
Plumilla Educativa
Hoy me han invitado a tomar la pluma, para dar apertura a este texto, a esta revista que desde su nombre nos convoca a rememorar las impli- caciones de enfrentarnos al papel en blanco, de exponer nuestras ideas para proponerlas en un dialogo asincrónico que nos ofrece las pausas indispensables para acercarnos, deleitarnos, detenernos y transformarnos en el encuentro. Que es la lectura sino una relación de verdadera amistad, al decir de Proust (2002) “En la lectura, la amistad a menudo nos devuelve su primitiva pureza. Con los libros no hay amabilidad que valga. Con estos amigos, si pasamos la velada en su compañía, es porque realmente nos apetece” (p.53)1. Nietzsche, en su libro El Capital, nos propone tomar los libros como preguntas no como respuesta abriendo la posibilidad a una lectura de carácter transformador.
Esa es la invitación. Esta revista, como medio para compartir las ideas, propuestas y pensamientos construidos a través de los procesos del Instituto Pedagógico de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Manizales, se constituye en una provocación, en una apertura a las preguntas que sus lectores deseen configurar para repensar permanentemente la educación haciéndonos responsables de lo que ella es en el presente.
En la nueva configuración de la Universidad de Manizales, el Instituto Pe- dagógico se constituye en un escenario articulador de procesos de formación, investigación y proyección social orientado por dos principios esenciales encarnados en cada una de nuestras actuaciones: el pensamiento crítico y la valoración de la diversidad. En este sentido, la Revista Plumilla nos permite hacer circular multiplicidad de versiones acerca de la educación, la pedago- gía y la vida de la escuela para movilizar nuevas visiones, actualizaciones permanentes de las historias en este campo, y aportar a la construcción conjunta de lo que deseamos de la escuela hoy en coherencia con el sujeto que consideramos deseamos formar.
De esta forma los invito de la mano de Nietzsche citado por Zuleta (1982)2 a realizar una lectura lenta, cuidadosa, y “rumiante”, a detenerse en las ideas propuestas y las apuestas de los autores, a asumir posturas, a realizar re- flexiones sensibles a la interpretación de las realidades educativas de los niños, niñas y jóvenes, y sobre todo a aportar, con sus acciones nutridas de nuevos pensamientos, de referentes alternativos, a la transformación conti- nua de la educación.
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1 PROUST, M. (2002). Sobre la lectura. Valencia, España: Pre-textos.
2 ZULETA, E (1982/1994). Sobre la lectura. En Elogio de la dificultad y otros ensayos. Cali, Colombia:
Fundación Estanislao Zuleta. pp. 101-111.
Universidad de Manizales • 7