Construcción educativa en el sendero ecológico1

diana maría gil caldErón2, norma clEmEncia carmona3, norman lEón carmona4, liliana ruiz arEnas5, gloria isaza dE gil6


Resumen

El presente artículo presenta cómo se configuran los saberes sociales y axiológicos desde la interacción con el proyecto Sendero Ecológico de la institución Educativa Luis Felipe Gutiérrez Loaiza, a través de la intervención del programa Ondas en las diferentes actividades académicas. Teniendo en cuenta, que el saber es un proceso de construcción que se da desde la interacción con el contexto y con el otro, la investigación buscó determinar cuál es la incidencia del proyecto en la consolidación de la conciencia ambiental y el reconocimiento del otro, como saberes axiológicos, y a la comunicación y a la participación como saberes sociales, por parte los estudiantes.

El estudio de tipo cualitativo, con enfoque hermenéutico narrativo, se desa- rrolló a través de relatos de las experiencias vividas por 13 estudiantes de grado once que han participado en el proyecto Sendero Ecológico durante 2 y 3 años consecutivos. Estos relatos de vida permitieron caracterizar los saberes que los estudiantes han consolidado de tipo social, desde las cuales se develó a través de la categoría de análisis emergente: “Tensiones entre los saberes discursivos y prácticos en la configuración de conocimientos sociales y axiológicos en el proyecto Sendero Ecológico del programa On- das”, que los estudiantes aprenden más y mejor por medio de las acciones, que con las competencias discursivas, lo que les permite la valoración y trascendencia del saber.

Palabras clave: Saberes sociales, saberes axiológicos, reconocimiento del otro, comunicación, participación, conciencia ambiental, saber discursivo, saber práctico.


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  1. Recibido: 20 de junio de 2016. Aceptado: 08 de noviembre de 2016.

  2. Diana María Gil Calderón. Magister en Educación desde la Diversidad; Licenciada en Tecnología e In- formática, Universidad Católica de Manizales. Docente de la Institución Educativa Lui Felipe Gutiérrez Loaiza, Salamina – Caldas – Colombia. Correo electrónico: dmagica@hotmail.com

  3. Norma Clemencia Carmona Giraldo. Magister en Educación desde la Diversidad; Licenciadas en Cien- cias Sociales, Universidad de Caldas. Docente de la Institución Educativa Lui Felipe Gutiérrez Loaiza, Salamina – Caldas – Colombia. Correo electrónico: normaclemencia11@gmail.com

  4. Norman León Carmona Giraldo. Magister en Educación desde la Diversidad; Licenciado en Ciencias Sociales, Universidad de Caldas. Docente de la Institución Educativa Normal Superior María Escolástica, Salamina – Caldas – Colombia. Correo electrónico: noleo@gmail.com

  5. Liliana Ruíz Arenas. Magister en Educación desde la Diversidad; Licenciada en Matemáticas, Universidad Católica de Manizales; Especialista en Gestión Ambiental. Docente de la Institución Educativa Lui Felipe Gutiérrez Loaiza, Salamina – Caldas – Colombia. Correo electrónico: lilianaruizarenas@gmail.com

  6. Gloria Isaza de Gil. Candidata a doctora en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud; Magister en Educación y Desarrollo Humano; Magíster en Educación Psicopedagogía. Correo electrónico: gloriai@umanizales. edu.co


Incidence of Waves Project: Nature Trail in construction axiológicos and social knowledge in eleventh grade students of the I. E. Loaiza Luis Felipe Gutierrez, Caldas Salamina


Abstract

This article shows how social and axiological knowledge are configured from the interaction with the Nature Trail project Educational institution Luis Felipe Gutierrez Loaiza, through the intervention of the ONDAS program in the different academic activities. Given that knowledge is a construction process that occurs from the interaction with the context and with the other, the research sought to determine the impact of the project on strengthe- ning environmental awareness and recognition of the other as axiológicos knowledge, and communication and participation and social knowledge, by students.

The qualitative study with narrative hermeneutical approach, developed through accounts of the experiences of 13 eleventh grade students who participated in the Ecological Path project for 2 and 3 consecutive years. These life stories allowed to characterize the knowledge that students have consolidated social, from which it was revealed through the category of emerging analysis: “Tensions between the discursive and practical knowled- ge in shaping social skills and axiological in the project Waves Ecological trail”, that students learn more and better through actions, which discursive skills, allowing them to valuation and significance of knowledge program. Keywords: Social Knowledge, axiological knowledge, recognition of the other, communication, participation, environmental awareness, discursive knowledge, practical knowledge.


Presentación

La presente investigación tuvo como ob- jetivo el análisis de los saberes axiológicos y sociales que han construido los estudian- tes de la Institución Educativa Luis Felipe Gutiérrez Loaiza, de la vereda El Tigre de Salamina Caldas, en torno al proyecto Sen- dero Ecológico durante las diferentes prác- ticas que han venido realizando, a través de los procesos investigativos que propone el programa Ondas para la formación a los estudiantes como agentes sociales para la construcción de conocimientos encami- nados a despertar el espíritu investigativo, tecnológico, innovador y científi

De esta manera, el proyecto Sendero Ecológico, parte de la concepción de aprendizaje a través del cual los jóvenes actúan, reflexionan, analizan y construyen

saberes de manera interactiva y dinámi- ca; considerando el aprendizaje como un proceso reflexivo y dinámico y que apre- hender significativamente supone rees- tructurar y modificar esquemas existentes, para reconceptualizarlos y acomodarlos a nuevas formas de comprender el contexto en el cual se ubican.

La indagación de este tipo de conoci- mientos, tomada de las narrativas de las realidades y la cotidianeidad de los acto- res del proyecto evidenciaron el acopla- miento y la articulación entre los saberes lo que posibilitó identificar el alto grado de asertividad entre compañeros, al igual en la forma como se coadyuvaron en el momento de comunicarse para planificar y realizar prácticas en conjunto en pro del bienestar del proyecto; construyendo entre ellos una sensibilización ambiental.


Así mismo, los resultados mostraron que frente a la construcción de los saberes abordados en la investigación, predomi- nan los saberes prácticos, referidos a las acciones que realizan los estudiantes, sobre los saberes discursivos apoyados en la argumentación y la explicación


Justificación

El hombre es un sujeto social por na- turaleza, esa relación no la hace solo con el otro, como su semejante sino con los elementos que conforman su ecosistema. Esta afirmación nos permite tomar el pro- yecto Sendero Ecológico de la institución educativa Luis Felipe Gutiérrez Loaiza como una propuesta que interviene de manera significativa, en la configuración de saberes que los estudiantes pueden construir colectivamente en torno a este escenario.

Los saberes sociales, son aquellos que le permiten al hombre establecerse en la sociedad desde un ámbito de participación y comunicación, donde se ponen en prác- tica valores colectivos como la tolerancia, el respeto y la convivencia pacífica, que se deben refl en la vida cotidiana. Además, saberes axiológicos como la con- ciencia ambiental y el reconocimiento del otro, donde a través de acciones diarias los estudiantes puedan dar cuenta de una sensibilización frente a temas ambientales que afectan su relación con el entorno y adquieran una visión más positiva del otro desde sus diferencias.

Rescatar los valores descritos en los estudiantes a través de su participación en el proyecto de Sendero Ecológico, permitirá evidenciar la potencialidad que tienen las experiencias construidas por los jóvenes Ondas en la construcción de otros saberes que se conjugan como hechos implícitos en la formación y, además, se podrá dotar de muchos más sentidos y significados las experiencias, para hacer consientes a los maestros Ondas de las innumerables posibilidades de aprendizaje que brinda la investigación como estrate-

gia pedagógica IEP, para la formación de los niños, las niñas y los jóvenes adscritos a los proyectos Ondas.


Antecedentes

Para la ejecución del proyecto se apoyó en el estudio doctoral realizado en el 2011 por Cayòn y Pernalete; que hace referen- cia al nivel de conciencia ambiental en el sistema educativo Venezolano; tanto en las instituciones privadas como públicas. El objetivo fue promover la reflexión sobre las conductas y actitudes ambientales; los resultados que se generaron dieron mues- tra de cómo ayudan las creencias, las emociones y las actitudes en el momento de establecer relaciones entre el medio ambiente y las personas. Mencionado trabajo se realizó en las universidades Dr. Rafael Belloso Chacín y la Universi- dad Nacional Experimental Rafael María Baralt, Venezuela.

Así mismo, Nuévalos en su tesis doctoral realizada por la Universidad de Valencia, España, Facultad de Psicología en el año 2008, demuestra como el desa- rrollo moral y los valores ambientales son competencias ciudadanas relevantes en la formación de cuestiones ético-ecológicas. Asuntos que se han generalizado e inten- sificado en los diversos ámbitos de la vida social, política y en las distintas disciplinas del conocimiento; por consiguiente la de- manda progresiva en la atención social y científica por ambas temáticas no res- ponde sólo a un tópico social o una moda cultural, se trata de demandas urgentes, desencadenadas por la constatación de si- tuaciones humanas, sociales y ambienta- les, que son preocupantes y que reclaman soluciones concretas de los gobiernos y la responsabilidad socio-ambiental por parte de los ciudadanos del mundo.

En cuanto a la concepción del recono- cimiento del otro, se pone en contexto un aporte significativo en la tesis de maestría “Alteridad Latinoamericana desde En- rique Dussel” Realizada por Orozco en la Universidad Pontificia Bolivariana de


Colombia, en el año 2013. En dicha inves- tigación se evidencia y respalda estudios sobre como la sociedad es sumamente individualista, ve al otro como un enemigo, y por lo tanto se ve sometido a procesos de marginalidad, opresión, desplaza- miento, es decir, una sociedad que cada vez es menos humana. Al mismo tiempo especifica como el tema de la exclusión está inmerso en los fenómenos político, social y económico que emergen como resultado de una modernidad, que solo se ha preocupado por satisfacer necesidades sin importar la parte humana del sujeto.


Problema de investigación y objetivos

Partiendo del hecho que los estudiantes en el desarrollo del proyecto Sendero Eco- lógico, en el cual han participado al menos 2 años consecutivos, desarrollan una relación armónica con su entorno, como una necesidad imperante de preservar los recursos como fuentes fundamentales de vida; y así mismo construyen relaciones con los otros, que dan cuenta de una acep- tación mutua, desde las diferencias que se tejen en la interacción constante y cotidiana que permiten una sana convivencia, no sólo con su espacio natural; sino también, con el otro y con los otros, partiendo del disfrute y goce afectivo de los derechos de las personas en cuanto a formas de expresión, de comunicación y de manifes- taciones emocionales. De igual manera, las actividades que se desarrollan en el proyecto aportan elementos fundamenta- les para hacer positiva la participación de los estudiantes desde la perspectiva de la equidad y la inclusión social de la población con diferentes formas de pensamientos y actuaciones, con igualdad de condiciones, respetando la diversidad.

Sin embargo, no se ha realizado un estu- dio que permita de manera sistemática dar cuenta de estos saberes construidos en las experiencias cotidianas de los estudiantes durante las actividades previstas en el pro-

yecto Sendero Ecológico que garanticen la permanencia e interés de los estudiantes en procesos activos de autoconstrucción de saberes axiológicos y sociales como valores agregados en pro de un proceso que garantice la formación integral de los estudiantes que permitan construir otros escenarios donde tales saberes puedan puestos en acción y refl Por lo tanto la presente investigación se orienta a través de la siguiente pregunta:

¿Qué incidencia tiene el proyecto Ondas Sendero Ecológico en la construc- ción de participación, comunicación, reco- nocimiento del otro y conciencia ambiental como saberes sociales y axiológicos en los estudiantes del grado once de la ins- titución educativa Luis Felipe Gutiérrez Loaiza, de Salamina Caldas?

Objetivo general:

Analizar la incidencia del Proyecto Sendero Ecológico en la construcción de la participación, comunicación, conciencia ambiental y reconocimiento del otro como saberes sociales y axiológicos, en los es- tudiantes del grado once de la institución educativa Luis Felipe Gutiérrez Loaiza, de Salamina Caldas.

Objetivos específicos:

De esta manera, se organizaron tres encuentros o momentos con los estudian- tes. Un primer momento se analiza de forma individual, a través de un diálogo provocado entre docentes y estudiantes de manera espontánea que genere un clima de relaciones armónicas, donde se instó a los jóvenes para que contaran las experiencias vividas. Un segundo momen- to, permitió pensar y recrear un escenario de debate con preguntas de profundi- zación, que moviliza las estructuras de conocimiento y permitieran profundizar aún más como se llevó a cabo las con- solidación de esos saberes, y un tercer momento de encuentro grupal, se da la posibilidad al estudiante de conceptuali- zar, más profundamente acerca de unas categorías deductivas como el trabajo en equipo, liderazgo, conciencia ambiental, reconocimiento del otro, reconocimiento de la naturaleza, con el fi de obtener una base conceptual orientadora para iniciar el estudio y poder ir consolidando durante la investigación los saberes que han construido los estudiantes en cuanto a participación, comunicación, conciencia ambiental y reconocimiento del otro en sus prácticas diarias


Hallazgos

Tensiones entre los saberes discur- sivos y prácticos en la confi de conocimientos sociales y axiológicos en el proyecto Sendero Ecológico del programa Ondas

Desde la interacción diaria a través de las experiencias de los estudiantes del programa Ondas, tienen la posibilidad de vivenciar día a día, y construir saberes, saberes que se manifiestan mediante las conceptualizaciones o subjetividades que el estudiante tiene de las diferentes situaciones de su cotidianidad. Si bien la experiencia forma y transforma y esta sólo puede crearse en un contexto, se pretende entonces que Ondas, promueva la libertad del sujeto y le permita constituirse en un ser social sin importar las limitaciones, sus condiciones físicas o mentales, teniendo en cuenta que cada sujeto lleva consigo un cú- mulo de experiencias que le han permitido de alguna manera su desarrollo personal, y que estas experiencias se convierten en su referente, para abrir espacios que per- mitan el disfrute de las mismas, mediante el intercambio de saberes y aptitudes que enriquecerán las experiencias del otro, sin dejar de un lado que cada experiencia es única y propia de cada individuo.

Frente a este planteamiento Beillerot, Blanchard & Mosconi (1998, p. 67) plan- tean que:

No es posible apropiarse de las experiencias de los demás, de sus vivencias. Sólo se conocen las res- puestas que quieren darnos, incluso si se descubren en ellas respuestas ocultas a sus ojos. Cada quien tiene un saber conocido por él, efímero indecible, no trasmitido. El proceso creador de saber del conjunto de la creación del mundo, pasado y pre- sente, constituye la humanidad del saber oculto.

Quizás oculto porque hay muchos saberes que debido a la insipiencia o la imposibilidad verbal de transmisión, no

se ha dado a conocer, y permanece en las memorias de cada ser, partiendo de este hecho podemos hablar de dos tipos de saberes, un saber práctico, que se manifiesta mediante acciones concretas, y un saber discursivo que permite median- te procesos efectivos de comunicación estar en escena o en conocimiento de los demás.

El saber discursivo, permite poner en escena y dar cuenta del bagaje teórico o conceptual que se ha construido en dife- rentes situaciones de la cotidianidad. Al respecto Foucault (2005, citado por Ortiz & Vargas 2014, p. 3) el discurso es entendido:

Como una relación de enunciados verbales dentro de una sociedad, que se encuentran regulados y distribuidos mediante cierto número de procedi- mientos que permiten su circulación. Por lo tanto, es preciso tener en cuenta la relación de los discursos con el poder, siendo este último el respon- sable de promover una constante ritualización y división en dos grupos claramente delimitados, a partir de reglas concretas de utilización: el de las instituciones y el de las personas del común quienes asumen de ma- nera irreflexiva las construcciones discursivas de dudosa procedencia.

El autor otorga una estrecha relación entre el saber y el poder, teniendo en cuenta que quien conoce, quien sabe, tiene la palabra, porque argumenta, pro- pone y es coherente frente a lo que hace y explica. El fin determinado por la discur- sividad es llegar a una sociedad, desde las relaciones diarias, para comprender y dar conocer los saberes que el sujeto ha construido desde esa interacción.

Desde este punto de vista, cuando el estudiante manifiesta individualmente frente a la pregunta ¿qué entiende por reconocimiento del sujeto?, sus palabras textuales son: “Disfruto de la compañía de mis compañeros”. El saber discursivo, aquí pierde su efectividad, en tanto que disfru- tar de la compañía del otro, implica una


vivencia desde su cotidianidad y desde sus experiencias en un sentido más de acción, que de una defi enriquecida desde estructuras conceptuales bien establecidas.

La naturaleza del hombre lo obliga a interactuar de diversas maneras en la sociedad, demostrando o poniendo en práctica los saberes que ha consolidado desde esa interacción con su entorno. La comunicación es un factor fundamental mediante la cual el hombre se hace partici- pe en la sociedad, a través de la expresión oral o escrita; procesos que permiten dar cuenta de la propiedad y el dominio que tiene de conceptos, prácticas, técnicas o conocimientos de su desarrollo cognitivo.

Frente a este enunciado, se deja ver la convergencia entre los saberes y la puesta en escena de éstos, puesto que se entrevé una coyuntura significativa entre lo que el ser sabe y en la forma en que puede argumentar, proponer, socializar o defen- der con criterios claros, la complejidad de ese saber, a través de un discurso claro y coherente. Cuando el estudiante (S2) manifiesta: “los arbolitos sufren cuando quitamos sus frutos a destiempo, hay que cuidarlos”, se puede identificar claramente que aquí el saber se convierte en un sa- ber hacer-acción, que no está mediado o respaldado por un saber discursivo; y por lo tanto el saber, pierde rigor si hablamos de la posibilidad de construir espíritu cien- tífico en los estudiantes.

Para Foucault (citado por Beillerot, Blanchard & Mosconi 1998 p.56) el saber se refiere:

A ese conjunto de elementos, formados de manera regular por una práctica discursiva y que son indis- pensables en la constitución de una ciencia, aunque no estén destinados necesariamente a constituirla, se lo puede llamar saber. Un saber es aquello de lo que se puede hablar en una práctica discursiva que de este modo resulta determinada: el dominio constituido por los diferen- tes objetos que adquirirá o no una

condición científica […]; un saber es también el espacio en el que el sujeto puede posicionarse para hablar de los objetos de los que se ocupa en su discurso[…]; un saber es también el campo de coordinación y subordi- nación de los enunciados en el que los conceptos aparecen, se definen, se aplican y se transforman[…]; por último, un saber se defi por las posibilidades de utilización y apro- piación que ofrece el discurso […].

De esta manera el saber es inabarca- ble, puesto que en el transcurso de la vida se adquiere, a partir de la interacción con los otros y con el contexto, permeando las estructuras mentales a través de procesos efectivos de comunicación.

Para Huerta (2016, p.1) el saber prác- tico se entiende como: “… todo aquél que no puede ser representado de una manera formal, sino que el sujeto lo va adquiriendo o aprendiendo a través de la práctica, es decir, de la propia acción humana ejercida en sus correspondientes contextos”. Este conocimiento del saber práctico hace re- ferencia a las circunstancias particulares en que los sujetos lo producen, así como las condiciones temporo – espaciales en la que se constituyó dicho saber, el cual siempre dará cuenta de cómo los sujetos construyen su propia realidad. El saber práctico es el desarrollo material y tangi- ble, de uno o varios tipos de conocimien- tos, aplicados u adaptados a la realidad o a un contexto específi De igual manera, se puede considerar que el saber práctico es el manejo, la utilización y el aprovecha- miento de recursos teóricos, como medio para desarrollar destrezas, habilidades y capacidades, que permitan al individuo apropiarse y empoderarse de un saber, para poner en práctica lo aprendido.

Lo anterior promueve en el ser humano la consolidación de competencias como: la toma de decisiones, el despliegue de creatividad, el talento, el ingenio y la in- ventiva; la resolución de problemas y la ad- quisición de aprendizajes signifi de


principios, ideas, e información; además le permite conjugar elementos conceptuales, cognitivos, actitudinales y procedimentales, con la práctica; para así responder a las necesidades o a las diferentes situaciones problemáticas que se pueden presentar el medio o en su cotidianeidad. Por consi- guiente, en cuanto a la consolidación de conocimientos de tipo social y axiológico por parte de los estudiantes del grado once, prima el saber práctico, un caso que muestra esta realidad es cuando un joven (S5) hace referencia a que darle un valor agregado a la naturaleza signifi “que les habla a los animales aunque digan que es bobo”, es una acción que se ejecuta en la cotidianidad y que permite un contacto armónico con su entorno.

Es así, como el aprendizaje es cons- tante, progresivo y hace parte del diario vivir del ser humano, pues sus sentidos son receptores de todo aquello que per- cibe a su alrededor, es decir, los nuevos conocimientos o saberes se obtienen gracias a sus vivencias. Por medio de los referentes teóricos y a las experiencias en el que-hacer docente, se puede aseverar que gran parte de los estudiantes retienen por más tiempo la información; además asimilan o adquieren el conocimiento, de manera más fácil, rápida y motivante a través de la práctica y la aplicación de los contenidos teóricos a la cotidianeidad de los escolares; concepto pedagógico que se refiere al “aprender haciendo”.

En este sentido, “aprender hacien- do” puede tener una connotación hacía el desarrollo de un saber meramente práctico, como ocurre en este caso de la configuración de saberes, teniendo como referente el trabajo continuo en el Sendero Ecológico, aquí los estudiantes mediante acciones deliberadas o incitadas por los docentes, dan cuenta de experiencias vividas, que se manifiestan más desde un campo de ejecución que de abordaje teórico, es así como al definir trabajo en equipo como un conjunto de personas que se organizan de una forma determinada para lograr un objetivo común , la práctica

lleva al estudiante a plantear que “Varios pueden más que uno”.

Los saberes empíricos son ejemplo de que muchos saberes se transmiten y se aprenden por medio de las actividades cotidianas, de sus constantes repeticiones o el interés personal que se le presta a de- terminado tema; esto sugiere que muchos individuos acudan más a la acción, como medio de aprendizaje, para entender o explicar el mundo, gracias a su curiosidad, experimentación, investigación y motiva- ción. Lo anterior es lo que se pretende implementar y promover en los alumnos; la investigación, la indagación en diferen- tes medios informativos y bibliográficos, e involucrarlos con propuestas y prác- ticas que susciten ambientes propicios de aprendizaje. Que se pregunten sobre los fenómenos y las necesidades que se plantean en su entorno, que los lleve buscar respuestas, a averiguar, analizar, examinar, a inspeccionar posibles pro- blemas y soluciones; así como proponer nuevas alternativas para aplicar y mejorar sus espacios o en el medio que los rodea.

Está comprobado que se asimila más fácil aquello que motiva, deslumbra o nos interesa directamente; los niños y los jó- venes están dispuestos a recibir saberes que repercutan en su vida, que les aporte a sus intereses y necesidades; están en la edad donde sus mentes están abiertas constantemente para recibir todo lo que llega del medio, ya sea positivo o negativo, para formarse como estudiantes y ante todo como persona.

De acuerdo a lo planteado anteriormen- te, se crean tensiones entre los saberes discursivos y prácticos en la configuración de conocimientos sociales y axiológicos en el proyecto Sendero Ecológico del Pro- grama Ondas, pues si bien es cierto, que las experiencias vividas en interacción con el contexto forman y transforman diferen- tes concepciones o subjetividades que se evidencian a través de la práctica, también podemos argumentar que el saber discur- sivo es fundamental para enriquecer o


resignificar los diferentes procesos, frente a la necesidad que los resultados de lo que conocemos o experimentamos sea dado a conocer en otras comunidades.

Ahora bien, teniendo claridad, frente al concepto de saber práctico y saber discursivo, retomamos entonces, cómo estos saberes se reflejan en los saberes sociales y en los saberes axiológicos que los estudiantes Ondas han construido en el Sendero Ecológico de la institución a través de las diferentes experiencias que han vivido en el lugar.

Como resultado de las diferentes de- claraciones y alocuciones recolectadas en los diarios de campo, en las entrevis- tas individuales y en las narraciones de los grupos de discusión, efectuadas con los jóvenes participantes en el proyecto Sendero Ecológico, se realizó el análisis de las evidencias del acerca de los tipos de saberes investigados en este proyecto.

Frente al reconocimiento del otro, como saber axiológico, y teniendo en cuenta que ese reconocimiento se evi- dencia no solamente en las relaciones con el otro como sujeto, sino también con la naturaleza; se evidencia que los estudian- tes tienen más propiedad en los saberes prácticos, los cuales permiten mediante la acción, evidenciar que en las relaciones diarias se posee un alto grado de acepta- ción de las diferencias y de las acciones que dejan entrever las bondades que brin- da la naturaleza. Pero, cuando a este sujeto se le pide una conceptualización rigurosa de esas habilidades, se muestra incapaz de hacerlo desde el saber discursivo para dar cuenta de ello. Esto muestra una brecha entre la teoría y la práctica.

Un ejemplo claro de esta situación, se muestra cuando a los estudiantes se les pide conceptualizar de forma grupal, acerca del reconocimiento del sujeto y el reconocimiento de la naturaleza, lo cual lo responden de la siguiente manera: “se trata de respetar diferentes opiniones de los demás” o “reconocer que necesitamos de la naturaleza para sobrevivir”, “los

animales también tienen derecho a vivir”, “Aprovechar los recursos naturales”, “Ma- yor comprensión entre amigos” son más acciones que discursos.

De acuerdo a lo anterior se identificó en las diferentes prácticas como la conviven- cia y las interacciones entre los educandos como interiorizaron y asimilaron hábitos y actitudes como el diálogo, la alteridad, el intercambio de opiniones, la tolerancia, la aceptación el respeto por la diferencia y la formación de valores sociales.

La diversidad en educación nace junto con la idea de (nuestro) res- peto, aceptación, reconocimiento y tolerancia hacia el otro. Y esto es particularmente problemático: la diversidad, lo otro, los otros así pen- sados, parecen requerir y depender de nuestra aceptación, de nuestro respeto, para ser aquello que ya son, aquello que ya están siendo. Skliar, (2009, citado por Zapata, 2005, p. 19)

Otra apreciación es la presenta Gue- vara (2010, p. 69) En las políticas educa- tivas colombianas se hace evidente este propósito: la educación debe restablecer, apaciguar y unificar las diferencias a tra- vés del diálogo, la tolerancia y la inclusión.

De igual manera, argumentan que re- conocer al otro, significa “reconocer que todos tenemos derecho a equivocarnos”, “respetarlo sin importar sus diferencias”, partiendo del hecho que se trata de res- puestas de estudiantes de grado once, son definiciones vagas, definiciones que se abarcan desde una acción, o desde las experiencias que enfrentan desde su coti- dianidad, por esta razón es un argumento poco solidificado, ello implica que no es un saber discursivo, en tanto, que si se le pide ir más allá en sus conceptualizaciones, no puede hacerlo, se enfrasca porque no tiene un discurso signifi ivo o académico que se manifi a través de una teoría clara y coherente. Opiniones acerca del reconocimiento de la naturaleza como: “es todo aquello que nos rodea, brindándonos


salud”, o es “cuando uno sabe comunicarse con todo lo que lo rodea” son en realidad, evidencias que permiten identifi en los estudiantes un saber práctico.

Teniendo cuenta la categoría de la conciencia ambiental los estudiantes demuestran que tienen una información y unos conocimientos o saberes basados en las prácticas que se realizaron en su experiencia durante tres años en el sende- ro ecológico. En el componente cognitivo de la conciencia ambiental se refiere a los conocimientos que se tiene respecto al Sendero Ecológico, los problemas am- bientales, las instituciones que pueden ayudar en su preservación. Jiménez & Lafuente (2007, p. 3) consideran que:

Una persona concienciada eco- lógicamente seria aquella proclive a desarrollar un amplio abanico de comportamientos proambientales, así como a poseer determinados valores y actitudes que distintas teorías han asociado a los mismos. La conciencia ambiental así enten- dida, equivaldría a lo que se puede considerar la dimensión actitudinal (o psicológica) de comportamientos proambientales.

Las habilidades cognitivas se identifi

no sólo en la acción ya que se obtiene primero la información y luego se analiza, se argumenta apropiándose del saber. En este componente, lo integran las ideas y creencias pro-ambientales en las cuales los estudiantes expresan: “no debemos contaminar, ni talar”, “el sendero nos pro- porciona conocimiento” “uso adecuado de las basuras”. Estos resultados nos demuestran que los estudiantes poseen saberes basados en la práctica y su que- hacer de lo cotidiano, de su relación con el contexto, posee un conocimiento en su saber hacer, pero no tienen un saber dis- cursivo ya que se les dificulta argumentar los conceptos con bases teóricas.

En el componente afectivo de la con- ciencia ambiental se genera sentimientos de preocupación y alarma por la situación

actual del medio ambiente, por tal razón se debe establecer una relación entre lo cog- nitivo y lo afectivo en el cual, el dominio del saber crea conciencia ambiental. En este componente se tiene en cuenta los senti- mientos y afectos pro-ambientales. Los es- tudiantes dan respuestas como: “se siente tranquilidad aire puro”, “sentir el sonido de los pájaros y del agua”, “los fenómenos naturales avisan sobre el comportamiento del ser humano con el ambiente”. En este componente se aprecia que los estudian- tes valoran lo que proporciona el medio ambiente dentro del sendero ecológico, hay conciencia ambiental pero ésta la dan a conocer como un saber práctico, tenien- do en cuenta lo bueno y agradable de la naturaleza, careciendo de argumentos que vinculen su experiencia con conceptos más abstractos que den cuenta de ella.

Este componente conductual lo forma su actitud y la conducta pro-ambiental, identificando sus relaciones interpersona- les con los problemas ambientales como la deforestación, la contaminación por residuos sólidos, que es responsabilidad de todos y se hace necesario crear una conciencia ambiental con el fin de cuidar y preservar el medio ambiente. Los estu- diantes respondieron: “guarda las basuras de los empaques de dulces hasta que la pueda votar en un lugar adecuado”,” el lugar invita a convivir mejor”, “hay que au- nar fuerzas para trabajar en beneficio del sendero”. En este componente se aprecia que los estudiantes tienen un sentido más de preservar el sendero ecológico, ya que organizan y recogen las basuras, elementos que están basado en la acción, en la actividad diaria, afianzando así los saberes prácticos sin avanzar en argu- mentaciones que liguen estos saberes a disertaciones elaborados en el campo discursivo que posibiliten reflexiones so- bre sus prácticas ambientales, ampliando la percepción de su acción ambientalista.

No se puede ocultar el valor de la sensi- bilización y concientización para la preser- vación del medio ambiente, pero también hay que reconocer que falta más amplia-


ción teórica que permita la adquisición de conocimientos y valores ambientales, que vayan más allá del respeto por la natura- leza. Los actores que participaron en el proyecto, evidenciaron agrado, convicción y motivación para ejecutar las diferentes tareas programáticas que se presentaron en el sendero.

En cuanto a los saberes sociales; en la participación un estudiante constata que “Me gusta ejecutar acciones en pro del sendero y me gusta participar de las actividades que allí se ejecutan en torno al medio ambiente” demostrando se ha senti- do satisfecho y motivado con la realización de tareas, el desarrollo de actividades y la ejecución de labores en pro del sendero, con el fi de contribuir a preservar el medio ambiente de la zona. Mejía & Manrique. (1995, p.104) afirma que: “La participación es un mecanismo real de convivencia que genera una mayor autonomía personal y social. Lo anterior es entendido como una competencia social que hace referencia a la participación en quehaceres manuales, un factor que se refiere explícitamente al saber o a las experiencias prácticas.

Partiendo del postulado en la partici- pación un educando plantea: “Demuestro habilidades y conocimientos” lo cual es visto como la necesidad de colaborar y aportar en todos los momentos sus pro- pias habilidades, destrezas e ideas, para el beneficio de los diferentes proyectos encaminados a mejorar el sendero. De igual manera, la información devela, que se efectúan mayoritariamente labores y trabajos, siendo estos una postura que se representa el saber práctico.

Por otra parte un estudiante propone como medio para construir y materializar el proyecto, la creación de “convites” o grupos de trabajo con los mismos estu- diantes, para la reconstrucción del sen- dero ecológico, en varios aspectos como, la recolección de basuras y la siembra de arbustos”. Cabe anotar que por medio de su alocución, manifestó su perspectiva de una manera sencilla y coloquial, haciendo parte de más del saber práctico y de los

aspectos coadyuvantes entre las catego- rías de la participación y el reconocimiento del otro, como sistema para la ejecución de tareas en los trabajos grupales.

Por el contrario el mismo alumno, se refiere que en ocasiones “no se presenta el cumplimiento de trabajos en el sende- ro”. Lo anterior se podría definir como una posición que muestra la desavenencia con los demás compañeros, o como una posición o planteamiento verbal diferente a la de sus pares. En este punto, se puede describir que el reconocimiento del otro y la comunicación son factores primarios para el discernimiento, la discusión, la opinión y el planteamiento de posturas frente al que-hacer académico.

En lo que corresponde al trabajo en equi- po, el aprendiz, expone “Compartimos con otros estudiantes.” Esto se puede deducir que en el proyecto, él se identifi formó parte activa del proceso, y creó relaciones positivas con sus coetáneos. Acorde a la mención anterior, el colegial planteó la con- formidad de colaborar en las operaciones prácticas, ya que esta, conlleva a la agiliza- ción y benefi de las tareas planteadas. Estas respuestas están enmarcadas en las labores asociativas en pro del sendero; lo que refl que el saber proactivo prevale- ce la mayoría de las veces sobre el saber discursivo, entendido este último como la comunicación fl continua y un lenguaje preciso y estructurado.

Los estudiantes, en lo que se refi a la dimensión de trabajo en equipo manifesta- ron “Cuando trabajamos en equipo es to- que diferente.” “Agilizamos trabajo cuando cada uno aporta.” “Varios pueden más que uno.” “En grupo rinden más las labores.” Lo anterior fue entendido, mas como las relaciones interpersonales y las formas de socialización que se dieron entre los edu- candos, que como una conceptualización de las disertaciones y la argumentación propias de la confección de este proyecto. Conforme a lo anterior se concluye el saber discursivo se ve relegado por la acción y la consolidación de tareas.


En cuanto a la categoría de la Comuni- cación el escolar expone que en algunas de las temáticas planteadas no encontró motivos para participar en los tópicos trata- dos, lo que demuestra que la comunicación aporta a las discusiones, a la toma de posi- ciones, a la creación de un criterio personal y de una comprensión cognitiva sobre un contenido determinado. Por otra parte los jóvenes opinan “que gracias al diálogo y al tipo de lenguajes se puede llegar a conocer mejor la personalidad del otro y a fomentar nuevas amistades”. Rizo (2007 p 4), en sus Refl teóricas, conceptuales y metodológicas afi

La interacción, además de estar estrechamente relacionada con la co- municación en entornos educativos, se vincula también a los procesos de socialización en general, así como a la manera como los actores de la comunicación construyen su diálogo y se autoerigen en miembros de una comunidad. La socialización supone la capacidad de relacionarse con los demás, de incorporar las reglas del entorno, negociarlas y ajustarlas a sus necesidades. En términos comu- nicativos, la socialización supone que el sujeto cuenta con los mecanismos necesarios para enviar y recibir infor- mación, para interpretarla y signifi- carla. Es así como la comunicación se considera un factor primordial y necesario para la existencia del ser humano y su desarrollo educativo, afectivo, productivo y psicosocial.

En este apartado se considera que con- vergen los dos tipos de saberes investiga- dos en el proyecto (el saber axiológico y el saber social) como componentes implícitos y conexos en el establecimiento de las relaciones personales, en la construcción de grupos de trabajo y de una sociedad de conocimiento.

La interpelación efectuada por el colegial: “es que en el sendero, se viven experiencias nuevas y enriquecedoras”; se evidencia que allí las personas tienen la posibilidad de

convivir y generar relaciones directas con la naturaleza, crear una ética ambiental, cosa que pocos pueden realizar en una ciudad. En este punto se constató lo volitivo y el valor axiológico, que se experimentó entre las personas participantes del proceso, y el ecosistema de la región. De nueva cuenta prevalece la acción como son la recupera- ción del sendero y las prácticas cooperativas para el restablecimiento de este; sobre la argumentación y la explicación de narrativas a cerca de las características ecológicas, el sostenimiento ambiental y los benefi

que presta el sendero como paisaje cultural.


Conclusiones

Desde las diferentes experiencias que se realizaron en el transcurso del proceso de investigación en la Maestría de Educa- ción desde la diversidad, se puede concluir que frente al reconocimiento del otro, los estudiantes poseen un alto grado de acep- tación con sus compañeros, y se sintieron motivados en la realización de trabajos en conjunto y en las prácticas ecológicas efectuadas en el sendero.

Se pudo determinar el alto grado de asertividad entre los diferentes participan- tes del proyecto, y se identificó que los educandos asumieron posturas respon- sables en torno al desarrollo de compe- tencias y hábitos referentes al respeto por las diferentes opiniones y pensamientos de sus pares, lo cual posibilitó ambientes favorables para la refl y la articulación con las prácticas ejecutadas, como el res- guardo, la conservación y la protección de los recursos naturales en la zona.

Se evidenció a través de la realización de entrevistas y en todo el transcurso del proyecto; que se pudieron cimentar len- guajes prácticos, conductas y actitudes que fomentaron idearios en cuanto a la estimación y aprecio por el otro como ente fundamental para la convivencia y la reali- zación de proyectos. Del mismo modo se reconoció en los escolares, la concientiza- ción en temas como la estimación del entor-


no ecológico, la sensibilización constante hacia la naturaleza, el compromiso por la valoración, la protección y la restauración del ecosistema en el sendero.

Con respecto a la conciencia ambiental el proyecto se pudo establecer la gene- ración de unas conductas ecológicas, cimentadas en una cultura en la conser- vación del medio ambiente por parte de los estudiantes, además se presentaron características valorativas que sustentaban el respeto y el cuidado de la fauna, la fl

y los arroyos que existen en los diferentes sectores del sendero.

En el trabajo se constató que por medio de la participación de los estudiantes en las diferentes prácticas educativas, se cons- truyó una cultura ecológica, se formaron identidades, así como pensamientos crí- ticos, principios y comportamientos sobre los problemas y las soluciones para el desarrollo sostenible de los lugares donde se ejecutó el proyecto.

El desarrollo contextual y metodológico del proyecto develó que predomina el saber proactivo sobre el saber discursivo. Esto se evidencio en las diferentes jorna- das y en entrevistas efectuadas, donde se referían más a la motivación y al dina- mismo para efectuar trabajos y acciones correspondientes a mejorar o recompo- ner el sendero ecológico; que al manejo argumentativo de las temáticas, donde predominó en los educandos un lenguaje informal, escaso y espontaneo; contrario a las disertaciones precisas, estructuradas y constructivas de conocimiento que se querían desarrollar y que son propias de la dialéctica técnica o académica.

La investigación permite concluir que los estudiantes tienen unos saberes basa- dos en la acción generado de acuerdo a la actividad diaria que conlleva a un proceso mediante el cual el joven desarrolla un sa- ber que incluye sentimientos y emociones, además las relaciones que se dan en la participación con los otros y la naturaleza; por lo tanto, cuando se les pide definir un concepto se ve reflejado su saber basado en la acción y no el saber argumentativo o concepto científico.


Recomendaciones

Desde los procesos de investigación orientados por el programa Ondas, es importante replantear las estrategias y las metodologías para que los estudiantes no se queden solo con saberes prácticos sino, que se les permita socializar sus conocimientos mostrando resultados a través de un discurso claro y coherente, como un requisito de la formación del espí- ritu científico, pues realmente la formación para la ciencia requiere que los resultados de las investigaciones se reproduzcan de forma verbal o escrita a la sociedad, por consiguiente los procesos mediados por el programa Ondas deben fortalecer este aspecto. Por lo tanto, los ´procesos de enseñanza- aprendizaje deben estar me- diados desde una estrecha relación entre lo discursivo y lo práctico, de esta manera los estudiantes no sólo podrían demostrar mediante sus acciones, la propiedad que tienen de un saber, sino que también pue- den enlazarlo desde conceptualizaciones y argumentos acordes a las realidades.


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