su medio entonces experimentamos la fealdad por ejemplo, un desierto es hermoso, pero una tierra que se ha dañado o deforestado no lo es, rompe con nuestro bienestar y en el espacio psíquico rompe con la armonía de las coherencias de nuestra vida.

      En esta ceguera hemos hecho de la belleza una utilidad, creando la fealdad en todas las dimensiones de nuestra vida, y a través de esa fealdad más ceguera en perdida de nuestra capacidad de ver, de oír, de oler, de tocar, y de entender la conectividad de la biosfera a la cual perte- necemos; hemos transformado la estética en arte, la salud en medicina, la ciencia en tecnología y los seres humanos en publico… y de esta manera hemos perdido la mirada poética que nos permitía vivir nuestra vida diaria como una experiencia estética. Debemos recrear el deseo de vivir de nuevo como un rasgo natural de nuestra biosfera, desde la facilidad de un humano multidimensional viviendo en una vida cotidiana de experiencias estéticas”. (Maturana, Humberto. 2007, 61 - 62)


    3. La estética en la evaluación


      Existe una preocupación profunda por la ausencia de una esencia que haga trascender la evaluación en los procesos educativos, reconocido por todos los es- tamentos educativos y diferentes autores, todos coinciden que la evaluación esta en crisis, esto debido a un modelo repetitivo y memorístico que aunque ha sido puesto en el debate publico, nos sigue ganando la partida, pero este malestar nos sirve como asidero para enfrentar el reto de configurar nuevos planteamientos, como lo dice Cury (2007):


      “Las pruebas escolares que estimulan a los alumnos a repetir datos, además de poco útiles, son frecuentemente per- judiciales, pues acartonan la inteligencia. Los exámenes deberían ser abiertos, promover la creatividad, estimular el de- sarrollo del libre pensamiento, cultivar el desarrollo del pensamiento esquemático, expandir la capacidad de argumentación de los alumnos. Los tests y las preguntas cerradas deberían evitarse o ser poco usados como pruebas escolares.


      En los exámenes debería valorarse las ideas organizadas aunque estén com-


      pletamente equivocadas con relación a la materia dada. Se puede dar una nota máxima a un razonamiento brillante basa- do en datos equivocados. Eso valora a los pensadores. La exigencia de los detalles solo debería pedírsele a los universitarios y no en la enseñanza obligatoria y media. (Cury, Augusto. 2003, 90 – 91).


      Al respecto cabe anotar que en el foro6 realizado en la universidad del Quindio el pasado 25 de octubre con docentes, estudiantes y administrativos, a pesar de haber sensibilizado a la comunidad con dos conferencias sobre la evaluación no parametral y los estados de conciencia, donde se dejo entrever lo ético y lo es- tético, al realizar la socialización de las relatorías de las mesas de trabajo, no se encontraron propuestas o conclusiones donde se evidencie claramente el uso de la estética como elemento trascendental en la potenciación de sujetos en concien- cia, esto nos hace pensar que se toma como un elemento diáfano en los procesos de construcción tanto de los saberes como del ser como tal; dicha situación requiere entonces de atrevernos a proponer un modelo evaluativo emergente desde la potenciación de sujetos en conciencia, mirado desde la estética, esto implica una representación de mundo tangible, interiorizada desde lo holistico hasta las particularidades del contexto, como lo dice Gabriel García Márquez7 (1997): ” Creemos que las condiciones están dadas


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  6. Foro Universitario sobre evaluación de los apren- dizajes (2008): Realizado en la universidad del Quindio por el grupo de estudios pedagógicos de la Universidad del Quindio y el grupo de investiga- ción en evaluación de la Maestría en Educación docencia de la Universidad de Manizales.

7 Reflexión que hace el Nóbel para las cartillas de escuela nueva y posprimaria del MEN, donde se ve claramente que la necesidad de cambio es un clamor que nace de la misma crisis y el deseo por recobrar la armonía, y en ese sentido dice que las condiciones están dadas, es por ende una provocación, una señal que nos aviva la esperanza de encontrar nuevos caminos en búsqueda de la verdad.

para el cambio, una educación inconforme y reflexiva…”; Una educación que atienda a las necesidades de una época en que la tecnología y la ciencia están al servicio del hombre, para ayudarle a organizar su mundo en concordancia con los valores éticos y políticos de su contexto”.


La teoría estética debe por lo tanto abrir sus horizontes hacia la aventura de la felicidad prometida, en el torbellino de sondear nuevas posibilidades desde los referentes holisticos de mundo hasta el emergente pensamiento latinoamericano de nuestros tiempos; este momento de reconciliación y de resplandor que se empieza a sentir sobre la obra de la eva- luación debe modificar y cualificar sustan- tivamente el sistema, de manera que sea una representación estética conciente de nuestra época de sentido.


En el mismo sentido y mostrando una nueva postura evaluativa, Quintar (2006) nos aporta: “La identidad estética de la evaluación debe responder por un pasa- do, por un presente y un futuro que de respuesta a los hechos de vida, por un proyecto de vida que habrá las puertas a un mundo mejor, cuya obra de arte potencie al sujeto desde una didáctica no parametral que responda a un ser humano emancipado, pero con conciencia propia”. Quintar, Estela (2006).


Reconfigurar la historicidad del sujeto generando espacios de sentido nos per- mite ir mas allá de los espacios propios del aula, una evaluación que involucre el sujeto inmerso en el contexto, emancipado desde las lógicas de sentido, volitivo, des- de unas didácticas contemporáneas que estructuren seres humanos con capacida- des autorreferentes (Construcciones para sí mismo desde la historicidad) y autopoie- ticas (el sistema mismo crea sus propias unidades, elementos y estructuras, desde su propia conciencia) para asumir los retos de un mundo dinámico. En este sentido la propuesta hace un llamado a los docen- tes a ser mas receptivos, convocando al debate publico desde la provocación que


este tipo de trabajos está generando en la comunidad académica, aunque es un proceso lento, ya que se evidencia desde el trabajo de campo una resistencia de los maestros por el cambio, el temor hace que renuncien a este bien tan preciado de la humanidad como lo es el derecho a ser escuchado, a ser creador y trascender en los destinos de la humanidad.


Investigar la evaluación desde la mirada estética implica contrastar el mundo real vs. El mundo arte desde el espectador y el artista, desde la multiplicidad de caras que implica la obra de evaluar sujetos históricos, potenciados, la representación e interpreta- ción de un sistema de símbolos, de códigos puestos al servicio de la educación para la corporeidad del hombre como parte de un sistema social. (Cuerpo, psiquismo), este pensamiento, mirado en las aulas y las comunidades educativas nos hacen reflexio- nar y empezar a soñar con una evaluación itinerante que desnaturalice el espacio y el discurso volviéndose praxis (teoría y acción) en una proxemica del contexto que permita hacer diferenciación en la época de sentido desde los sujetos que tienen una línea de tiempo biográfico y sistémico.


Los hechos de vida como representa- ciones de vida holisticos buscan en los saberes una estetización que nos permi- ten dar belleza a la racionalidad desde los horizontes de la razón , creando y descentrando posturas que nos permitan entender mejor, buscando nuevas explica- ciones de mundo desde y para un mundo posible que nos permita barrer del esce- nario cualquier fantasma metafísico.


La evaluación como herramienta di- dáctica le permiten al modelo pedagógico cualificar políticamente el fin mismo de la educación en el sentido integral, de razón lógica, de progreso, de referenciación competitiva, de validación de procesos, de representación de una época de sentido, de calidad del sistema, de no consuelo inma- nente metafísico de la realidad, de realiza- ción de sueños, fantasías, de confrontación de proyecto de vida entre otras.

Una mirada desde la estética implica la incorporación de nuevos elementos en la evaluación como lo son: devolverle la voz al estudiante, rechazar la educación bancaria de deposito, propiciar posturas criticas que permitan desde la evaluación una verdadera interpretación reflexiva del mundo y el contexto que permita en los discentes el reconocimiento de sus senti- mientos, percepciones y creaciones, donde el docente pueda apreciar el lenguaje no marcado desde la provocación que implica la transposición didáctica realizada en el proceso de enseñanza aprendizaje, en este sentido los docentes, manifiestan que en escuela nueva y posprimaria se pueden vislumbrar algunos avances pero que en la zona urbana es muy difícil dejar la dictadura de clases debido al hacinamiento, lo que no permite utilizar otras estrategias.


En este horizonte del siglo XXI, donde la educación tiene la obligación de realizar su propia autopoiesis, debido a que el sistema hace su autorreferencia, e invita a todos los actores para que pongamos nuestras posturas en el debate público, y convalidemos, reestructuremos o acabe- mos con los paradigmas que no permiten obtener los resultados esperados. En materia de evaluación el plan decenal de educación realizó los foros municipales, departamentales y regionales, pero allí no se ven reflejados las expectativas de todos los docentes y estudiantes, es una muestra aleatoria pequeña que no permite realmente conocer posturas epistémicas con fundamentos teóricos e investigativos lo suficientemente amplios y contundentes; no podemos apoyarnos en un empirismo ingenuo para aventurarnos a formular cambios en materia de evalua- ción educativa.


En los foros antes mencionados se hablo mucho de evaluación por competencias8,


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  1. La evaluación por competencias fue un tema muy visible en los foros de Caldas Risaralda y Quindío, postura que fue un punto de discerni- miento entre los docentes asistentes, ya que deja entrever que no da solución al problema


    reforma del decreto 230, aprendizajes significativos, modelos pedagógicos como el constructivismo y escuela nueva, todos ellos, en algo han ayudado al avance de nuestro sistema, pero no han podido dar respuesta a los retos que en materia evaluativa necesita la educación, por otra parte se nota la ausencia de cuestionarnos por la profesionalización de los docentes, invertir en la formación de profesionales en conciencia significa mejorar la calidad, no solo especializaciones, también maestrías y doctorados nos permitirán la formación en las disciplinas y también las capacidades intelectuales para avanzar en la refunda- ción crítica de los saberes epistémicos.


    Desde el análisis de los resultados de la investigación cualitativa sobre la mirada estética, esta cualidad se ve en forma precaria y ambigua, es decir, que es relegada a pequeños destellos que no le dan la importancia a una obra de arte como lo es la evaluación, se ve mas como un momento importante desde el punto de vista de certificación o desertificación, de formación de personas para el trabajo, nos olvidamos entonces que la mirada estética, nos permite mirar la evaluación como un agente que no descuida ningún detalle, desde una óptica más amplia, que permite develar los conocimientos que tienen los estudiantes, mirados estos desde diferentes ángulos y dando posibi- lidades a la creatividad, a la creación de pensamiento, de desaprender como parte del aprendizaje, de hacer metacognición, aprehensión significativa, finalmente poder llegar a los sujetos críticos, poten- ciados en conciencia.


    1. La estética como puente articulador


      En la vida como en todo sistema, debe- mos estar interconectados, somos parte de una inmensa telaraña, todo esta sutilmente


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      de la evaluación y menos desde la multiplicidad de miradas que permite la evaluación estética.

      permeado, es así como un suceso puede afectar el sistema en sí, un solo hilo que se rompa puede causar la fealdad ya que se deforma y se rompe el equilibrio, allí es donde debe aparecer el artesano intelec- tual, el maestro, el escritor, el creador de puentes que permitan mantener conecta- do el sistema, como padres, como hijos, como hermanos, como docentes, todos cumplimos un rol, y es en esa metáfora del puente donde se centran las teorías en hacerse fuertes, robustas, de manera que se pueda considerar de la mejor calidad, esto se logra contrastando las teorías, y precisamente la mejor le brindara seguri- dad y armonía al sistema, por ende no po- demos ser ambivalentes, debemos integrar para que nuestro sistema social no se vea anoréxico, es nutrirlo para que en su cons- titución estética sea la mas adecuada, así nos sirva como puente entre los saberes y la realidad, permitiendo desarrollar una perspectiva de futuro, donde el sistema sea restaurado, donde el mal sólo es un punto de referencia para el bien, donde se puedan manifestar los pensamientos en ac- ciones y exista el respeto por la diferencia responsable y equilibrada. En ese sueño de hacer puentes, muchos pueden ser los tropiezos que encontremos, pero algunos también tuvieron el mismo sueño y nos de- jaron marcas, pistas, señales, experiencia ajena, que nos indique donde poner el pie y así poder disfrutar de llegar a la cumbre, ésta es una forma de contribuir a conservar la armonía del universo.


      No todo esta por construir, en las mues- tras que se realizaron se vislumbran do- centes comprometidos con el pensamien- to que invita al cambio, pero debemos ser multiplicadores, en una incansable labor de convocar, de luchar por ser escuchados a través de diferentes medios, por borrar la apatía de las comunidades frente a la realización como seres humanos, esto es un sentir de la mayoría de participan- tes, pero esto no se puede quedar solo en pensamiento hay que aferrarlo a la realidad, una forma es valorar las evalua- ciones estéticas desde la multidiversidad


      individual, la autonomía y la lógica de los sujetos concretos.


    2. Conclusiones


    La evaluación tiene como fin poder va- lorar el proceso educativo, actuando como un vehículo que transporta los saberes desde el diálogo que hace el artesano intelectual, el hermeneuta cultural (do- centes) con los autores (Escritores desde su época de sentido), para llevarlo hasta las realidades que brinda el sentido de la época actual, en un diálogo con los ac- tores (estudiantes y comunidad) y desde las perspectivas emergentes que brinda el pensamiento crítico; este vehículo es sus- ceptible de ser renovado con los elemen- tos necesarios para que se pueda tener la máxima eficiencia, con el propósito de tejer la urdimbre social , que nos permita ayudar a formar los futuros actores so- ciales, con elementos sustanciales como es el pensamiento crítico que les permita saldar las deudas que dejan los sistemas a través de la historia y podamos alcanzar

    la utopía social como lo es la equidad, la calidad de vida y la paz.


    El presente trabajo nos invita a crear conciencia desde una perspectiva intelec- tual, a pensar en nuevos paradigmas que renueven la didáctica parametral y poten- cien otras miradas, en formar unidad en cuanto a la reflexión sobre la evaluación desde lo ético, lo estético, lo cultural, los sujetos en conciencia y así podamos en el futuro convalidar saberes que se tra- duzcan en nuevos paradigmas, acordes con una sociedad dinámica, para que la evaluación responda adecuadamente a los intereses personales y de las colecti- vidades sociales que conforman la aldea global. Así como los griegos rendían culto al cuerpo a través de la estética, nuestra invitación es que le rindamos culto al sujeto concreto a través de la evaluación estética, ética, Potenciando los sujetos en conciencia y rescatando su historicidad a través de la hermenéutica cultural y de esta manera podamos llegar a la utopía de una evaluación no parametral9.


    Bibliografía


    ¿objetiva o construida? Barcelona, España: editorial anthropos.


    Bogotá: ediciones nacionales 154 – 157.



    • _____________________ Necesidad de conciencia. Ipecal México.


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  2. Lo no parametral es aquella pedagogía que permita poner en el debate público las postu- ras emergentes y le devuelva la palabra a los maestros, acercando los parámetros a planos de referencia modificables o en el buen sentido; susceptibles de ser reductibles.