Orozco D, M. I;
Zuluaga G, J. I; Montoya D, L. E; largo T, W. A. y García P, J. A. (2022). Acompañamiento
pedagógico mediante el clown educador como oportunidad de transformación:
seguimiento, Clown y educación. Plumilla Educativa, 30 (2), 143-192. DOI: 10.30554/pe.2.4748.2022.
Acompañamiento pedagógico mediante el clown educador como oportunidad de
transformación: seguimiento, clown y educación
María Ibeth Orozco Duque[1]
Jorge Iván Zuluaga Giraldo[2]
Luz Stella Montoya
Duque [3]
Wilson Alejandro Largo Taborda[4]
Jonathan Alexander García Posada 5
Resumen
El acompañamiento pedagógico mediante el clown educador, se desarrolló en
el marco de un proyecto de extensión y proyección social de la Universidad
Católica de Manizales, en asocio con la Facultad de Educación y la Facultad de
Salud en el año 2021. El proyecto tuvo como objetivo fortalecer aspectos de la
salud y aprendizaje de los niños, adolescentes y sus familias, que asisten al
Aula Hospital de la Fundación Divina Misericordia, mediante el clown educador y
los programas de licenciatura de la Universidad Católica de Manizales (UCM). La
metodología se realizó con una perspectiva del enfoque cualitativo, con un tipo
de investigación-reflexión-acción con el propósito de analizar y reconocer la
realidad del contexto en el cual se lleva a cabo la intervención pedagógica.
Los resultados obtenidos reflejan la relación entre las necesidades en salud y
los procesos académicos de los participantes y, también, permitió el trabajo
interdisciplinario, en favor de las personas consolidando un proceso de
aprendizaje integral entre los docentes en formación de la UCM y la implementación
de estrategias clown en salud. Se pudo concluir que los espacios de aprendizaje
requieren de un acompañamiento permanente donde tanto docentes, directivos y
familia puedan articular en pro de la formación de los estudiantes en cualquier
contexto o dificultad educativa.
Palabras clave: seguimiento, clown educador, educación inclusiva, hospital, educación a distancia.
Pedagogical accompaniment
through the educator clown as an opportunity for transformation: follow-up,
clown and education Summary
Pedagogical
accompaniment through the clown educator, was developed in the framework of an
extension project and social projection of the Catholic University of
Manizales, in partnership with the Faculty of Education and the Faculty of
Health in 2021. The project aimed to strengthen aspects of the health and
learning of children, adolescents and their families, who attend the Hospital
Classroom of the Divine Mercy Foundation, through the clown educator and the
degree programs of the Catholic University of Manizales (UCM). The methodology
was carried out with a perspective of the qualitative approach, with a type of
research-reflection-action with the purpose of analyzing and recognizing the
reality of the context in which the pedagogical intervention is carried out.
The results obtained reflect the relationship between the health needs and the
academic processes of the participants and also allowed interdisciplinary work,
in favor of people consolidating a process of integral learning among teachers
in training of the UCM and the implementation of clown strategies in health. It
was possible to conclude that the learning spaces require a permanent
accompaniment where both teachers, managers and family can articulate in favor
of the training of students in any context or educational difficulty.
Keywords: follow up, clown
educator, inclusive education, hospital, distance education.
Estratégias de aprendizagem
cooperativa em alunos de escolas secundárias rurais
Resumo
Acompanhamento
pedagógico mediante o clown educador, se desenvolveu no marco de um projeto de
extensão e projeção social da Universidade Católica de Manizales, em associação
com a Faculdade de Educação e a Faculdade de Saúde no ano 2021. O projeto teve
como objetivo fortalecer aspectos da saúde e aprendizagem das crianças,
adolescentes e suas famílias, que assistem à Sala Hospital da Fundação Divina
Misericórdia, mediante o clown educador e os programas de licenciatura da
Universidade Católica de Manizales (UCM). A metodologia se realizou com uma
perspectiva do enfoque qualitativo, com um tipo de pesquisa-reflexão-ação com o
propósito de analisar e reconhecer a realidade do contexto no qual se realiza a
intervenção pedagógica. Os resultados obtidos refletem a relação entre as
necessidades em saúde e os processos académicos dos participantes e permitiram
o trabalho interdisciplinar, em favor das pessoas consolidando um processo de
aprendizagem integral entre os docentes em formação da UCM e a implementação de
estratégias clown em saúde. Pôde-se concluir que os espaços de aprendizagem
requerem um acompanhamento permanente onde tanto docentes, gestores e família
possam articular em prol da formação dos estudantes em qualquer contexto ou
dificuldade educativa.
Palavra chave: follow up, clown
educator, inclusive education, hospital, distance education.
Introducción
Las aulas hospitalarias en el mundo han ido ganando
espacios y diferentes desarrollos a nivel mundial, haciendo que los niños y
adolescentes puedan tener un contacto educativo y pedagógico a pesar de estar
enfermos. En palabras de Soto (2007) se utiliza el término de Aula Hospitalaria
cuando el aula es llevada al hospital con el objetivo de permitir que los niños
y/o adolescentes internados en una institución médica puedan continuar con sus
estudios y cuenten con un espacio destinado a la recreación y el buen
desarrollo personal y social.
Para un niño o una niña, la enfermedad se convierte en
un hecho nuevo, ya que no se encuentra dentro de su espacio cotidiano; por tal
motivo, este puede ser un proceso innovador que genera en muchas ocasiones una
sensación negativa de incertidumbre. En ese sentido, es importante recalcar que
el paciente se ve inmerso en una nueva etapa, es decir, empieza a vivir
situaciones diferentes a lo que es su costumbre, porque deja de lado su rutina,
su familia y su educación. Considerando a Polaino, et al., (2000), la presente
situación genera nuevos desafíos para el campo de la salud y la educación,
debido a las modificaciones en el comportamiento, los hábitos y los ritmos de
vida de los niños y su familia, provocados por la enfermedad, que lo pueden
conducir a comportamientos inadecuados en el futuro, o a la pérdida de
habilidades (Polaino, et al., 2000).
En palabras de Baysinger et al., (1993), la suspensión
temporal de la escuela por ingreso al hospital supone cambios en el ritmo de
aprendizaje, que puede tener una gran cantidad de efectos a corto y largo
plazo, y en algunos casos puede agravarse por las secuelas de la enfermedad del
paciente y los efectos secundarios del tratamiento, lo cual puede generar un
impacto negativo en la capacidad de aprendizaje. La Ley General de educación en
su artículo primero, define la educación como un proceso de formación
permanente, personal, cultural y social, que se fundamenta en una concepción
integral de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos y de sus
deberes. Por consiguiente, la educación es concebida como un deber y un derecho
de los ciudadanos, en perspectiva de una oportunidad para el desarrollo de su
formación integral; posesionándose desde un carácter de universalidad y
desarrollo en las sociedades contemporáneas.
En este sentido, los gobiernos, las entidades
territoriales, organizaciones y demás instituciones con responsabilidad civil y
social, están llamadas a tener dentro de sus planes y programas, acciones y
mecanismos que permitan cubrir la demanda educativa desde los diferentes
niveles y modalidades de atención, con características como el acceso, la
participación, cobertura, desarrollo y evolución de la misma, con el fin de
preparar a los educandos desde sus niveles para una eficiente vinculación en la
sociedad contemporánea. Lo anterior, nos invita a pensar la educación para
todas las personas, sin importar sus condiciones culturales, académicas, o
sociales, como una oportunidad de formación integral, desarrollo y
transformación social.
La Universidad Católica de Manizales, como lo expresan
Caicedo et al, (2020), desde sus misiones sustantivas de docencia,
investigación y proyección social, ha concebido la docencia como una práctica
social y cultural, la investigación como un proceso de generación de
conocimiento y la proyección social, como la aplicación de los saberes a los
contextos sociales particulares en perspectiva de promoción y transformación
social para contribuir al cumplimiento de los objetivos sociales misionales y
al desarrollo local y regional, en articulación con facultades, programas,
unidades, centros e institutos de la Universidad. Desde la articulación de las
tres misiones sustantivas, la UCM ha consolidado una valiosa experiencia social
en el marco de la responsabilidad social universitaria, a través de la
concreción de proyectos sociales de desarrollo, como producto de la
participación en redes de acción social y derivado de alianzas y convenios de
apoyo y cooperación con instituciones que tienen como objeto trabajar con las
poblaciones y los contextos particulares (Alzate, Gutierrez y Orozco, 2018;
Parra y Agudelo, 2020; Parra y Agudelo, 2021).
Es entonces, así como surge el proyecto de
acompañamiento pedagógico al aula hospital, como una oportunidad de
acercamiento y apoyo específicamente a niños, adolescentes y sus familias, con
diferentes características y problemas de salud, en su proceso académico,
personal y familiar. El proyecto tuvo como objetivo: Fortalecer aspectos de la
salud y aprendizaje de los niños que asisten al Aula Hospital de la Fundación
Divina Misericordia, mediante el clown educador y los programas de licenciatura
de la UCM y generar estrategias de acompañamiento pedagógico. El acompañamiento
al aula hospital desde el clown educador, se desarrolla en el marco de la
institucionalización de un proyecto de extensión y proyección social de la
Universidad Católica de Manizales, en asocio con la facultad de educación y la
facultad de salud, que permite desde diferentes enfoques, cumplir el propósito
de brindar acercamiento, apoyo y acampamiento educativo y pedagógico, a los
niños y adolescentes y sus familias, acogidos en la Fundación Hogar de la
Divina Misericordia, de la ciudad de Manizales (Caldas -Colombia).
Pedagogía Hospitalaria: Orígenes
Pensar
en una pedagogía hospitalaria implica un acompañamiento y proceso social en la
cual se lleva a cabo una articulación entre la medicina y la pedagogía, por
esta razón es importante reconocer los orígenes que tiene dicha actividad, tal
como lo plantea Ortíz (1994):
Los orígenes de la
pedagogía hospitalaria se remontan al siglo XIX gracias a los trabajos
realizados por las grandes figuras de la Educación Especial (Itard, Decroly,
Montessori) quienes pusieron en práctica un proceso de colaboración medico
pedagógica abordando el tratamiento de los niños ingresados en hospitales
psiquiátricos y más tarde con niños considerados como “normales”. Se vio así,
la necesidad de una atención menos centrada en la medicina y que se desplazaba
hacia un concepto más próximo a la atención educativa (p. 42).
En
concordancia con lo anterior, se puede comprender que desde el siglo XIX se
evidencia la necesidad de una educación diferenciada, con objetivos y
estrategias académicas situadas en el contexto y que permita un abordaje desde
los procesos educativos y formativos que a todos se les pueda asegurar el
acceso a una educación de calidad. En ese sentido, como lo exponen Polaino y
Lizasoáin (1992):
A partir de la segunda
guerra mundial se hizo necesario involucrar el campo educativo en el entorno
del hospital, la razón fundamental estuvo en las frecuentes y severas
alteraciones psicológicas que sufrían los niños que eran ingresados durante
largos períodos en los hospitales, alejados de su entorno familiar (Elliot,
1987; Lizasoain y Polaino, 1987; Melamed, 1988; Cornsweet, 1990; Mc Clowry,
1990; Walker et al., 1990). Los primeros profesores que entraron en
los departamentos pediátricos contribuyeron de forma considerable a la
prevención del "hospitalismo" (p. 50).
Una de las primeras aulas
creadas después de la posguerra fue en Viena, hacia el año de 1917, la
finalidad de esta aula se orientó a dar amor, juegos y generar aprendizajes en
los niños que se encontraban internos por largos periodos, para ello se
implementó el uso de cartillas, con el fin de suplir las necesidades educativas
de las personas en dicha situación (Hawrylak, 2000; Muñoz, 2012;
Polaino-Lorente y Lizasoain, 1992). La pedagogía hospitalaria cuenta con gran
auge en Europa, especialmente en España, siendo reconocida y probada por el
Ministerio de Educación a partir del año 1912. Las primeras aulas hospitalarias
pertenecieron a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en 1947 se crea la
primera escuela pública en un hospital, centrada en un paradigma higienista.
Hacia 1970 el aumento de
niños que ingresaban a los hospitales por estar contagiados de polio y que
requerían largas estancias favorecieron la creación del colegio de Educación Especial; en el campo de
la medicina desde la especialización en pediatría, permitió que estos
profesionales se fundamentaran en la filosofía, la cual en palabras de Medina y
Wiebers (2002) consideraba que la medicina que se ejercía para los adultos debía
ser distinta a la medicina requerida por los niños y niñas; dicho concepto
ocupó un papel importante en la atención
en aulas hospitales en Europa y propendieron por generar ambientes diferentes
para la atención del niño. En palabras de Palomares, et al., (2016) este
reconocimiento permitió identificar la importancia del juego y el aprendizaje
en el entorno hospitalario para los procesos de recuperación del niño enfermo.
En palabras de Calvo (2017), quien plantea un escenario legal en los inicios de
dicho proceso: “En 1983, se publica el Real Decreto 1174/1983, de 27 de abril,
sobre Educación Compensatoria que propugna el desarrollo de Programas para
grupos en desventaja educativa con el fin de disminuir su discriminación” (p.
37), en este marco se argumenta la importancia de una educación que promoviera
la atención pedagógica al niño enfermo.
Adicionalmente, el
Parlamento Europeo (1986) en su declaración de los Derechos del niño
hospitalizado o en tratamiento, en sus 23 principios, destaca la importancia de
continuar el proceso educativo del niño durante su estancia en el hospital, y
contar con el material didáctico necesario que aporte la institución educativa
en la cual se encuentra matriculado, sobre todo si la hospitalización es larga.
Puesto que, considerando lo anterior es importante resaltar que la etapa
escolar no puede convertirse en un obstáculo para el niño o la niña y su
bienestar sobre todo si cuentan con tratamientos médicos; destaca a su vez la
importancia del proceso educativo del niño durante su recuperación y orienta a
los diferentes estamentos (Escuela, Sociedad y Estado) a brindar atención
psicológica o social a la familia y cuidadores del menor.
Por consiguiente, como lo
argumenta Fernández (2015) se busca minimizar el impacto que genera el entorno
hospitalario en el niño una vez se ve enfrentado a la separación familiar,
educativa, social y cultural y, por otro lado, se intenta reducir el síndrome
del hospitalismo que padecen frecuentemente cuando se ven inmersos en dicha
situación. Es importante destacar que la declaración de los niños hospitalizado
se fundamenta en normativas como: Las recomendaciones sobre hospitalización
(1987), las cuales fueron elaborados por la Comisión Hospitalaria de la
Comunidad Europea; en ella se señalan algunas orientaciones que favorecen la
estancia del niño en los Hospitales; una segunda normativa es la Carta de la
EACH de los Derechos de los Niños y las Niñas Hospitalizados en 1988. En ese
sentido, García (2010) explica:
El Real Decreto
696/1995, de 28 de abril, de Ordenación de la Educación de los Alumnos con
Necesidades Educativas Especiales, y el Real Decreto 299/1996, de 28 de
febrero, de Ordenación de las acciones dirigidas a la Compensación de
Desigualdades en Educación, recogen la creación de escuelas en los hospitales y
la atención al niño enfermo en su domicilio respectivamente de los alumnos de
educación infantil, educación primaria y educación secundaria obligatoria (p.
254).
En perspectiva de lo
anterior, es de vital importancia reconocer el papel que juegan las normativas
a la hora de mediar en los procesos relacionados con la discapacidad y la
intervención de los hospitales como se menciona en el Real Decreto Legislativo
1/2013 del 29 de noviembre y en conjunto con la Ley General de los derechos de
las personas que presentan discapacidad, promoviendo la inclusión social como
se muestra en el artículo 20 de la menciona Ley. Asimismo, como lo expone Calvo
(2017), quien indica que los hospitales de niños en rehabilitación y aquellos
con servicios permanentes de pediatría, ya sean públicos o privados, suelen
ocupar al menos la mitad de las camas, las admisiones de pacientes y la
atención en salud son financiadas con recursos públicos; por esta razón debe
existir una docencia departamental para prevenir, evitar la marginación y, de
esta manera agilizar la oferta educativa y el proceso de ingreso de los
escolares en estos hospitales especializados.
Es así como en Alemania a
mediados de los años 1920 un grupo de pediatras generaron un movimiento
nacional orientado a promover la educación hospitalaria de los niños, esta
iniciativa tomó mayor fuerza en 1968 donde mediante la iniciativa de un grupo
de padres conformaron el comité de acción a favor de los niños hospitalizados
(Aktionskomitee Kind im Krankenhaus, AKIK), la educación que allí se imparte se
fundamenta en los principios de la Educación Especial (Bitzer et al.,
2009), situación que identifica las escuelas hospitales como escuelas
especiales, fundamentada en el aprendizaje de asignaturas consideradas como
básicas, el juego organizado y los procesos terapéuticos.
Australia es uno de los
países que le ha dado gran importancia a las aulas hospitales, tuvo su origen
en los planteamientos desarrollados por pediatras y pedagogos, en 1917 se
desarrolló el primer proyecto orientado a la atención a esta población, en la
Clínica Universitaria Infantil de Viena, en 1948 las Escuelas Hospitales que se
encontraban en Australia se agruparon con el nombre de “Escuelas Especiales en
Sanatorios para Chicos y Chicas Deficientes Físicos”; en 1984 se funda la “Asociación Austriaca de Profesores en
Centros Médicos” para los niños que por sus condiciones de salud no pueden
asistir a la escuela pera que no se encuentran recluidos en hospitales y
requieren educación domiciliaria se creó en 1985 un proyecto denominado “Integrative home Teaching” (Polaino & Lizasoáin, 1992).
Pedagogía hospitalaria en América Latina
Castro et al.,
(2016) exponen: “La primera aula hospitalaria en América Latina, se implementó
en el año 1946 en la ciudad de Buenos Aires, los objetivos de esta aula se
basaron en garantizar la continuidad educativa del niño hospitalizado” (p. 84).
En Chile hacia el año de 1960 se funda en el hospital Regional de Concepción la
primera escuela hospital, en la década de los 90 en los hospitales de Santiago,
se inicia un trabajo en las aulas hospitales con un enfoque asistencial,
posteriormente en el año 1999 al promulgar los decretos supremos 374 y 375 se
posiciona la atención escolar hospitalaria y se fundamentan en la convención de
las Naciones Unidas para las personas con discapacidad de 1994, permiten la
atención educativa del niño desde el primer día de hospitalización, o que se
encuentran en ambiente ambulatorio y/o domiciliario y enfatiza en el diseño de
un currículo adaptado, con el objeto de garantizar la reincorporación del niño
a la institución de origen.
Otras instituciones como
la fundación Carolina Labra Riquelme, se encarga de la implementación y
promoción de las “Escuelas Hospitalarias” los programas educativos que ofrecen
buscan responder a los ritmos y estilos de aprendizaje de cada niño y busca que
las escuelas de origen cuenten con amplia participación el en proceso
pedagógico con el objeto de alcanzar la integración de los niños tanto a nivel
social como escolar (Riquelme, 2014). Otro proyecto liderado es el “Colegio
para niños con cáncer”, el cual inicio a partir del 2007 y como lo establecen
Clavijo, López y Rodríguez, (2014), a través de su programa de aula
hospitalaria, es comprensible que el shock inicial de ir a la escuela de
oncología probablemente sea menos traumático para los niños siempre que tengan
una imagen precisa de su condición física y su potencial y posibilidades
futuras, razón por la cual la experiencia es humano y didáctico (Alonso et
al., 2006).
Dicho proceso permitió la
creación del primer organismo internacional para hacer efectivo el derecho a la
educación del niño hospitalizado o en situación de enfermedad (REDLACEH, 2019).
Para el caso de Argentina las aulas hospitales reconocidas en la actualidad
como “Escuelas hospitales” iniciaron su proceso a partir del año 1946
consolidándose este como un país pionero
en la enseñanza en centros hospitalarios y se creó la escuela Ambulante del
Hospital, dicha escuela conto con la participación de pediatras y pedagogos
voluntarios que consideraban que las largas estancias de los niños en dichos
centros demandaban no solo atención médica sino también lúdica y pedagógica con
enfoque asistencialista, situación que
permitió enfrentar el aislamiento de los niños recluidos en los diferentes
centros hospitalarios, especialmente en los centros denominados Hospital de
las Pestes donde se intervenían pacientes con tuberculosis (Castro y
Santana, 2015).
En esta época el hospital
Gutiérrez inicia la experiencia “La escuela que cura” tratando de intervenir a
pacientes crónicos desde la resiliencia. En la ciudad de Buenas Aires se
contaron hasta 17 escuelas hospitalarias, donde se tenían los cargos de
directos y vicedirector y además se contaba con atención para niños y adultos (Gallardo y Tayara, 2009; Palomares et al., 2016). Asimismo, entre los años 1976 y 1983 cada hospital municipal
contaba con su propia Escuela Hospitalaria, con el fin de proporcionar atención
a los niños y adultos que no tuvieran culminado el ciclo de primaria (García,
2014). “En Argentina el servicio se ubica dentro del área de «Escuelas
Hospitalarias y Domiciliarias». La ley 26.206, de Educación Nacional (aprobada
en 2006) prevé una modalidad como tal, diferente de la Educación Especial”
(Ruiz y Molinari, 2009, p. 131).
Es importante recalcar,
que durante varios años han sido varios los tratados, acuerdos, Decretos y
demás normativas que han surgido en pro de una educación de calidad para
aquellas personas que se encuentran en tratamientos de salud u hospitalizados:
En el año 2000 la asociación hope (Hospital
Organización of Pedagogues in Europe) aprueba la Carta Europea sobre el Derecho
a la Atención Educativa de los Niños y Adolescentes Enfermos. En 2009 la
Asamblea General de redlaceh (Red Latinoamericana y del Caribe por el Derecho a
la Educación de Niños, Niñas y Jóvenes Hospitalizados y en Tratamiento) aprueba
la Declaración de los Derechos del Niño, Niña o Joven Hospitalizado o en
Tratamiento de América Latina y el Caribe en el ámbito de la Educación,
validada por el Parlamento Latinoamericano el 22 de noviembre de 2013 (Calvo,
2017, p. 39).
Contexto local y regional
Cómo ya se había mencionado, en la ciudad de Manizales surgió un aula
hospitalaria en el Hospital Infantil Universitario Rafael Henao Toro, que aún
hoy está vigente. Actualmente, algunos de los niños y adolescentes atendidos en
este hospital, son acogidos en la Fundación La Divina misericordia, debido a
que viven en lugares lejanos y acuden al hospital a tratamientos de larga
duración. Es por esta razón que surge la posibilidad de iniciar el aula
hospital en esta Fundación. Entonces, se puede decir que el acompañamiento al
aula hospital, es una apuesta institucional, donde docentes y estudiantes,
movidos por la sensibilidad social, el compromiso y el deseo de acompañar a los
niños y jóvenes en su estado de salud y para disminuir el impacto de la hospitalización
en su proceso educativo (Carvajal et al., 2022). Es una respuesta a una
necesidad real, que trasciende las fronteras de lo académico y se centra en el
paciente como protagonista no solo de su recuperación sino también de su
proceso de formación integral.
En concordancia con lo anterior, es importante considerar que, en las
Facultades de Educación y en los programas de formación de maestros, se centran
en preparar docentes en las distintas áreas del conocimiento, como los son las
matemáticas, las ciencias, la historia. Pero presentan un reto mayor y es tener
presente el reconocimiento del contexto como factor primordial del proceso de
enseñanza y aprendizaje, pero más que ello, formar maestros que promuevan la
cultura del encuentro, desde procesos inclusivos y nuevas miradas de la
educación como lo es en este caso el aula hospital.
Por lo tanto, el acompañamiento al aula hospital es sinónimo de cercanía,
apoyo, pedagogía del amor, gratitud, reconocimiento del otro desde su condición
particular, en perspectiva de superación, realización y avance en términos
educativos y de salud. El proceso de acompañamiento, se media y enfoca desde
las particularidades tanto del contexto, como de los pacientes que las
componen, en este sentido el aula hospital se convierte en un espacio
incluyente para niños y jóvenes que por situaciones de enfermedad o incapacidad
requieren permanecer en diferentes tiempos de hospitalización; y en lo cual se
hace necesario continuar con su proceso académico, mediado por diversas estrategias
pedagógicas y didácticas, el afecto y el acompañamiento personal y familiar.
Según Caballero (2007), es fundamental considerar que aquellos niños y
niñas, con alguna enfermedad no están impedidos para desarrollar y cumplir
diversas tareas, que para muchos se ha convertido en un prejuicio por
encontrarse en dicho escenario limitando las capacidades de dichas personas,
“ya que ellos tienen la capacidad para hacer frente a los desafíos que les
pueda presentar la vida, siempre y cuando cuenten con el apoyo de las personas
que los rodean” (Caballero, 2007, p. 158).
De esta manera, se pueden enmarcar en el proceso de acompañamiento diversos
propósitos tanto en el marco de la superación de las dificultades de salud,
como en el avance y continuidad de los procesos educativos durante el periodo
de hospitalización (Largo-Taborda, López-Ramírez, et al., 2022), desde
metodologías adecuadas y pertinentes a las necesidades propias de los
pacientes, que potencien el proceso de socialización y desarrollo, desde el
seguimiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje (Largo-Taborda,
Zuluaga-Giraldo, et al., 2022), que le permiten al paciente comprender objetos
de estudio en el marco de su proceso académico y posteriormente una exitosa
vinculación a la Institución educativa de procedencia.
En muchos casos, la atención educativa se lleva a cabo tanto de manera
individual como en equipos de trabajo; de esta manera se logra la cercanía
afectiva, la cual promueve un ambiente cordial y amable para quien se encuentra
en dicho espacio, logrando así un clima de confianza, permitiendo entonces una
mejor comunicación que propicia la expresión de sentimientos, emociones y
pensamientos (Urmeneta, 2011). Es importante considerar que, las personas que
se han tenido situaciones de enfermedad y hospitalización ven afectada su vida
social ya que dichos momentos se ven reducidos, en especial cuando sus
estancias son largas y recurrentes, es allí donde: “el trabajo en el aula
hospitalaria da respuesta, en cierta medida, a las necesidades sociales de toda
persona” (Urdaneta, 2011, p. 12).
Por tanto, ante la diversidad de edades de los alumnos, las tareas
educativas son personalizadas, ya que pueden salir de su habitación en el
hospital y unirse al profesor en un contexto diferente, manteniendo las ganas y
la atención por aprender, sin olvidar los hábitos adquiridos, develando sus
intereses y de esta manera fomentarlos y ampliarlos considerando las
situaciones particulares, desde la promoción de la autoestima, la motivación y
una actitud vital. De esta manera, enseñar dentro del Aula Hospitalaria implica
una etapa de adaptación que involucre la realidad del niño y/o adolescente,
comprendiendo que el paciente requiere un enfoque diferente al propuesto en un
currículum desenfocado y descontextualizado, que permita plantear una nueva
concepción de educación, desde lo que se entiende y buscamos alcanzar durante
el proceso de enseñanza y aprendizaje.
En este sentido, tanto la educación como la cultura son procesos sociales
que permiten que el ser humano se pueda humanizar, ya que permite promover las
relaciones entre los individuos. Por tal motivo, las intervenciones educativas
favorecen el normal desarrollo de los niños y adolescentes y permite prevenir
riesgos que puedan suponer alteraciones presentes y futuras como principal
proceso de integración y participación social. Por consiguiente, la educación
debe estructurarse en torno a cuatro aprendizajes fundamentales que en el
transcurso de la vida se convertirán en particularidades y características
propias de cada individuo, en otras palabras, dichos pilares son:
(…) conocimiento:
aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión;
aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; aprender a vivir
juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades
humanas; por último, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge
elementos de los tres anteriores (Delors, 1996, p. 91).
De esta manera, los docentes que trabajan en las aulas hospitalarias no
están inmersos en un ambiente de risas, alboroto, juegos y voces exultantes
como se puede vivir en una escuela ordinaria. Los profesionales que se
desempeñan en dichos escenarios se mueven en un entorno de camillas, batas
blancas, silencio, material sanitario, y en muchas ocasiones se viven momentos
de tensión pocos motivantes por la situación crítica que esté pasando un
paciente, el cual puede llegar a ser uno de aquellos estudiantes que hacen
parte de dicho acompañamiento y que se encuentra en un estado terminal.
El entorno
hospitalario implica una serie de normas de asepsia, velar siempre por el
estado del paciente, seguir las pautas indicadas, informar de las incidencias
significativas. Para una atención integral al paciente, es necesaria una
coordinación con el equipo multidisciplinar: médicos, enfermería, trabajador
social, psicólogo, etc. (Urmeneta, 2011, p. 11).
Por consiguiente, los mismos procesos de acompañamiento direccionados por
los docentes y asistentes, está enfocados, no solo al paciente como centro de
los procesos de rehabilitación, y avance académico, sino también como lo
indican Chaves et al, (2014), a los padres de familia, acudientes, y cuidadores
primarios, como actores importantes y fundamentales del proceso, desde actividades
variadas, que puedan adaptarse a las circunstancias de los tratamientos
médicos, que permiten determinar la forma de trabajar, desde las condiciones de
la persona, generando espacios en los cuales se puedan transmitir pensamientos, sentimientos y emociones
mediante la expresión corporal, oral y escrita y demás maneras de manifestación
(Tinoco y Zuluaga, 2019; Ruiz-Torres et al., 2018).
De esta manera, la pedagogía hospitalaria intenta dar respuesta a la
realidad de nuestro tiempo, es un intento de continuar el proceso educativo de
los enfermos o en recuperación, sus familiares y todos aquellos que interfieren
en la vida. La pedagogía hospitalaria es una rama de la pedagogía social, y su
objetivo es brindar servicios de educación social a las personas que se
encuentran en estado de enfermedad y cuyas vidas se ven afectadas por esta
condición (Giraldo et al., 2020; Rodríguez y Noguera, 2015).
En el año 2013, como parte de la experiencia como docente de la Universidad
Católica de Manizales, María Ibeth Orozco Duque enfermera de profesión, una vez
terminada la Maestría en Educación inicia con la proyección de realizar
estudios enfocados a la implementación del clown hospitalario y a su vez desde
el diplomado Cuidarte de la Universidad de Antioquia, inició una propuesta
original de trabajar el clown, en el ámbito educativo, creando un personaje,
llamado “Clautina”, una payasa que nació de su corazón y que integraba el clown
y la enfermería, para sensibilizar a sus estudiantes hacia el cuidado
humanizado de sus pacientes. Así fue cómo enriqueció su trabajo cómo docente
del Programa de Enfermería, con la lúdica, la creatividad y la recreación, que
son esencia del clown. Además, en el 2014, la misma docente, creó el grupo
clown, llamado Narices Felices, integrado por estudiantes de enfermería, que
crearon sus personajes y fue con ellos, que se realizaron las intervenciones en
el Proyecto aula hospital desde la perspectiva del clown educador. Un poco más
tarde, empieza a desarrollar una nueva propuesta a la que denominó Clown
educador, la cual no es otro que el clown terapéutico, que educa en salud.
Importante, porque lo ejerce personal de la salud real, no es teatro, que es el
origen del clown, pero utiliza al clown desde su esencia humana, con las
características que se unen a las del enfermero, en el cuidado de los demás,
las cuáles detallaremos más adelante. Este clown, se traslada al hospital para
hacer educación en salud, especialmente.
Actualmente, el Clown hospitalario, ha sido reconocido como factor humanizante
en los centros de salud, y con el enfoque clown educador en salud, permite que
el niño, adolescente y su familia, puedan aprender aspectos de su enfermedad y
autocuidado desde una perspectiva más interactiva, con la lúdica y la
recreación. La intervención del Clown como educador, juega un papel relevante,
que permite tanto al niño, adolescente, como a la familia, fortalecer la
resiliencia, logrando mejor adherencia al tratamiento y manejo posterior de la
enfermedad. Puede decirse que esta intervención, va más allá de la medicina y
de las políticas educativas, allí es donde se reclaman la dignidad y la
solidaridad del niño enfermo hospitalizado y de su contexto familiar, ya que se
enfoca en preservar y promover su estado de salud, pero incluyendo también las
habilidades humanizante del clown, la mirada abierta, la escucha total, la
fragilidad del payaso, la improvisación y el respeto por la humanidad del otro.
Además, los estudiantes de los programas de Licenciatura, se unieron al
proyecto, siendo un puente que permitió la conexión del niño, adolescente y su
familia, con la escuela y los procesos académicos, a pesar de su
hospitalización favoreciendo el derecho, que tienen a la educación,
independientemente de su condición de salud. Este proceso se constituye, de un
pilar importante, para minimizar la deserción escolar (Giraldo-Gómez et al.,
2019; López-Trujillo et al., 2021). A continuación, se presentan aquellas
características que son fundamentales a la hora de establecer una relación
terapéutica con el paciente, sobre todo considerando que es un niño o niña
quien se encuentra en condiciones de vulnerabilidad por su estado de salud.
La relación terapéutica
La relación terapéutica, es un intercambio
energético entre el paciente, el enfermero y su familia. Es el encuentro de dos
universos. El enfermero moviliza su energía para ayudar al enfermo y éste la
utiliza para su recuperación. La dinámica de la relación terapéutica es
diferente a todas las interacciones que estamos acostumbrados a sentir. En esta
relación el personal de enfermería establece una conexión con su paciente para
ayudarle a satisfacer sus necesidades. En ella se incluyen los conceptos de:
Confianza, Empatía, Autonomía, Cuidado y Esperanza, cuando el enfermero utiliza
e incluye estos conceptos en su relación terapéutica con el paciente,
desarrolla habilidades necesarias para dirigir su energía hacia una relación de
ayuda eficaz.
Confianza:
Dentro de la relación terapéutica la confianza es la convicción de
que otros sujetos son capaces de ayudar en momentos de necesidad y que van a
hacerlo.
Empatía:
La empatía es la habilidad
de sentir cómo el otro siente, ponerse en su lugar, para comprenderlo y
ayudarlo.
Autonomía:
La autonomía, cómo la capacidad de autogobernarse y auto
dirigirse, tanto del enfermero, como de su paciente. Siempre se debe llevar la
relación hacia la mayor autonomía del paciente.
Cuidados:
Las personas necesitan de atención y amor, el cuidado es
una parte fundamental de la relación terapéutica. Cuidar a otro es estar solícito,
cercano. Es la energía que permite al personal de enfermería aceptar
incondicionalmente a todas las personas, sin juzgarlas y respetando sus
creencias. La esencia de la enfermería es cuidar al otro, por eso se le llama
profesión dedicada al cuidado. Las personas pueden sentir la energía de quien
les está brindando su cuidado y puede tener una experiencia, positiva o
negativa. El arte de prestar cuidados se demuestra con cada acto, cada gesto y
cada interacción con los pacientes, Cuidar es una energía que comunica
preocupación por, sensibilidad y compasión, por lo que es importante, que el
enfermero, conozca que le está trasmitiendo a las personas y como lo están
recibiendo.
Esperanza:
Es una fuerza vital, dinámica, multidimensional,
caracterizada por una expectativa confiada, aunque incierta de alcanzar un buen
futuro. La esperanza es un instrumento de energía terapéutica que ejerce un
efecto sobre los resultados del cuidado del paciente. No se trata de dar falsas
expectativas, sino de mantener en él paciente el deseo de lucha.
Las cualidades que debe de tener un enfermero para
establecer una relación terapéutica fructífera son: aceptación, autenticidad y
conexión. En la figura 1, se presenta el resumen de las características que
debe tener el profesional de la salud a la hora de asumir el rol de cuidador
desde el clown educador.
Figura 1.

Características de la Relación Terapéutica.
Fuente:
Elaboración propia.
Metodología
La propuesta metodológica
que se presentó para el desarrollo de la investigación, se inscribe en una
perspectiva de enfoque cualitativo con un tipo de Investigación Reflexión
Acción (RA) (Ángulo-Villanueva et al., 2021). Sin embargo, se utilizó el
software libre Microsoft Excel para hacer una categorización de estas, a partir
de allí, se realizó un ejercicio interpretativo reflexivo de las respuestas de
las encuestas y del trabajo de intervención. La población de estudio se realizó
a partir de, 12 participantes, entre ellos 6 pacientes y 6 acudientes, los
pacientes eran niños y adolescentes entre los 0 y 17 años de edad y sus
respectivos acudientes que asistan a la fundación Hogar Divina Misericordia
mientras se encuentran en tratamiento médico, cada uno de ellos, con diferentes
problemáticas en salud, entendidas como, las necesidades que involucran todas
las esferas humanas, físicas, psicológicas, cognitivas, emocionales, sociales,
afectivas, espirituales y educativas, que, al estar en equilibrio, propician salud.
Cabe señalar que esta
población de estudio estaba acompañada por una acudiente, quien velaba por su
cuidado directo. Adicionalmente, esta investigación se sustenta bajo el enfoque
cualitativo, el cual, prioriza en la identificación de las acciones pedagógicas
de las licenciaturas de la UCM, frente a las necesidades de los niños y el
Clown educador, como mediador de los aspectos de salud de los niños (Duque y
Largo, 2021; Largo-Taborda, Gutierrez-Giraldo, et al., 2022;
Largo-Taborda, López López, et al., 2022). Se inscribe desde la
reflexión acción, puesto que “(…) puede ser entendida como un proceso de
resolución de problemas que conduce a una toma de conciencia y genera nuevos
conocimientos profesionales” (García et al, 2011, p. 23).
Bajo la anterior
estrategia metodológica, se utilizó como instrumento de estimulación ciertos
personajes Clown, los cuales, son profesionales de la salud, que priorizan las
emociones y estados de ánimo de los pacientes, estos tienen el objetivo de
reflejar, observar y reflexionar sobre las actitudes, pensamientos y emociones
producto, de las múltiples situaciones de vulnerabilidad generadas en el
contexto del paciente, una vez diagnosticado las emociones de las personas que
se encuentran en el ambiente hospitalario, su objetivo es atender, acompañar y
educar cada una de las necesidades afectivas, todo ello, sustentado en los
procesos formativos en el Aula Hospital y conlleva al docente y
profesional de la Salud a reflexionar sobre los alcances de su labor. El
abordaje metodológico se da a través de los siguientes momentos (Figura 2):
Figura 2.
Momento del proceso investigativo.

Fuente: Elaboración propia.
Momentos de la investigación
El proceso investigativo
se sustenta bajo 4 momentos, ver figura 2, acordes a los objetivos planteados.
Momento 1: Institucionalización
1.1 recolección de información
En el primer momento del
proceso investigativo se enfocó en dos fases, la primera de ellas, se sustentó
en el reconocimiento y recolección de información de la población, pacientes y
acudientes objeto de estudio. La intención de esta primera fase dentro del
primer momento es proporcionar y obtener la información necesaria para
comprender y entender el contexto de los pacientes, para ello, el personal de
enfermería crea una base de datos del paciente y se prepara para la relación y
así observar las reacciones. La base de datos consta de la información relativa
del paciente, se debe observar las conductas recurrentes para tener una imagen
del paciente.
1.2: Reconocimiento de la
población
Seguidamente, en la
segunda fase del primer momento se firmaron los consentimientos y
asentimientos. Durante esta fase el enfermero y el paciente se conocen, se crea
la confianza y el enfermero se convierte en una persona significativa para la
vida del paciente, en esta fase, es de vital importancia llamarse por el
nombre, explicar las funciones y se puede empezar a trabajar conjuntamente para
explicar los objetivos.
Momento 2: Diagnóstico
En el segundo momento del
proceso integrativo se enfocó en la recolección de las necesidades para el
posterior diagnóstico, para ello, se utilizó una encuesta estructurada, cuyos
tipos de preguntas se sustentaron en aspectos personales, cuyo fin era el de
conocer el tipo de necesidades. Bajo ello, este tipo de instrumento se
caracterizó por contener implícitamente las categorías validadas de las
necesidades que se quieren trabajar, estas necesidades son; necesidades físicas,
cognitivas, emocionales, afectivas, sociales, espirituales y educativas. Cabe
destacar que las respuestas ayudarían a categorizar cada una de estas
necesidades bajo el contexto del paciente y de su familiar.
Momento 3: Diseño y acción
3.1. Diseño
En esta instancia del
proceso, se trata de conseguir los objetivos acordados entre enfermero y
paciente, para ello, se sustenta este tercer momento como diseño metodológico,
el cual, consta de dos periodos, el primero de ellos, enfocado en el
crecimiento, en
el cual, el paciente comienza aceptar y desarrollar actividades que le propone
el enfermero. El segundo, en la resistencia, en este periodo los pacientes
suelen estar pendientes de sí mismos, por lo regular los pacientes se sienten
avergonzados y vulnerables durante este proceso. Por lo tanto, el profesional
de la salud le ayuda a superar estos periodos y por esto se deben establecer
los límites ya que el paciente pasa por muchas emociones, también se pueden
incluir otras profesionales, del equipo asistencial y saber la responsabilidad
de cada uno, para ayudar al paciente.
3.2 Acción
En este momento, se
analizan las respuestas y se agrupan las necesidades que tienen tanto pacientes
como familiares y se clasificaron según la categoría en físicas, cognitivas,
emocionales, afectivas, sociales, educativas, a partir de allí, se empiezan a analizar
las opciones y situaciones más acordes frente a los procesos de intervención.
Inicialmente, se analizó cada una de las respuestas de los pacientes y/o
familiares, reflexionado en el método y acción más adecuada para que estos
superarán las dificultades y problemáticas evidenciadas en las encuestas.
Momento 4: Intervención.
Para el último momento
del proceso metodológico se estructuró las sesiones educativas, las cuáles se
organizaron en forma de cartilla y que se trabajarán con la estrategia Clown
Educador, involucrando las características del enfermero y el entorno
terapéutico. Como proceso de intervención se realizó actividades por cada una
de las categorías antes descritas, estas actividades fueron:
Autocuidado
a.
Realizar
una mesa redonda.
b.
Preguntar
a los participantes sobre la importancia del autocuidado.
c.
Entregar
una hoja con imágenes para colorear imágenes relacionadas y responder preguntas
sobre el tema.
d.
Socializar
la actividad donde los participantes deben comentar sobre que prácticas de autocuidado
realizan.
e.
Realizar
la autoevaluación en la cual los participantes comentan sus aprendizajes frente
a la actividad.
Higiene Personal
a.
Reunirse
en el salón de la fundación.
b.
Entregar
desprendibles donde está la información detallada de las prácticas de higiene
corporal que se debe realizar a diario.
c.
Explicar
el tema y escuchar a los participantes como mantienen o actúan frente a
permanecer limpios.
d.
Dar
recomendaciones de cómo realizar y con qué frecuencia se debe hacer el
autocuidado personal.
e.
Construir
una canción donde todos mencionamos como mantener nuestro cuerpo sano y limpio.
f.
Evaluar
la actividad haciendo preguntas como: ¿Cómo es su aseo personal diario?, ¿usted
considera importante este tema para el proceso de su enfermedad?
Sueño y descanso
a.
Reunirse
en mesa redonda con los participantes
b.
Explicar
la importancia del sueño y sus complicaciones al no tener un adecuado descanso.
c.
Con el
juego alcance la estrella, se realizarán preguntas sobre el tema.
d.
Cada
participante tomará una estrella y tratará de responder desde su conocimiento.
e.
Se
realiza refuerzo de los aspectos adecuados y se educará sobre
f.
aspectos
errados.
g.
Evaluar
la actividad compartiendo los aprendizajes.
Higiene Bucal
a.
Reunirse
en mesa redonda con los participantes
b.
Explicar
la importancia del sueño y sus complicaciones al no tener un adecuado descanso.
c.
Con el
juego alcance la estrella, se realizarán preguntas sobre el tema.
d.
Cada
participante tomará una estrella y tratará de responder desde su conocimiento.
e.
Se
realiza refuerzo de los aspectos adecuados y se educará sobre
f.
aspectos
errados.
g.
Evaluar
la actividad compartiendo los aprendizajes.
Alimentación Saludable
a.
Realizar
una mesa redonda,
b.
Realizar
charla educativa explicando en que consiste la alimentación saludable y su
importancia.
c.
Entregar
guía con gráficos de todos los alimentos.
d.
Colorear
y escoger a que grupo pertenecen cada uno: carbohidratos, proteínas, grasas
etc.…
e.
Mientras
se realiza la actividad, preguntar de manera individual que tipo de alimentación
realizan, con preguntas: ¿Cómo es su dieta? ¿ha tenido problemas de salud por
una inadecuada alimentación?, ¿Qué alimentos consume diariamente?
Expresión de Emociones
a.
Reunirse
en mesa redonda
b.
Ver la
película intensamente.
c.
Entregar
una guía con dos actividades.
d.
Iniciar
la actividad colocando en los rostros las diferentes emociones y dibujar un
rostro de cómo se siente en este momento.
e.
Realizar
otra actividad en la cual tienen que unir con una línea cada imagen con su
respectiva palabra.
f.
Evaluar
la actividad con las siguientes preguntas: ¿Cómo se han sentido los últimos
días?, ¿Qué emoción le gusta más sentir?, ¿Cómo se siente hoy?
Mantenimiento Cognitiv
a.
Reunirse
en mesa redonda
b.
Realizar
charla educativa sobre el mantenimiento cognitivo y su importancia.
c.
Iniciar
juego en que se pondrá a prueba la memoria.
d.
Entregar
juego “Lotería” en el que cada participante tendrá que encontrar la pareja de
cada imagen.
e.
El que
lo haga en menor tiempo, ganara un premio.
Relaciones Interpersonales
a.
Reunirse
en mesa redonda.
b.
Explicar
que son las relaciones interpersonales y su importancia.
c.
Realizar
un juego de mímica en cual se tiene que formar dos equipos.
d.
Cada
integrante de cada equipo se le dirá una palabra relacionada con el tema
explicado.
e.
Cada
participante tendrá que hacer diferentes gestos sin decir ni una sola palabra
ni tampoco vocalizar, tratando de hacerse comprender.
f.
El
resto del equipo tendrá un tiempo determinado para adivinar la palabra y
llevarse el punto.
g.
El
equipo que adivine más preguntas se gana un premio.
Ubicación Temporo-espacial
a.
Reunirse
en mesa redonda
b.
Iniciar
la actividad realizando diferentes preguntas relacionadas con la orientación de
cada uno: lugar, tiempo y espacio.
c.
Preguntas
como ¿En qué lugar estamos?, ¿Qué fecha es hoy?, ¿En qué país estamos? Con esto
se mirará el estado de ubicación en tiempo, espacio y persona de los
participantes.
d.
Realizar
otra actividad donde se entregará en medio físico y deben responder lo que se
pregunta en la hoja.
e.
Explicar
la importancia de estar orientados.
Necesidades Espirituales
a.
Organizar
a todos los participantes en mesa redonda
b.
Explicar
que son las necesidades espirituales y cuales son.
c.
Entregar
a los participantes una hoja donde están todas las necesidades espirituales.
d.
Después
los participantes deben escoger tres necesidades que ellos crean más
importantes.
e.
Finalmente
se socializa porque escogieron esas necesidades.
Actividad Final
a.
Organizar
a todos los participantes en mesa redonda
b.
Realizar
preguntas sobre todas las actividades y cuál fue la que más les gustó y porqué.
c.
Enseñar
hacer corazones en origami donde puedan escribirle un mensaje importante a sus
familias y o pacientes
d.
Se
entregarán a la persona a la que se le escribió y se agradecerá su participación
en el proceso.
e.
En este
instante, se estableció la relación del acompañamiento y la intervención con el
análisis de los resultados. Como proceso formativo y acorde con la
investigación de reflexión acción, se verificó el progreso del paciente de
manera periódica, con el objetivo de acompañar y de intervenir de manera
asertiva las necesidades.
Finalmente, se estableció
la relación del acompañamiento y la intervención con el análisis de los
resultados. Como proceso formativo y acorde con la investigación de reflexión
acción, se verificó el progreso del paciente de manera periódica, con el
objetivo de acompañar y de intervenir de manera asertiva las necesidades.
Resultados
El análisis de los
resultados del proceso investigativo se puede sintetizar a partir del a
evidencia en el predominio de sentimientos negativos y necesidad de
acompañamiento psicológico. Las pacientes presentan necesidades físicas, los
acudientes necesidades de interacción social y de seguir su rutina diaria.
Manifiestan tener necesidad de acompañamiento. Se evidencia que la Fundación
Hogar la Divina Misericordia, cubre muchas de las necesidades especialmente
físicas, pero requiere de otro personal que pueda colaborar en suplir otras,
que también son importantes, como las sociales, afectivas, cognitivas,
educativas. Se evidencia que los acompañantes son los más afectados con el
proceso de la enfermedad.
Descripción de los resultados
Datos sociodemográficos
El primer resultado
obtenido fue la caracterización de la población objeto de estudio, gracias a
ello se facilitó el manejo de la información en pacientes y familiares, los
cuales, se benefician de los servicios de la Fundación Hogar la Divina Misericordia.
En este análisis se estableció que no solo niños, adolescentes y jóvenes se
benefician de los servicios como alimentación, hospedaje, servicios religiosos,
entre otros; sino que también se benefician personas adultas y adultas mayores
que requieren de tratamientos prolongados y no son de la ciudad.
Seguidamente, el total de
personas participantes de la encuesta y las actividades, fueron 12 personas,
entre ellas 6 pacientes y 6 acudientes. La primera clasificación que arrojó la
primera pregunta de la encuesta fue el porcentaje
de participación en el proceso de acompañamiento, donde se observa mayor
participación de mujeres con un 83% y hombre con un 17%, como se observa en la
figura 3. En estos resultados se puede observar un nivel de participación mucho
más alto en las mujeres que en los hombres. Bajo esta premisa, se puede
analizar cómo, los roles biológicos desde el plano social en ambos sexos se
presentan de manera diferente, puesto que, la mayoría de las veces la
preocupación sobre la masculinidad, a nivel social influye en la toma de
decisiones, en este caso, en la búsqueda de un acompañamiento en pro del
mejoramiento no es tomado de la mejor manera para los hombre cuya educación
tradicionalista se sustenta bajo el ideal de que el hombre pierde su
masculinidad al buscar ayuda o a enfrentarse a un proceso de acompañamiento (Haworth-Brockman
& Isfeld, 2009). por lo tanto, el género femenino
está más predispuesto a realizar este tipo de ejercicios en pro de su
mejoramiento, físico, personal, espiritual y psicológico.
Figura 3.
Porcentaje de participación.

Fuente:
Elaboración propia.
En la figura 4 se puede observar el rango de edad
de las personas que participaron osciló entre los 10 y los 45 años, en esta el
número de participantes entre 15 a 30 años y de 30 a 45 años fue el porcentaje
más bajo, en contraste, con las otras edades. Cabe resaltar que los
participantes estuvieron con sus acompañantes y acudientes, los cuales, también
interactuaron de las actividades y del ejercicio investigativo. sin embargo, es
importante resaltar que entre los participantes se tuviera un amplio margen de
edad, puesto que, esto ayuda a que se minimice esta clase de procedimiento a un
a una edad en específico, ya que, este puede ser un método por el cual se
solvente las necesidades de los pacientes de la Fundación Hogar la Divina
Misericordia, sin importar la edad que tengan.
Figura 4. Edad

Fuente:
Elaboración propia.
Como se puede observar en la figura 5 los
participantes pertenecen a diferentes entidades prestadoras de salud (EPS), con
un 25% están MEDIMAS, SALUD VIDA y ASMESALUD, 17% NUEVA EPS y el 8% ECOPSOS.
Estos resultados muestran que la mayoría de los participantes del proceso
investigativo cuentan con vinculación a la salud subsidiada por el gobierno, lo
cual, es un limitante a la hora de establecer un proceso de acompañamiento
frente al componente psicológico, esta premisa se sustenta al analizar ciertos
aspectos de la ley 100 de 1993 del Sistema Nacional se Seguridad Social, en la
cual se expresan ciertas dificultades y necesidades que no contemplan las EPS como; las
decisiones profesionales, referente a los diagnósticos patologías psicológicas
no son adecuadas referente al tiempo en que se deben desarrollar; los
tratamientos que requiere un paciente, se ven limitadas; el número
de citas autorizadas a los usuarios durante el año, no son suficientes y por
último, la remuneración recibida
por la consulta psicológica es mínima (Universidad Autónoma de Bucaramanga,
2021).
Por lo tanto, al analizar estas desventajas de las EPS,
se sostiene la necesidad de implementar este tipo de proceso investigativos,
puesto que, ayudará a lograr una intervención directa en los sentimientos
negativos de los pacientes. Bajo esta idea, al tener li9mitaciones por parte
del sistema de salud, es de gran importancia que el paciente cuente con un
acompañamiento total, tanto de los profesionales de la salud como de acudientes
y demás familiares, como se puede observar en la figura 6, el 50% de las
persona acompañantes es igual al número de pacientes con el que se realizó el
proceso, lo que demuestra que cada uno de estos, tuvo un acompañamiento total
durante el proceso, lo cual manifiesta, la vinculación directa y el compromiso
de los acudientes en el proceso de los pacientes.
Figura 5. EPS.

Fuente: Elaboración propia.
Figura 6. Porcentajes
de acompañantes y pacientes.

Fuente: Elaboración propia.
En la Figura 7 se puede observar la procedencia de
las personas que participaron. Los pacientes y sus acompañantes, provienen de
diferentes sitios geográficos del país, entre los cuáles se encuentran en el
departamento de Caldas, de los municipios de Aguadas 17%, Aránzazu 8%, Samaná
8% y corregimiento de Montebonito con un 17%. En el Departamento de Arauca: del
municipio de Arauca 17%. El Departamento del Valle del Cauca: con el municipio
de Tuluá 8% y El departamento del Tolima: con el municipio de Fresno 8% y
Líbano 8%. Bajo estos datos, se puede analizar que el 100% de la población con
la que se realizó proceso investigativo no residía en la cuidad de Manizales,
lo cual, sustenta la necesidad de intervención , puesto que, no están en su
cuidad de origen, están alejados de muchos de sus familiares, lo cual, al estar
en el entorno hospitalario, provoca una prevalencia de estados de ánimo
negativos en los pacientes, como lo expresa Alberdi-Sudupe,
Fernández-Díaz, Iglesias-Gil-de-Bernabé, (2013), los
síndromes depresivos y estados de ánimo negativos se presentan bajo dos
aspectos centrales, el primero de ellos en, “el desarrollo y el pronóstico de
la patología médica”, y el segundo, “motivo de ingreso hospitalario”.
Figura 7. Lugar
de procedencia.

Fuente:
Elaboración propia.
Frente a las encuestas, se realizan las gráficas de
las respuestas más importantes:
Pregunta número 1: Cómo está su estado de ánimo en
este momento?
Figura 8. Pregunta
sobre las emociones.

Fuente: Elaboración propia.
Los pacientes y sus acompañantes refieren
diferentes sentimientos en el momento de la entrevista. Entre las respuestas
están bien con un 41%, triste 23%, angustiado 18%, estresado 12% y deprimido
6%.ver figura 8. Al analizar los resultados sobre los estados de ánimo en los
pacientes, se puede observar que el 59% de los encuestados se sustenta a través
de sentimientos y emociones negativas, en la cual, el 23% de ellas, se refiere
a estados de tristeza. Estos resultados ayudaron a realizar un proceso de
categorización de intervención, ya que, de prevalecer tanto la depresión,
tristeza, angustia y demás, el proceso de recuperación será mucho más difícil.
Los pacientes necesitan estar en un estado de tranquilidad y equilibrio, que
los ayude a mejorar en voluntad, predisposición y demás circunstancias
necesarias para su recuperación. Adicionalmente, al analizar los resultados de
la gráfica 9, se puede observar que el 58 % de la población de trabajo requiere
un acompañamiento psicológico, al comparar ambas figuras, 8 y 9, se puede
observar la urgencia y necesidad en que el 58%, de los pacientes y acompañantes
necesitan un proceso de intervención en pro del mejoramiento.
Figura 9. Acompañamiento
psicológico.

Fuente: Elaboración propia.
En las necesidades física, figura 10, se evidencia
que 3 pacientes desean restablecer las condiciones de su salud recuperando
funciones anatomofisiologías de su cuerpo, 2 pacientes desean recuperar su
movilidad. Ya que uno actualmente se encuentra en silla de ruedas y otro en
muletas donde se les dificulta llevar a cabo su movilidad satisfactoriamente,
el porcentaje más alto que se obtuvo en estas necesidades lo vemos evidenciado
en recuperar las actividades de la vida diaria, respondiendo todos los
pacientes que las necesidades que más desean son salir a otro lugar, bañarse y
realizar los quehaceres de la casa por sí solos.
Figura 10. Requerimiento
para suplir algunas necesidades físicas.

Fuente: Elaboración propia.
Seguidamente, se observa, que un 50% de los pacientes,
refieren necesitar mejoría de funciones anatomo fisiológicas y un 12% de los
acudientes, afirman que deben restablecer también aspectos de su salud. Un 30%
de los pacientes, necesitan recuperar su movilidad, por encontrarse en silla de
ruedas y necesitar muletas para movilizarse, pero un 100% de los acudientes
manifiestan que necesitan mejorar su movilidad en el sentido de salir y
realizar las actividades cotidianas. El 100% de los pacientes requieren volver
a realizar sus actividades de la vida diaria, como bañarse solo, caminar
independientemente y realizar los quehaceres de la casa de manera autónoma,
frente a un 60%, de los acudientes que también lo requieren. Un 30% de
pacientes perciben la necesidad de actividades recreativas, mientras que un 50%
de los acudientes las perciben como necesarias. El 0% de los pacientes,
perciben necesidades personales, frente a un 50%, percibido por los acudientes.
Figura 11. Requerimiento
para suplir algunas necesidades psicológicas.

Fuente:
Elaboración propia.
En la gráfica de la figura 11, se puede analizar
que, frente a las necesidades psicológicas, Los pacientes y acudientes,
presentan una percepción baja de sentimientos negativos, similar a la
percepción de necesidad de recibir apoyo psicológico. Un porcentaje intermedio,
tanto en pacientes como acudientes, presentan expectativa de lo que pueda
pasar. El 100 % de los encuestados, afirman la importancia de realizar
actividades para distraerse de la situación actual. Un porcentaje similar
demuestra que hay niveles de autoestima alto en los encuestados y un porcentaje
muy bajo de pacientes y acudientes, percibe la necesidad de hacer un proceso de
afrontamiento de la situación actual.
Figura 12. Requerimiento para suplir algunas necesidades cognitivas.

Fuente:
Elaboración propia.
Al analizar la gráfica de la figura 12, se
evidencia que el 100%, de los pacientes y acudientes, se encuentran ubicados en
tiempo y espacio. El 100% presentan pensamientos recurrentes frente a la
situación actual. El 15% de los pacientes frente a un 100% de los acudientes,
refieren querer adquirir nuevos aprendizajes. El 15% de los pacientes presentan
dificultades en memoria, mientras que en los acudientes no se evidencia
dificultad, en un 75%. El 15% de los pacientes refieren dificultad en
ejercicios de cálculo matemático, mientras en el 100% de los acudientes no
refieren dificultad. Así mismo, frente a la necesidad cognitiva, los pacientes
y acompañantes, todos están ubicados temporo-espacialmente. Todos los pacientes
presentan pensamientos recurrentes sobre diferentes situaciones que atraviesan
en sus vidas, 2 de los pacientes refirieron adquirir nuevos aprendizajes
mientras que todos los acompañantes sienten la necesidad de adquirirlos, presentan
más dificultad en la memoria y cálculo matemático, los acompañantes.
Figura 23. Requerimiento para suplir algunas necesidades espirituales.

Fuente:
Elaboración propia.
Bajo la información de la figura 13, se observa que
el 100% de pacientes y acudientes, creen en la existencia de un ser superior y
tienen una estrecha relación con Dios. El 100% son católicos, pero frecuentan
los sacramentos de la iglesia, solo un 15%. Casi el 100% de los pacientes y
acudientes afirman que la oración es importante para ellos. El 70% de los
pacientes, solicitan acompañamiento espiritual, y el 40%% de los acudientes,
refieren necesitar acompañamiento espiritual. En las necesidades espirituales
se evidenció que todos los pacientes junto con sus acompañantes, creen en un
ser superior y tienen una estrecha relación con Dios, pero muy poco de estos
participan activamente en los sacramentos de la iglesia, todos los pacientes
creen en la importancia de la oración y la practican, además, sienten que sus
creencias, les ayudan a afrontar la enfermedad, muy pocos acompañantes
requieren un acompañamiento espiritual, pero 4 de los pacientes lo solicitan.
Figura 14. Requerimiento
para suplir algunas necesidades socioafectivas.

Fuente:
Elaboración propia.
En la figura 14, el 100% de los pacientes y
acudientes, afirman requerir de un acompañamiento afectivo de otros,
manifestado en un 33% sentirse queridos, 34% recibir un abrazo y 33% sentirse
acompañados. Bajo ello, según las necesidades afectivas, todos los pacientes
requieren un acompañamiento afectivo, como recibir un abrazo, comprensión,
compañía y amor por parte de las personas.
Figura 35. Situaciones que añora o extraña.

Fuente:
Elaboración propia.
En la gráfica 15, el 80% de los pacientes extrañan
las actividades de la vida diaria y los amigos, frente al 100% de los
acudientes. En cuanto a los familiares, el 90% de los pacientes los extrañan,
frente al 100% de los acudientes. El 20 % de los pacientes extrañan las plantas
de su casa, mientras que el 30% de los acudientes. Con respecto a las mascotas,
el 60% de los pacientes las extrañan, frente al 90 % de los acudientes. Los
aparatos tecnológicos tienen un porcentaje de 40% en los pacientes, frente a un
20% en los acudientes. En síntesis, lo que más extrañan los pacientes y sus
acompañantes son sus familias y amigos, ya que por el proceso de su enfermedad
se ve afectado sus relaciones sociales, los acompañantes también refieren
extrañar las actividades que habitualmente desarrollaban a diario y en menor
proporción se tiene una necesidad frente a recursos materiales como aparatos
tecnológicos, por ejemplo, el televisor, también plantas y especialmente a sus
animales.
Figura 16. Autocuidado
y necesidades de salud.
Fuente:
Elaboración propia.
En la gráfica 16, se evidencia que, frente a los
aspectos de conocimiento de la patología, el 50 % de los pacientes la conocen,
frente al 100% los acudientes. Pregunta 10 ¿Conoces algunas actividades que
puedas realizar para mejorarte? Se evidencia de los acompañantes tienen más
conocimiento de la patología que los mismos pacientes, ya que muchos de ellos
son padres de niños pequeños quienes son sus cuidadores, pero 3 de los
pacientes si tienen conocimiento sobre su patología y sus cuidados que deben de
llevar.
Figura 17. Presencia
de síntomas.

Fuente:
Elaboración propia.
Todos los pacientes y acompañantes refieren un
constante dolor y hambre, en mayor proporción los acompañantes como cuidadores
de sus familiares presentan un alto cansancio y sed, seguidos por la fatiga,
muy pocos pacientes presentan cansancio y fiebre.
Análisis resultados
En cuanto a los datos sociodemográficos se
encontró:
·
Cada paciente está acompañado de
un acudiente, durante todo el tiempo de su estadía en la Fundación.
·
Los rangos de edades de los
pacientes y acudientes están entre los 0 a 15 años y mayores de 45 años.
·
El sexo prevalente es el femenino
entre pacientes y acudientes.
·
El 100% de los pacientes
pertenecen al régimen subsidiado en salud.
·
El alcance de la Fundación Hogar
la Divina Misericordia, es muy significativo porque acoge personas de 4
departamentos y de 8 municipios de Colombia, atendiendo personas en alto grado
de vulnerabilidad y necesidad, cumpliendo además una función social importante.
·
Es relevante que predominan
sentimientos negativos, en pacientes y acudientes, debido a la situación de
salud en el momento de la evaluación, lo que se corrobora en la literatura.
También se muestra correspondencia con la necesidad de acompañamiento
psicológico.
·
En cuanto a las necesidades
físicas, se centran en los aspectos biológicos y fisiológicos. Otros se centran
en la movilidad, ya que se encuentran en un estado de dependencia debido a su
patología, lo que más refieren es la necesidad de independencia en el baño,
caminar autónomamente y realizar las actividades de la vida diaria. Es
relevante que los acudientes también sienten que están limitados en su
movilidad, por no poder realizar sus actividades rutinarias y los quehaceres de
la casa.
·
Frente a las necesidades
psicológicas, los pacientes y acudientes, presentan una percepción alta de
sentimientos negativos, similar a la percepción de necesidad de recibir apoyo
psicológico. Un porcentaje intermedio, tanto en pacientes como acudientes,
presentan expectativa de lo que pueda pasar. Todos los encuestados, afirman la
importancia de realizar actividades para distraerse de la situación actual. Un
porcentaje similar demuestra que hay niveles de autoestima alto en los
encuestados, lo que es un factor protector y un porcentaje muy bajo de
pacientes y acudientes, perciben la necesidad de hacer un proceso de
afrontamiento de la situación actual, lo cual es un aspecto a trabajar.
·
En cuanto a las necesidades
cognitivas, es importante que tanto pacientes como acudientes, se encuentran
ubicados temporo espacialmente, pero debe tenerse en cuenta que afirman que
presentan pensamientos recurrentes frente a la situación actual. Otro factor a
tener en cuenta es que los acudientes refieren querer adquirir nuevos
aprendizajes, ya que el clown educador parte de la motivación personal de
querer recibir conocimientos. Se debe tener en cuenta que hay pacientes que
reportan que tienen dificultades en memoria y cálculo matemático, para realizar
ejercicios de mantenimiento cognitivo.
·
En cuanto a las necesidades
espirituales los pacientes y acudientes refieren creer en la existencia de un
ser superior, tienen una estrecha relación con Dios y todos los participantes
refieren pertenecer a la iglesia católica, aunque no frecuentan los
sacramentos. En un porcentaje medio de pacientes y acudientes, refieren
necesidad de acompañamiento espiritual. Esta es una oportunidad de revisar más
afondo las necesidades espirituales y cómo enfermería las puede ayudar a
enfrentar.
·
Frente a las necesidades
socio-afectivas, tanto pacientes como acudientes, refieren la necesidad de
acompañamiento de otros como familiares, amigos, vecinos, manifestado en
sentirse queridos, recibir un abrazo y sentirse acompañados.
·
En cuanto a las personas y
objetos que más extrañan, están las plantas de su casa, las mascotas y los
aparatos tecnológicos, como el televisor.
·
Sobre los aspectos de
conocimiento de la patología, los que más conocimiento demuestran son los
acudientes y las actividades de autocuidado que más reconocen son la
utilización de medicamentos y terapias. No perciben otras como higiene
personal.
·
Los síntomas que les aquejan
durante la entrevista son: dolor, hambre, fatiga, fiebre, cansancio y sed,
frente a que algunos de estos síntomas se pueden mejorar hablando con la
Fundación.
·
Se evidencia que los acompañantes
son los más afectados con el proceso de la enfermedad, que los mismos
pacientes. Cuando se habla de mejorar su salud, los acudientes reportan que
también tienen aspectos por mejorar.
·
También se establece que los
acompañantes tienen más conocimiento de la patología que los mismos pacientes,
ya que muchos de ellos son padres de niños pequeños de quienes son sus cuidadores,
lo que es un punto importante para tener en cuenta.
·
Tanto paciente cómo acudientes,
perciben de manera disminuida la necesidad de actividades recreativas. Los
pacientes, no perciben necesidades personales y los acudientes tienen mayor
percepción frente a estas necesidades.
·
Se evidencia que la Fundación
Hogar la Divina Misericordia, cubre muchas de las necesidades especialmente
físicas, pero requiere de otro personal que pueda colaborar en suplir otras,
que también son importantes, como las sociales, afectivas, cognitivas,
educativas.
Conclusiones
El desarrollo del
proyecto permitió a la Universidad Católica de Manizales, acercarse a una
población vulnerable, como lo fueron los pacientes y acudientes acogidos en la
Fundación Hogar de la Divina Misericordia, en la ciudad de Manizales, quienes
precisan un acompañamiento humano y con un alto sentido social. De esta manera,
se determinó que las necesidades en salud que tienen los niños, adolescentes y
familiares, involucran una gama de dimensiones humanas que deben tenerse en
cuenta siempre al atender a un ser humano enfermo, pero también recordar que
alrededor hay otros que también sufren y requieren también acompañamiento. Las
necesidades se clasificaron en físicas, emocionales, sociales, afectivas, espirituales
y educativas.
Los enfermos tienen
necesidades diferentes a los acudientes, se observó que las familias sufren más
con la situación que el paciente. Ellos también se sientes hospitalizados, y
anhelan poder vivir su rutina diaria, normalmente. Bajo lo anterior, se logró
fortalecer en los niños, niñas, jóvenes y acompañantes, aspectos de su salud,
enfocados en sus necesidades personales y educativas, lo que permitió que se
disminuyeran emociones negativas frente al proceso de enfermedad, dando elementos
cognoscitivos, recreativos y de ocupación del tiempo libre, que facilitara que
se sintieran acogidos y acompañados de una manera especial. Por esta razón, es
fundamental el desarrollo de espacios que permitan al paciente interactuar con
otras realidades que enfoquen su atención en recuperarse más que en potenciar
momentos que apoyen su enfermedad.
Se pudo establecer que la
Fundación Hogar la Divina Misericordia, acoge no solo niños, jóvenes y
adolescentes, sino también personas adultas, que proceden de diferentes
departamentos del país y que además se encuentran con acudientes que también
requieren de acompañamiento y de procesos educativos en salud y que tienen
necesidades concretas que se deben suplir. También, el aula hospital, brinda
bienestar al paciente y a sus acompañantes, porque es de vital importancia,
promover un escenario amigable y confiable para las personas que se encuentran
en recuperación o etapas de hospitalización, tanto para aquellos que inician
como para los que permanecen de manera constante en procedimientos o
tratamientos a largo plazo.
A nivel de impacto social
del desarrollo de la investigación contribuyó a la población contando con un
acompañamiento humanizado y con Educación en aspectos de su salud.
Adicionalmente, el impacto académico de este proceso investigativo permitió
descubrir las bondades de una estrategia educativa innovadora en salud y la
enfermería, como es el clown educador y cómo los enfermeros deben incursionar
en otros campos de conocimiento. Seguidamente, la investigación se desarrolla
bajo el marco de sostenibilidad, puesto que, las instituciones tienen la
posibilidad de continuar solventándolo en el tiempo y es realmente necesario
para la Fundación, las razones de ello son; esta investigación determinó las
necesidades en salud que tienen los niños, adolescentes y familiares; también
educó por medio del clown, a los niños, adolescentes y familiares según las
necesidades encontradas.
Con el proyecto se
pudieron intervenir las necesidades de salud de enfermos y familiares, acogidos
en la Fundación Divina misericordia, dando un acompañamiento cercano con un
toque mágico. El Clown educador es una estrategia válida e innovadora en salud
y en especial para enfermería, ya que se convierte en una herramienta de
educación novedosa. Para alcanzar los
objetivos propuestos, la investigación permitió subsanar necesidades en enfermos y
familiares, dando un acompañamiento cercano desde el acompañamiento del clown
educador. Las necesidades en salud involucran todas las dimensiones del ser
humano. Los enfermos tienen necesidades diferentes a los acudientes, se observó
que las familias sufren más con la situación que el paciente. Los familiares
también necesitan de educación y acompañamiento en todo el proceso. El Clown
educador es una estrategia válida e innovadora en salud y en especial para
enfermería, ya que se convierte en una herramienta de educación novedosa.
Como consideración final,
se debe resaltar, en primera instancia que, las personas enfermas y sus
familias, necesitan acompañamiento en diferentes necesidades en salud y los
enfermeros pueden suplir parte de esas necesidades, especialmente educando en
salud. En segunda instancia, las necesidades en salud, no son solo físicas.
Finalmente, que, los acudientes también sufren y tienen necesidades, por lo que
hay que integrarlos y educarlos, para disminuir su ansiedad.
Referencias
Alberdi-Sudupe
J, Fernandez-Díaz A, Iglesias-Gil-de-Bernabé F. (2013). Depresión en pacientes
hospitalizados en el Servicio de Medicina Interna de un Hospital General. Galicia
Clin, 74 (4), 161-174
Alonso,
L., García, D., & Romero, K. (2006). Una experiencia de pedagogía
hospitalaria con niños en edad preescolar. Educere, 10(34), 455-462. https://www.redalyc.org/pdf/356/35603408.
Alzate
Gallego, Y., Gutiérrez Giraldo, M. M., y Orozco Vallejo, M. (2018). La
proyección social universitaria como acto de donación y hospitalidad. Revista
de Investigaciones· UCM, 18(32), 106-118. http://167.249.43.209/ojs/index.php/revista/issue/view/32.
Angulo-Villanueva,
R. G., Moreno-Martínez, N., & Ruiz, I. R. (2020). Investigación acción
(IA): Enseñar a investigar investigando. Praxis Pedagógica, 20(27), 55-76. https://revistas.uniminuto.edu/index.php/praxis/article/view/2524.
Baysinger,
M., Heiney, S. P., Creed, J. M., & Ettinger, R. S. (1993). A trajectory
approach for education of the child/adolescent with cancer. Journal of Pediatric Oncology
Nursing, 10(4),
133-138. https://doi.org/10.1177/104345429301000403.
Bitzer, E. M.; Grobe, T.; Dörning, H.; & Schwartz, F. W.
(2009) Kinder im Krankenhaus — Epidemiologie und Versorgungsrealität.
In: Bitzer E.M., Walter U., Lingner H., Schwartz FW. (eds) Kindergesundheit
stärken. Springer, Berlin, Heidelberg. https://doi.org/10.1007/978-3-540-88047-9_27.
Caballero
Soto, S. A. M. (2007). Aula hospitalaria el aula hospitalaria un camino a la
educación inclusiva. Investigación educativa, 11(19), 153-164. https://sisbib.unmsm.edu.pe/bibVirtualData/publicaciones/inv_educativa/2007_n19/a12.
Caicedo
Caicedo, H. M. E; Marín Cano, M. L.; Restrepo Jaramillo, L. G.; Gutiérrez
Restrepo, C. C; López Osorio, J. A; y Arias Arteaga, G. (2020) La
universidad como proyecto de vida. Desde las voces de la comunidad educativa de
la UCM. Centro Editorial Universidad Católica de Manizales.
Calvo
Álvarez, M. I. (2017). La pedagogía hospitalaria: clave en la atención al niño
enfermo y hospitalizado y su derecho a la educación. Aula, (23), 33-47. http://dx.doi.org/10.14201/aula2017233347.
Carvajal
Durango, J. A., Martes Mass, S. R., Posada García, J. D., Rodríguez Sierra, A.
V., & Sánchez Celis, Élver. (2022). Acompañamiento familiar en el proceso
formativo y académico de estudiantes de primaria en la Institución Educativa
Rural San Miguel, ubicada en Antioquia-Colombia. Plumilla Educativa, 29(1),
43–68. https://doi.org/10.30554/pe.1.4523.2022.
Castro
Bernal, M. A., y Santana Munévar, D. Y. (2015). Diseño e implementación de
una estrategia didáctica que oriente la práctica en contextos de salud y
hospitalarios para las estudiantes de IX semestre de Licenciatura en pedagogía
infantil de la Fundación Universitaria Los Libertadores. (Tesis de
Maestría, Universidad Libre de Colombia). Repositorio Institucional UniLibre. http://hdl.handle.net/10901/8358.
Castro Cortés, C. C., Salgado Bocanegra, C., &
Cárdenas Sánchez, Y. P. (2016). El Aula Hospitalaria, un espacio
de formación para estudiantes para profesor de matemáticas. Encuentro
Distrital de Educación Matemática EDEM (3), 82-90. http://funes.uniandes.edu.co/10019/1/Castro2016El.
Chaves
Bolaños, E. M., Delgado Quintero, M. O., Guerrón Pinto, M. N., Meneses Mejía,
A. Y., & Isaza de Gil, G. (2014). El reto pedagógico de la educación desde
la diversidad. Plumilla Educativa, 13(1), pp. 52–71. https://doi.org/10.30554/plumillaedu.13.401.2014.
Clavijo, S. J.; López, G. M.; Rodríguez, A. (2014). Intervención psicopedagógica
en aulas hospitalarias: hacia una pedagogía incluyente en contextos adversos. Infancias
Imágenes, 13(2), 56-63. https://doi.org/10.14483/udistrital.jour.infimg.2014.2.a05.
Delors,
J. (1996.): “Los cuatro pilares de la educación” en La educación encierra un
tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión internacional sobre la educación
para el siglo XXI. Madrid, España: Santillana/UNESCO. pp. 91-103. https://uom.uib.cat/digitalAssets/221/221918_9.
Duque-Cardona,
V., & Largo-Taborda, W. A. (2021). Desarrollo de las competencias
científicas mediante la implementación del aprendizaje basado en problemas
(ABP) en los estudiantes de grado quinto del instituto universitario de Caldas
(Manizales). Panorama, 15(28), 143–156. https://doi.org/10.15765/pnrm.v15i28.1821.
Durán
Serrano, M. A. (2018) Hacia la elaboración de un perfil del clown escénico como
agente de intervención social. Aportes desde la pedagogía social y los estudios
científicos sobre el humor. Social Pedagogy and Social Education: Bridging
Traditions and Innovations, 297.
Espitia Vásquez,
U. I.; Barrera Aldana, N. M. e Insuasti Coral, C. A. (2013). La Monserrate: una década tras
una pedagogía hospitalaria no escolarizante en la Fundación HOMI, en Hojas y Hablas. Bogotá,
Colombia: Fundación Universitaria Monserrate. http://revistas.unimonserrate.edu.co:8080/hojasyhablas/article/view/13.
Fernández
Arizmendi, Z. (2015). Humanizar la atención en las Unidades de Cuidados
Intensivos Pediátricos: La implicación de los padres en los cuidados.
(Tesis de pregrado, Universidad de Cantabria) Repositorio Abierto de la
Universidad de Cantabria. http://hdl.handle.net/10902/6755.
Gallardo,
M. T., Tayara, G. (2009). Pedagogía Hospitalaria. Manual del curso sobre
Pedagogía Hospitalaria de la Fundación Garrahan. Buenos Aires.
García
Álvarez, A. (2010). El derecho a la educación en las escuelas y aulas
hospitalarias: hacia una mejora de la calidad educativa. Derecho y ciencias
sociales, (3) 248-267. http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/15257.
García
Álvarez, A. (2014). La educación hospitalaria en Argentina: entre la
supervivencia y compromiso social. Foro de Educación, 12(16), pp.
123-139. http://dx.doi.org/10.14516/fde.2014.012.016.005.
García
Pérez, J. R., Mena Marcos, J. J., y Sánchez Miguel, E. (2011).
Investigación-reflexión-acción y asesoramiento: análisis de las reflexiones de
dos orientadoras en su contexto de trabajo. Revista de Educación, 356.
253-278. http://hdl.handle.net/20.500.12799/1044.
Giraldo-Gómez,
O., Zuluaga-Giraldo, J. I., & Naranjo-Gomez, D. (2020). La proyección
social una apuesta desde el acompañamiento pedagógico. Praxis, 16(1),
77–84. https://doi.org/10.21676/23897856.3033.
Giraldo-Gómez,
O., Zuluaga-Giraldo, J., Jaramillo-Echeverry, A. y Vargas-Aguirre, J. (2019).
Prácticas pedagógicas que contribuyen a la construcción de una mejor
ciudadanía. Revista de Investigaciones UCM, 19(34), 81-91. http://dx.doi.org/10.22383/ri.v19i34.140.
Haworth-Brockman,
M., & Isfeld, H. (2009). Elementos para un análisis de género en las
estadísticas de salud para la toma de decisiones. Organización Panamericana
de la Salud.
Hawrylak,
M. F. (2000). La pedagogía hospitalaria y el pedagogo hospitalario. Tabanque:
revista pedagógica, (15), 139-150. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=127613.
Largo-Taborda, W. A., Gutierrez-Giraldo, M. M., & Hurtado Vinasco, K.
S. (2022). Los proyectos tecnológicos y el cuidado del medio ambiente: una
mirada desde la proyección social. En La investigación científica en
diversas ciencias (1.a ed., Vol. 15, pp. 270–289). Editorial EIDEC. https://doi.org/10.34893/o5438-7720-2889-r.
Largo-Taborda, W. A., López López, A. J., Flórez Estrada, J. F., López
Ramirez, M. X., & Gutierrez Giraldo., M. M. (2022). La relación entre la
práctica docente en las escuelas normales superiores del departamento de caldas
y los resultados de las pruebas saber 11. En La investigación científica en
diversas ciencias. (1.a ed., Vol. 15, pp. 241–269). Editorial EIDEC. https://doi.org/10.34893/o5438-7720-2889-r.
Largo-Taborda, W. A., López-Ramírez, M. X., Guzmán Buendía, E. M., &
Posada Hincapié, C. A. (2022). Colombia y una educación en emergencia:
innovación, pandemia y TIC. Actualidades Pedagógicas, 1(78), 3. https://doi.org/10.19052/ap.vol1.iss78.3.
Largo-Taborda, W. A., Zuluaga-Giraldo, J. I., López Ramírez, M. X., &
Grajales Ospina, Y. F. (2022). Enseñanza de la química mediada por TIC: Un
cambio de paradigma en una educación en emergencia. Revista Interamericana
De Investigación Educación Y Pedagogía RIIEP, 15(2). https://doi.org/10.15332/25005421.6527.
López
Trujillo, A. A., Zuluaga-Giraldo, J. I., & Ospina Ramírez, D. A. (2021). Experiencias
socieducativas y desarrollo del potencial creativo para la construcción de la
paz (1.a ed.) [Libro electrónico]. Centro Editorial Universidad Católica de
Manizales. https://repositorio.ucm.edu.co/handle/10839/3570.
Medina de la
Garza, C. E., & Wiebers, A. B. (2002). Ética, filosofía e historia de la
medicina. Medicina Universitaria, 4(15), 113-5.
Muñoz
Garrido, V. V. (2012). Pedagogía hospitalaria y resiliencia. https://eprints.ucm.es/id/eprint/18133/.
Muñoz
Garrido, V. V. (2013). Pedagogía hospitalaria y resiliencia. Enseñanza &
Teaching, 31(2), 201. https://search.proquest.com/openview/181ecaead3b96bd25f9caa52c097cd0a/1?pq-origsite=gscholar&cbl=2032086.
Ortiz,
C. (1994) Pedagogía Hospitalaria. Revista Siglo Cero, 25(5), 41-45.
Palomares‒Ruiz,
A., Sánchez‒Navalón, B. y Garrote‒Rojas, D. (2016). Educación inclusiva en
contextos inéditos: la implementación de la Pedagogía Hospitalaria. Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 14(2), 1507-1522. http://www.scielo.org.co/pdf/rlcs/v14n2/v14n2a43.
Palomares-Ruiz,
A., Sánchez-Navalón, B., & Garrote-Rojas, D. (2016). Educación inclusiva en contextos
inéditos: La implementación de la Pedagogía Hospitalaria. Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 14(2), 1507-1522. http://dx.doi.org/10.11600/1692715x.14242240815.
Parra-Bernal,
L. R., & Agudelo Marín, A. (2020). Innovación en las prácticas pedagógicas
mediadas por TIC. En R. Canales Reyes & C. Herrera Carvajal (Eds.), Acceso,
democracia y comunidades virtuales: apropiación de tecnologías digitales desde
el Cono Sur (1.a ed., pp. 51–64). Universidad de los Lagos.
Parra-Bernal,
L., & Agudelo Marín, A. (2021). Contexto de la innovación educativa en la
Universidad Católica de Manizales, Colombia. En R. Canales Reyes & C. Pérez
Guarda (Eds.), Formando Profesores para el Sur: Diálogos latinoamericanos en
torno a la Formación Inicial Docente desde la Universidad de Los Lagos (1.a
ed., pp. 131–149). Universidad de Los Lagos.
Polaino-Lorente,
A., & Lizasoain, O. (1992). La pedagogía hospitalaria en Europa: la
historia reciente de un movimiento pedagógico innovador. Psicothema, 4(1),
49-67. https://reunido.uniovi.es/index.php/PST/article/view/7101.
Polaino-Lorente, A., & Lizasoáin, O. (1992). La pedagogía hospitalaria en
Europa: la historia reciente de un movimiento pedagógico innovador. Psicothema,
4(1), 49-67. http://www.psicothema.es/pdf/814.
Polaino
L, A; Abad Álamo, M; Martínez Cano, P., y Pozo Armentia, A. D. (2000). ¿Qué
puede hacer el médico por la familia del enfermo?: el impacto del enfermo en la
familia. Madrid: Rialp, DL.
Red
Latinoamericana y del Caribe por el Derecho a la Educación De Niños, Niñas y
Jóvenes Hospitalizados o en Tratamiento (REDLACEH).
(2019). La Red – Redlaceh. https://redlaceh.org/. https://redlaceh.org/la-red/.
Riquelme Acuña, S. (2014). Modelo de intervención educativa
y administrativa en el ámbito hospitalario: el caso de las escuelas de la
Fundación Carolina Labra Riquelme (Tesis de doctorado, Universitat de
Barcelona). Repositorio Institucional TDX. http://hdl.handle.net/10803/145788.
Rodríguez,
R. C., y Noguero, F. L. (2005). Hacia la construcción de un modelo social de la
Pedagogía Hospitalaria. Pedagogía Social, Revista Interuniversitaria,
(12-13), 59-70. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2262184.
Ruiz,
G., y Molinari, A. (2009). Las definiciones en torno al rango de
obligatoriedad en las reformas educativas: debates pedagógicos y cuestiones
problemáticas para su implementación. In Trabajo presentado en el XXVIII
Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos LASA2009.
Repensando las desigualdades, celebrado en Río de Janeiro (pp. 11-14).
Ruiz-Torres,
M. Z., Valencia, L. P. R., & Giraldo, J. I. Z. (2018). Percepción del
desempeño profesional, académico y social de la Práctica Pedagógica investigativa:
una experiencia de la Universidad Católica de Manizales-UCM. Revista
Prácticum, 3(2), 22-40. https://doi.org/10.24310/RevPracticumrep.v3i2.9864.
Soto, S. A. M. C. (2007). Aula hospitalaria el aula
hospitalaria un camino a la educación.
Tinoco-Giraldo, H., & Zuluaga Giraldo, J. I.
(2019) Evaluación de la percepción del impacto de las prácticas académicas: una
mirada desde los escenarios de aprendizaje. Lúmina, 20, 30–53. https://doi.org/10.30554/lumina.20.3371.2019.
Urmeneta,
M. (2011). Aulas hospitalarias: una educación singular. Aula de innovación
educativa, 202, 10-14. http://diversidad.murciaeduca.es/publicaciones/aahh2012/docs/doc4.
Vieira,
H. A. (2016). Enquadramento Metodológico de um Estudo que Nasce do Clown
Contemporâneo. Revista
Portuguesa de Educação Artística, 6(2), 55-68.
Recibido: 22
de julio de 2022.
Aceptado: 21
de noviembre de 2022.
[1]María Ibeth Orozco Duque.
Magister en Educación, Universidad Católica de Manizales; Docente Universidad
Libre seccional Pereira. Orcid: https://orcid.org/0000-0003-4232-5893; Correo electrónico: mariai.orozcod@unilibre.edu.co
[2] Jorge Iván Zuluaga Giraldo.
Magister en pedagogía, Universidad Católica de Manizales; Docente Universidad
Católica de Manizales. Orcid: https://orcid.org/0000-0002-7848-6368; Correo electrónico: jzuluaga@ucm.edu.co
[3] Luz
Stella Montoya Duque. Magister en Educación, Universidad Católica de
Manizales; Profesional de la Unidad de Calidad, Área de Atención a la Población
Diversa de la Secretaría de Educación. Orcid:
https://orcid.org/0000-0002-9081-5283; Correo electrónico: luz.montoya@manizales.gov.co
[4] Wilson Alejandro Largo
Taborda. Magister en Química, Universidad de Caldas; Docente Colegio Santa
Juana de Lestonnac. Orcid: https://orcid.org/0000-0002-4718-8763, Correo electrónico: walargot@santajuanalestonnac.edu.co
5 Jonathan Alexander García Posada. Licenciado en filosofía y letras Universidad de Caldas. Orcid: https://orcid.org/0000-0002-8609-5308; Correo electrónico: jonathan.201520818@ucaldas.edu.co