Hacia una pedagogía del respeto a la diversidad1


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luz MAríA sAlAzAr CArVAJAl2, luz stellA CAstellAnos ACero3 CArolinA AMAdor PArrA4, sorAni MArín González5, MAríA inés MenJurA esCoBAr6


Resumen


En el presente artículo se dan a conocer los resultados de la investigación: Caracterización de estilos cognitivos de nueve instituciones educativas de la ciudad de Manizales y una rural del municipio de Belalcázar realizada en el 2012, la cual tuvo como objetivo caracterizar los estilos cognitivos de una muestra de 167 estudiantes de dichas instituciones, a través de la aplica- ción del test de las figuras enmascaradas (Witkin, Oltman, Raskin y Karp, 1971, 5) a fin de evaluar “la capacidad del sujeto para percibir una figura dentro de un contexto complejo y, en relación con ello, su mayor o menor dependencia/independencia de campo y el estilo cognitivo característico”. Los resultados obtenidos evidencian que el 100% de estudiantes evaluados en Belalcázar se ubican en la polaridad de dependencia de campo, mientras que en Manizales un 13,4% se ubican en la polaridad independencia de campo. Palabras clave: Estilo cognitivo, diversidad, investigación, enseñanza, aprendizaje, dependiente e independiente de campo.


Towards a pedagogy of respect for diversity Abstract

This article shows the results of the research: Characterization of cogni-

tive styles in nine educational institutions of Manizales, the municipality of Belalcázar that took place in 2012. The purpose of this investigation was to characterize the cognitive styles in the field-dependent and field-


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  1. Recibido: 13 de noviembre de 2012. Aceptado: 06 de diciembre de 2012.

  2. Luz María Salazar Carvajal. Licenciada en Orientación y Consejería de la Universidad Católica de Mani- zales. Magister en Educación desde la Diversidad. Docente de básica primaria en la Institución Educativa el Madroño Sede Verdún. Correo Electrónico: luzma.13@gmail.com

  3. Luz Stella Castellanos Acero. Licenciada en Educación Preescolar. Magister en Educación desde la Diversidad. Docente de básica primaria en la Institución Educativa San Juan Bautista de la Salle. Correo Electrónico: lstella2457@hotmail.com

  4. Carolina Amador Parra. Licenciada en Biología y Química de la Universidad de Caldas. Magister en Edu- cación desde la Diversidad. Docente de básica secundaria en la Institución Educativa Mariscal Sucre. Correo Electrónico: carobaldor@hotmail.com

  5. Sorani Marín González. Licenciada en Lenguas Modernas Inglés Francés de la Universidad de Caldas.

    Psicóloga de la Universidad Antonio Nariño. Magister en Educación desde la Diversidad. Docente Departa- mento de Lenguas Extranjeras Universidad de Caldas. Correo Electrónico: sorani.marin@ucaldas.edu.co

  6. María inés Menjura Escobar. Psicológa de la universida de Manizales; Magister en Psicopedagogía de la Universidad de Antioquia, Candidata a Doctora en Ciencias Sociales Niñez y Juventud del Cinde- Universidad de Manizales. Docente e investigadora de la Universidad de Manizales.


    independent of a sample of 167 students that belong to the state schools previously mentioned. To accomplish this research the Embedded Test Figures (Witkin, Oltman, Raskin y Karp, 1971, 5) was used to identify “the ability a person has to perceive a stimuli that is into a complex context and based on this, define his higher or lower dependant or independent field as well as his cognitive style”.

    The results show that 100% of the students tested at Institution Educative

    el Madroño, Verdun are field-independent while in Manizales 13, 4%.

    Key words: Cognitive styles, diversity, research, teaching, learning, depen-

    dent and independent field.


    Justificación


    Los estilos cognitivos se pueden enten- der como las formas de procesamiento que hacen los sujetos de la información que perciben del entorno en la estructura- ción del conocimiento; constituyen para el docente una herramienta para reconocer y potenciar el capital de aprendizaje de los estudiantes sobre el criterio de la diferen- cia como manifestación de la diversidad.

    Los estudios realizados sobre el cons- tructo de “estilos cognitivos” hechos por Witkin (1976, 26) permiten definir esta categoría como “el modo característico de funcionar que se revela a través de activi- dades perceptivas o intelectuales de una manera altamente estable y profunda”; al respecto, se considera que cada individuo en su diferencia manifiesta las potencia- lidades y falencias que posee gracias a su herencia genética y/o a su interacción con el entorno.

    Según López (2010, 19-42) “el mane- jo homogenizante de la población estu- diantil evidencia problemáticas comunes en la lógica de una escuela uniforme; una escuela que vive entre las tensiones propias de un contexto en crisis en pleno siglo XXI, entre la tradición y la necesidad de transformarse; entre mantener viejos paradigmas y asumir nuevos; entre una escuela autoritaria o una democrática”, es decir una escuela en la que no se reconoce la diferencia, ni los estilos cog- nitivos, ello, deviene en un concepto de escuela uniforme en la que se planifica una misma enseñanza, para un mismo


    tipo de estudiantes; independiente de sus diferencias individuales, personales, sociales y culturales.

    A partir de esta perspectiva, desde la cual se desconoce la diversidad y la inclusión en el aula, el maestro orienta una práctica en la que desconoce las di- ferencias del grupo de estudiantes en su forma de pensar, actuar, vivir y aprender; y que se hace manifiesto en la manera como se planean y ejecutan una serie de estrategias didácticas sobre el supuesto de que todos los estudiantes aprenden de igual manera, porque en dicha perspectiva no parecen haber diferencias en la forma como los estudiantes procesan la informa- ción y despliegan el desarrollo y potencia- ción de sus procesos cognitivos. En tal sentido, se considera que:

    La prioridad de formar individuos flexibles es una necesidad reciente en la historia humana. El trabajo sincronizado, rutinario y cumplido que exigían las em- presas y las instituciones, favoreció una escuela rutinaria que se concentraba en los aprendizajes mecánicos, y repetiti- vos; sin embargo, estas características marchan en contravía de la flexibilización creciente del mundo social, económico y político. Hoy los individuos estudian a sus propios ritmos y en sus propios espacios y tiempos; “la casi totalidad de las escuelas se parecen entre sí, sus fines, sus conte- nidos, sus estructuras, sus programas de formación, sus currículos, sus textos, sus prácticas evaluativas, sus énfasis y sus maestros tienden a la homogeneidad y a la uniformización” (De Zubiría, 2009, 4)



    La diversidad en las aulas colombianas se asume más desde la condición de discapacidad y de excepcionalidad física o cognitiva que desde la particularidad ét- nica, sociodemográfica y cultural del indi- viduo, no hace parte de la cotidianidad de las instituciones educativas colombianas acercarse al estudiante en la diferencia, en cuanto al parecer sigue imperando un modelo homogéneo de formación anterior a los años 70s y que ha privilegiado la uniformidad por encima de la diferencia, para Hederich (1995, 2) “Desde una óp- tica sociopolítica, antes de la década del 70, el desarrollo de la educación estuvo representado por la expansión de la co- bertura del sistema escolar hasta alcanzar, con un modelo homogéneo de formación, grandes porciones de la población. A partir de un ideal de democracia que en su mo- mento significó igualdad de oportunidades para todos”; al respecto, dimensionar el carácter heterogéneo de la práctica peda- gógica en el contexto de la época actual conlleva asumirla desde la individualidad y el respeto por la diferencia.

    “La democratización en el aula, sólo se hace posible desde la ampliación del concepto de diversidad, desde el cual se pueda entender como legitimo el hecho de que los estudiantes son diferentes entre sí, a partir del reconocimiento de que esta diferencia no implica ser mejor o peor, simplemente implica ser distinto” (Díaz & Drucker, 2007, 65), consideración que no se evidencia desde las políticas educativas actuales en las que se hace manifiesto:

    - La definición de unos mismos linea- mientos curriculares nacionales para los niños con dificultades en el apren- dizaje y para los niños con capacidades excepcionales (Ley 115 de 1994, Ley

    715 de 2001).

    - La planificación y aplicación de currícu- los homogenizantes que no responden con pertinencia académica y perte- nencia social a las particularidades del estudiante y su contexto, al respecto, “desde el siglo XVIII y bajo un modelo productivo, las formas de organización escolar fueron los modelos fábrica, que masificaban la educación y que requerían insumos estandarizados como el currículo uniforme, tendiente a construir contenidos homogéneos y prácticas iguales para todos a fin de asegurar una educación en serie, con sentido igualitario” (Tanos, sf, 2); en la actualidad esta idea prevalece en forma inconsciente en las prácticas docentes evadiendo así la demanda social y educativa actual.


    Descripción teórica


    En aras de lograr una aproximación al hecho de cómo se aprende, los teóricos han recorrido un largo camino a través del


    estudio de la conducta humana, con el fin de establecer cómo el individuo percibe el entorno y cómo las relaciones que esta- blece con él determinan la forma particular de asimilar el conocimiento, y dado que el proceso de aprendizaje es un constructo personal, que viene determinado por las diferencias individuales, se hizo necesario sentar las bases a partir de las cuales se logró precisar las características que hacen de él un proceso diferencial, mediado tanto por el entorno que rodea al sujeto, como por la interrelación que construye con sus pares.

    No es tarea sencilla definir concreta- mente qué es un estilo cognitivo, dados los diferentes razonamientos que alrededor de él se han construido. Haciendo un poco de historia sobre su origen, podría decirse que el uso de este concepto se remonta aproximadamente al año 1937, cuando Allport acuñó este término para designar “los abordajes individuales para resolver problemas, recibir y recuperar información memorizada” Pantoja (sf).

    A partir de allí, el término se ha explica- do desde diferentes perspectivas. Así por ejemplo, Hederich (2004, 10) considera el estilo como “un conjunto de regularidades consistentes en la forma de la actividad humana que se lleva a cabo, por encima del contenido, esto es, de los dominios propios de la actividad”; por su parte, Kagan, Moss y Sigel (1980 citado por García 1989, 22) lo definen como las “preferencias individuales y estables en el modo de la organización perceptiva y de la categorización concep- tual del mundo exterior”; mientras que para Kogan (1971, 306) son “variaciones individuales en los modos de percibir, re- cordar y pensar, o como distintas maneras de aprehender, almacenar, transformar y utilizar la información”.

    De otra parte, Witkin y Goodenough citado por García (1989, 73), en una perspectiva más amplia han manifesta- do que el concepto de estilo cognitivo se refiere “básicamente al constructo hipotético desarrollado para explicar parte de los procesos que median entre el estímulo y la respuesta, incluyendo los aspectos cognitivos y no cognitivos o afectivo – dinámicos del individuo”. Por tal motivo, determinan la manera como el individuo actúa frente a su entorno para lograr el alcance de objetivos específicos a través de la realidad que le presenta el medio.

    Sea cual fuere la definición que se elija, el estilo cognitivo busca explicar lo que ocurre en la mente del individuo en el momento de dar respuesta a los estímulos que recibe del contexto, al procesar la información obtenida y enfrentarse a la realidad. Por tal motivo, son considera- dos como “modos habituales de procesar la información por parte de los sujetos” (Gargallo, 1989, 2).

    Es importante también tener en cuenta que, como lo manifiesta Pantoja (s.f.), el estilo cognitivo tiene un componente tanto biológico como cultural, en concordancia con Witkin (1976, 102), cuando afirma que “los factores de socialización son de una importancia irrefutable en el desarrollo de las diferencias individuales”.

    Tal como se ha visto hasta el momento, no existe una definición única con respec- to al concepto de estilo cognitivo, de la misma manera no hay una única clasifica- ción, dado que son varios los autores que han dedicado sus esfuerzos a investigar sobre el tema. El siguiente cuadro muestra algunas de las clasificaciones que se han hecho al respecto:


    Witkin

    D. Kolb

    Jung

    D. Merril

    B. McCarthy

    N. Cross

    1. Dependiente de

    1. Divergente.

    1. Sensitivo

    1. Amigable

    1. Imaginativo.

    1. Convergente-

    Campo.

    2. Asimilador

    2. Intuitivo

    2. Analítico

    2. Analítico

    Divergente

    3. Convergente.

    3. Racional

    3. Conductor

    3. de sentido común

    2. Impulsivo –Reflexivo

    2. Independientes

    4. Acomodador

    4. Sentimental

    4. Expresivo

    4. Dinámico

    3. Independiente -

    de Campo.

    dependiente de campo.

    4. Serialista - Holista


    En la actualidad asumir la diversidad de los estudiantes se constituye para la escuela en uno de sus mayores retos; en la atención a la diferencia como particu- laridad de los estudiantes, identificar el estilo cognitivo que los caracteriza es el punto de partida para redireccionar o for- talecer el quehacer pedagógico en todas sus instancias.

    Al respecto, en el procesamiento de la información que hacen los sujetos, el estilo cognitivo en la dimensión dependencia e independencia de campo es ese modo particular de transformar lo que percibe del entorno para hacerlo herramienta en la comprensión, interpretación y resolución de situaciones problematizantes hipo- téticas y concretas; así, los estudios de Witkin (1974, 61), permitieron concluir que “la forma de percibir la verticalidad está directamente relacionada con la manera como el individuo se adapta al entorno o simplemente lo modifica, logrando así establecer que en tanto que el individuo tome como referencia de verticalidad el campo externo, o su propia postura corpo- ral, permite clasificarlo como dependiente de campo o independiente de campo respectivamente, atendiendo así al modo característico de procesar la información, de asimilar el entorno y de percibir a través de la habilidad visual”.

    En la percepción de la verticalidad, ubicarse en una de las polaridades de estilo cognitivo en la dimensión indepen- dencia-dependencia de campo determina aspectos particulares que requieren iden- tificarse por el docente en el trabajo de aula: el sujeto independiente de campo es, en esencia, un sujeto lógico, orienta- do hacia el mundo de los objetos y sus representaciones simbólicas formales, con altas capacidades para la manipula- ción de símbolos, la reestructuración de esquemas cognitivos y el análisis crítico, con escasas habilidades de interacción social y cooperativa , en contraste con el independiente, el sujeto dependiente es un sujeto cálido, orientado hacia las personas y hacia una interacción social

    adscriptiva, afiliativa y cooperativa. En su aprendizaje, el sujeto dependiente de campo evita grandes reestructuraciones de la información construyendo el conoci- miento de forma acumulativa, y asumien- do posturas más subjetivas que críticas frente a lo aprendido (Goodenough, citado por Hederich 1995, 5).

    Para el estudio en cuestión, identificar las características de los estilos cog- nitivos en la dimensión dependencia e independencia de campo en el grupo de estudiantes muestra de esta investigación, contribuirá desde el quehacer docente a tender puentes que favorezcan el logro de los estudiantes en concordancia con sus capacidades, pudiendo sobrellevar las limitaciones, es decir, partiendo de las potencialidades del estudiante y no del reconocimiento de las carencias en el marco del desarrollo, esta perspectiva de las potencialidades y de la diferencia, se constituye en un factor potenciador del desarrollo de los estudiantes, hacia su ubicación-adaptación-realización en el mundo, entendido este como el aula de clase, la familia y la comunidad en los que interactúa.


    Metodología


    La presente investigación se desarrolló bajo un marco metodológico descriptivo transversal según Hernández (2003, 13-16)

    La población consta de niños y niñas estudiantes con edades comprendidas entre 6 y 12 años de nueve instituciones públicas del municipio de Manizales y una del municipio de Belalcázar.

    La muestra estuvo constituida por 167 niños y niñas con edades comprendidas entre los 6 y 12 años de edad selecciona- dos de manera aleatoria estratificada de instituciones educativas de los municipios de Belalcázar y Manizales

    Los criterios de inclusión fueron la edad y el grado de escolaridad.


    Test aplicado: El test de Figuras Enmas- caradas (EFT) de Witkin, Oltman, Raskin y Karp (1987) utilizado como medida de la dependencia e independencia de campo (DIC).

    Hallazgos y/o Análisis estadístico de la información: a la información ob- tenida se le realizó el siguiente análisis estadístico:

    1. Descripción de las variables cuan- titativas mediante estadísticos de tendencia central, de posición y de variabilidad (media, mediana, moda, cuartiles, coeficiente de variación).

    2. Descripción de las variables cualita- tivas mediante porcentajes, tablas y gráficos.

    3. Comparación de las medias de la calificación, discriminada por géne- ro, grado, edad y municipio, previo análisis de normalidad de los datos (prueba de Shapiro Wilks) (Díaz, 1999). Se realizará una prueba para diferencia de dos medias indepen- dientes (prueba t Student o prueba U de Mann-Whitney), o una prueba para diferencia de más de dos medias (anova o prueba de Kruskal-Wallis), (Walpole, 1999, 4-5).

      0

      1

    4. Tablas de contingencia para determi- nar si existe independencia entre las variables de tipo cualitativo bajo análi- sis. Esta prueba establece la hipótesis nula H : las variables fila y columna a analizar son independientes, contra la hipótesis alterna H : las variables fila y columna a analizar no son indepen- dientes (Walpole, 1999, 37).

    Procedimiento: Se realizó mediante tres fases, la primera para la selección de la muestra según la edad y los contextos don- de laboran los evaluadores, seguidamente se hizo la aplicación del instrumento, por último la dicotomización de la información con los valores 0 (para errores) y 1 (para aciertos) y así totalizar la puntuación. Cabe resaltar que la prueba se suspende para los estudiantes que presentaron tres des- aciertos consecutivos ubicándolos como dependientes de campo.

    Análisis de la información: todas las conclusiones trabajan con un nivel de significancia del 5%.

    Variables utilizadas en la investiga- ción: La tabla 1 muestra las variables utilizadas en la investigación, así como su nivel de medición y categorías.

    Descripción de las variables cuantita- tivas:

    Edad: En la tabla 2 se evidencia que la mediana fue de 10 lo que indica que al menos la mitad de los encuestados tuvo esa edad o menos años, se observa que en Manizales esa cuarta parte de la muestra (cuartil 1) tenía 9 o menos años y en Belalcázar 8,5.

    También es claro que la muestra de Be- lalcázar presentó mayor heterogeneidad en esta variable (CV=19,4%) compara con la de Manizales (17,2%)

    Calificación: En la tabla 3 muestra que la calificación promedio de los niños y ni- ñas de Manizales es ligeramente superior a la de los estudiantes de Belalcázar, al igual que la mediana y el cuartil 3, pero


    Tabla 1. Variables utilizadas en la investigación

    Variable

    Tipo de variable

    Nivel de medición

    Categorías

    Edad

    Cuantitativa

    Razón

    Grado

    Cualitativa

    Ordinal

    1, 2, …, 7

    Municipio

    Cualitativa

    Nominal

    Belalcázar, Manizales

    Institución Educativa

    Cualitativa

    Nominal

    Cruzada Social, …, Vereda Alto del Guamo

    Género

    Cualitativa

    Nominal

    Femenino, Masculino

    Calificación

    Cuantitativa

    Razón

    Estilo Cognitivo

    Cualitativa

    Nominal

    IC, DC


    Tabla 2. Estadísticos para la edad de los niños y niñas muestreados

    Estadístico

    Belalcázar

    Manizales

    Media

    10,0

    9,7

    Mediana

    10,0

    10,0

    Moda

    12,0

    10,0

    Mínimo

    6,0

    6,0

    Máximo

    12,0

    12,0

    Cuartil 1

    8,5

    9,0

    Cuartil 3

    12,0

    11,0

    Coeficiente de variación

    19,4

    17,2


    Tabla 3. Estadísticos para la calificación de los niños y niñas muestreados

    Estadístico

    Belalcázar

    Manizales

    Media

    7,6

    8,6

    Mediana

    7,5

    8,0

    Moda

    6,0

    7,0

    Mínimo

    3,0

    3,0

    Máximo

    14,0

    20,0

    Cuartil 1

    5,5

    6,0

    Cuartil 3

    9,5

    10,0

    Coeficiente de variación

    37,7%

    46,1%


    los encuestados de Manizales muestran mayor heterogeneidad en la variable.

    Descripción de las variables cualitati- vas:

    Grado: La figura 1 muestra el porcen- taje de estudiantes evaluados por grado en cada Municipio.

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    Figura 1. Grado escolar de los estudiantes evaluados en porcentaje


    Municipio: en Manizales se evaluó un porcentaje de niños y niñas (76%),

    mientras que en Belalcázar tal valor fue

    del 24% (figura 2).

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    Figura 2. Porcentaje de estudiantes evaluados por Municipio


    Institución educativa: El mayor por- centaje de evaluados pertenecen a la Instituciones Educativas urbanas Mariscal Sucre, San Juan Bautista de la Salle y la rural el Madroño sede Verdún, mientras que de la Cruzada Social de Manizales aparece apenas un 1,8% de los evaluados (figura 3).


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    Figura 3. Porcentaje de estudiantes evaluados por instituciones


    Género: En Manizales y Belalcázar la muestra estuvo aproximadamente distri- buida de manera equitativa entre niños y niñas (figura 4)


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    Figura 4. Porcentaje de Estudiantes por géne- ro según el municipio


    Estilo cognitivo: todos los niños y niñas evaluados en Belalcázar mostraron un estilo cognitivo dependiente, así como la mayoría de Manizales, únicamente un 13,4% de Manizales se identificaron como independientes (figura 5).


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    Figura 5. Estilo cognitivo de los niños y niñas evaluados de acuerdo con el municipio.


    Comparación de las medias de la calificación, discriminada por género, grado, edad y municipio:

    La tabla 4 muestra los valores P para la prueba de normalidad de Shapiro- Wilk, donde se plantean las siguientes hipótesis:

    0

    H : los datos provienen de una pobla- ción distribuida normalmente


    1

    H : los datos no provienen de una po- blación distribuida normalmente

    Tal prueba se realizó para la variable cuantitativa calificación, discrimina- da de acuerdo con el género, grado, edad y municipio, y se utiliza con el objeto de determinar si tiene sentido

    posteriormente realizar la prueba t o la tabla Anova7 para comparar las me- dias (si pasa normalidad de los datos) o las pruebas no paramétricas U de Mann-Whitney o de Kruskal-Wallis (si no pasan la prueba de normalidad) (Walpole, 1999).


    Tabla 4. Prueba de normalidad de Shapiro-Wilk para la calificación

    Variable por la que se discrimina

    Categoría de la variable


    Valor P


    Conclusión

    Prueba a realizar para diferencia de medias


    Género


    Femenino


    3,72E-10

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    U de Mann-Whitney


    Masculino


    2,79E-13

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Grado


    Primero


    0,28

    Los datos provienen de una población distribuida normalmente


    Prueba de Kruskal-Wallis


    Segundo


    0,07

    Los datos provienen de una población distribuida normalmente


    Tercero


    4,31E-04

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Cuarto


    0,02

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Quinto


    3,83E-04

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Sexto


    1,05E-06

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Séptimo


    0,04

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Edad


    6


    0,39

    Los datos provienen de una población distribuida normalmente


    Prueba de Kruskal-Wallis


    7


    0,30

    Los datos provienen de una población distribuida normalmente


    8


    2,9E-04

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    9


    8,1E-03

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    10


    0,02

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    11


    4,13E-08

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    12


    2,7E-04

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Municipio


    Manizales


    1,84E-11

    Los datos no provienen de una población distribuida normalmente


    Prueba de Kruskal-Wallis


    Belalcázar


    0,11

    Los datos provienen de una población distribuida normalmente


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  7. Depende de si se comparan dos medias o más de dos medias


La tabla 5 presenta los resultados al comparar las medias mediante una de las siguientes pruebas no paramétricas, U de Mann-Whitney o Kruskal-Wallis, las cuales se realizan dependiendo si se de- sean comparar dos o más de dos medias, respectivamente (Díaz, 1999).

Las hipótesis a comparar son las si- guientes en el caso de dos medias (ejem- plo cuando se discrimina por género):

0

H : media de la calificación para niños = media de la calificación para niñas

1

H : media de la calificación para niños es diferente de la media de la calificación para niñas

Las hipótesis a comparar son las si- guientes en el caso de más de dos medias (ejemplo cuando se discrimina por grado):

0

H : media de la calificación para niñ@s de grado 1 = media de la calificación para niñ@s de grado 2 = … = media de la ca- lificación para niñ@s de grado 7

1

H : alguna media es diferente

Tablas de contingencia para deter- minar si existe independencia entre las variables de tipo cualitativo bajo análisis. Esta prueba establece la hipó-

0

1

tesis nula H : las variables fila y columna a analizar son independientes, contra la hipótesis alterna H : las variables fila y columna a analizar no son independientes (Walpole, 1999). La tabla 6 muestra los resultados de los diferentes cruces y el análisis de tal resultado.


Conclusiones


Los resultados obtenidos en la Institu- ción educativa El Madroño Sede Verdún determinaron que su población escolar en su estilo cognitivo se ubica en la dimen- sión dependencia de campo, al respecto y teniendo presente el carácter rural de la institución, cabe identificar las circunstan- cias que influyen de manera directa para que esta situación se presente: padres con un bagaje sociocultural enraizado en la tradición familiar con escasas posibili- dades de acceso a la educación formal, con tendencia a seguir pautas de crianza de sobreprotección frente a las demandas del sistema escolar que en su parecer plantea un futuro de utopías en contravía con la satisfacción de necesidades de subsistencia, factor de posicionamiento,


Tabla 5. Prueba de comparación de medias para la calificación

Discriminada por la variable

Valor P

Conclusión

Género

0,398

No existe diferencia en la calificación promedio entre niños y niñas


Grado


0,013

Los niños y niñas de primero, segundo, quinto grado obtienen en promedio

calificaciones inferiores a los de sexto grado


Edad


0,044

Los niños y niñas con 6 años obtienen en promedio calificaciones inferiores

a los que tienen 7, 11 o 12 años

Los niños y niñas con 10 años obtienen en promedio calificaciones inferiores

a los que tienen 12 años

Municipio

0,006

La calificación promedio en Manizales es igual a la de Belalcázar


Tabla 6. Prueba chi cuadrado

Variables cruzadas

Valor P

Conclusión

Estilo cognitivo contra Género

0,315

El estilo cognitivo y el género son variables independientes

Estilo cognitivo contra Grado

0,076

El estilo cognitivo y el grado son variables independientes

Estilo cognitivo contra Edad

0,246

El estilo cognitivo y la edad son variables independientes


Estilo cognitivo contra Municipio


0,006

El estilo cognitivo y el municipio no son variables independientes, pues el estilo cognitivo independiente se asocia a Manizales y el estilo cognitivo dependiente se asocia a Belalcázar


desarrollo y progreso al interior de sus comunidades.

Para Hederich (1993, 7) “las diferencias encontradas en los estilos cognitivos de las zonas rurales y urbanas pueden en- tre otras causas atribuirse a fenómenos culturales, y dentro del contexto cultural occidental, más a factores socio-culturales de la familia (como el nivel educativo de los padres), que a factores de orden pro- piamente socioeconómico (determinado por su acceso a servicios y por condi- ciones de la vivienda familiar). Estos dos tipos de factores se relacionan de forma muy estrecha en Latinoamérica, donde el poder económico permanece concentrado en los niveles socio-culturales más altos”, situaciones evidentes en la zona rural co- lombiana, y que de forma directa afectan la construcción de un proyecto educativo de carácter personal y comunitario en condiciones de bienestar y seguridad.

A partir de los hallazgos 86,6% y 100% en la polaridad de dependencia de campo en la muestra de estudiantes de las nueve instituciones de Manizales y la institución del Municipio de Belalcázar respectiva- mente, se evidencia que la oferta de los Colegios del sector oficial debe responder a la demanda del reconocimiento de la heterogeneidad, planteando estrategias que contribuyan a la motivación de los estudiantes por aprender, en donde se “rompan las ataduras homogeneizadoras que impiden ofrecer una verdadera edu- cación en y para la diversidad” Guevara (2006, 6).

En este sentido, los resultados mues- tran que los individuos con mayores nive- les de independencia de campo tienen un mayor contacto con elementos culturales de tipo occidental moderno, siendo en esta perspectiva limitado el acceso de la población escolar rural a experiencias culturales enriquecidas en aspectos como la multiculturalidad, la tecnología y el arte, entre otros; de igual manera, el escaso bagaje educativo de los progenitores re- percute en un acompañamiento familiar

débil en lo que respecta al desarrollo de aspectos cognitivos implicados en la for- mación académica.

Al conocer la caracterización que po- seen los estudiantes de las instituciones educativas oficiales de los municipios de Manizales y Belalcázar, se evidencia que el estilo cognitivo imperante no es tan independiente de las variables edad, género y grado escolar. Frente a esta heterogeneidad de estilos cognitivos de- pendiente/independiente de campo que se hace evidente en el aula, es primordial darle mayor importancia al modelo de enseñanza, de tal forma que no se pasen por alto las diferencias individuales. He- derich y Camargo (1992, 101), “proponen modificar la educación para que se adapte al estilo y emprender diversas formas de enseñanza que propicien la participación activa y el compromiso de los estudiantes con sus propios procesos de formación para que se potencien sus habilidades y se minimicen las deficiencias”.

Múltiples estudios han evidenciado una relación directa entre “los mayores niveles de modernización socioeconómica de la población, expresados estos en términos de niveles de industrialización y urbani- zación, y una tendencia cognitiva hacía la independencia de campo” (Dershowítz, 1971 y Tharakan, 1987, 119-122). Para el caso colombiano, puede suponerse, de acuerdo con ello, “que municipios con mayores niveles de urbanización estarán más cercanos al ideal cultural occidental moderno: un hombre competitivo, autóno- mo y pragmático, y, en esencia, un sujeto con tendencia hacia la independencia de campo” Hederich (1995, 10).

En relación al porcentaje de estudiantes que se ubicaron en la dimensión depen- dencia de campo para Hederich (1995, 8) “se debe tener en cuenta la influencia del modelo educativo colombiano en cuanto privilegia procesos individualizados de aprendizaje y evaluación, desconociendo el carácter afiliativo, cooperativo y ads- criptivo que tienen por crianza los jóvenes


colombianos y en especial los de la zona paisa”; es decir, si suponemos que el modelo educativo imperante no resulta adecuado para un perfil cognitivo de de- pendencia de campo, las consecuencias de esta inadecuación en el tiempo serán evidentes en la repitencia, deserción y exclusión de los estudiantes del sistema educativo.

Es normal, encontrar dentro de las aulas del sector oficial estudiantes en condición de extra edad a raíz de diver- sas razones: itinerancia de las familias, trabajo infantil, radicación de la familia en zonas de difícil acceso, condición so- cioeconómica de pobreza, subvaloración del papel formativo de la escuela entre otras, al respecto para Hederich (1995,

  1. “a mayor extra edad menor capacidad de reestructuración cognitiva y mayor tendencia hacia la dependencia de campo, a mayor sub edad (extra edad negativa), mayor capacidad de reestructuración y mayor tendencia hacia la independencia. Si se acepta la relación entre extra edad y logro cognitivo y educativo, relación que fue constatada en el estudio del SABER (MEN-SABER, 1992, 89-92), lo encontra-

    do significa que los sujetos independientes de campo tienen mayor posibilidad de éxi- to y mayor logro de aprendizaje en nuestro sistema escolar. Los sujetos dependientes de campo presentarían mayor extra edad, la cual está asociada con un bajo logro de aprendizaje”

    El modelo escuela nueva responde a la problemática de la ocupación agrícola de las familias, que impide a los niños campesinos asistir con la regularidad que se hace en un plantel ubicado en la zona urbana, se aborda desde el criterio de flexibilidad que les permite ausentarse, colaborar a sus padres en épocas de co- secha y reintegrarse posteriormente a la escuela para continuar según su ritmo en el desarrollo de guías de autoaprendizaje que le permiten a partir de la revisión de pre saberes, del planteamiento y valida- ción de hipótesis, de la aplicación y de la profundización de una temática determi-

    nada, llegar al aprendizaje por la vía del trabajo colaborativo, de la autonomía y el autocontrol, dando continuidad a su proceso formativo con base a intereses personales.

    No obstante, se percibe como dificul- tad del modelo escuela nueva la falta de una mayor orientación y control de las acciones del estudiante que repercuten en la estructuración de los contenidos; lo anterior, entre otras causas, debido a las limitaciones de tiempo, espacio y recursos que tiene el docente para asumir el esque- ma de escuela multigrado existente en la mayoría de las escuelas rurales. Para Hederich (1995, 12) en el modelo escuela nueva la interacción social en el espacio escolar es aprovechada como situación de aprendizaje. El niño aprende en la interacción con sus pares y maestros, y particularmente con los primeros; ello, puede ser especialmente favorable para las condiciones de un maestro multigra- do, como lo es el de la escuela nueva, mas, un modelo educativo que saque provecho de la situación de interacción social generada en el espacio escolar será más apropiado para las características cognitivas del dependiente de campo. Sin embargo, en este contexto no deben olvidarse las necesidades de un dividuo con tendencia a la Independencia. Allí, las guías si serán apropiadas. Se infiere entonces que dentro de este modelo no se puede homogeneizar a los estudiantes de las dos polaridades en la estrategia del desarrollo de guías, pues se estaría desconociendo su diversidad cognitiva en el estilo particular del procesamiento de la información.

    El conocimiento del estilo cognitivo como sello y característica propia , debe ser el fundamento sobre el cual se cimien- te el proceso de enseñanza aprendizaje ya que aunado a la historia personal del estudiante determina el punto de partida de cualquier vivencia pedagógica, es de- cir, se constituye en la brújula que apunta el norte en la generación de la planeación, estrategias metodológicas y evaluativas


    que acompañan el accionar de la escue- la, en palabras de Meirieu (1998, 140), “la pedagogía es praxis, es decir, ha de trabajar sin cesar sobre las condiciones de desarrollo de las personas y, al mis- mo tiempo, ha de limitar su propio poder para dejar que el otro ocupe su puesto”, por ello, la atención desde la pedagogía debe garantizar que el acompañamiento a los estudiantes se oriente en criterios de respeto por la diferencia ya que cada polaridad apunta a estrategias didácticas, metodológicas y evaluativas pensadas desde la diversidad.

    En relación al contexto cultural la dina- mización de acciones desde el egocentris- mo – sociocentrismo serán conducentes al modelamiento de estilo en la dimensión de independencia de campo, así siendo las experiencias educativas escolarizadas la continuación de los esquemas de crianza iniciados en el hogar, el que la escuela propenda por esquemas segregadores o integradores será a su vez garantía hacia tendencias de independencia o dependen- cia. La escuela entendida como centro de modelamiento de un estilo cognitivo particular se constituye “en apalancadora” de un sujeto que se conduce con criterios de autonomía e independencia o la con- tinuadora “de acciones” que perpetuán la formación de sujetos sin capacidad para decidir por sí mismos.


    Recomendaciones


    El sistema educativo debe priorizar la capacitación de los docentes en di- dácticas relacionadas con el manejo de la diversidad en las aulas; al respecto, identificar en los estudiantes su estilo cognitivo en la dimensión dependencia

    – independencia de campo permitirá orientar los apoyos pedagógicos perti- nentes requeridos para promover logros significativos en el proceso de aprendi- zaje y formación integral.

    En este orden de ideas cambiar el paradigma de la homogeneización por el

    de la heterogeneidad pone de manifies- to el derecho de los estudiantes de ser tratados en su individualidad para perci- bir, transformar, organizar o procesar la información que toman del entorno; aquí identificarse en una de las polaridades de la dimensión dependencia o inde- pendencia de campo debe representar para la institución educativa la puesta en común de didácticas que promuevan el potencial de sus estudiantes hacia su óptimo aprovechamiento.

    Se hace necesario en las zonas rurales posibilitar el acceso de las instituciones a recursos educativos humanos, didácticos y tecnológicos que aunados a la interac- ción en escenarios socioculturales aporten a la concepción de su entorno próximo y lejano.

    Los datos obtenidos evidencian que, a medida que se “asciende” en escolaridad, la capacidad de reestructuración de los estudiantes aumenta, y existe una mayor proporción de estudiantes con tendencia a la independencia del medio

    Sería interesante realizar una carac- terización de estilos cognitivos en la población estudiantil teniendo en cuenta las mismas variables: edad, sexo y pro- cedencia del sector privado y público para contrastarlos con la influencia que pueda tener la condición de pertenecer a institu- ciones oficiales o particulares, con lo cual se daría paso a replantear las políticas educativas en cada uno de estos sectores con el fin de mejorar la calidad educativa

    Es pertinente realizar otros estudios sobre la influencia que tiene el sistema educativo en el favorecimiento o no del logro de uno solo de los estilos cognitivos de los estudiantes a lo largo del apren- dizaje, por cuanto se percibe según los resultados obtenidos, una notoria ma- yoría en la dependencia de campo en estudiantes que se encuentran cursando la básica primaria de las instituciones evaluadas.


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