Este ejercicio de carácter investigativo se cubre en un lienzo luminoso con pinceladas pedagógica y académica que nos crean un espacio en lugar, tiempo y espacio para la denuncia y la germinación de Sujetos en búsqueda permanente de horizontes de sentido que desmosten ese sentir engañoso del Homo Sacer que le oprime, que le obliga quedarse mudo en lo público, en lo social, en lo institucional, y que se exige ser escuchado.
La educación debe enfrentar sus realidades y disminuir sus fragmentacio- nes, sus múltiples posturas y sus potenciales que no están enrutados en una misión clara y que se convierte en esfuerzos ciegos que atomizan el sentir Politécnico, el cual requiere ser leídos en las mutidimencionalidades de lo humano, con sus falencia en sus potencialidades: en su ser como Sujeto, en su entorno como sociedad, en su escuela como formación, «... Los oprimidos que introyectando la “sombra” de los opresores siguen sus pautas, temen a la libertad (…) En su enajenación, quieren a toda costa parecerse al opresor, imitarlo, seguirlo. Esto se verifica, sobre todo, en los oprimidos de los estratos medios, cuyo anhelo es llegar a ser iguales que el “hombre ilustre” de la denominada “clase superior”...» (FREIRE, P.; «Pedagogía del Oprimido»: 2005, p.65), Y permitir que se entonen en cantos y colores, danzas y actuaciones, nuevas dinámicas en torno a la educación, y poder implementar directrices como: elementos educativos, en todos sus niveles que
Conduzcan a la resujetivización del Sujeto Politécnico, en la recuperación de su dignidad humana, en el afloramiento de sus potencialidades humanas opacadas en un sacer político, social, cultural y educativo que le ahogan ese sentir de la vida nuda, un refuerzo pedagógico en la recuperación de los valores con una formación en lo ético y el fundamentar su accionar en los derechos humanos, como ser de participación en y por su contexto. Si no hay pensamientos de transformación, de cambio, La cuestión del Sujeto no hay transformaciones en lo social, umbral a traspasar y permitir superar y lograr un Sujeto de deseos, intereses, conceptos, tributando La resujetivización para ser capaz de afrontar, describir, actuar y transponer la multi dimensionalidad de lo humano, su estado, su contexto.
La hermenéutica nos desplaza en lúdica sonora, donde cada actor y cada intérprete se da en la sonoridad de su autonomía colectiva. Como una cantata racional, movilizándonos en las escenografías de querer ser, con sus implicaciones de destruir el Cangis que nos opaca, y nos llena de lumínico sentido de ser diáfanos, como faros coherentes del universo que
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Recibido: Septiembre 27 del 2010. Aceptado: Noviembre 21 del 2010.
David Tamayo Sánchez. Nacionalidad: colombiano. Magister en Educación docencia Universidad de Manizales. Docente e investigador del Instituto Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Medellín. Colombia. Correo Electrónico: davidtamayos@gmail.com
construimos en una historia que nos es propia. Con un lenguaje producto de la conciencia verbal para la conformación musical de un tiempo. Palabras Claves: resiliencia, esperanza, sujeto, visibilizar, comprender, arte, destino, humanidad.
This exercise of investigative character is covered in a light canvas with
strokes teaching and academic space we create a place, time and space to the complaint and the germination of Subjects in constant search of horizons of meaning that feeling deceptive dismasted Homo Sacer you press, which forces him to stay silent in public, in the social, institutional, and requiring to be heard.
Education must address their realities and reduce its fragmentation, multiple positions and potential that are not routed in a clear mission and becomes blind effort to atomize the feel Polytechnic, which needs to be read in the many dimensions of the human, with gaps in their potential: in her being as subject, in your environment as a society, in school and training, “... The oppressed that putting these “shadow” of the oppressors follow their guide- lines, fear freedom (...) In their alienation, they want to be like the oppres- sor all costs, imitate, follow. This is true especially in the oppressed of the middle, whose desire is to be the same as the “great man” of the so-called “upper class “...» (Freire, P.,” Pedagogy of the Oppressed “ : 2005, p.65), and allow them to chant in songs and styles, dances and performances, new dynamics around education, and to implement guidelines as educational tools in all levels leading to the Polytechnic Subject resujetivización in the recovery of human dignity in their human potential outcrop obscured in a political priest, social, cultural and educational that will stifle that feeling of bare life, a pedagogical support in the recovery of the values in the ethical training and base their actions on human rights, such as sharing and context. If there are no thoughts of transformation, of change, the subject matter of no changes in the social, threshold crossing and designed to overcome and achieve a subject of desires, interests, concepts, taxed the resujetivización to be able to deal with, describe, act and transpose the multi dimensionality of humanity, its status, its context.
Hermeneutics moves us in playful sound, where each actor and each per- former is given in the sound of collective autonomy. As a rational cantata, mobilizing in the scenery to want to be, with its implications of fear that we destroy the opaque, and fills us with light airy sense of being as consistent lighthouses of the universe that we build in a story which is our own. In language verbal product of consciousness for a time musical composition Keywords: resilience, hope, subject, visualize, understand, art, purpose, humanity.
El Politécnico Jaime Isaza Cadavid, es una más de las instituciones de Edu- cación superior que son partícipes del concierto formativo de la perpetuidad de un sistema que está a la puertas de un colapso, solo se está orientando al Sujeto en pro de la producción constante de un modelo educativo y no la renovación de los modelos como nueva alternativa de equilibrio entre lo humano y lo social, como la supervivencia citadina de capi- tales y no la exaltación del Homo BIOS en su realidad natural.
Es este el escenario donde las vidas nudas se invisibilizan con el manto ahoga- dor de un sacer Educativo, característico de la modernidad que se da en un sobre control político de nuestras vidas, adicio- nando los sacer tradicionales, como los sociales, culturales, religiosos, convierte la educación Universitaria de la ciudad, en un simple espacio para depositar adolecentes en riesgo de calle, El Sujeto Politécnico debe permanecer al interior de la Universidad a cualquier costo, no se le debe dejar desertar, porque la realidad está fuera de la Universidad, Creando tra- moyas y coreografías que se pueden leer como prisiones libres con beneficios de titularidad profesional o tecnológica, que será excluida cuando entre en el escena- rio de la participación de construcción de sociedad, porque solo se le ha adiestrado como ente reproductor del sistema en su perpetuidad, y no para su renovación por transformación en la praxis, acto que se logra agotar en la modernidad, sin dar ca- bida a nuevos panópticos que nos brinda la post-modernidad, convirtiéndose en uno más de los mecanismos que despo- jan previamente a los individuos de todo derecho social y ciudadano, generando así esa doble acción de ser un Sujeto en formación que no se está formando, de un ciudadano que no tiene ciudadanía, gracias al Homo Sacer.
Acto lírico de gran fineza, que se dibuja en claridad para desmontar así ese cúmu- lo de prácticas institucionales, sociales que están perpetuando y legitimando la violenta cosificación de lo humano en el Sujeto Politécnico en la formación con tintes de adiestramiento y le exclaman diciendo mírame, acá estoy, los formando canta, danzan y gritan ese contraste de los escenarios y partituras de lo social, lo político y lo educativo como piezas de un sistema productivo y reclaman la restitución de el derecho por lo humano, que involucre los colectivos sociales, tanto civiles como institucionales en busca de la inclusión de los estudiantes en el sistema productivo como Sujetos de sentir humano con interés en sus compromisos de Sujeto, escuela y sociedad. En esta obertura se nos genera el preámbulo tras una simple pregunta:
¿Un Sujeto Politécnico cómo logra re- silienciar en su historia, en su presente, en su futuro, en su contexto si sólo es un simple elemento en formación para transformarse en una parte de la máquina social productiva y que es así gracias a su educación y no gracias a sus poten- cialidades humanas, como aquel ser de valores potenciales para la convivencia e inclusión de una realidades más propicias a la especie humana y su entorno natural?
Sujeto, escuela y sociedad se desmoro- nan en el desconocimiento básico primario del Sujeto, su realidad como ZOÉ, como BIOS y su transformación en el Homo biopolítico, que se enfatiza en un Homo faber y un su Homos economic, producto de la deshumanización de la educación.
El Sujeto Politécnico en las experien- cias de sus ejercicios académico, no traspasan mas allá de la recolección de datos técnico o tecnológicos que adoptan y estructuran propuestas sin una pertina- cia a sus potencialidades académicas, sociales, culturales y políticas que circun- dan su realidad, acto que se denominara Homo Sacer del Sujeto Politécnico. El Sujeto en formación actual es capaz de
formular preguntas de valor, de sentido, de peso, pero cuando se llega a buscar la solución, así sea en propuesta o en un simple imaginario, huye, teme, porque allí será medido y confrontado, porque eso no tributa en su profesión ni en su sentir. Convirtiéndose así en un Sujeto ciuda- dano impregnado de adversidades en lo industrial, lo técnico y lo político, versus la negación, opacada de su resiliencia como Sujeto con potencialidades huma- nas, la cual denominaremos Nuda vida, que se ahogan en sus potenciales como simples seres de un sistema industrial, sin un presente, ni con la pertinencia de su espacio tiempo como ser potencialmente transformador de sociedad.
Estas son las razones por las cuales los estudiantes sobre marcan la educación en torno a lo que al sistema le interese y le produzca ganancias económicas, de ahí el refuerzo oculto por el importaculismo3 en lo humano como centro de y para la pro- ducción, por ende se detalla la deshuma- nización del Sujeto en la educación, en el medio y el contexto, para con él y contra el mismo. Un Sujeto que se ha invisibilizado ante la producción del modernismo y que le convierte en una cosas más, gracias a las tendencias importadas, porque lo nuestro nunca nos acompañó y lo que siempre nos acompañó no nos contenía, canto que expresa una falta de identidad propia, que se conjuga en la simbiosis de conductas culturales sociales políticas y económicas impuestas.
La lectura de la historia de nuestro sen- tir y transcurrir vital de manera multi e inter activa, nos puede conducir a encontrar por que surgió la pregunta central, creando las bambalinas y tramoyas para este logro, y desvelar qué intenciones entonan estas transformaciones, o aplicaciones supues-
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El importaculismo es un desinterés supuesto y es un estado de obligación que le hace al Sujeto adherirse a otro sentir, llamado bando, se sale de un estado para refugiarse en otro. Y ese otro es por simple estado de conservación, y no ser sacrificado como humano en su vida nuda.
tas para el bien común, o solo se dejan ver como tales y esconden la intención real en un sacer manso y benévolo. Esta lectura de historia que no son nuestras, son he- redadas nos generan un presente actual crudo, desvelan que lo que somos como Sujetos hoy es una leve sombra de lo que debe ser, muy poco queda de nosotros mismos, somos un residuo, el sobrante de lo que se dio como presencia en lo social y cultural gracia a que ya no somos actores sino decoración, lo que se ha mutado en un Sujeto confinado, temeroso apático, lectura que se puede claramente musica- lizar como: la Oda en el estar y ser Sujeto en el desastre. Un mudo rodeado por un sin fin de caos y conflictos, donde la nuda vida se va congelando en el duelo, ya casi ni siente esa realidad, un Homo Sacer que maquilla y ve con honores ponderados que esos son sus triunfos. Interesante leernos en esos importaculismo, donde lo malo se torna para lo bueno, ejemplo: la guerra se justifica para la paz, y así construiremos un mundo mejor. Es una insinuación a buscar la esperanza en este dicotómico sentir, es la reconstrucción de un hoy para ser vivible, habitable por qué se debe vivir.
Las razones anteriores nos pintan una cruda realidad que obliga a el Sujeto Politécnico vivir borregamente privado a postular sus sueños y deseos, solo está condicionado al silencio para la producción como un ente productivo, se le remunera su tiempo y servicio al interior de esa tarea, con el riesgo de diezmar el ingreso por no cumplir el objetivo planteado de su patrón o jefe inmediato, y el motor motivacional de acción en este Sujeto es el dinero, porque este es el único que tiene poder y dominio, de lo contrario no serás nadie si no lo obtie- nes, detallando el párrafo es la obra teatral por excelencia de la modernidad. Cuyo denominación se titula: “Ven cosifícate, deja ese manto de humanidad barata y conviértete en un ser más productivo en el concierto del poder”. Acto que simplemente excluye de todo valor humano al Sujeto social y Politécnico, es realidad disfrazada
en la educación, la invisibilización del Su- jeto Politécnico humano, sensible, social es simplemente la sumatoria de múltiples factores, de ahí la importancia de recono- cer en la exclusión para darle sentido en despertar el valor y las potencias humanas como el canto que le resilienciaria.
Dar cabida al Sujeto Politécnico como el ser que se redibuja, se re-esculpe con su complejidad y su pluralidad para ha- cerse visible, “siendo activo con nuevas acciones, expresiones y dimensiones, de su experiencia al crear sentido sobre su vida, producir nuevas significaciones en relación con los acontecimientos de su experiencia“, (RICOEUR , P. «El sí mismo como el otro»: 2006, p.18-19) escenario en búsqueda de la nueva educación, conductora de cultura y conocimiento con líneas de acción: la liberación del individuo, la búsqueda de la felicidad, la actividad creadora e investigativa, la comunicación eficiente el respeto del de- recho del otro, la tolerancia evitando que se siga perpetuando la continuidad oculta de la formas del control, que a bien le cabe como la codificación de los borregos en el castrante modernismo, productora de palcos y tramoyas para la exclusión, donde tarde que temprano se dispondrán en las tablas nuevos imaginaros llenos de sentido y con participación en la toma de decisiones, acciones, y evaluaciones en lo social, lo político en lo humano y en lo natural, así como en lo que de allí desprenda para beneficio resilienciador del Sujeto, escuela, y sociedad.
La resiliencia, es definida en esta visión como la necesidad de regresar al SER, a ese Sujeto que forma parte de la natura- leza y que hoy es un ser artificial de las formas, expresiones prácticas de sobre- vivencia, resistencia y desarrollo al que se siente sometido en nuestra realidad, con las cuales no sólo se han forjado en objetos que se crean como adversida- des a la misma identidad humana y a su respectivo entorno natural, lo que sé que ha configurado una existencia de lucha y emergencia de la potencia humana en
medio de la explotación, del consumo en una participación de sociedad ficticia, solo económica. La exclusión y la margi- nalidad, generan un sentido, una posición crítica frente a lo social y unos modos de actuación, sistema económico con sus devenires de la producción y consumo que se ven recalcados y obligados en los currículos educativos como contexto de existencia, se define a su vez por las condiciones simbólicas y culturales, herramientas que le dan sentido y valor a la vida misma, el Sujeto Politécnico se ve eliminando su propia su vida humana y transformase en una vida de Homos economic, en un Homo importaculistas, esta realidad entra en tensión cuando el Sujeto Politécnico entra a ser parte del sistema como una pieza más del sistema y no un Sujeto que refleje su potencial humano para la generación de elementos en función de lo humano, y no de la cosifi- cación. “la Nuda vida del Sujeto moderno, el Homo Sacer que encarna lo sagrado y lo profano, como la vida sacra que debe ser protegida y que en la exceptio puede ser eliminada por cualquiera, lugar en el que se recrudecen las peores formas de violencia sobre los seres humanos“..» (AGAMBEN, G. «Homo Sacer, El poder soberano y la Nuda Vida»: 2006, p.96)
La educación actual se canta en parti- turas entonadas en las negaciones de los valores y las potencias humanas, se tor- nar en un simple codificador, acto similar a lo planteado por AGAMBEN, G. «El poder soberano y la Nuda Vida»: 2006, (p.93- 97), resalta la negación de los derechos en lo político, reclama por el canto que dé a entender que los valores y potencias son derechos innatos en el Sujeto. Y la escenografía, sus decores, actuaciones de nuestra realidad nos muestra con transparencia que el Sujeto Politécnico es una sombra de la realidad, los estudiantes del Politécnico son Sujetos que requieren ser comprometidos en las sensaciones de humanidad, acto que le ha negado su formación y que se les debe para crear así sentidos sobre su vida, despertando su ca-
pacidad de valoración como bastidor para resaltar nuevas expresiones de significa- ción que le relacionen con su existencia, su espacio, su historia… Es pensar a un individuo no como víctima pasiva de sus circunstancias sino como Sujeto activo de su experiencia“...» (GALENDE, E. «Subje- tividad y resiliencia»: 2006, p.23)
Se recrea así, en la mente del lector una nueva escena teatral e integral de un Sujeto Politécnico, en la cual está en acción una sociedad que le cerró las puer- tas a la visibilidad humana que le permitía soñar, pensar para postular en pro de su naturaleza que actuara en contexto, y se reevaluara ese simple actuar en educarse para ser un componente más del sistema productivo que cosifica el productor, el consumidor, y al propio observador, donde su dignidad se fundamenta en una retribu- ción económica, único camino del poder.
Urge recalcar la destrucción de un Su- jeto en su real sentir, en su humanidad y su contexto, solo para convertirse en pieza articulada como piñón en un proceso de producción fría y ciega ante el usuario final y con procedencias indiscriminadas de materia prima, sin responsabilidad por su propia especie y el medio natural, por el logro de un pódium de satisfacciones económicas, sin importar el deterioro de sí mismo. Quizás un caos más arduo que a las promulgadas sociedades líquidas, esto debe asentarse como una denuncia muda en el proceso histórico de nuestra educa- ción frente a las formas ocultas de poder, ocultan, cohíben e impiden el desarrollo de las potencialidades del ser humano.
Intermezzo teatral donde confluyen todos los interrogantes sobre Sujeto formador, Sujeto formando, currículo, pedagogías, pensamiento crítico, desde estos estadios que se habitan por la ma- terialización vulgar de Sujeto como simple piezas de producción al sistema donde surgen preguntas como:
¿Qué piensan los estudiantes en pro- ceso de formación ante los modelos de sociedad en las cuales habitan?
¿Cómo se logra un neo Sujeto que a partir de su resiliencia emerja como ser de natura, con potencialidades humanas, técnicas sociales, espirituales, si dentro de su proceso de formación curricular académica no se impregna de base solida de humanismo, y que en el campo extra- curricular se ve claramente la fantaseada en volverse en un Sujeto natura, para ser el súper Homo faber, y el gran Homos economic?
¿Cómo debe desarraigarse un Sujeto Politécnico de la veladura oculta que le ciega para convertirlo en un importaculista más, ante lo real, lo humano, del valor axiológico de la propia natura?
Incógnitas que nos centran a plantear nuevos compases, cantos, y partituras, que nos lleven a superar los límites del desinterés, o el bien llamado Importaculis- mo académico y social, para la construc- ción de una pedagogía crítica (didáctica) que despierte la resiliencia en “Sujeto, Escuela y Sociedad” en los estudiantes del Politécnico Jaime Isaza Cadavid.
Desde la resiliencia se canta el des- monte de las veladuras sociales, políticas que invisibilizan y ahogan el Sujeto Poli- técnico en su educación. Y se postule un Sujeto Politécnico que sobrepase los hori- zontes de las tramoyas que le enmarcan e invisibilizan y que sea capaz de generar y dar significados a sus experiencias huma- nas, y a los contextos que le niegan esa realidad, optando por sobreponerla para transformarlos como actos de formación didáctica y pedagógicas que motiven des- pertar al individuo cosificado, numerizado, invisibilizado, a través de una resiliencia humanística en el Sujeto formando y el formador de la institución, que cante, dance , componga propuestas con una real pertinacia a sus potencialidades aca- démicas, sociales, culturales y políticas que circundan su realidad, en función de lo humano.
Visibilizar el Sujeto humano desde la resiliencia, con el desmonte de las veladuras sociales, políticas que ocul-
tan y ahogan el Sujeto Politécnico en su educación. Y se postule un Sujeto Politécnico capaz de sobre pasar los horizontes que en él enmarcan. Como Homo Sacer.
Abrir las ventanas que nos cierran como Sujetos desinteresado en los mosaicos sociales y humanos, para empodéranos de unas nuevas realidad basadas en la resiliencia.
Despertar la resiliencia en “Sujeto, escuela y sociedad” de los estudiantes del Politécnico Jaime Isaza Cadavid atreves de la superación de los límites del desinterés, superando los umbrales de la Nuda vida del estudiante Poli- técnico Jaime Isaza Cadavid, para la postulación de nuevos telares en trama y urdimbres de sociedad.
A través de la resiliencia humana, re- gresar al SER, a ese Sujeto que forma parte de la naturaleza y que hoy es un ser artificial de las formas, expresiones prácticas de sobrevivencia, resistencia y desarrollo al que se siente sometido en nuestra realidad.
Es un mundo imaginario en el cual los Sujetos Politécnicos involucrados se insertan, se presenta como realidad, es una histórica hermenéutica como feno- menología, nos da la idea de un Sujeto: en su sentir, en su ser y su participar en el deber, este imaginario proyecta un horizonte de sentido en la que se dibuja, se danza y se declama al interior de un paisaje con partituras en su génesis, tria- das armónicas en su apocalipsis, ritmos y compases en su caminar a su éxodo, con la autonomía colectiva a la luz de la consiente responsabilidad universal de ha- cernos cargo de nosotros mismos, como partícipes de una historia de una sinfónica, de poemas y paisajes que no nos son aje- nas sino próximas, con gran empatía en la
comprensión de nosotros mismos. Cantos que se consolidan en una hermenéutica donde la revisión a lo empírico-analítico desde lo crítico-social se desvela en lo espacio-temporal pero anclada en un pa- nóptico de comprensión y de sustentación: en un presente de la ópera que dista del presente de la audición y la lectura del espectador, se enmarca en la concepción humana para logra una comprensión más clara dando así cabida a la objetividad histórica, al interés práctico de interpretar la modernidad, actos, cuadros y escenas que podrán ser comprendidas, si se da la reconstrucción histórica del sentido. Y darle así interpretación más objetiva, se da la ganancia donde las experiencias allí plasmadas trasladan de manera no planeada al Sujeto lector y le convierta en su propio espectador. Por que se sentirá la compresión de cada fase narrativas de vivencia que le involucran en sus historias de lo social, Cultural político.
Las realidades deben ser leídas, sona- das e interpretadas en un conjunto armóni- co de presente escenográfico teatral, para que así se desvelen los rolles verdaderos y propios de cada Sujeto participe en esta ópera, que tras bambalinas, música y tramoyas se desnudan las almas dando a conocer de manera propia y espontanea su real vida nuda en el estudiante Politéc- nico que se proyecta en nuevas partituras de vida como causa de sus elementos de conocimiento, de las costumbres en su sociedad, y de los afectos de su unidad familiar y social que le llevan a trazar actos de vida y de proyecto de vida para el nuevo embrión que le denominaremos potencia del Sujeto.
El Sujeto Politécnico se intenta despojar de su sacer, a gritos exclama “ACÁ ES- TOY” y comienza a explorar nuevas formas de expresión para indicar su territorialidad conceptual, social, que llega a implicar aéreas de lo cultural. El escenario se funde en voces de cantata de armoniosas sonatas para reclamar ser escuchadas y concertadas en sus realidades porque todo ser se representa en la necesidad de
reconocimiento, de visibilidad y de inclusión social, ejerciendo su derecho a poner en dialogo su sistema de valores y creencias construidas en su proceso vital. «Tenemos derecho y deber de cambiar el mundo, lo que no es posible es pensar en transfor- mar el mundo, sin un sueño, sin utopía y sin proyecto... Los sueños son proyectos por lo que se lucha... y toda concreción de sueños supone lucha...En realidad, la transformación del mundo a la que aspira el sueño, es un acto político, y sería una ingenuidad no reconocer que los sueños tienen sus contra sueños ...» (FREIRE, P.; «Pedagogía de la indignación» 2001: pgs. 64, 65). Los Sujetos inmersos en este sentir buscan desestigmatizarse, evitan ser señalados en ese contexto cosificado, carente de sentido analítico, solo maquinas del sistema, teórico prácti- cos, fríos y sin sentido de transformación de su entorno y su contexto, se plasman en si sus expresiones de identidad para que sean leídos por sus pares4, parceros, compañeros,…«Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades de su producción o de su construcción... Quien enseña, aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender... Enseñar no existe sin aprender y viceversa...» (FREI- RE, P.; «La educación como práctica de la libertad» 1999: 24 y 25).
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Los grupos, barras o clanes y los pares, se tornan en un importante agente de socialización, tienen entre sus partícipes, elementos en común, lenguaje, expresiones que comparten los mismo valores, ejecutan actividades en común, deportes, juegos, actos sociales, etc., generan su normativa y actos de completa coincidencia, que los identifi- ca, y entre ellos siempre se demarca un líder que genera influencias de dominio sobre su par o los demás pares, esto es un aspecto que sobrepasa la incidencia y la autoridad (sus progenitores o autoridades educativas, etc.). Entendiendo so- cialización como la característica del ser humano en algo que fluye sin pensarlo, donde se toman modelo del contexto, bien o mal, o como reacción de aspectos que no generan negación, aceptación y éstas pueden variar de acuerdo a los nuevos lazos que se generan en el proceso de integrar sociedades como es el caso de los pares.
En diferentes escenarios de la activi- dad social se podrán sentir tendencias de poder que traten de opacar o ahogar las estructuras musicales o incluso sus sonoridades por que en nuestra sociedad se inunda de poderes de autoridad, de allí que la sumatoria de estos conceptos nos deben llevar a visibilizar, sacudir, limpiar acordes oscuros y opacados, que se pre- sentan en la vida gracias a esas conexio- nes continuas y permanentes, mentales, sicológicas, sociales entre el Sujeto y sus entornos como el medio ambiente. Acto que se determinara en embrión de resiliencia.
Hacer contraste de ese actuar y su potencial para crear políticas coherentes emergentes en torno a la institución, la sociedad o el estado, se logra cuando se esculpe evaluando o escrudiñando el potencial de el estudiante Politécnico y demás jóvenes que le rodean, que han vivido esa invisibilidad que ahoga el sa- cer político, educacional del Politécnico Jaime Isaza Cadavid y que este a la vez está tras las ventanas del poder oculto del estado…«De este modo, si se remontara la creciente complejidad del mundo actual, el cosmos pasaría a ser el ámbito para la conformación de una multiplicidad de nue- vos espacios habitables, que fundarían ante todo una nueva política de la cohabi- tabilidad entre entidades separadas antes por la supuesta pureza o impureza de su naturaleza: entre hombres y maquinas.»
(VÁSQUEZ, A. «Sloterdijk, Agamben y Nietzsche: Biopolítica, Post humanismo y Bio poder » 2009: p.6. Párrafo 4)…Se postulan así como unos actores, parti- cipes de seres de nuevas perspectivas, con símbolos para indicar que rechazan el miedo a su resiliencia, a su resujetivi- zación de manera integra en lo humanís- tico y evadiendo el miedo, el temor y el importaculismo por lo que le rodea, así le competa o no. Por ser reconocido como Sujeto ciudadano, comunicador, proposi- tivo, lleno de potenciales humanos, que se enfrenta a un nuevo horizonte, actor en la esperanza, que anula en temor, el
miedo que le da matices de inexistente, para así poder trazar nuevas rutas de ser y se actuar en su vida nuda y real como Sujeto social.
Pertinente lograr que nuestro saber, sentir y conciencia se permitan fundirse, con olores de linaza y trementina como cera sobre la realidad de cada Sujeto como lienzo en temple y su contexto en fu- gas, lento o de movimiento moderado para obtener conciencia renovada que me nutra para pensar y reconocer esa realidad y su realidad epistémica para poder terminar el ahogamiento del Sujeto y se libere en un grito: RESILIENCIA, OPERA PRIMA
EN LA ESPERANZA. Opera que motiva a localizar los horizontes de sentido.
Para resujetivizarlo como Sujeto en sus potencias humanas y sus valores, invi- tándolo a reconocerse. Comunicarse y hacerse cargo de sí.
Mirar su potencia humana y sus valores en sociedad: convidándolo a re oxige- nar su ciudadanía Politecniana, priori- zación de sus facultades y mirase como Sujeto en formación, con autonomía y capacidad de crítica ideológica.
El desarrollo de su praxis, como ser pensante, ejecutante, y revaluado de sus actos para asumirse en su realidad y transformarla, construyendo así su escuela germinadora de resiliencia.
Horizontes de sentido que hoy se opacan, están invisibilizándonos por la relación con el lenguaje de poder, que nos deshumanizo nuestra educación y nos centro en lugares del miedo y el im- portaculismo.
Todos los participes de nuestra institu- ción debemos danzar en igual dirección, al sentir que todo acto pedagógico que se postule en las realidades de presente educativo, como en: la didáctica, las pe- dagogías, el currículo, etc., dentro de la investigación, la extensión y la docencia. Construyendo su historia, facilitando la comprensión de mundo desde su yoedad, la otredad, para postular nuevas partituras no leídas, interpretadas o escuchadas en
estos tres niveles que impidan la macula- ción, el abandono de los mismos. Descu- briendo en sí, su verdadero Homo Sacer.
Capacidad de traspasar límites, de ha- cer metamorfosis en sus formas de expre- sión y representación, de ser potencia en su capacidad creadora y transformadora del sí mismo, del otro, de los contextos, sin perder de vista la denuncia política frente a la vulneración que implica al Su- jeto Politécnico, Jóvenes que se hacen a sí mismos en el contexto del abandono que les impone la modernidad, la cual reproduce en sus prácticas, las raíces más profundas de su propuesta humana y so- cial. Estas máscaras se desfragmentan en la esperanza cuando se ve emerger ese ser puro en su vida nuda, situado más allá de las adversidades que el mismo mundo deshumanizado le ha otorgado, construi- do e impuesto, constituyéndose en una propuesta de sentido en su ser resiliente que se hace así mismo, y nos convierte en Sujetos ciudadanos, con pertenencia del actuar y del sentir.
El sacer es una enfermedad que nubla el alma de ahí la necesidad de separa lo material de lo espiritual, y así poder hacer y reconocer el valor de priorizar mis facul- tades, un dominio reflexivo en lo técnico, en lo laboral, relacionado con los efectos prácticos-sociales de las capacidades in- telectuales, morales y sociales del Sujeto Politécnico, dando la oportunidad de un elevado placer producto de un sentimiento moral Politécnico. Priorizar las facultades de un Sujeto Politécnico está en la perti- nencia social de los saberes en armonioso equilibrio de sonatas que fortalece el logro de una enseñanza social, humana de las ciencias que tributan a la formación de una personalidad, que se construye con el desarrollo de sus potencialidades para ser un Sujeto ciudadano, profesional, cívico resiliente, sin temores para expresar su
vida nuda, desenmascarando ese Homo Sacer que le opacaba en el desinterés, en la deshumanización y en el importa- culismo.
Es la opción en el Sujeto Politécnico para reconstruirse en su humanidad, que se auto forme, a partir de su autonomía, voluntad, danzando en sí como un ser incluyente, diverso, abierto, actos que se van cantando, danzando y estructurando en el escenario educativo y postulan un Sujeto con un sentido social, profesional e intelectual, que se reconoce se revalúa y se propone en las adversidades, que se nutre si anexa en una formación en la pregunta constante, en un cuestionar como sentido de vida y se incluya en la in- vestigación, que le tribute en el sobrepasar sus velos de duelo, miedo importaculismo y humanidad.
El Sujeto se humaniza, la educación en torno al ser humano y sus potencialidades se transforman y recupera ese estado inicial conceptual de lo que es una socie- dad. Es entonces el currículo quien me permitirá acceder a la resilienciar de los tres niveles. Sujeto, escuela y sociedad.
Se debe tomar la educación como un proceso que facilita la comprensión de los significados de la realidad, apoyada en la pedagogía crítica se enfrenta a los proble- mas reales que se espera que sean anali- zados, comprendidos y transformados en beneficio de la comunidad afectada, por lo tanto una educación divorciada de su contexto carece de valor.
Girar el timón para tomar las rutas que resilien en la educación, la sociedad y de manera simultánea al Sujeto en torno a el Sujeto y sus valores.
El currículo es un elemento que debe nacer de la simbiosis de la multidimensio- nalidad espacial, sumada a la compleja dimensionalidad humana, es allí donde se torna de gran importancia su concepción,
porque permite que se germinen nuevas dinámicas en torno la educación, para po- der lograr este reto se deben implementar directrices como: Actores educativos para resujetivizar Sujetos en su dignificación humana, sus potencialidades, dejar aflora ese sentir de la vida nuda, y la concepción epistémica de su formación y restructura- ción de los valores, de la formación en lo ético y el fundamentar su accionar en los derechos humanos, como ser de partici- pación en y por su contexto el currículo como un elemento fundamental en la re- cuperación del Sujeto nato.
Cruzar más allá de las limitaciones de concepciones tradicionales, el concepto se amplía de su connotación de socializa- ción a la idea de la trascendencia. Aplica- ción de la praxis en sus potencialidades, saberes y sentires con un proceso en ella, que permita un diálogo permanente entre el saber y hacer, la teoría y la práctica, en la realidad lo cual implica la interacción entre los diferentes autores para que a partir de innovaciones pedagógicas y la investigación, se responda a las exigen- cias de formación y a las necesidades de contexto, que permite ser la investigación el hilo conductor que problematiza el cono- cimiento que se vive en los diferentes pa- sos de la formación y de su proceso vital.
La resiliencia un sentir que contribuye a enmendar las falencias de humanidad, en sus esperanzas y el complejo sentir de la modernidad. Cuando en su canto se direcciona al traspasar los UMBRALES DE LA NUDA VIDA.
El sobreponer esos límites que desnu- dan las realidades que asfixian la Nuda Vida por causa de ese sacer obligante e invisibilizador, conlleva a danzar en un presente actual, y con un actuar coherente en lo humano, acto que se representa en tramoyas de actualidad, y no por el simple criterio de lo novedoso, pasar los límites que ha interpretado el sacer como hilo conductor de vida, sonado y danzado por el conocimiento técnico, científico en lo nuestro, desvelando ese sentir que nos
induzca en lo humanístico. El ser humano formador debe optar La función de trans- formar esa educación desinteresada para lo humano, y lo ecológico como vida, no verla como negocio y objeto cosificante, para que formule en un Sujeto capaz de protagonismo como ser, que sabe en donde está ubicado, qué lugar ocupa en su sociedad, en su educación y en su naturaleza.
Todo acto educativo se debe musica- lizar en un sentir que opte superar el límite de nuestro pensar, que está hoy enmarcado de modo obligante en lo técnico sin pensar que el usuario final es el ser humano y su finalidad debe ser para él y para su entorno ecológico.
Y la pregunta que nos hacemos es
¿por qué ha sucedido esto? …Quizá atribuyamos estos problemas al mate- rialismo, el ateísmo, la globalización, la tecnología por parte del hombre, la am- bición, etc. Pero en realidad tenemos que enfocarnos en la falta de educación de las personas, en este caso las Uni- versidades básicamente que son fuente de conocimiento, base fundamental de la sociedad y formadores de personas profesionales comprometidos con la sociedad y con el mundo, enfocados en la formación estructural del hombre.
Saltar esas ventanas del encierro que me llevara de lo humano más allá de las necesidades básicas.
La opción de “humanizar” nuestros procesos educativos es adoptar me- todologías donde es la interacción entre educación y educando de lugar a procesos de educación que lleve a un encuentro de hombres que mediante el enriquecimiento continuo del cono- cimiento logre la transformación de su entorno con el énfasis en oxigenar las potencias humanas.
Una educación que genere el factor que configura el sentido resiliente en lo humano: la oxigenación de un Sujeto que logre hacerse actor de sí mismo, se convierte en su propio sacer.
El estudiante se integra en su comu- nidad académica al compas del sentir en el HOMO SACER, no se siente que es persona, sino piñón, un peón más de la sociedad, y lo refleja en los contextos que habita, y lo refleja en los salarios, en las condiciones salud y la educación de sus pares entorno cercano.
Requieren ser leídos en las mutidi- mensionalidades de lo humano, con sus falencias en sus potencialidades: en su ser como Sujeto, en su entorno como socie- dad, en su escuela como formación. «... Los oprimidos que introyectando la “som- bra” de los opresores siguen sus pautas, temen a la libertad (…) En su enajenación, quieren a toda costa parecerse al opresor, imitarlo, seguirlo. Esto se verifica, sobre todo, en los oprimidos de los estratos me- dios, cuyo anhelo es llegar a ser iguales que el “hombre ilustre” de la denominada “clase superior”...» (FREIRE, P.; «Pedago- gía del Oprimido»: 1975: 43 y 63)
Urge conocer la nociones de Sujeto de sociedad que construye y replantea para darle cabida a la esperanza y construir la resiliencia sobre pasando los oscuros intereses del Homo Sacer, de ahí la im- portancia que el Sujeto despierte, ocupe un espacio en él ya y se postule en su reconocimiento en sí y se dé a conocer. Si los jóvenes del Politécnico viven sus mundos internos, sus vidas sumidas y silenciosas que danzan en la locura de un mundo donde los principios y valores pare- ciera que están reevaluados, sin embargo es un aspecto muy complejo de abordar, debido a que la juventud contiene como categoría teórica múltiples modalidades, y puede representar un posicionamiento cronológico y una mezcla de culturas, vi- vencias, creencias, expresiones políticas, sentimientos, que se manifiestan dentro de una estructura social de acuerdo a cada cultura y al momento histórico que se esté viviendo. Sonatas que se ven
interpretadas en la grandeza de sus po- tencialidades humanas, las cuales deben dárseles su reconocimiento a través de la educación ya que es quien debe procurar la formación humana propiamente dicha: o sea una formación articulada, sistemática e intencional con la finalidad de fomentar valores personales y sociales que incluyan a la persona en su totalidad. Se recla- ma por capacidades y potencialidades humanas para sobrevivir como Sujetos humanos que exigen ser reconocidos, postulando una danza con sentido burles- co, y macabro en su sistema de valores y creencias que se han recolectado en su existir. Existir que se dibuja en mantos de luz opacada en su Nuda vida, en lucha con las adversidades, y postula pensares críticos en todos las visuales desde su panóptico.
En el contexto de comunicación, el lenguaje es un elemento importante en el actuar escenográfico, es un sentir que se diagrama en la lirica, la danza y el espacio del escenario para entonar mis cantos en tus cantos, cantar ideas en tus ideas y tejiendo en nuestra opera un sentir fundamentado en el logos. Por haber una mixtura de polis, la comunicación es una participación que filtra la vida nuda y se mimetiza, se postula o se camufla en el sacer. No olvidemos aquel sentir de lo humano en donde nos pintamos, nos ra- yamos como símbolo de comunicación por medio de símbolos y significados. Que le damos caracteres estéticos hornitoformos, o zoomorfos entre otros, pero no por sus estéticas, sino por su sentir de realidad en un presente. Humano que se lee en la me- dida que le damos vivencia de lenguaje.
La vida del día a día acompañando de sus acordes y desacorde es una sonata compleja porque a partir de ella el actor canta de acuerdo a su significado y lo que en realidad es, cada cual habla de su fiesta de acuerdo como la vivió y al significado que se le dio. De ahí la importancia de los signos, los símbolos y los significados para que me transportes mas allá de los umbrales como un gesto resiliente, porque
con ellos el mundo lo digiero, lo percibo con claridad, me incita a la creatividad. Me dan la llave a solucionar mis Canguelos y conflictos, grita tus símbolos, que ellos te representaran, toma el libar, magrea el de los demás que ellos de postularan, te liberaran.
El valor humano en lo social, lo común, en la conciencia colectiva como lectora de una vida Nuda del Sujeto Poli- técnico.
La construcción de una sociedad en la libertad de la praxis para el logro de la humanización que promueva la inclusión, la equidad y la solidaridad logrando un desarrollo en la parte emocional, profe- sional y social en todos los participes de la institución politécnica, dando cabida a la expresión de las vida nuda de cada Sujeto que le evite ser leído como objeto del consumo…”Estamos convencidos de que el momento histórico de América latina exige de sus profesionales una seria reflexión sobre su realidad, que se transforma rápidamente, de la cual resulte su inserción en ella. Inserción que, siendo crítica, es compromiso ver- dadero. Compromiso con los destinos del país. Compromiso con su pueblo. Con el hombre concreto. Compromiso con el ser más de este hombre”. (FREIRE, P.;
«Educación y Cambio»: 1996: pg.19-20, párrafo 55) Por lo tanto se requiere de la contextualización y en el caso específico de la educación para comprender que la realidad influye en el individuo, pero que el individuo también tiene la posibilidad de actuar en su praxis sobre ésta, con el fin de transformarla para mejorarla. Esto tributará en la capacidad hacerse cargo de sí mismo de responsabilidad, de toma de pertenencia y de asumir sus efectos.
La postura crítica, lo humano exige un cambio en la educación para que se transmita en la construcción de una nueva sociedad, con un Sujeto autónomo, capaz de generar critica, que trace rutas, que convide. Nuestra sociedad se ve detallada en el silencio represivo, en la obligatorie-
dad de callar, de no pasar los límites de lo permitido, es acá en donde se debe intervenir, por que el Sujeto en gestación es el poder del mañana. Invitar a la trans- formación social del Sujeto en todos sus niveles y estados, esto hace que la edu- cación emancipe el espacio tiempo en su contexto pertinente, y más con la invasión de los elementos electromagnéticos des- humanizantes, y la globalización mundial nos termina de invisibilizar, el Sujeto con autonomía, con sentir critico e un reto para tributar en la reflexiones responsables de conocimiento para la liberación, elemento indispensable para descubrir los sentidos de humanidad y potencias en la nuda vida del Sujeto Politécnico. Con la funda- mentación en una reflexión responsable, consciente que sobre pase los umbrales de la desesperanza en busca de nuevos escenarios teatrales, lúdicos y musicales que nutran el ser en sus falencias.
La dimensión de Su crítica a la ideología y la dimensión política como Sujeto y por ende como ciudadano no da cabida a la priorización injustificada de sobrevivir, por que su formación y su autonomía le capa- citan a generar nuevas partituras visuales pictóricas y sonoras que dan lectura a las crudas realidades que se deben plantear como acciones de urgencia en la acción social trasformadora ante el mundo.
El valor de la praxis como ente
emancipador para optar la resiliencia.
La educación verdadera es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo. (FREIRE, P.;
«La educación como práctica de la liber- tad»: 1999:p.7)
La búsqueda de una cultura humanísti- ca y una cultura científica con caracteres de retro alimentadores y con bidireccional. Un ser que piensa y que es actuación, No se puede quedar congelado en ese
estado, por que se priva de su presente real, se desdibuja en el espacio histórico, por negarse la potencialidad de ser actor: Un actor como humano en la ciencia y un actor de la ciencia como humanidad requiere ser actor.
El pensar y el actuar son las dos accio- nes que potencializan el ser humano en su capacidad de teorizar y llevar esa teoría a la práctica como potencia de transformar en la realidad ese pensamiento abstracto. Esto es hacer sonoros y fisco como canto y escultura, materializar la idea que le hace reconocerse como creador de la mis- ma naturaleza o entorno de la este simple ejercicio que le lleva a tomar posesión de responsabilidad frente su intención que se proyecta ante los demás Sujetos. Se debe buscar un verdadero actuar disciplinar que se postule en la reflexión y la creación, que se instale en un panóptico que abrigue la lectura de las diferentes posibilidades cro- máticas de ese paisaje, que se permita su evaluación continua al interior del Sujeto escuela y sociedad como acto de comu- nidad con sentir formativo en lo humano y lo social dando como objeto epistémico leído una danza armónica de la ciencia actualizada en rasgos de la praxis, que se estructura en sus competencias.
El Sujeto Politécnico que está siendo en su vivencia educacional, reconociendo su potencia humana, su praxis en medio de la realidad como productor de cosas, logros en competencias de: saber, actuar, transforman su exclusión y por ende su marginalidad ante el sistema productico; después de haber construido un modelo, una postura crítica frente a lo social y unos modo de actuación. Exclama consiente el desmonte de los Mantos de un sacer con sentires desconocidos que dan un encan- tamiento absorbente, para dar cabida a la RESILIENCIA OPERA PRIMA EN LA ESPERANZA.
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