La presente investigación se ocupó de establecer los efectos de la educación superior en Colombia, desde una perspectiva regional en Antioquia y sobre la formación tecnológica en Sistemas de Información y Gestión Comercial tanto a nivel de la media técnica como de las Instituciones de Educación Superior, las posibilidades de corrección y también de fortalecimiento de sus deficiencias y virtudes.
Las políticas educativas de las instituciones de educación superior en Co- lombia han arrojado como resultado la calidad profesional de sus egresados, desdibujando la calidad como el ejercicio de responder a exámenes del Estado frente a la asimilación teórica que, dentro de un contexto de realidad social, devela una academia impartida distante de la requerida, dejando en entredicho la inesencialidad de la educación Colombiana.
Las Instituciones de educación superior han concentrado sus esfuerzos en la formación de individuos en las diferentes ramas del saber, muy alejados de la realidad social y de su condición de sujeto. La cultura, la estética y la filosofía de cada ciudadano han sido extirpadas dentro de los procesos de educación, desde la etapa primaria hasta el desarrollo profesional. A través de los relatos de vida y bajo los esquemas de la fenomenología y la hermenéutica, se ha logrado demostrar el olvido del sujeto en los procesos de educación y por ende su inesencialidad.
La tarea docente, desde los principios constitucionales de libertad de cátedra, tiene la responsabilidad de esencializar la educación desde la práctica en el aula de clase, en la familia, en el barrio, en la cotidianidad misma, donde la construcción de laboratorios para el ingenio tecnológico, social, filosófico y ontológico de la realidad de sujeto es un imprescindible de modernidad y esencialidad.
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Recibido: noviembre 04 del 2010. Aceptado: noviembre 26 del 2010.
Edgar Jiménez Amaya. Nacionalidad: Colombiana. Docente Facultad de Ingenierías del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid. Docente Facultad de Informática del Tecnológico de Antioquia. Vice
-presidente de la Asociación de Profesionales de Cátedra-Aprocatedra. Especialista en Gerencia de Proyectos-Institución Universitaria ESUMER. Magister en Educación Docente. Universidad de Manizales. Medellín-Antioquia-Colombia. Correo electrónico edgarjima@yahoo.com, edgarjima@une.net.co
The present investigation was held to establish the effects of higher educa- tion in Colombia, from a regional perspective in Antioquia and on technology training in Information Systems and Business Management both the ave- rage level of technical as Higher Education Institutions, the possibilities of correction and also to strengthen their weaknesses and strengths.
The educational policies of institutions of higher education in Colombia have yielded results in the professional quality of its graduates that within a context of social reality reveals an academy given the required distance, leaving in question the Colombian education inessentiality.
Institutions of higher education have focused their efforts on the training of individuals in the different branches of knowledge, very far these efforts on an analysis of social reality and a taxable subject condition. Culture, aesthetics and philosophy of each subject have been removed within the educational processes, from the primary stage to professional development. Through the stories of life, and under the schemes of phenomenology and hermeneutics, has been achieved oblivion of the subject in the education process and therefore its inessentiality.
However, the teaching task, from the constitutional principles of academic freedom, has the discretion to essentialize education from practice in the classroom and construction of laboratories for the social wit, philosophical and ontological of the reality of the subject.
Desde la conquista hasta nuestros tiem- pos, la educación se ha caracterizado por la transmisión de conocimiento a través de la intimidación primero y la sugestión después. Los estilos de aculturización por medio del castigo físico en la época de la colonia han sido transformados hoy por la sumisión ante la derrota. El devenir educativo ha sido siempre enmarcado bajo técnicas de sometimiento que dejan al sujeto vulnerable a los criterios del docente dentro de un aula de clase. Hoy quizás no exista la influencia cruel del dogma religioso, ni el castigo físico de Lancaster, pero los métodos evaluativos que se desarrollan con el propósito de garantizar la transmisión de conocimiento son totalmente sugestivos, si respondes mal, pierdes.
La educación y la formación dentro del
esquema Colombiano, han sido definidas
por el alcance de metas y objetivos temá- ticos dentro del parecer académico y fami- liar influyente en el individuo de formación. Los estilos y métodos implantados para el desarrollo educativo han dejado notorias evidencias de transmisión de conocimien- to teórico, dejando a usanzas del docente dentro del aula, el criterio formativo, la decisión del cómo hacerlo, aquello que se describe como pedagogía y soportado en la didáctica, pero cuyo método, en nada se diferencia al de otrora, en la época de la conquista, con el sometimiento y el castigo por los desaciertos en el proceso, antes físicos y ahora psicológicos.
La investigación desarrollada ha per- mitido develar el estado de inesencialidad de la educación superior en Colombia desde una mirada regional y no solo ello, sino también la urgente necesidad de actualización docente en los métodos y también en el desarrollo social y demo- crático que en un escenario académico
debe destacarse. El olvido del individuo como sujeto dentro de la esencialidad educativa, la han hecho inesencial. Des- estimar los acontecimientos vividos en cada sujeto dentro de su entorno familiar y social, es echar al traste la historicidad del sujeto, aquello que motiva e incita a las conductas de comportamiento y que constituyen su propia cultura y estética. Cultura y estética que están reflejadas en sus manifestaciones de rebeldía hacia el sometimiento, como regla de educación desde su momento de párvulo.
La desconexión entre la academia y la realidad productiva del país, queda de- mostrada en las diferentes entrevistas que se formularon en la investigación. El sin sabor del neoprofesional, la apatía del em- presario y la soberbia de la docencia, han creado un proceso educativo y formativo tendiente al alcance de títulos, mas allá de las capacidades, la competencia y la investigación. Los giros políticos hacia el beneficio particular o la posición inconsulta del poder académico, han logrado ubicar la educación en Colombia en un estado lamentable de inesencialidad y eso se ve reflejado en la incapacidad del profesional Colombiano de crear e innovar en pro de nuevos conocimientos.
La implementación de nuevos ejerci- cios académicos en el accionar docente, presenta en esta investigación nuevos horizontes de formación, hacia el sujeto y su filosofía y hacia la emancipación de su propia realidad y la erradicación de los mé- todos de educación hacia el sometimiento. Estos ejercicios, desde su condición de sujeto, le permitirán al estudiante y al docente, desarrollar nuevos procesos de conocimiento inmersos en sus realidades, permitirán, además, al estudiante construir y fortalecer su capacidad innovadora y creativa, a través de su propia cultura.
Las patologías evidenciadas en los procesos de educación en Colombia se fundamentan en el sometimiento, la trans- misión de conocimiento preconfigurado, la creación de laboratorios de ignorancia
producto del aislamiento de la realidad productiva y el olvido del individuo como sujeto de formación, las cuales muestran su trascendencia dentro del desarrollo im- plícito de éste texto, pero que al memento de referenciarlas en forma individual se visibilizaran dentro de la experiencia his- toricista relatada.
El análisis hermenéutico de la historia Colombiana, desde la conquista hasta nuestra época ha permitido desarrollar un método interpretativo sobre los estilos de educación y sus efectos, que marcan el origen comportamental de las comuni- dades en sus diferentes épocas, dejando en evidencia la teoría del sometimiento como principal artífice de transmisión de conocimiento, cultura y desarrollo social.
La represión, la intimidación y el cas- tigo, se convirtieron en los instrumentos de culturización y educación durante cada una de las épocas de nuestra historia. En el marco de la maestría en educación, se desarrolló esta investigación encaminada a descubrir y demostrar si la educación superior en Colombia es o no Inesencial. A través del recorrido antropológico y la entrevista a diferentes actores, se inter- pretaron las diferentes situaciones de época, dejando al descubierto todos los antecedentes y estilos que impregnan hoy la educación y sus efectos. La necesidad de una nueva ontología, la construcción de un método historicista de enseñanza, la ciencia social estudiada desde los efectos de su comportamiento, la abducción del conocimiento como centro de la inves- tigación y el fundamento de un circulo hermenéutico, marcaron la pauta en las diferentes situaciones de época del Esta- do Colombiano. Hoy se descubre que el drama, el texto y el juego sin la posibilidad del diálogo, nos alejarán de la compren- sión del giro lingüístico de las ciencias sociales que hoy se denota a través del comportamiento, la estética y la cultura de cada generación.
El ser como objeto y no como sujeto, enmarcaron en la investigación una de las grandes conclusiones de inesencialidad de la Educación Superior en Colombia. Con el desarrollo de la metodología pro- puesta, la entrevista y la hermenéutica, aplicada a los diferentes acontecimientos, se desarrolla el método científico funda- mentado en la fenomenología, alejados de los datos positivistas y más cercano a los relatos y la historicidad de los sujetos en- trevistados, de esta forma se construye un texto titulado Los efectos de la Educación Superior en Colombia -una Mirada Regio- nal-, que describe cada acontecer históri- co e historicista dentro de la cotidianidad social y los hechos comportamentales que caracterizan las diferentes épocas, como efectos de estos aconteceres que hoy denominamos educación.
Desde el reglazo hasta la admonición, han sido los ejes característicos de los métodos de educación hacia la formación del individuo siendo característico el some- timiento como pauta pedagógica en el aula. El cohibir la posición como sujeto o impedir desarrollar su criterio frente al concepto de realidad, han sido lo común a través de las diferentes etapas de educación del individuo y es aquí donde se convierte en objeto de formación dejando atrás la condición de sujeto. La educación desde la infancia, donde el niño aun no es sujeto, se asimila a la discriminación racial, donde el negro no tiene alma. La posibilidad de decidir, opinar o hacer conjeturas acarrea en el joven brotes de rebeldía, irreveren- cia y conductas antisociales, como en la época de la independencia, pensar distinto al español era traición al rey, es la mejor muestra de ausentismo de la democracia en la formación. El aumentar cobertura y producir en masa profesionales idóneos para el no se sabe que, es similar al error de mercado donde sobre ofertan los productos
que ya nadie consume configurándose entonces, las aulas como laboratorios de ignorancia. La investigación ha arrojado resultados alarmantes de sometimiento como medida de impregnación de cono- cimiento, eso ha generado que nuestros nuevos profesionales se encuentren en la incertidumbre de no saber qué hacer y los efectos económicos de esta inesencialidad desbordan los resultados económicos de desempleo ya difundidos por todos los medios de comunicación.
El estudiante estudia un tema para un examen, gana una materia para un semestre y cumple con el semestre para una carrera, pero cuando termina sus estudios de pregrado y algunos pocos de posgrado encuentran incierto y desespe- rante su futuro. Son pocos los que logran ubicarse y muchos los que deciden iniciar un nuevo proceso apostándole a otra profesión, también otros tantos que no hallan alternativa. Esta es la educación que impartimos y a la que muchos tienen que someterse si deciden formarse. He aquí de nuevo un sometimiento más, convirtiéndose, éste entonces, en la única alternativa de educación en Colombia y ya eso es pérdida de subjetividad.
Cuando se inician los procesos educa- tivos en el aula, el docente mide al estu- diante en sus conocimientos adquiridos, a través de una evaluación cuantitativa que, según las normas de la academia actual, determinarán si incorporó o no la temática impartida. El estudiante está sometido a memorizar, so pena de perder la nota y hasta la materia, pero al final del curso el estudiante ha olvidado aquello que antes había memorizado. Sólo logra aprehender lo que estigmatizó algún suceso de vida, algo que lo marco a través de una frus- tración que cicatrizará su alma o un reto que emancipó su capacidad. La coacción es el método de evaluación de hoy, si res- pondes bien tienes 5, si lo haces regular tienes 3, pero si lo haces mal tienes 0. Eso de ninguna manera es conocimiento ni aprendizaje, es sumisión de conceptos a través de la coacción.
Pero una vez en el medio laboral, el nuevo profesional, aquel que se pudo ubicar en una empresa y en la rama para la que fue formado, se enfrenta a una realidad muy lejana a la ilustrada en el campus universitario y por ende ingresa en una rutina laboral, con poca capacidad de innovación y creación de conocimien- to, su desempeño está fundamentado al cumplimiento de tareas y su investigación, a descubrir lo que otros hayan inventado y se pueda implementar en su nueva empresa. Eso de ninguna manera, es innovación, sigue siendo transmisión de conocimiento.
La característica de un Estado Multi- cultural desde sus orígenes y la creación de nuevas estéticas de comportamiento influenciado, son el nuevo postulado de construcción educativa. En la cotidianidad de las aulas y fuera de ellas, cada nuevo día surgen nuevos paisajes lingüísticos, comportamentales y artísticos dentro de nuestros estudiantes, que exige de parte de los docentes una actualización meto- dológica, pedagógica y didáctica-cultural para poder proponer creación de conoci- miento y saberes.
No pueden usarse los mismos ejem- plos de realidad social, en diferentes grupos etnográficos y culturales. La tarea de la educación de hoy radica en el re- conocimiento del contexto social, el error bibliográfico implantado a toda la diversi- dad de mundos seguirá siendo un grave desatino. En el recorrido historicista que se hace en la investigación, se descubrió que cada joven crea su propia cultura como producto de la emancipación psi- cológica frente a las normas, consolida su estética como un proceso rebelde de la actualidad impuesta en una ética y cultura en la cual no se siente cómodo, producto de la manera imperativa como se le han transmitido los conceptos, las normas y la moral, siendo el aula de
clase un factor fundamental de educa- ción y donde el docente es el artífice de los estímulos que producen la rebeldía cultural como reacción emancipadora. La falta de motivación en los contenidos de aula, distraen al individuo del interés a ser formado. El docente tendrá que reemplazar o actualizar el libro amarillo y roto, donde consulta los temas de ex- posición, pues la educación extraerá su verdadera esencia, en cada estilo, estéti- ca y forma de vida, aquello que constituye el arte de vivir. La clase de tiza y tablero hoy reemplazada por video beam y dia- positivas, sigue conteniendo la misma temática y ejemplos de desarrollo, a esto que categorizamos como conocimientos pre-configurados. Hoy al estudiante hay que permitirle construir desde su propio interior, la capacidad de desarrollar cono- cimiento a través de la comprensión de realidades de vida. El lenguaje, la música, el vestir y todo aquello que hoy manifiesta el joven como nueva cultura, son el nuevo motivo de educación y formación, desde allí se deben fundamentar los temas y ejemplos de trabajo en clase.
Motivar al estudiante a relatar los contenidos de clase, dentro de su pro- pio estilo y a través de escritos propios, generaran en el individuo espacios libres de expresión frente al conocimiento y consolidando estos escritos en una nue- va etapa académica de construcción de textos, revistas o folletos temáticos y de apropiación cultural en su propia estética, arrojaran resultados de apropiación de realidad frente al conocimiento y de esto se tiene evidencias. En uno de los ejerci- cios de aula, dentro de esta investigación, se le propuso a los estudiantes construir la revista tecnológica, no se les dio pa- rámetros ni se condicionaron los estilos, por eso, en el resultado encontramos revistas desarrolladas con instrumentos de tecnología informática, pero también otras artesanales y ambos estilos, refle- jando la cultura comportamental de cada individuo como sujeto de aprendizaje, no como objeto.
El campus universitario se ha converti- do en un reducto de ideas, pero de ideas de unos pocos que ostentan el control administrativo y político de las institucio- nes de educación superior. La imposición de criterios ha dejado en evidencia los planes educativos institucionales plasma- dos en los anaqueles del olvido, pues la incomunicación en su construcción, los han convertido en sueños dorados de sus creadores, pero los protagonistas de la realidad, los docentes, el sector productivo, los directivos académicos de orden inferior y los estudiantes han creado sus propios criterios, los últimos que se han convertido en el pacto social de aula, entre el docente y el dicente, quienes no se comunican, solo luchan por el control y el poder del uno sobre el otro y de allí inician los procesos de medición de vulnerabilidad por el poder. El sujeto en la universidad de hoy no existe. El docente simplemente lucha por conservar su sustento de vida y el estudiante por sostenerse en la academia hasta vencer todas las barreras. Eso es la universidad de hoy, el espacio donde unos pocos se asocian para unificar ideas en contra del sometimiento, pero buscando que las suyas puedan someter al otro. El sujeto, es el objeto de educación, es la meta que está representada en indicadores. Hoy la universidad sabe cuántos profesionales ha producido, pero no sabe cuántos han servido al medio. El sector productivo es el sujeto de conocimiento, el estudiante es el sujeto de formación, pero la uni- versidad se convirtió en una industria de profesionales y así lo ha expresado Freire (1999). Lo que es más grave aún, es la incomunicación en el aula de clase. El docente es un dictador, así mismo se endilga el término, dicta clase y el estu- diante es un sometido, quien no le queda más alternativa que asimilar las teorías. Dejar de enseñar a ser sujeto es la falta más grave del sistema formativo, no es el
extremo positivista, tampoco el extremo metafísico y mucho menos el término medio estructuralista. Lo que se requiere y así se demostró en la investigación, es la caracterización de una nueva ontolo- gía, de un sujeto como ser individual y emancipado en su propio pensamiento y criterio. Enseñarle a reconocerse exi- ge establecer nuevos métodos y estilos de comunicación, el diálogo entre el dicente y el docente son menester para una educación con democracia social y cognitiva sin desconocer los escenarios comportamentales y sociales, la propia realidad de mundo. La propuesta en el docente radica en la vinculación en el ejercicio académico, a través de la apro- piación conjunta de la realidad versus lo teórico, tendrá entonces el docente que hacer parte de su propio proceso de formación, construir desde el aula sus propios grupos de indagación científica en busca de la realidad subjetiva, sin aislarse de la realidad historicista. Según (Freire 1999, 10):
El diálogo fenomenaliza e his- toriza la esencial intersubjetividad humana; él es relacional y en él nadie tiene la iniciativa absoluta. Los dialogantes “admiran” un mis- mo mundo; de él se apartan y con él coinciden: en él se ponen y se oponen. Vemos que, de este modo, la conciencia adquiere existencia y busca planificarse. El diálogo no es un producto histórico, sino la propia historización. Es, pues, el movi- miento constitutivo de la conciencia que, abriéndose a la finitud, vence intencionalmente las fronteras de la finitud e, incesantemente, busca reencontrarse más allá de sí misma. Conciencia del mundo, se busca ella misma en un mundo que es común; porque este mundo es común, bus- carse a sí misma es comunicarse con el otro. El aislamiento no perso- naliza porque no socializa. Mientras más se intersubjetiva, más densidad subjetiva gana el sujeto.
Distinguir las universidades actuales, los planes educativos institucionales, las misiones y visiones expuestas, han deja- do al descubierto que nuestra educación es un sistema de sometimiento y que el distanciamiento entre el sector productivo y el académico, es cada día mayor, donde cada uno es el poseedor de su propia verdad y que ha volcado entonces a las universidades a convertirse en nuevos centros de negocio económico y a los em- presarios a construir sus propios centros de formación. Cuando los egresados de programas, sienten que respiran cuando se gradúan, vuelven a asfixiarse cuando se vinculan en el sector productivo y tie- nen que iniciar procesos de actualización cognitiva, aquello que en la universidad nunca aprendieron, sumado a ello, los grandes esfuerzos que hacen en las empresas por sensibilizar y armonizar el ambiente laboral, pues en la universidad no se reconoce al otro, como sujeto de ideas y conocimiento y en la empresa se convierte en una lucha de poderes.
La vinculación de las universidades no sólo debe ser con el sector productivo, también quedó al descubierto que la des- conexión entre la secundaria y el pregrado es abismal, cuando un estudiante ingresa en su primer semestre, su desconcierto es tal, que no sabe si lo que está estudiando es lo que realmente quiere. Por ende, las universidades, las facultades y las aulas de clase tendrán que convertir el concep- to de ignorancia por el de creación de conocimiento, solo así el laboratorio será derrumbado.
Cómo poder emancipar en el sistema mundo al sujeto que se educa, si no se derriban los laboratorios de ignorancia, donde la característica principal es el sometimiento con el dogma del lenguaje, el del comportamiento y el de la relación con el otro en las categorías de raza, clase social y estética. El reconocimiento de la
historia, no puede quedarse en las fechas y nombres de los protagonistas, la historia debe develar los comportamientos reales de lo social y dogmatico a través de las normas. Entre la lucha del control que existe entre un padre y su hijo, un docente y su alumno, un jefe y su subalterno, un sujeto y un objeto, tendrá que redefinirse el sistema mundo de Wallerstein, aquel que valida la expropiación como conducta normal de comportamiento, entre el que explota y el que es explotado hay una conducta de poder, que se refleja por las normas pre-establecidas y las conductas de construcción ética, que justifican el sometimiento.
Las evidencias nos han mostrado que el estudiante debe definir su sentido de realidad, eso que lo caracteriza en su propio mundo. De sus experiencias de vida, de su historicidad se deben forjar los conceptos y teorías formativas. No se le puede pretender enseñar a un estudiante términos financieros, si éste no los ubica en su contexto real. De nada sirve orientar a un joven en mantenimiento de compu- tadores, si él mismo no reconoce sus pro- pias experiencias con el hardware. Como podemos enseñarle humanidades a un estudiante, si en su entorno él no identifica su relación con el otro y la naturaleza. No podemos enseñarle a leer, si él no escribe sus propios acontecimientos de vida.
A lo largo de la investigación se desa- rrollaron ejercicios de aula con los estu- diantes, donde la característica principal fundamenta el criterio de realidad. Los estudiantes de Introducción al Área Pro- fesional en Ingeniería Informática, hicie- ron un levantamiento de requerimientos del entorno, apropiaron los énfasis de interés y desarrollaron un panorama de realidad por vivir en la academia, con miras a desarrollarse como sujetos profesionales. Los estudiantes de ma- temáticas financieras de Tecnología en
Gestión Comercial, plantearon la realidad instrumental financiera en su cotidianidad de vida, sus necesidades personales y su proyección profesional, sin olvidarse de la subjetividad. Y los estudiantes de Man- tener la Operatividad del Sistema en la Técnica Profesional en Programación de Sistemas de Información, desarrollaron una revista tecnológica de apropiación de conceptos y lo que constituyó en el aula su experiencia real, haciendo así su carácter de sujeto. Ningún estudiante recibió acompañamiento para los estilos de trabajo, ni en el cómo desarrollarlo, la principal orientación se fundamentó en la apropiación temática de los contenidos, desde su propia perspectiva y funciona- lidad y eso nunca se les refutó.
Sin embargo, para algunos docentes colegas con el poder sobre la academia, esta metodología se salía de la normati- vidad de área y las directrices impartidas a través de talleres y ejercicios a resolver, causando entonces la separación del do- cente de programa de Ingeniería Informá- tica. Aquí se fundamenta nuestro primer requerimiento de emancipación sobre el sometimiento, la docencia universitaria fragmentada en los controles de poder, dentro de una estructura administrativa de Estado, convierte a un grupo de docentes, los no vinculados, los de cátedra, en los primeros sometidos dentro del proceso de educación universitaria, por encima de su derecho constitucional hacia la libertad de cátedra, está su derecho constitucional de vida y es su autosostenimiento.
La libertad de cátedra como factor emancipador de los estilos educativos, se convierte en esta investigación en el capital de construcción de una educación esencial y frente a ello el Estado tendrá que normatizar las garantías de este ejercicio, por encima de los intereses em- poderadores de individuos. El aula como laboratorio de conocimiento, no puede estar condicionado a los estilos del poder aculturizador y separador del sujeto como protagonista de la educación.
El escenario en el cual los estudian- tes puedan sentirse cómodos y crear conocimiento, desde su apropiación de conceptos y enfocados a las realidades de vida, donde puedan caracterizar el uso, la creación y la potenciación de nuevos desarrollos cognitivos, tiene que marcar los lineamientos de la educación esencial. El docente quien se ha distinguido por ser el principal artífice de la transmisión de teorías y conocimientos preconfigurados, tendrá que cambiar sus estilos, aquellos en los que él y sus estudiantes, creen co- nocimiento fundamentado en la realidad de vida. El docente de hoy no sabe apro- piar los conocimientos frente a los hechos reales, por eso siempre sus ejercicios de clase y sus temas de discusión serán el producto de lo preconfigurado en los referentes bibliográficos. Diseñar metas de conocimiento, establecer tiempos de evaluación de logros obtenidos, medir el impacto de los desarrollos cognitivos den- tro del mundo real, serán los nuevos retos de la docencia dentro de la formación. A los estudiantes tendremos que orientarlos de tal forma que ellos mismos puedan ha- cer su propia interpretación de mundo, ese mundo al que tendrán que enfrentarse en su vida, el significado de mundo, sólo se obtendrá con los procesos de desarrollo ontológico, donde cada estudiante se re- conozca como sujeto de vida y encuentre su propio sentido. La interpretación de la realidad, los fenómenos acaecidos en ella y la posición de sujeto dentro de esa realidad, podrá entonces permitir la com- plementariedad de cualquier metodología de aprendizaje. Las ciencias naturales tendrán que interpretarse dentro del con- texto social y las ciencias sociales tendrán que ubicarse dentro del desarrollo natural de la vida.
Cuando la matemática, la física y la química, encuentren su posición dentro del desarrollo de la sociedad, no podrán entonces sino crear conductas sociales dentro de una comunidad de conocimien-
to. La innovación, la creación no podrá es- tar condicionada por evaluaciones cuanti- tativas, pero tampoco cualitativas, dentro del nuevo esquema de competencias. El esquema de evaluación tendrá que ser reconsiderado en términos de producción de conocimiento. Cuando al final de un periodo académico, los estudiantes junto con sus docentes presenten su producido en términos del nuevo conocimiento apre- hendido, podremos afirmar que la edu- cación tendrá el sentido académico que requiere, ese conocimiento que tendrá que demostrar su afectación cultural y estética en el significado de mundo y que podrá de manera repercusiva impactar en la confor- mación de unos nuevos pactos éticos de comportamiento social, habremos dado sentido de vida a nuestros estudiantes y a nosotros mismos, nuestros procesos de formación y educación serán esenciales para la construcción de una sociedad diferente. Pero este ejercicio no puede limitarse a las fronteras del desarrollo profesional o la educación superior, tendrá que abrirse a los espacios de educación desde la básica primaria inclusive.
El acompañamiento al desarrollo cogni- tivo de nuestros jóvenes tendrá que estar desprovisto de cualquier insinuación de sometimiento, solo así existirá una eman- cipación del desarrollo educativo, solo así podremos hablar de revolución educativa hacia la esencialidad. La motivación fun- damental hacia los estudiantes desde su aspecto filosófico de significado de mundo y sentido de vida tendrá que suponer un requisito fundamental de formación hacia la construcción de nuevos relatos de vida o en términos de (Le Goff 1991), orientar a los estudiantes a la construcción de un nuevo pasado.
Los diversos matices artísticos, cultu- rales y estéticos que caracterizan hoy las conductas de las nuevas generaciones, sumado a los grandes avances tecnológi-
cos y explorativos, a través del juego, las comunicaciones y la globalización que se enmarcan en el desarrollo de las tecno- logías electrónicas e informáticas, exige una nueva estirpe docente, una nueva práctica, un nuevo principio educativo. Los jóvenes de hoy se lanzan al mundo de los retos, los mismos que están a distancias incalculables para los que nos llamamos docentes. Es particular extraer el desgano y desinterés de los estudiantes en un aula de clase, cuando se les practica las didác- ticas de transmisión cognitiva, el tratar de ponerlos a transcribir los que está en los libros amarillos, cuando las fuentes en la internet, presentan un abanico mayor de referenciación, en forma dinámica y en tiempo real. Allí aflora la soberbia docente, donde la comunicación y la democracia académica son extirpadas por el criterio del docente, quien al verse conminado frente a las nuevas expectativas y apre- ciaciones de realidad de los jóvenes, deja aflorar su actitud Lancasteriana sumado en algunos casos a su posición mitómana de poseedor de la única verdad.
La práctica experimental de la nueva academia debe estar enmarcada en los principios de construcción de conocimien- to, donde el docente es un aprendiz más, y donde lo único que lo diferencia del alum- no es su experiencia de vida empírica y profesional, producto de los aciertos y des- aciertos teóricos que expone cada tema en desarrollo. El acercarse a los estudian- tes, tratarlos como sujetos en formación, reconocer y valorar sus características estéticas y lingüísticas, permitirá una real comunicación de aula, y por consiguiente un proceso democrático académico que permitirá construir conocimiento.
Los contenidos temáticos de cada asignatura o modulo, solo serán un de- rrotero de investigación, construcción y aprehensión de realidad. No puede ser más obstáculo del ingenio y la creatividad las normas de sintaxis. Empezar a pensar en un lenguaje propio y regional, será empezar a respetar la diversidad cultural, imponer las reglas de sintaxis y semántica
de un idioma ajeno, es seguir cayendo en la conquista de mentes y la aculturización. La práctica experimental, tendrá que convertirse en la realidad de vida, en la valoración teórica y en la corroboración de lo real y aplicable, aquello que da sentido de vida y que permite leer el mundo, de esta forma, unos y otros, estudiantes y do- centes, universidad e industria, sociedad y sujeto, descubriremos cuál es nuestro papel y reconoceremos el espacio del otro. La educación esencial, no solo se limita a las normas de comportamiento ante el que dirán, deberán ser construc- tos de vida y de época, fundamentados en la diversidad de matices culturales de
las nuevas generaciones, ese debe ser nuestro principio educativo y para ello será necesario apelar a los preceptos de la pedagogía critica y en la cual (Giroux 1992), citado por (Magendzo 2002, 2), afirma: “la pregunta crítica es qué futuro, historia e intereses representa la escuela. La Pedagogía Crítica sostiene que las prácticas escolares deben ser imbuidas de una filosofía pública que apunte a construir condiciones ideológicas e institucionales en las cuales el rasgo definitorio de la escuela sea la experiencia de empodera- miento vivida por la gran mayoría de los estudiantes”.
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