
Plumilla Educativa
Avanzar por el camino de la luz parece ser un sueño de la humanidad que se aprendió mejor con las cosmogonías religiosas pero, ante todo, con la judeocristiana, que se enamoró de la luz y poco le agradó la oscuridad o, en el mejor de los casos, se la dejó al dios de las tinieblas, que de Luzbel o Luz Bella paso a ser Satanás; el caso es que Nietzsche arroja otro fenómeno lumínico: la sombra, una suerte de extraño enlace entre oscuridad y luz.
Entre oscuridad, luces y sombras es que Plumilla Educativa comprende su esfuerzo por poner en discusión no sólo las investigaciones de los académicos re- nombrados, de las voces que ya se consagraron, sino que ha decidido darle la voz a los jóvenes investigadores, a quienes vienen haciendo camino, pero que pocas revistas quieren arriesgarse a publicar porque se pueden correr riesgos al momento de su clasificación. Así lo disponen los cánones.
Disponer es un ordenamiento, pero dentro de ese ordenamiento se pueden habitar libertades; esas libertades las venimos ejerciendo dentro de las fronteras que tam- bién queremos mover, pero con la convicción de que son esfuerzos necesarios para conjuntar la experiencia con la juventud, lo dado con lo dándose; de este encuentro nos surgirán unas miradas esperanzadoras, unas orquestaciones lingüísticas rizo- máticas. Esto porque la academia aún puede sugerirnos cosas, la academia sigue siendo cierta reserva de la humanidad frente a tanta bancarrota económica, frente a tanta bancarrota de mentiras, frente a la bancarrota de un futuro mejor, frente a la bancarrota de humanidad.
De un futuro mejor poco sabemos, lo que sí sabemos es que la Revista Plumilla Educativa de la Universidad de Manizales se convierte en un órgano científico que le da voz a todas las generaciones, que no se basta con lo estatuido, pero que tampoco se entrega a la desesperanza.
Aquí, entonces, encontraremos artículos de investigaciones de la comunidad latinoamericana y española, se conocerán conceptos en torno a resultados y pro- cesos investigativos dentro de las ciencias sociales, alrededor de lo que estamos comprendiendo por ser humano y lo que de éste ser estamos esperando.
Los invitamos a realizar una lectura pausada, sin excesos de velocidad, pero con el lente de la esperanza, con un lente que, entre luces, oscuridades y sombras el lenguaje académico, aún nos seduce, aún nos anuncia auroras y hasta se atreve a mencionarnos posibles escenarios de humanidad. Por suerte, no todos los apoca- lipsis se han cumplido; de ahí Pandora, de ahí el lenguaje para aprender a Resistir en la esperanza.
Miguel Alberto González González
Director Revista
Universidad de Manizales • 9