La investigación El Multiculturalismo, una perspectiva desde la pedagogía inclusiva en la I. U. CESMAG, se fundamentó en establecer una postura respecto al multiculturalismo, comprendido en el modelo pedagógico inclu- sivo ejecutado por la I.U.CESMAG. Para lograr este propósito se tuvo en cuenta, la inserción del multiculturalismo como un fenómeno social, proyec- tado hacia el respeto, aceptación, participación e inserción de la diversidad cultural y su aporte hacia el progreso y construcción social en los valores culturales. La educación inclusiva, como una propuesta pedagógica que posibilita el desarrollo individual y colectivo del ser humano como “ser en el mundo” y las políticas institucionales de la I.U. CESMAG, busca propiciar ecuanimidad entre los diferentes grupos cohabitantes del establecimiento universitario. El proceso se enmarcó en el paradigma cualitativo, además de desarrollarse desde la Teoría Fundamentada como proceso metodoló- gico. La recolección de datos se realizó a través de la implementación de entrevistas semi-estructuradas a un grupo de docentes claves y los docu- mentos base para la elaboración del PEI lo qué permitió dar cumplimiento a los objetivos propuestos. De acuerdo con los resultados observados la
I.U. CESMAG, establece lineamientos claros al proyectarse y consolidarse como una entidad multicultural interviniente en la construcción de saberes.
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Recibido: 05 de diciembre de 2012. Aceptado: 28 de enero de 2013.
This investigation was based on establish a posture, to respect to the mul- ticulturalism, understood after the pedagogical inclusive model, ejected by the I.U. CESMAG. To get to this purpose, it has in count the participation of the multiculturalism as a social phenomenon, designed to respect, acep- tation, participation and insertion of cultural diversity and its contribution to the progress and social construction in the cultural worths: the importance of inclusive education as a pedagogical proposal, that gives posibilities the individual and collective development of human as “a being in the world”, and institutional politics of the I.U. CESMAG, looking for the impel an equanimity between the different cohabited groups of university establishment. The process was framed in the qualitative paradigm, besides to be developed from the based theory as its studying topic. It was important the inclusion of the semistructural interview to a group of teaching keys and the revision of PEI; this lets to give fulillment of the proposed objectives. In agree with the noticed results, the I.U. CESMAG, into the institutional politics, establishing clear lineaments to project and consolidate as a multicultural participating entity in the construction of knowledge's.
La presente investigación aborda la interacción del multiculturalismo y peda- gogía inclusiva como objeto de estudio, porque sus elementos teórico-prácticos establecen una postura complementaria e integrativa frente a los actuales reque- rimientos de la sociedad y su impacto alrededor de la realidad derivada de sus actores sociales. Por tal razón este artículo expone parte del recorrido en el cual el multiculturalismo ha contribuido en las construcciones sociales ya existentes en el mundo. De la misma manera, es ne- cesario resaltar la pedagogía inclusiva y la importancia dentro de las nuevas demandas de la educación y sus aportes como agente socializador.
Este estudio se justiica en la medida que busca comprender el proceso de multiculturalismo a partir de los eventos pedagógicos inclusivistas puestos en marcha por la I.U. CESMAG, rescatando la representatividad de este fenómeno social al interior de la presente comunidad académica, identiicando de qué manera la Institución ofrece escenarios multidiver- sos de reciprocidad interpersonal, donde es posible identiicar y comprender las diferentes experiencias de los actores participantes.
Por otra parte, el artículo El Multi- culturalismo, una perspectiva desde la pedagógica inclusiva de la I.U.CESMAG se sustentó en la importancia que tiene
para los actuales planteamientos socia- les el estudio de la diversidad cultural en entornos educativos, en tanto repre- senta un componente importante sobre el progreso social y la comprensión de sus procesos alrededor de la realidad contemporánea.
Las actuales tendencias de globaliza- ción, adquieren gran connotación dentro de la sociedad al constituirse en com- ponentes esenciales de participación y transformación social; constituyén- dose en acontecimientos sincrónicos que juegan un rol determinante sobre los procesos identitarios establecidos dentro de las diferentes agrupaciones conformadas, permeándolas e integrán- dolas de tal manera que les permite constituirse en modos alternativos con el in de encontrar la alteridad social. Estos acontecimientos, dejan entrever la necesidad de replantear los supues- tos sobre los cuales se ha conformado la sociedad, una mirada a la situación actual alrededor del multiculturalismo, posibilita comprender la manera como la postmodernidad ha infuenciado la con- formación de las comunidades alrededor del mundo y cómo éstas han logrado constituirse en razón de su diversidad. En este sentido, la multiculturalidad ha despeñado tan sólo un papel formador de grupos, pero es difícil comprender los sucesos ocurridos dentro de esta realidad social. De ahí la importancia de entender el multiculturalismo; como un fenómeno social, gestado al interior de las relaciones sociales. A partir de las anteriores consideraciones la presente investigación planteó el siguiente pro- blema de investigación:
¿Cuáles son las concepciones y prác- ticas pedagógicas acerca de la multicul- turalidad de un grupo de docentes de los diferentes programas académicos de la I.
U. CESMAG de la Ciudad de Pasto?
El multiculturalismo se convirtió en un tema de discusión y controversia a inales del siglo XX, cuando Canadá y Estados Unidos enfrentaron una demanda social que involucraba a los diferentes grupos étnicos minoritarios dentro de su territorio y el requerimiento de los mismos, con el in de sentirse identiicados, respetados, valorados y aceptados con sus caracte- rísticas y condiciones culturales. Estos acontecimientos marcaron el rompimiento de una hegemonía sociocultural hasta entonces dominante y, al mismo tiempo, exigieron una reestructuración sociopolí- tica de estos países, otorgándoles a estos grupos el derecho de insertarse e incluirse activamente en la toma de decisiones del contexto habitado. De esta manera, el multiculturalismo como un proceso social supone el restablecimiento y respeto de la identidad e igualdad de los grupos mi- noritarios frente a los colectivos locales y sus tradiciones culturales.
Ahora bien, según Salcedo (2001) el surgimiento de este fenómeno social sintetiza puntos de referencia contrarios, mostrando diferentes perspectivas cultura- les con alcances y limitaciones al atender solamente intereses suscitados tras su develamiento. Es así como a través del tiempo el concepto de multiculturalismo ha originado temas de gran debate alrede- dor de los cientíicos sociales, esto a cau- sa de las inadecuadas interpretaciones y aplicaciones prácticas exhibidas, así como lo advierte Sartori (2001, citado en Bolivar, 2004) el multiculturalismo es un concepto trampa del pluralismo convencional, base de la convivencia democrática moderna, al sustentar la paz intercultural desde la no hostilidad entre culturas, aceptando y re- conociendo esta diversidad como valores preservables, pero al mismo tiempo, limi- tando su desarrollo en torno a un contexto dialógico multicultural. En este mismo sentido, autores como Ovejero (2002) y Harrison y Huntington (2000) reducen el valor social del multiculturalismo, reirién-
dose a éste como sinónimo del relativismo al pretender universalizar la ética en un escenario prácticamente vulnerado por las coniguraciones subjetivistas (citados en Díaz, 2009). Velasco (2000 citado en Alcina y Celés, 2000) por su parte, alude las diversas y a veces contradictorias interpretaciones de multiculturalismo conceptualmente a causa de su rápida difusión, a la tendencia de convertirse en un término retórico semánticamente des- articulado a una argumentación teórica. Este tipo de miramientos ofrecen un punto de vista referente al multiculturalismo con sus propias limitaciones y vacios como proceso social.
Desde una lectura propositiva y activa el multiculturalismo es un proceso íntegro, enfocado a promover la imparcialidad, jus- ticia, respeto y participación étnica entre las diversas culturas conformantes de un grupo social. Lo que para Salcedo (2001) implica la incorporación de las comunida- des culturales, a un sistema político dife- rente y debe constituir un hecho positivo al no plantear ningún conficto; más aún, se convierte en una salida viable para la sociedad contemporánea, considerando la infuencia e impacto ejercidos por la inte- gración cultural en un momento y espacios determinados y los beneicios para ésta. D´arcais (1998), en defensa del multicul- turalismo, lo compara analógicamente con una revolución aplazada de los derechos cívicos y de una ciudadanía para todos (citado en Bolivar, 2004).
Igualmente Taylor (1993, citado en Al- cina y Celés, 2000), uno de los mayores exponentes del multiculturalismo, alcanza a describir como el desarrollo personal del ser humano se supedita al contexto cultural en el cual se desenvuelve, ad- virtiendo de este modo la necesidad de respetar y resguardar esta multiplicidad cultural mediante mecanismos jurídicos fundamentados en derechos colectivos alrededor de la identidad grupal. En este orden de ideas, Olivé (1999) acepta la diversidad cultural, proyectándola más allá del reconocimiento del color de piel
diferente, peinarse de maneras que a nosotros nos parezcan extravagantes, tener gustos estéticos asombrosos y/o há- bitos alimenticios extraños. Lo realmente importante de esa diversidad se orienta a identiicar como esa otra cultura, concibe y reconoce la naturaleza humana, las relaciones intra e interpersonales o los conceptos de sociedad, política, derecho o la misma moral.
Lo mencionado ofrece un acercamiento al abordaje del tema multiculturalista, con aproximaciones validantes e invalidantes acerca de la importancia de este proceso social como un modelo sostenible, viable y aplicable en contextos reales. Conse- cuentemente este fenómeno no pierde su impacto sobre la comprensión e inter- pretación de la sociedad contemporánea al ofrecer lineamientos alternativos de participación social. De la misma forma, al relacionarlo con la pedagogía inclusiva, entendida por Martínez (2007) como un proceso pedagógico a través del cual se expresa respeto a las diferencias, enfati- zando la necesidad de reconocer y valorar a las personas independientemente de sus características o cultura. “La puesta en marcha de la educación inclusiva equi- vale a apostar fuerte por la transformación positiva de la realidad escolar y social” (6). Una propuesta inclusiva comparte la idea de que los derechos de los estudiantes van más allá de hacer presencia en el aprendizaje, conjuntamente se orientan al hacer parte de la construcción del mismo. Para Manzano (2001) los procesos de inclusión van en contra de cualquier for- ma de exclusión y discriminación social o económica (citado en Echeita, 2007). Una concepción inclusivista de la realidad so- cial existente, según Melero (2000 citado en Rosano, 2007), busca que la cultura de la diversidad, cambie sus esquemas de comportamiento y actitudes respecto a los colectivos marginados o diversos para que éstos no se sientan sometidos a las tiranias de la normalidad, por el contrario, busca que hagan parte de la transforma- ción social. Esa nueva tendencia inclusiva
propicia estrategias alternativas frente a la actual crisis social al evidenciar una mayor voluntad y conciencia pública de cara a las necesidades de la educación y las estrategias de su perfeccionamiento (Loaiza, 2011).
Así mismo, para la UNESCO (2007) las nuevas oportunidades de aprendizaje, se garantizarían independientemente de sus antecedentes sociales, culturales o capacidades personales; por tal razón, una efectiva integración demandaría del sistema educativo una mejor respuesta institucional, curricular, pedagógica y comunitaria; respondiendo activamente a la heterogeneidad del alumnado (citado en Claro, 2007). Entonces, en el ámbito académico es posible proponer una me- diación integral de los alumnos, hacia su completo y óptimo potencial en la capa- cidad de desenvolverse eicazmente en una sociedad cambiante, con un carácter social más humano, solidario y libertario (Celorrio, 2005 citado en Murga & Quicios, 2005).
Borjas y De La Peña (2009) por su parte, sostienen que la educación en Colombia se enfrenta a la refexión pedagógica tra- tando de comprender de qué manera, ésta responde a las necesidades culturales, económicas y sociales del país y, al mismo tiempo, prepara personas competentes, interactivas, justas, solidarias, con sentido de equidad, capacidad crítica, refexiva y analítica, componentes para apropiarse de los múltiples saberes y aplicarlos en la reestructuración de la sociedad. Esta visión inclusivista de la pedagogía permi- te comprender la importancia respecto a la participación del multiculturalismo, su representatividad y relevancia en relación a las actuales demandas de la formación profesional y a la realidad asumida frente a los diferentes campos de acción e inter- vención al interior de los diversos grupos humanos existentes.
De esta forma, así como el multicultura- lismo posibilita comprender la importancia de la divrsidad cultural, intrínsecamente
ligada a las relaciones intergrupales y la aceptación de la diferencia, no concebida como un hecho aislado de las interaccio- nes sociales sino como la oportunidad de construcción y desarrollo social; la peda- gogía inclusiva abre nuevas alternativas de participación y lineamientos mediante los cuales se respaldan y viabilizan con- textos reales frente al multiculturalismo acerca de los colectivos intersociales.
Es así cómo el fenómeno social, deno- minado multiculturalismo, se consolida en un factor importante y determinante dentro de los contextos de formación profesional, engendrando alternativas propicias orien- tadas al impulso social a partir del respeto por la diversidad cultural, la expansión y comprensión de la realidad, no únicamen- te formativa sino también para la vida en general (social, cultural, política, familiar e individual).
La integración del multiculturalismo al interior del contexto educativo ha suscita- do la ejecución de diferentes estudios, que identiican su relevancia y preponderancia a nivel formativo. Entre éstos se encuen- tran: el trabajo realizado por Bolívar (2004, 5), quien advierte que una “…educación para la ciudadanía, debidamente reformu- lada para integrar la diversidad cultural y el reconocimiento de las diferencias, puede ser una buena alternativa a las propuestas multiculturales”. Otros estudios muestran la importancia del multiculturalismo, alrededor de las nuevas construcciones sociales gravitatorias sobre la diversidad cultural y la educación, por otra parte, autores como Castilla (2003), muestran la necesidad de reformular los enfoques tradicionales de formación desde una posición intercultu- ralista y/o multiculturalista, promoviendo la igualdad en consonancia con la diferencia. Este hecho, se cimenta en la aprobación de reconocer al Otro en armonía con un nosotros y no diferente a nosotros.
Sánchez (2004), por su parte, aporta la idea como el profesorado se encuentra ante el reto de educar en y para la dife- rencia, dejando entrever una educación a
partir de la diversidad y sus posibles solu- ciones al trabajo con grupos culturalmente heterogéneos con los cuales se consigan resultados positivos de inclusión multicul- tural. Este punto de referencias se apoya también en la perspectiva de Rosano (2007,2), quien puntualiza la naturalidad de la diversidad; en la valoración y res- peto por todos los “colectivos sociales sometidos, por condiciones de género, de étnia, socio-culturales, religiosos, de capacidades, de ritmos de aprendizaje, de procesos de desarrollo, de orientación sexual, ideológicas, de salud”.
A nivel nacional el tema del multicultu- ralismo y los procesos de inclusión han propiciado cambios signiicativos sobre la estructura sociopolítica del Estado colombiano, logrando que a inales de la década de los ochenta y durante los noventa se generará un gran debate en torno a “las demandas identitarias, los procesos nacionalistas, protestas de nuevos movimientos sociales, propuesta de reconocimiento de fenómenos migra- torios, demandas de autodeterminación de los pueblos, derechos de la población indígena y tribales, derechos culturales entre otros” (Zambrano, 2006, 24). Este tipo de eventualidades sociales, contri- buyeron a que en 1991, se ejecutará una nueva reforma constitucional, reconocida por Agudelo (2002) como la constitución incluyente; promulgando un aianzamiento descentralizado, además del reconoci- miento de la multiculturalidad nacional y la participación ciudadana.
En este sentido, para Agudelo (2002, 3), la nueva carta Magna se constituye:
En el «espíritu» constitucional referido a los actores sociales recién reconocidos, el artículo 7 de la nueva Constitución plantea que: « El Esta- do reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colom- biana.». Más adelante el artículo 13 airma: «Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las
autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razo- nes de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o ilosóica. El Estado pro- moverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adop- tará las medidas en favor de grupos discriminados o marginados.
De acuerdo con la Constitución Polí- tica de Colombia de 1991 se reconoce la pluralidad étnica de la población, a través de políticas con reconocimiento cultural, orientadas, hacia la identidad en la diversidad con el objetivo de atender las nuevas demandas del contexto (Zam- brano, 2006). De este reconocimiento constitucional se han derivado una serie de leyes tales como la Ley 70 de 1993, la Ley 812 de 2003, Ley 725 de 2001, entre otras, encargadas de proteger los derechos especíicos de las comunidades indígenas y afrocolombianas.
A nivel regional se reconoce la diversi- dad cultural existente en el departamento de Nariño, favorecida por su posición geopolítica de interrelación alrededor de tres ecosistemas diferentes; el andino, el pacíico y el amazónico, esto contribuye considerablemente a la gran diversidad identitaria y cultural de la región (Alcaldía mayor de Bogotá, 2006). Gracias a este tipo de aspectos enriquecedores de la multiculturalidad del departamento es via- ble comprender la importancia de generar espacios en los cuales exista la posibilidad de un desarrollo sociocultural holístico en la diversidad y diferencia social.
Comprender las percepciones y prácti- cas que los docentes de la I. U. CESMAG expresan acerca de la multiculturalidad para relacionarlas con el modelo pedagó- gico institucional con el in de determinar en esta relación su contribución a la diversidad cultural en el contexto universitario.
Este tipo de investigación busca cons- truir nuevas formas de comprender el mundo y al mismo tiempo desarrollarlas teóricamente (Hernández, Fernández y Baptista, 2006; Strauss y Corbin, 2002); por lo tanto la presente investigación bus- có comprender las percepciones que los docentes de la I. U. CESMAG expresan acerca de la diversidad cultural al interior de la Institución. Este proceso se realizó a partir de los datos recolectados en entre- vistas a los docentes, asimismo se entien- den como “datos” la esencia de personas, situaciones, experiencias convertidas en palabras y recopiladas en grandes textos (Peñarrieta, 2005). No obstante, si bien este estudio no llegó a consolidar una base teórica como tal; sí realizó un aporte teórico-práctico valioso a la comprensión del tema tratado y la realidad abordada, pues a pesar de que “el propósito de los autores es construir una teoría, nos damos cuenta que este no es el objetivo de todo proyecto de investigación, ni debe serlo” (Strauss y Corbin, 2002, 9).
Unidad de análisis. Según Pulido y Ballen y Zúñiga (2007), la unidad de aná- lisis se constituye como las agrupaciones sociales en las cuales se puede desa- rrollar un tipo de intervención; en este sentido la unidad de análisis se convierte en el hilo conductor donde puede llevarse a cabo la investigación. La importancia de la unidad de análisis, entonces, es buscar la integración de aspectos esen- ciales dentro de la población deinida. En la presente investigación la unidad de análisis correspondió a las concepciones y prácticas de los maestros acerca de la multiculturalidad.
La información recolectada permitió reconocer, comprender y generar una
visión respecto al multiculturalismo como eje central de las construcciones sociales gestadas en la I.U. CESMAG que propen- de por un modelo pedagógico inclusivo; de ahí la importancia de la diversidad cultural alrededor de las manifestaciones en el contexto universitario y cómo ésta contribuye al desarrollo o bloqueo indi- vidual y colectivo de los actores sociales involucrados.
La I. U. CESMAG en sus políticas institucionales lleva a cabo procesos de integración multicultural, permitíendole promover sensibilidad humana a partir del fomento de una conciencia social en favor de la diferencia. Así mismo, este modelo pedagógico permitirá el fortale- cimiento y consolidación de la diversidad cultural desde la aceptación del Otro como un nosotros íntegro y activo en la institu- ción universitaria y la sociedad.
Ahora bien, de acuerdo a lo antecedido cabe preguntarse cómo la normatividad de la I.U. CESMAG cumple o no con los objetivos trazados por la Institución; si el contexto es consonante con estas políti- cas o, por el contrario, existe inconsisten- cia con ellas. Para develar esta realidad se dispuso de la información recolectada que logra sintetizar y contrastar la realidad frente a un ideal establecido.
Según las percepciones de los do- centes se encontró que para algunos de ellos los procesos multiculturales en la Institución se ven representados en la integración de diferentes grupos étnicos en un mismo contexto, así lo expresó uno de los docentes entrevistados: “… la institución universitaria CESMAG abre las puertas a todos los sectores de la región”, encontramos personas de toda la costa, de todos los pueblos de Nariño y el Putumayo”, para otro docente: “la multiculturalidad son aquellos espacios que una institución puede abrir donde par- ticipan diferentes personas", y lo conirma el docente E6: “desde la facultad se ha brindado los mismos derechos a todas las personas en un espacio abierto”.
Por otra parte, otro grupo de docentes ve en el multiculturalismo el reconoci- miento de culturas con sus propias par- ticularidades como “un intercambio en la comunicación es una forma de multicultu- ralidad”, “somos una institución católica en donde todos somos iguales, nos tratamos como iguales”, “sin importar su raza, reli- gión género o su edad, es un proceso de intercambio”, sin embargo, un docente considera que la multiculturalidad es un un proceso irrelevante al opinar que “no con- sidero que la multiculturalidad afecte en el desarrollo es algo irrelevante en el sentido de que a todos se los trata por igual”, en cambio, para otro docente la multicultura- lidad ocasiona problemas entre diferentes culturas y así lo expresa:“He notado que se puede dar el caso de pugna o disputas entre algunas personas de diferentes cul- turas”. Estos miramientos dejan entrever la existencia de una gran variedad de sig- niicaciones e interpretaciones alrededor de multiculturalismo.
Consecuentemente con las anotaciones anteriores, frente a la conceptualización de multiculturalismo, se presenta una confusión en relación al tema, puesto que lo conside- ran un proceso de integración cultural en un mismo espacio, es así como un docente maniiestó: “Es la existencia de diferentes culturas del departamento de Nariño: indíge- nas, mestizos y afrodescendientes, además de jóvenes con características especiales”. Por otro lado, el multiculturalismo más que una causa de integración es un proceso de intercambio social, como lo evidenció un docente: “La multiculturalidad es el reco- nocimiento de la existencia de diferentes culturas (pluralismo) que cohabitan se juntan en un determinado espacio físico en donde se respeta y valora la diferencia y se trabaja en la conservación y redescubrimiento de sus raíces”.
En relación a lo descrito se muestra en las airmaciones de los docentes cómo el concepto de multiculturalismo se asocia con el de multiculturalidad, perdiendo su verdadero sentido y signiicado. Es así como lo expresan:
…el ser individual y el respeto hacia ese ser, la tolerancia sobre la diferencia y la comprensión son los elementos,
…se busca potencializar en cada individuo sus aptitudes y actitudes de tal manera que todos tengan las mis- mas oportunidades de crecimiento y desarrollo, esas diferencias me han servido para trabajar en diferentes escenarios especiales y generar un aprendizaje colectivo: yo aprendo del otro.
La I. U. CESMAG en la construcción de su Proyecto Educativo Institucional consolida sus fundamentos y principios propositivos hacia la multiculturalidad, velando por el bienestar de la comunidad universitaria de igual manera conigura al ser humano como eje del progreso colec- tivo. En este sentido, se puede encontrar como los docentes desconocen las estra- tegias implementadas por la Institución para el fomento de la multiculturalidad, orientando su labor docente desde su propia experiencia en la academía, esto se comprueba en las opiniones que hacen en referencia a sus práticas donde expresan:
…al interior de las aulas de clase, la expresión de la multiculturalidad está más ligada como a la expresión de cada grupo étnico en sí, dentro de las aulas de clase la expresión de ese valor multicultural está liga- do a cada uno, a las personas, al estudiante, para serle bien sincera no conozco ninguna estrategia de multiculturalidad y eso que soy de una étnia minoritaria, pero no las conozco, desde la parte académica, debemos tener en cuenta los profe- sores que siempre los estudiantes van a experimentar más o menos diicultades dependiendo de su pro- cedencia, de su cultura…,
lo mismo pasa con los estudiantes de étnias indígenas; no sé si tenga que ver con la calidad de educación que ellos reciben, en su tierra…
Aunque no se excluye que otros docen- tes reconocen que hacen ciertas activida- des que favorecen la multiculturalidad: “en la Institución si se da cabida a los espacios de creación de grupos que promueven el sentido de pertenencia a las culturas, sobre todo a las minorias étnicas”; “yo he visto que en la facultad de educación, por ejemplo, que los muchachos han formado su grupo de baile y ese espacio se ha dado porque la universidad lo ha promovido”.
Sin embargo, a pesar de la no exis- tencia de un concepto claro sobre multi- culturalismo, los docentes se esfuerzan por desarrollar adecuadamente su labor académica a partir de su experiencia, esto se pudo identiicar en las siguientes apre- ciaciones de los docentes entrevistados:
Somos una Institución abierta y respetuosa de toda clase de ex- presiones que sean reflejo de ese pluralismo en el cual el mundo pues se deine hoy en día.
Aquí no hay exclusión sino más bien inclusión y adopción de esa multiculturalidad.
Los docentes en su gran mayo- ría tienen una mentalidad abierta al interior de las aulas por ejemplo los trabajos en equipo, la variedad en la conformación de los grupos de trabajo, la aceptación cuando el estudiante participa en clase, cuando responde una pregunta.
En mis clases mi estrategia es hacer viva y llevar a la práctica la ilosofía de nuestra institución como quiera que nuestra ilosofía tiene un origen netamente franciscano – ca- puchino entonces allí es donde nos hablaban de su diversidad.
La multiculturalidad se la aprecia de una manera abierta porque no tenemos sesgos de raza.
Teniendo en cuenta lo anterior los docentes aplican sus propias estrategias multiculturales, dando cabida a la cultura que representan los estudiantes y al res- pecto expresan:
Ellos generalmente nos compar- ten algunas de sus costumbres, de sus tradiciones expresadas, por ejemplo, en la forma de hablar o en el dialecto que ellos tienen, donde utilizan términos o palabras que usualmente para otros pueden resultar un tanto raras o descono- cidas.
Entonces para nosotros es muy importante que se de este tipo de di- versidad y de complementos porque esto permite conocer toda esa diver- sidad que tiene nuestro país a través de todas esas manifestaciones.
Con respecto a las estrategias que utilizo directamente tiene que ver con los talleres de movimiento que no- sotros realizamos al interior del aula que en este caso está representado en el salón de danza y en los talleres de movimiento que lo que hacen es tratar de valorar o empoderar esas manifestaciones que tiene cada uno de los jóvenes estudiantes que pro- vienen de diferentes regiones.
Los referentes institucionales muestran aspectos importantes de los procesos mul- ticulturales, pero al mismo tiempo dejan entrever ciertas inconsistencias frente a los hechos reales ocurridos al interior de la Institución, puesto que se habla del de- recho de los estudiantes a ser respetados por sus diferencias culturales y hacer parte de la dinámica grupal en la universidad a través del multiculturalismo y al mismo tiempo se denota una inexactitud en la práctica.
De este modo se identiicó y determinó que la I.U. CESMAG busca establecer un modelo educativo acorde a las necesida- des del mundo actual, manteniendo un proceso continúo de trasnformaciones en las que se requiere la participación de todos los actores involucrados en el proceso formativo, ofreciéndo múltiples alternativas de comprensión, colabora- ción, cooperación y solución frente a los problemas y retos sociales.
Morín (2000, citado en Rojas, 2010,
279) señala un elemento interesante sobre la educación y los desafíos para el siglo XXI advirtiendo: “...una educación para una cabeza bien formada, que pusiera in a la disyunción entre las dos culturas, haría a las personas aptas para responder a los formidables desafíos de la globaliza- ción y la complejidad en la vida cotidiana, social política y mundial”.
En relación con lo expresado por Morín, las construcciones sociales acerca de los elementos de la pedagogía inclusiva rela- cionadas con el multiculturalismo juegan un papel concluyente sobre cómo interpre- tar, explicar y/o expresar la signiicancia de la diversidad cultural en la reestructuración indeleble de la sociedad posmoderna. En este sentido, la I. U. CESMAG como contexto social expuesto a la multicultura- lidad y consciente de este fenómeno ha desarrollado políticas institucionales, que contribuyen a la diferenciación cultural de sus actores sociales.
Consecuentemente, más allá del re- conocimiento multicultural por parte de la Institución, es necesario comprender en un sentido amplio al multiculturalismo, no únicamente desde la integración de diferentes culturas en un mismo contexto o la aceptación de ese valor cultural por parte de los actores interactuantes; sino por el contrario, es determinar que el mul- ticulturalismo promueve una relación mul- tidimensional entre la diversidad cultural conviviente en este escenario académico.
Por lo tanto, aludiendo a la realidad reconocida por los docentes de la I. U. CESMAG, es necesario comprender cómo el multiculturalismo contribuye a fomentar un modelo sociocultural, integrador y propositivo de los aspectos relevantes de esa multiculturalidad; de este modo, las diferentes culturas del medio no sólo lle- garán a constituir un grupo, sino de forma recíproca, asumirán una postura activa
en la deconstrucción y construcción de nuevas realidades dentro de la institución.
Basándose en la idea anterior cabría preguntarse acerca del impacto desenca- denado por esa diversidad cultural en la I.
U. CESMAG, pues hoy en día, cuando la globalización se vuelve una constante de la sociedad, se hace necesario resignii- car su papel de ser y estar en el mundo en la construcción de realidades. Esta continua resigniicación ejerce su infuen- cia alrededor de los distintos sistemas sociales interdependientes, así como en el caso de la educación superior donde se puede identiicar cómo ésta se encuentra en la capacidad de diseñar e implementar propuestas alternativas en las cuales se fomente el desarrollo integral del hombre, no solamente a partir de la aceptación de su diferencia, sino además de sus contri- buciones colectivas e individuales.
Así como lo señala la UNESCO (1998, citado en Didrinksson, 2005), las nuevas universidades necesitan enfrentar el fenó- meno de la globalización, comenzando en una transformación y evolución profunda de la educación superior, proyectando una formación eicaz en la cultura de la paz, la base del desarrollo humano y fundamenta- da en la justicia, la equidad, la democracia y la libertad. Se comprende, entonces, una educación superior programada hacia la contribución y construcción social desde las áreas y campos profesionales de aplicación; así como lo menciona Isaza (2009), la estructura del saber pedagó- gico requiere definir la comprensión y análisis de la realidad suscitada en las experiencias colectivas de los agentes socializadores, por tanto, es fundamental llevar a cabo procesos en consonancia refexiva con la realidad posibilitando la simbolización del mundo cotidiano con el universo institucional intersubjetivo.
Reiriéndose al contexto de la I. U. CES- MAG, y sin restarle valor a las políticas institucionales o sus propuestas inclusi- vas, las cuales se apoyan en un carácter personalizante y humanizante, preparan-
do profesionales con espíritu crítico, ético, refexivo capaces de solucionar problemas desde su campo de acción a través de la docencia, la investigación y proyección social (I. U. CESMAG, 2012), es necesario materializar la multiculturalidad a través de lo que todas las culturas que conviven al interior de la Institución pueden ofre- cerle a la misma para el fortalecimiento del multiculturalismo, proyectado no única- mente dentro de la institución universitaria, sino también como un ejemplo en torno a la sociedad en general.
El multiculturalismo, entonces, puede ser entendido como uno de estos enfo- ques ideológicos en procura de compren- der el restablecimiento de los derechos y valores sociales de la población desde la identidad cultural, la diferencia, la diver- sidad, la heterogeneidad, la inclusividad, la posibilidad de pertenencia a un grupo y no verse juzgado por ser diferente, la capacidad de elección y libre decisión, el respeto a la manera de introyectar el mun- do y participar en él, la facultad de velar
por su bienestar socioindividual y defender sus propias metas e ideales así como sus sueños; en otras palabras, el multicultura- lismo posibilita una sana convivencia, bajo una conciencia diferente en la que todos podemos ser en el respeto y la integridad de nuestras características particulares y cómo éstas contribuyen a una cultura diferente a la que todos pertenecen.
En este sentido, Friedmann (1979) lo deine como la oportunidad de ser distintos y reclamar el derecho a serlo ecuánime- mente en el principio de la igualdad social (económica, política, ideológica, personal). Teniendo en cuenta que la sociedad actual, es el resultado de esa diversidad étnica de individuos, compartiendo códigos comunes “un lenguaje, un modo de consumo donde se expresan actividades de trabajo, del hogar, del ritual religioso y festivo”, todo un mundo concreto y simbólico de abstraccio- nes, sentimientos y conciencia (citada en DANE, 2007, 18).
De esta manera el presente artícu- lo, además de referirse a la realidad vivenciada dentro de la I. U. CESMAG referente al multiculturalismo a través de su propuesta inclusiva, mostrando la importancia y trascendencia de abordar la realidad social desde la organización y coniguración de una mirada participativa e integracionista a partir de los componen- tes y elementos de cada cultura. Al mismo tiempo, canaliza salidas adecuadas a los problemas de exclusión y discriminación social, observables en el Estado colom- biano y no erradicados de la vida social (ONU, 2009). De igual forma, los alcances de la universidad deben enfocarse, hacia su adaptación frente a las demandas de la sociedad, creando “…una misión tran- secular de conversación, transmisión, enriqueciniento de un patrimonio cultural, sin el cual no seríamos más que máqui- nas de producir y consumir” (Morin, 2000 citado en Rojas, 2010, 252). O así como lo advierte Isaza (2009,16):
El concepto de pedagogía como saber debe ligarse a una perspecti-
va crítica que recupere dicho saber desde lo que ha sido el concepto de diferencia en la sociedad lati- noamericana, el cual a través de representaciones y prácticas nom- bra, legitima, margina y excluyen las voces de los grupos vulnerables de la sociedad dentro de una falsa noción de igualdad despolitizada de consenso. Desde la perspectiva crí- tica, los educadores deben pensarse en el especio de una ciudadanía cultural que reconozca el carácter de los signos y de los signiicantes que se usan en la construcción de las identidades sociales.
En concordancia al enfoque inclusivista de la I. U. CESMAG, y su mirada acerca de la diversidad cultural, puede generar una perspectiva integral y sostenible, siempre y cuando fortalezca sus procesos formativos, aplicados dentro y fuera del estableci- miento. Por lo tanto, según como lo airma Martínez (2007), la pedadogía inclusiva enfatiza el derecho de todos los estudiantes a formarse integralmente, presenten o no características particularmente diferentes. Así mismo, como prepara profesionales a la altura de la realidad social, se busca que éstos promuevan construcciones so- ciales a patir de lo que pueden ofrecerle a la sociedad desde sus comprensiones profesionales.
Según Martínez (2009,164): “…es cier- to que la educación es un campo amplio de objetos, saberes e instituciones que está atravesado por políticas, relaciones, signiicaciones históricas y reformas que intentan afectar su naturaleza, función social y estructura”. A este referente y, gracias a la inclusividad, la preparación universitaria debe ir en sentido comple- mentario y recíproco entre un saber-ser y un saber-hacer, apoyando el desarrollo adecuado de los estudiantes, respecto a sus aptitudes personales y formativas hacia la vida práctica. Teniendo como refe- rencia, la visión compleja de Morin (2000) anteriormente mencionada, acerca de la educación y la cultura, se puede acreditar
la importancia de generar espacios inte- grales en los que exista una consonancia indisoluble de la diferencia y para la di- ferencia conjuntamente adherida a una visión del mundo fexible con la capacidad de producir develamientos respecto a los cambios producidos en la realidad.
Así como lo admite Skliar (2010), la nueva pedagogía debe orientarse hacia el poder ser y no únicamente al poder estar, por tanto, este autor deiende la idea de una educación planiicada en el requerimiento de la preocupación por la existencia del otro como un nosotros en armonía con su diferencia; alrededor de la participación de todos los alumnos y no simplemente su presencia en el aula. Es así como las comunidad universitaria requiere manifestar un nuevo pensamien- to o juicio conceptual-práctico ajustable a una transformación funcional a partir de la cambiante estructura social para el siglo XXI, enfocándose hacia las nuevas nece- sidades del sistema social que compren- de los siguientes aspectos: humano, político, económico, cultural, ideológico, ecológico entre otros.
Hablar de multiculturalismo es acercar- se a la comprensión de la actual realidad afrontada por la sociedad contemporánea, ante la interacción, integración y consoli-
dación de los grupos sociales culturalmen- te diversiicados, como consecuencia de la tendencia globalizante de la posmoder- nidad. Esta comprensión del mundo actual requiere ligarse a nuevas connotaciones respecto a los nuevos escenarios multicul- turales y su realidad sujeta a simbolismos y signiicados particulares a los actuales integrantes que conforman los recientes conjuntos sociales establecidos.
Consecuentemente, el multicultura- lismo abarca la aceptación, uniicación y composición de aquellas prácticas so- cioculturales, que contribuyen al anclaje y consolidación sustentable del contexto en aras de conigurar una perspectiva cultural, alternativa a la realidad, en este sentido el multiculturalismo necesita ser ampliamente difundido y aplicado a los nuevos retos sociales.
La multiculturalidad inmersa en los es- cenarios académicos ofrece alternativas de participación al trascender la multiplicidad cultural en las construcciones sociales, por tal razón se establece que a partir del multiculturalismo se puede comprender la gran variedad de sentidos y signiicados puestos en práctica dentro de este con- texto, como consecuencia de la interacción social. Estos aspectos, permiten vislumbrar como la cultura se desarrolla en escenarios diversos, que dan cabida a constructos simbólicos; materializados dentro de las relaciones sociales.
Hoy en día se hace evidente el impulso provocado por los procesos globalizantes al interior de los contextos universitarios, caracterizándolos por adquirir identidad convergente e integracionista frente a los eventos socializadores, de acuerdo a estos aspectos, se identiican modelos culturales ampliamente heterogéneos supeditados a múltiples representaciones tradicionales y costumbres de arraigo regional. De esta forma a los nuevos escenarios culturales se les brinda ca- racterísticas que contribuyan al desa- rrollo adecuado de la sociedad, siempre y cuando sean tenidas en cuenta todas
las condiciones socioculturales represen- tadas en los estudiantes.
Actualmente se hace ineludible la re- signiicación de la diversidad cultural, con el ánimo de propiciar escenarios acordes al reconocimiento y participación activa de las diferentes agrupaciones culturales en beneicio de la sociedad actual y sus modelos de desarrollo social, por lo tanto las instituciones universitarias, necesitan desempeñar un rol fundamental dentro de la deconstrucción y construcción de la realidad, pues no únicamente se relacio- nan con la formación de profesionales y su inserción en la sociedad, sino además en la contribución de éstos a la transfor- mación activa de la sociedad.
Teniendo en cuenta la importancia de la educación superior y su gran relevan- cia en el ámbito social, se hace evidente la necesidad de continuar con estudios que profundicen los temas tratados en la
presente investigación, considerando que la cultura se constituye como un elemento estructurante de la sociedad actual desde la formación de procesos emergentes hacia la realidad fundamentada.
Es necesario profundizar en las diferen- tes perspectivas prácticas sobre la conso- lidación de la diversidad cultural respecto a las nuevas tendencias globalizantes, asumiendo una postura crítica y proposi- tiva frente a la realidad social, orientada más allá de la adopción de determinadas características costumbristas, en este sentido se requiere el rompimiento de los antiguos esquemas tradicionales y que se fomente una apertura a las diferentes visiones que se están generando en el ámbito educativo y social.
Alrededor del contexto social y univer- sitario se requiere una comprensión mul- tifacética e interdisciplinaria que permita desarrollar alternativas multiculturalistas, referidas principalmente a la integración de diferentes culturas en un contexto especíico.
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