Miradas de los estudiantes frente a la diversidad social: Apuestas a la consolidación de una escuela que se despoje de estratos1


sAndrA lucíA Gómez cAJAs2, Jimmy osWAldo muñoz GAViriA3, mArthA lucíA renGiFo cortés4, pAulA AndreA restrepo GArcíA5 Obs6


Resumen

Este artículo sintetiza los resultados de una investigación que tuvo como objetivo comprender los significados y sentidos que han construido los es- tudiantes de grado noveno de las instituciones educativas Nuestra Señora del Carmen y Julumito de la ciudad de Popayán, acerca de la diversidad social, con el propósito de visibilizar sus voces y avanzar en la consolidación de una educación inclusiva. Este proyecto se enmarca dentro de un estudio nacional denominado “Sentidos y significados de la diversidad: perspectivas para una educación incluyente en la región andina, amazónica y pacífica de Colombia desde las voces de los niños, niñas y jóvenes”, vinculado al Grupo de Investigación Educación y Pedagogía: Saberes, Imaginarios e Intersubjetividades, en la línea de Investigación en Desarrollo Humano, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Maniza- les7. El desarrollo de este trabajo, se centró en una metodología cualitativa de corte etnográfico, en el cual los educandos fueron activos partícipes para generar información, cumpliendo el rol de co-investigadores. En este


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  1. Recibido: 09 de agosto de 2015. Aceptado: 11 de noviembre de 2015.

  2. Sandra Lucía Gómez Cajas, Magister en Educación desde la diversidad; Licenciada en Educación con especialidad en Matemáticas de la Universidad del Cauca. Especialista en Educación Matemática de la Universidad del Cauca. Docente de matemáticas de la Institución Educativa Nuestra Señora del Cármen (Popayán). Correo electrónico: sandralucia06@hotmail.com

  3. Jimmy Oswaldo Muñoz Gaviria. Magister en Educación desde la diversidad; Licenciado en Educación con especialidad en Matemáticas de la Universidad del Cauca. Especialista en Educación Matemática de la Universidad del Cauca. Docente de matemáticas de la Institución Educativa Julumito (Popayán). Correo

    electrónico: jimms555@hotmail.com

  4. Martha Lucía Rengifo Cortés. Magister en Educación desde la diversidad; Psicóloga de la Universidad Cooperativa de Colombia. Psicóloga de la Institución Educativa Nuestra Señora del Cármen (Popayán).

    Correo electrónico: marluren@hotmail.com

  5. Paula Andrea Restrepo García. Estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud; Magister en Educación y Desarrollo Humano Docente Investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales y

Humanas de la Universidad de Manizales, Maestría en Educación desde la Diversidad. Integrante del equipo de Investigación principal de la investigación: Sentidos y significados de la diversidad: perspectivas para una educación incluyente en la región andina, amazónica y pacífica de Colombia desde las voces de

los niños, niñas y jóvenes, Directora de la tesis de la cual se deriva el presente artículo. Correo electrónico: prestrepo@umanizales.edu.co

  1. El presente artículo se deriva de la investigación La diversidad social desde la mirada de los estudiantes de noveno (9º) grado en las Instituciones Educativas Nuestra Señora del Carmen y Julumito de la ciudad de Popayán (Cauca)

  2. Investigadoras principales: Paula Andrea Restrepo García, Claudia Esperanza Cardona López y Claudia Cárdenas Zuluaga. Docentes-Investigadoras de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Manizales, Maestría en Educación desde la Diversidad.


    proceso de búsqueda, registro e interpretación de sus voces y las de sus compañeros fueron usadas técnicas como: entrevista, observación, carta asociativa. Los resultados obtenidos permitieron establecer dos categorías emergentes: Múltiples ámbitos de significación de la diversidad y Significa- dos y sentidos de la diversidad social. En cuanto a la primera, se asocia la palabra diversidad con sinónimos como variedad, biodiversidad, ser único, ser diferente. Frente a la segunda, se establecen relaciones con aspectos como clase social y desigualdad, cultura, contextos familiares y diferentes modos de actuar. Después de un proceso de análisis y discusión de estos resultados, se concluye que los educandos asocian el concepto de Diver- sidad Social con construcciones que se derivan de sus experiencias vitales en el contexto de lo escolar, lo familiar y lo social y que la relacionan con mayor frecuencia al nivel socioeconómico o clase social donde se desarrolla cada individuo de acuerdo a la capacidad económica que posee. Palabras claves: diversidad, diversidad social, sentidos y significados, ser diferente, clase social, desigualdad, cultura.


    Abstract


    Student perspectives on social diversity: a school without social classes

    This paper summarizes the results of a research aimed at understanding the meanings and feelings that the students have built of educational institutions Nuestra Señora del Carmen and Julumito of Popayan city, about social diver- sity, in order to make visible their voices and build a truly inclusive education. This project is part of the larger project “Senses and meanings of diversity: prospects for an inclusive education in the Andean, Amazonian and Pacific region of Colombia from the voices of children and young people” linked to the Group of Research Education and Pedagogy: Knowledge, Imaginary and Intersubjectivities, in the line of Research in Human Development, Faculty of Social Sciences and Human of the University of Manizales. The development of this work, focused on a qualitative ethnographic methodology, in which the students were active participants to generate information, fulfilling the role of co-researchers. In this search process, recording and interpretation of their voices and those of his companions were used techniques such as interview, associative letter, photographic record, diary, plenary, among others. The results obtained from the use of these techniques allowed to establish the following emerging categories: Multiple areas of significance of diversity and Meanings and senses of social diversity. As for the first word as synonyms variety diversity, biodiversity, being unique, associated differ. Opposite the second aspect as relations with social class and inequality, culture, family backgrounds and different modes of action are established. After a process of analysis and discussion of these results, we conclude that students associate the concept of Social Diversity constructions derived from their life experiences in the context of the school, the familiar and the related social and more frequently socioeconomic status or social class where each individual according to the economic capacity it has developed. Keywords: diversity, social diversity, concepts and meanings, to be different, social class, inequality, culture.


    Presentación

    El artículo presenta los hallazgos de la investigación denominada La diversidad social desde la mirada de los estudiantes de noveno (9º) grado en las Instituciones Educativas Nuestra Señora del Carmen y Julumito de la ciudad de Popayán (Cauca). Este estudio, es un aporte a la producción de conocimiento sobre el concepto de diversidad social, analizada desde los aspectos teórico, metodológico y contextual, que pretende visibilizar las voces de los y las estudiantes, identi- ficando y comprendiendo los sentidos y signifi que emergen desde sus narraciones y vivencias en el ámbito escolar. La investigación se realizó entre los años 2012 y 2014, bajo la dirección de Paula Andrea Restrepo García, docente investigadora de la Maestría en Educación desde la Diversidad. Este estudio hace parte de un proyecto nacional realizado con niños, niñas y jóvenes de la región andina, amazónica y pacífica de Colom- bia, vinculado al Grupo de Investigación Educación y Pedagogía: Saberes, Imagi- narios e Intersubjetividades en la línea de investigación en Desarrollo Humano, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Manizales.


    Planteamiento del problema

    Si bien es evidente la proliferación de discursos acerca de la diferencia y la diversidad en el contexto social y espe- cífi en el educativo, como una condición de todos y todas, en nuestras instituciones se mantiene fija una visión de diversidad como anomalía, desventaja o alteración.

    Esta idea de diversidad como déficit o vulnerabilidad tiene un fuerte sesgo adulto-céntrico, es decir, está fuertemente arraigada en las nociones de docentes y directivos, razón por la cual, esta inves- tigación posiciona la necesidad de visi- bilizar las voces de los y las estudiantes sobre el sentido y significado que le otor-

    gan a la diversidad, y específicamente a la diversidad social, tratando de reconocer si también sus construcciones semánticas de la diversidad están transversalizadas por una noción diferencialista y poco re- conocedora de la diversidad como valor o por el contrario, si en los discursos de los y las estudiantes podemos encontrar una oportunidad de transformación de las prácticas y la cultura en los contextos educativos, que nos permitan sentar las bases para sociedades cada vez más incluyentes.

    Si bien muchos autores no establecen diferencia entre sentido y significado, en esta investigación ambos conceptos se asumen de forma diferencial retomando una perspectiva socio-histórica-cultural. De esta manera, Serrano (2000, p. 46) expresa que:

    El sentido alude al sinnúmero de connotaciones que una palabra po- see para el individuo, de acuerdo con su repertorio de experiencias, esto hace al sentido inestable, dinámico y cambiante. En cambio, el significado representa su zona más estable, pues alude a su uso convencional.

    El interés de analizar los sentidos y sig- nifi en las Instituciones Educativas Nuestra Señora del Carmen y Julumito, obedece a que en ellas existen pobla- ciones que varían por aspectos sociales y culturales, en aspectos relacionados con la conformación familiar, la condi- ción socioeconómica o la procedencia y estas características se constituyen en ocasiones en factores infl en sus formas de relación. Según García (2004, p.498) “Las personas son distintas unas de otras, sea en su entorno social (diver- sidad social) o sea en relación con otros entornos sociales y culturales (diversidad cultural)”.

    La Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen, está ubicada en la zona urbana de la ciudad de Popayán y cuenta con alrededor de 1400 estudian- tes en su mayoría pertenecientes a un


    estrato socioeconómico nivel tres; por su parte, la Institución Educativa Julu- mito está ubicada en la zona rural de la misma ciudad y cuenta con unos 500 es- tudiantes en donde predominan familias procedentes de estrato socioeconómico nivel uno que adicionalmente, en mu- chos casos, se encuentran en situación de desplazamiento, son de procedencia indígena y están dedicadas a activida- des agrícolas. Estas diferencias a nivel socioeconómico entre los y las jóvenes, promueven en ocasiones prácticas de exclusión justifi por ellos mismos desde la forma de vestir, el acceso a la tecnología, el desempeño académico, los estilos de vida entre otros.

    Al ser estas comunidades educativas el lugar de nuestro trabajo diario, estas posibilitan la interacción permanente y facilitan el desarrollo de un proyecto a profundidad, que permita el conocimiento desde adentro.

    Objetivo

    Comprender los significados y sentidos que han construido los estudiantes de los grados novenos de las Instituciones Educativas Nuestra Señora del Carmen y Julumito de la ciudad de Popayán acer- ca de la diversidad social en el contexto educativo.

    Antecedentes

    En las investigaciones revisadas rela- cionadas con el campo de estudio de la diversidad pueden evidenciarse acerca- mientos desde lo cultural, lo social, las capacidades, el género, las familias, lo generacional, entre otras.

    Nuestra investigación se centra espe- cíficamente en la diversidad social en la escuela. Al respecto, hemos encontrado un gran número de estudios que centran su atención en diversidad cultural mientras otros se refieren sin distinción a lo cultu- ral y lo social, haciendo énfasis desde lo social en aspectos relacionados con la desigualdad, especialmente con relación a aspectos de índole económico.

    Aquellas que hablan de la diversidad social se interesan especialmente por la diferencia de los sujetos en cuanto a las características de procedencia, situación, conducta, posibilidades, entre otras, anali- zando factores como la edad, el género, la orientación sexual, la capacidad, el rendi- miento, el rol social, la profesión, el formar parte de una minoría o mayoría, el status y el poder, entre otros (García, 2004).

    Otra tendencia está direccionada desde el enfoque estadístico, desde la cual se analiza la diversidad social, tomando como elementos la desviación, la desigualdad y la polarización (Escobar, 1998.).

    De igual manera, investigadores como Pérez (2011, p.5) recurren a una noción de diversidad por parte de los sujetos, refleja- da en las diferencias producto de la brecha social, caracterizada en los siguientes términos: 1. En términos de la distancia social existente, es decir, sustenta que por el origen y las trayectorias el sujeto se sabe diferente a los demás. 2. En términos de las condiciones materiales y de vida desde las cuales el sujeto sabe que tiene algo más y está mejor que los sujetos con los que interactúa. 3. En términos de la distancia y la brecha cultural existente a partir de las cuales los sujetos saben que son más, producto de la formación escolar y académica.

    Adicionalmente, se encuentran algunas investigaciones que analizan la forma cómo las percepciones, opiniones o formas de pensamiento de los docentes pueden influir positiva o negativamente sobre las desigualdades en los estudian- tes (Pérez, 2000). Asimismo, se presentan estudios relacionados con los prejuicios o valoraciones que el docente hace frente a sus estudiantes y la necesidad de que éste indague más a fondo sobre la realidad social que viven sus estudiantes (Blanco, 2011).

    Según la revisión de investigaciones, se puede observar que la mayoría de los estudios intentan determinar qué es diversidad en la escuela, ya sea desde


    la perspectiva de los docentes o de las instituciones en general (Medrano, 2001; Tovias, 2002; Contín, 2006; Bereményi, 2007; Elgarte, Borel, Fabrizi y Negrete, 2009). En su mayoría, las investigacio- nes sólo tienen en cuenta las voces de los directivos docentes, entes guberna- mentales, padres de familia, entre otros, ignorando las expresiones de los y las estudiantes para comprender cuál es el sentido y significado que ellos le asignan a la diversidad en la escuela.


    Descripción teórica

    Los sentidos y los significados: aproximaciones comprensivas desde una perspectiva constructivista

    En la literatura se encuentran múlti- ples autores que utilizan de forma casi indiscriminada los conceptos de sentido y el significado. Aun así, en este trabajo hemos decidido basarnos en la línea de conceptualización socio-histórica-cultural, en la cual encontramos formas diferen- ciadas de comprender cada uno de estos términos. Vygotsky, uno de los autores emblemáticos de esta perspectiva, dife- rencia de la siguiente manera el sentido del significado:

    El sentido es siempre una forma- ción dinámica, compleja y fluida que tiene diferentes zonas de estabilidad. El significado en cambio, es solo una de las zonas del sentido, la más esta- ble, coherente y precisa. Una palabra adquiere un sentido del contexto que la contiene, cambia su sentido en diferentes contextos. Por el contrario, el significado permanece invariable y estable a través de los cambios del sentido en los diferentes contextos. (Vygotsky, 1977, p.188-189)

    Con referencia al sentido, Wertsch (1988, citado por Serrano, 2000, p.46) identifi como “...los sentidos de dife- rentes palabras se influyen entre sí como si se vertiesen unos con otros, como si el sentido de una palabra estuviese con-

    tenido en el de la otra o lo modificase”. En este planteamiento logra identificarse como el sentido tiene que ver con las con- notaciones de una palabra para un sujeto particular, ya que éste se relaciona con sus experiencias, con los hechos vividos por una persona o por un grupo.

    Autores como Gergen (2006) resaltan la importancia de reconocer la génesis de los signifi en medio de las relaciones humanas, a través de las cuales los seres humanos construimos y negociamos per- manentemente estos significados. Esta idea también es reconocida por Bruner (1990, p.75) quien sostiene que la posibi- lidad de “negociar y renegociar los signifi- cados mediante la interpretación narrativa es uno de los logros más sobresalientes del desarrollo humano, en los sentidos ontogenético, cultural y fi de esa expresión”.

    Lo anterior nos remite a considerar como, desde esta perspectiva, se com- prende al ser humano no sólo como un organismo reactivo y adaptativo a los estímulos del entorno, sino principalmen- te como un sujeto que actúa de forma intencionada y crea sus mundos y reali- dades a partir de acciones culturalmente significativas mediadas por instrumentos como lenguaje.

    De esta misma forma, autores como Hernández (2003) consideran que la mente no es simplemente un depósito de significados, sino que es creadora de estos en medio de relaciones sociales entre sujetos.

    La diversidad: entre la igualdad y las diferencias en lo humano.

    El concepto de diversidad ha tenido múltiples acercamientos y formas de representación. Tal como lo mencionan Manosalva y Tapia (2009, p. 91) “La diver- sidad como toda cuestión socio-histórica, política y cultural ha mostrado diversas caras, implicando distintos modos de representarla y comprenderla”.

    Por esta razón la diversidad puede ser vista desde muchos aspectos: filosófico,


    religioso, cultural, social, político, evi- denciándose su infl en múltiples campos más allá de la educación. Aun así, Hernández de la Torre (2003, p. 2) hace énfasis en la necesidad de reconocerla en el contexto escolar y potenciarla. Al respecto plantea:

    Esta diversidad es la que se ob- serva en el campo educativo, y así descubrimos en la escuela variables como el sexo, edad, clase social, raza, dotación, etnia, religión, cultura, etc. La aceptación de estas variables para la integración de todos en la escuela es fundamental si se tiene en cuenta esta “diversidad humana”, la cual considera que la realidad la constituyen infinidad de grupos y sistemas que poseen características diversas y se diferencian sustancial- mente unos de otros.

    Estas múltiples expresiones de la di- versidad posibilitan explicar las distintas concepciones y significados que los es- tudiantes asocian con el término. De esta forma, los desarrollos teóricos permiten evidenciar las relaciones que se estable- cen con conceptos como los de alteridad y diferencia.

    Al respecto, se puede plantear que al hablar de alteridad, se hace referencia al descubrimiento que el “yo” hace del “otro”, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del “otro”, del “nosotros”, así como visiones del “yo” (Guldberg, 2000). En este mismo sentido Vásquez (2005, p.

    2) propone lo siguiente:

    La constitución de nuestra iden- tidad tiene lugar desde la alteridad, desde la mirada del otro que me objetiva, que me convierte en es- pectáculo. Ante él estoy en escena, experimentando las tortuosas exi- gencias de la teatralidad de la vida social.

    Con respecto a la diferencia es claro que la diversidad está siendo asociada más al diferencialismo que a la diferencia propiamente dicha (Skliar, 2007). Dus-

    chatzky y Skliar (2000) plantean preci- samente que el discurso de la diversidad se ha utilizado para nombrar a los “otros” desde marcas diferenciadoras con con- notaciones peyorativas ubicándolos en el lugar del sujeto excluido y vulnerado lo cual imposibilita el establecimiento de relaciones significativas y la transforma- ción social.

    A pesar de lo planteado hasta el mo- mento, es importante reconocer que la diversidad trasciende la idea de diferencia y también nos remite a pensar en el con- cepto de igualdad, en una igualdad que no es sinónimo de homogeneidad sino una “igualdad compleja, una igualdad que habilita y valora las diferencias que cada uno porta como ser humano, sin por eso convalidar la desigualdad y la injusticia” (Dussel y Southwell, 2004, p.30).

    ¿Diversidad o desigualdad social? Tensiones que se agudizan en medio de las relaciones en el contexto educativo

    En nuestro sistema educativo el con- cepto de diversidad se ha venido posicio- nando en los últimos años, de la mano de los múltiples acuerdos y directrices que desde la Unesco (1990, 2000) se han convenido entre los países participantes. Lo anterior se hace evidente incluso en la Constitución Nacional de Colombia (1991) en donde el tema de la diversidad se refleja en el artículo 7 en el cual se expresa que “El Estado reconoce y pro- tege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana” y en el artículo 70 en el que se reconoce que “La cultura en sus diversas manifestaciones es fundamento de la nacionalidad. El Estado reconoce la igualdad y dignidad de todas las personas que conviven en el país”.

    Esto a su vez comienza a tener un lugar en la Ley General de Educación (Ley 115 de 1994) en la cual se define la educa- ción como un derecho de toda persona orientado, entre otros múltiples fines, a “la formación en el respeto a la vida y a los demás derechos humanos, a la paz, a los principios democráticos, de convivencia,


    pluralismo, justicia, solidaridad y equidad, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad” (Artículo 5).

    Lo anterior nos invita, de una u otra forma, a comenzar a comprender la idea de diversidad social como “la gran varie- dad de maneras en las que las personas organizan sus sistemas de creencias y de valores, de trabajo y de supervivencia, y de convivencia y relación con los otros” (Anderson, 1998, p.11). Aun así esa diver- sidad no siempre ha sido entendida como un aspecto a apreciar y valorar sino que ha sido catalogada más como un problema a superar. En el caso específico de la di- versidad social está en muchas ocasiones se comprende más como desigualdad que como variedad posible las formas de organización social. Al respecto Gimeno (2009, p.112) plantea que:

    Todas las desigualdades son di- versidades, aunque no toda la diver- sidad supone desigualdad. Por eso debemos estar muy atentos a que no se esté encubriendo bajo el paraguas de la diversifi el mantenimiento o la provocación de la “desigualeza”. Las políticas y prácticas a favor de la igualdad pueden anular la diver- sidad; las políticas y las prácticas estimulantes de la diversidad quizá consigan en ciertos casos mantener, enmascarar y fomentar algunas des- igualdades.

    Para comprender el concepto de diver- sidad social, es posible acercarnos desde múltiples perspectivas según los factores a los cuales se haga referencia. En la literatura se hace alusión con frecuencia a los siguientes aspectos: étnico, estra- tificación social, género, generaciones y configuraciones familiares. A continuación se hará referencia a los dos primeros con mayor detenimiento.

    Relaciones entre la diversidad social y étnica en el contexto de lo educativo

    En Colombia, a partir de la Constitución de 1991, la ley general de educación (Artículo 55) y el Decreto 804 de 1995,

    se comprende la educación para grupos étnicos como un asunto orientado a lo intercultural, es decir al reconocimiento de lo cultural en cada grupo humano. Como plantea Aristizábal (2000, p.1) “la mayoría de los colombianos cuando escucha ha- blar de la diversidad étnica y cultural de la nación piensa que esta expresión se refiere sólo a la existencia de indígenas y afrocolombianos”. De esta manera, es importante señalar que como sostiene Wade (2000, p. 25) que:

    La etnicidad trata por supuesto de la diferenciación cultural, pero que tiende a utilizar un lenguaje de lugar (más que de salud, sexo o fenotipo heredado). La diferencia cultural se extiende por el espacio geográfico debido al hecho de que las relacio- nes sociales se vuelven concretas mediante una forma espacializada. Esto crea una geografía cultural.

    En este sentido, todos tenemos iden- tidades étnicas que necesariamente son de carácter contextual, situacional y multívoco (Wade, 2000) y que por esta razón, se van configurando en la medida en que habitamos y nos relacionamos con otros en múltiples contextos sociales y culturales.

    Aun así, es importante reconocer la estrecha relación evidente entre las dife- rencias culturales y la desigualdad social, ya que ciertas características propias de algunos grupos humanos han sido toma- das desde el discurso de una única cultura dominante, como excusa y justificación de prácticas de exclusión que en el devenir histórico de la humanidad van configuran- do realidades sociales de marginación y pobreza.

    En ese entorno de diversidad social que enriquece culturalmente a nuestro país, y que de alguna forma incide directamente en relacionamiento, pensamiento, objeti- vos sociales, comportamiento e ideales de las personas, los sistemas educativos actuales se enfrentan a un gran reto de inclusión social que les exige la construc-


    ción de políticas que incluyan la diversi- dad social como pieza fundamental en el desarrollo y protección de los derechos humanos. Como plantean López y Sou- rrouille (2012, p. 17):

    La heterogeneidad estructural de nuestras sociedades hace que no sea posible adoptar la misma estrategia educativa para todos. La historia de vida que trae cada alum- no, los aprendizajes en su familia de origen, la forma en que le presentan una visión del mundo, sus vivencias y sus condiciones materiales de vida hacen que en las aulas coexistan niños y adolescentes con diferentes experiencias, diversas formas de ver el mundo y modos de hacer.

    Por tanto la claridad del concepto de diversidad social no solo compete a las instituciones, entidades o dirigentes, sino a la población en general, a los estudian- tes, a los grupos y toda la comunidad, con el propósito de dinamizar las acciones que desde la diversidad social se encaminen al mejoramiento de la calidad de vida de todos y cada una de las personas.

    La diversidad social y su relación con la estratificación: un fenómeno álgido en Colombia

    En Colombia se cuenta actualmente con un modelo de estratificación socio- económica que fue introducido desde la década del 80 y formalizado en 1994 a través de la Ley de Servicios Públicos Domiciliarios (Ley 142). Si bien el propó- sito explícito de la estratificación estaba orientado al cálculo de la repartición de subsidios en las tarifas de servicios públi- cos para los estratos más bajos con fines redistributivos, este poco a poco se ha ve- nido convirtiendo en un modelo orientador y organizador de un sistema de relaciones sociales jerarquizado en el país. Al respec- to Lippi (2014, π. 4) plantea que:

    Varios analistas señalan que el modelo de estratificación socioeco- nómica incide indirectamente en el mantenimiento de un esquema

    de segmentación socio-espacial en las ciudades de Colombia. Esto ocurre por definir como elemento de cálculo de los subsidios -y otros ámbitos fi y de focalización de políticas sociales- zonas lo más posible homogéneas por situación socio-económica, ratificando así “de legis” la separación física entre “ricos” y “pobres” en zonas distintas y posiblemente distantes de la ciudad. ( ) Adicionalmente, el uso del siste- ma ha generado en el tiempo una arraigada forma de “estigmatización social” que se deriva de la segmen- tación de estratos.

    En relación a la estratificación social, existe una vinculación directa con la diversidad social que marca indudable- mente diferencias que trascienden en la interrelación de las personas. Los grupos sociales han sido divididos de acuerdo a la capacidad de posesiones materiales o riquezas, referentes económicos que mar- can grandes brechas sociales que tras- cienden la idea de espacio físico dando lugar a representaciones que regulan las formas y prácticas de interacción social. Uribe-Mallarino (2008, p. 150) lo describe de la siguiente forma:

    Los estratos son una forma geo- rreferenciada, pero no ligada a una división administrativa de la ciudad. Esta noción tiene a la vez un co- rrelato social y uno geográfi El sustento social de los estratos está basado en su definición jerárquica; el geográfico, está relacionado con el lugar de residencia.

    Desde las comprensiones populares se identifica que en nuestro entorno próximo la clasificación por estratos nos puede dar un referente primario de características básicas de las llamadas clases sociales, ya que si bien es un constructo utilizado para la redistribución de recursos, poco a poco se hace más evidente que este sistema de clasificación se va constitu- yendo en un correlato representacional


    asociado con las posiciones y jerarquías establecidas en las dinámicas de organi- zación social. Al respecto Atria (citado por Semblér, 2006, p. 17) plantea lo siguiente:

    La noción de clase social impli- ca que los grupos se estructuran y actúan en torno a intereses que trascienden los móviles puramente subjetivos, fundándose en posicio- nes compartidas por sus miembros en la estructura social, pudiendo identificarse diversas matrices -des- de los enfoques clásicos- para la generación de dichos intereses de clase, destacándose la propiedad, el mercado y las unidades de parentes- co. A estos intereses debe agregarse el proceso de reproducción de las clases (transferencia entre genera- ciones de sus propiedades esencia- les) y las formas de organización co- lectiva que asumen para expresarse como actores colectivos, todo lo cual configura los componentes básicos que supone la identificación de las clases desde el análisis sociológico.

    Las clasificaciones propuestas por la política pública Colombiana, y que circulan en las representaciones de los ciudadanos en sus formas de relacionarse y organi- zarse socialmente, ha permitido que el concepto de estratificación, relacionado explícitamente con las condiciones de vivienda se generalicen de forma natura- lizada a otros muchos ámbitos de partici- pación social. Uribe-Mallarino (2008, p.

    168) lo expresa de la siguiente manera:

    El concepto de clase social tam- poco comparte la propiedad de ubicación geográfica que tiene la estratificación. Es precisamente esa propiedad georreferenciada la que ha hecho posible que se traslade la noción de estrato de las residencias a parques, planteles educativos y centros comerciales.

    Este fenómeno de “estratificación de los planteles educativos” tiene una im- plicación signifi ativa en las formas de

    reproducción y ampliación de las brechas existentes entre la población del país, lo cual se hace evidente en que, como se plantea en el editorial de un periódico na- cional, en Colombia “los pobres estudian con los pobres y los ricos con los ricos” (El Espectador, 06 de Diciembre de 2014). Al respecto también se describe:

    No solamente no se integran (cosa que genera aprendizajes mutuos impensables), sino que a unos les va mejor que a otros: los unos tienen mejor preparación y más oportuni- dades de acceso a universidades de calidad, que son pocas y con los cupos contados. (...) de los 600 pri- meros puestos, entre los 12.659 co- legios que hay, sólo 34 son oficiales. El mejor de ellos llega en el puesto

    86. (...) un estudiante de estrato 1

    que va a un colegio público saca un puntaje de 43,14; uno de estrato 6 que va a un colegio privado saca, en promedio, 60,45.

    En un país en el cual las diferencias socio-económicas demarcan separacio- nes incluso territoriales, reproduciendo en los sistemas educativos lógicas elitistas de mantenimiento del poder y concen- tración de los recursos económicos, un concepto como el de diversidad social podría asociarse a la idea de desigualdad, generando desequilibrio en los sistemas sociales y obstaculizando la construcción de sociedades justas y democráticas.


    Metodología

    La metodología usada en el desarro- llo de la investigación fue cualitativa de corte etnográfico, ya que el objetivo fue visibilizar las voces de los y las jóvenes de las instituciones educativas acerca de los sentidos y significados que le atribuyen a la diversidad y, específicamente, a la diversidad social. Así, la dinámica etno- gráfica permitió un acercamiento real al contexto y sus individuos, pues como lo expresa Guber (2004, p. 68), el enfoque etnográfico permite “presentar un retrato


    vivido de los más variados aspectos de una cultura, en nuestro caso, de la cultu- ra escolar, reflejada en espacios como: aulas de clase, descanso, actividades deportivas, culturales, cualquier forma de socialización de los jóvenes”.

    Durante la investigación se hizo uso de diferentes técnicas de recolección de infor- mación como la entrevista, la observación y la Carta Asociativa.

    Procedimiento

    Para la recolección de la información se realizó un acuerdo con los directivos de cada institución, con los estudiantes y sus respectivos padres de familia.

    El trabajo de campo se desarrolló con entrevistas individuales y grupales, talleres dirigidos y diseñados sistemáti- camente, con el objetivo de comprender los sentidos y significados que los jóve- nes asociaban frente a la diversidad y la diversidad social. Se utilizaron diferentes estrategias didácticas como: Dibujo, colla- ge, cuento, dramatizaciones y fotografías. Estas actividades fueron registradas en imágenes, audio y video. De igual modo, se hizo registro en diarios de campo con el fin de dar cuenta de los sucesos más importantes durante el desarrollo de la investigación.

    Unidad de Trabajo

    La unidad de trabajo está constituida por 41 jóvenes de los grados novenos de las instituciones educativas de los cuales, 32 pertenecen a la Institución Nuestra Señora del Carmen (Urbana) y 9 a la Institución Educativa Julumito (Rural) del municipio de Popayán. Ambas institucio- nes son reconocidas dentro del municipio de Popayán: la primera, por su fortaleza académica y la segunda, por su legado cultural e indígena.


    Resultados

    Después de analizar los sentidos y sig- nificados que los y las jóvenes han cons- truido en el contexto de las Instituciones

    Educativas Julumito y Nuestra señora del Carmen respecto a la diversidad social, identificamos dos categorías emergentes con sus respectivas subcategorías, des- critas de la siguiente manera:


    CATEGORÍA

    SUBCATEGORÍA


    Múltiples ámbitos de significación de la diversidad

    La sinonimia de la diversidad: problema y oportunidad.

    Perspectivas y respuestas a la diversidad: del problema al valor y del prejuicio al reconocimiento.

    S i g n i f i c a d o s y sentidos de la diversidad social

    Diversidad social como clase social y desigualdad

    Diversidad social asociada a cultura.


    Para ampliar de manera más precisa las categorías, realizaremos una descrip- ción minuciosa de cada una de ellas que permita ampliar las signifi que los y las jóvenes construyen respecto a la diversidad social en los escenarios es- colares de las instituciones mencionadas.

    Múltiples ámbitos de signifi ón de la diversidad

    A través del concepto de diversidad los y las jóvenes hacen referencia a múltiples fenómenos, situaciones y características relacionadas con aspectos sociales, culturales, políticos, económicos, entre otros, que se vivencian en la escuela, y que sirven como base para la emergen- cia de las subcategorías descritas. Con el uso de las técnicas de recolección de información planteadas en la metodolo- gía, se obtuvieron datos que permitieron establecer que en la primera categoría, la palabra diversidad es comprendida des- de múltiples significados como variedad, biodiversidad, ser único, ser diferente, un derecho, un valor, entre otros.

    La sinonimia de la diversidad: pro- blema y oportunidad

    Los sentidos y los significados pueden construirse de múltiples formas, puesto que en dichas construcciones influyen factores como la cultura, la familia, las costumbres y los contextos en general; por esa razón, en la investigación realizada


    identificamos que en muchas ocasiones los y las estudiantes relacionan la diversi- dad con la idea de variedad, diferencia, originalidad y creación, lo que permite pensar que ellos la están asumiendo mucho más como un valor que como una situación problema.

    En muchas ocasiones los educandos definieron el vocablo diversidad más como una fortaleza que como una dificultad, al reconocer que las diferencias nos enri- quecen, permiten compartir, contribuyen a salir del individualismo y la monotonía y movilizan a valorar las aptitudes del otro para conseguir un fin común. De esta forma, se identifica una variedad de conceptos en las narraciones de los edu- candos que dan cuenta de sus diversos puntos de vista, como se señala en el siguiente discurso:

    Hay diversidad de muchas clases, como en la ropa, en el mercado, en las diferentes formas de pensar, la raza, fl fauna, la economía, la música, toda la población o gente es diferente, y diferente en su forma de pensar, su carácter Todo es di- ferente, hay indígenas, la fauna es diferente y encontramos diversidad en toda Colombia hay diversidad en todo . encontramos diversidad de animales, que iguales en especie pero diferente en otras cosas, nacen, crecen. En el ser humano hay dife- rentes pensamientos, todos somos uno solo pero somos diferentes en color, etnia, costumbres” (Ana María Coral, 14 años, u)8

    De acuerdo a ello, el constructo de di- versidad es amplio como se representa en el relato anterior referido básicamente a la idea de variedad y multiplicidad. Los re- sultados de la Carta Asociativa confirman


    image

  3. El escrito se sustenta en los relatos de los y las estudiantes que hicieron parte del proceso in- vestigativo. Estos relatos están identificados con un código estructurado de la siguiente manera: Nombre del estudiante, la edad, y la zona a la cual pertenece según sea u (urbana) o r (rural).

esta relación semántica al encontrarse que el 67% de los estudiantes de la IE Julumito señalaron que la diversidad era variedad y la relacionaron con acciones, deberes, frutas, ríos, especies y animales, entre otras cosas..

Aquella idea de diversidad como mul- tiplicidad, como diferencia, permite entrever que los educandos comprenden que las diferencias entre los sujetos son características naturales que enriquecen la interacción entre ellos, como lo reitera Ana Gabriela Fernández (14 años, u) al describir que “diversidad es variedad de diferentes formas de pensar, de actuar, de forma, en pocas palabras variedad”.

Otro código que surgió relacionado con la sinonimia de la diversidad fue el ser diferentes. Al respecto el estudiante Stiven Hernández (15 años, r) afirma que: “tenemos todos que ser diferentes y expre- sar nuestras diferentes formas de pensar, no todos somos iguales y todos tenemos diferencias pero eso es lo que nos hace ser diferentes y ser únicos...”

Según los relatos encontrados, los educandos asumen la diversidad como un valor agregado que se sustenta en la idea de que todos los sujetos son distin- tos y que eso enriquece sus prácticas de interacción.

Abordan entonces la diversidad como una característica que fortalece el contac- to con los otros, y que además permite ge- nerar ideas y expresarlas en la escuela, la familia o la comunidad, para dar solución a las problemáticas que se puedan presen- tar. Esa manera de asumir la diversidad, soslaya la idea de que las diferencias se definan como problemas, puesto que por el contrario, generan formas de asumir lo distinto desde una mirada dinámica y positiva.

De la misma manera, la diversidad fue reconocida por los educandos como una condición asociada a lo vivo y a la vida. Desde esta perspectiva se determina que en ella confluyen múltiples factores socia- les, geográficos o culturales y diversas ca-


racterísticas étnicas, religiosas, sexuales, intelectuales, motrices o sensoriales. En este sentido, los y las estudiantes habla- ron del significado de diversidad con ex- presiones relacionadas con sus contextos, vivencias en sus hogares, experiencias académicas y de la vida misma.

Entre dichas expresiones, los educan- dos resaltaron con frecuencia términos como biodiversidad, como Eduar (15 años, r) quien afirmó que:

La naturaleza pues en este sitio es muy variada y excelente el medio ambiente donde convivimos, ya que no es demasiado caluroso ni tampo- co demasiado frio. Eh, también pues podríamos decir que estamos cerca de una ciudad donde se mantiene una diversidad amplia y todos los días va cambiando.

Esta relación establecida entre diver- sidad y naturaleza es reiterada en los resultados de la carta asociativa, en la cual el 22% de las estudiantes de la I.E. Nuestra señora del Carmen asociaron la diversidad a términos como plantas, fauna, flora, especies y taxonomía. De igual modo, el 56% de ellas la relacionaron con palabras como animales con todas sus clasificaciones.

De igual modo, fue evidente que al- gunos estudiantes también vinculan el vocablo diversidad a ciertas actitudes emocionales o afectivas que subyacen a las manifestaciones culturales que los configuran, como se declara a continua- ción:

Pues yo en la institución me he sentido muy bien porque en general las personas y todos me han tratado muy bien, me conocen mucho y pues me gusta porque o sea, es como me- jor que en la ciudad porque la gente es como mucho mejor. (Jeferson Peteví, 16 años, r)

De tal forma que, los educandos es- tablecen un contraste entre el contexto rural y el urbano, los cuales consideran sumamente diferentes. Por ello, cuando

se les interrogaba respecto a las per- cepciones que tenían sobre la forma de vida que en ellos se desarrolla, algunos estudiantes mostraban más preferencia por un sitio que por el otro, expresándolo de la siguiente manera:

Al venir a Julumito uno siente un mejor ambiente, está apartado de esta contaminación, es otra situa- ción, por eso es que me gusta venir acá. (Yulianis Caicedo, 15 años, r).

Si bien la diversidad, en las expresio- nes de los y las jóvenes, hace referencia a múltiples ámbitos, es importante reco- nocer la relevancia que ellos le otorgan a las expresiones de la diversidad en el plano subjetivo o personal, construyén- dose de acuerdo a las particularidades de cada sujeto, a sus gustos, sus formas de vida, sus apreciaciones frente al mundo, como también lo corrobora el siguiente relato:

Para mí la diversidad tiene que ver con las diferencias que hay entre las personas, porque hay amigas por ejemplo que les gusta hacer educa- ción física, otras prefieren estar por ahí en el patio y yo por ejemplo soy diferente porque me gusta más leer. (Sorany Viscue, 15 años, r).

Desde esta mirada, es notable que se aborde la diversidad desde múltiples formas; por lo tanto, es trascendente que la escuela fortalezca la postura asumida ante lo diverso, para movilizar prácticas que la signifiquen como un valor positivo que enriquece las relaciones entre los su- jetos permitiendo que se mezclen colores, capacidades, géneros y formas de pensar diferentes.

Perspectivas y respuestas a la di- versidad: del problema al valor y del prejuicio al reconocimiento.

Las significaciones hacia la diversidad surgen desde distintas perspectivas, puesto que algunas veces lo diverso se puede abordar entendiendo que las parti- cularidades del otro me enriquecen; pero en otras ocasiones, la diversidad puede


percibirse como un prejuicio que afecta la interacción entre los individuos.

De esta manera, en los discursos de los y las estudiantes, al referirse a la diversi- dad, algunas veces la definían como el derecho que tienen todas las personas a manifestar sus ideologías o a expresar sus conductas; y en otras ocasiones, también la determinaban como un valor agregado que mejoraba las prácticas relacionales.

No obstante, en ciertas circunstancias los educandos manifestaron algunos pre- juicios frente a la diversidad, exponiendo que muchas veces se sentían incómodos ante cualquier circunstancia o situación que les resultara novedosa porque se de- jaban llevar por las apariencias, o por las opiniones impuestas por sus familiares, como se expresa a continuación:

Para mí la diversidad es como un problema a veces profe, porque es que a veces uno no se junta con las niñas que son como distintas, por ejemplo, Hay unas que solo viven maquillándose y arreglándose y son como muy creídas y mi mamá me dice que no me junte con ellas por- que ellas solo viven de apariencias. (Daniela Garzón 16, u).

Así mismo, algunos estudiantes tam- bién evidencian prácticas de segregación, puesto que aunque en sus discursos señalan la diversidad como una caracte- rística que enriquece sus relaciones con los demás; también describen, que en las relaciones cotidianas las diferencias a veces alejan a los sujetos:

...la mayoría tratamos de saber las diferencias del otro y no tratar de hacer sentir mal a la otra niña, porque a nadie le gusta... o frases como esta: “nosotros somos seres humanos y somos seres sociales pero pues mientras no necesite de ellas prefiero mantenerme alejada” . “quieren imponer, quieren hacer su voluntad sin dejar que la otra persona opine o que diga su propio forma de pensar, entonces quieren super-

ponerse ante las demás”. (Camila Fajardo, 15 años, u).

Es evidente entonces, que aunque en el discurso hay claridad respecto a la di- versidad como valor, en la cotidianidad lo diverso produce de cierta manera distan- cias entre las personas, como lo analizan algunos estudiantes al mencionar que muchas veces la diversidad es sancionada por la cultura de los sujetos que los lleva a rechazar cualquier comportamiento, con- dición o conducta que no sea coherente con sus principios éticos, morales o reli- giosos, como se expresa a continuación:

...esta ciudad es muy culta y reli- giosa y si se empieza con la homo- sexualidad, entonces las personas se escandalizan y ponen el grito en el cielo, y en algunas partes se da que sean familias católicas y sus hijos son homosexuales pero a pesar de ello, no signifi que no crean en Dios y las familias pues igual en donde menos se espera esto es donde más rápido llega, entonces se escandalizan y los echan y otras los protegen, los cuidan y ayudan para que salgan adelante. (Valeria García, 14 años, u).

Según lo citado, se evidencia que algu- nos estudiantes, no siempre relacionan la diversidad como un aspecto que favorece las relaciones con los otros, sino que a veces la asumen como un obstáculo para aproximarse a los demás, debido a situaciones como las mencionadas, en las cuales las voces de los adultos también influyen y limitan de algún modo los acer- camientos entre los educandos, como se afirma en la siguiente expresión:

...depende del ambiente y de los valores de los cuales te inculquen y todo...por ejemplo en mi casa mi mamá me enseña que hay que respetar a todas las personas, que eso es importante aprenderlo para nuestra formación ...porque o sea si en tu familia todo es problemas, los niños van aprendiendo a menos


de que tenga un familiar o algo que los ayude a dejar eso a un lado y a seguir por otro camino que es el bueno, entonces yo creo que si eso influye mucho en la forma en la que uno entiende eso de la diversidad. (María Alejandra Botina, 14 años, u).

A pesar de aquellas influencias que afectan la postura hacia la diversidad por parte de algunos estudiantes, también se encontraron otras posiciones que la reconocen como un derecho, al afi

que las personas tienen libertad de pen- samiento, de elección, de expresión, de

cultos y del desarrollo de la personalidad, tal como lo mencionó Valeria García (14 años, u):

Bueno, la diversidad es como un derecho que tenemos todos a ser diferentes y a expresar nuestras diferentes formas de pensar, no to- dos somos iguales y todos tenemos diferencias, pero eso es lo que nos hace ser diferentes y ser únicos.

Aquellos discursos permiten vislumbrar que los y las estudiantes saben que el ser diferentes les permite ser únicos y que existe el derecho a expresar las ideas, pensamientos y sentimientos. De esta forma, la diversidad es un valor latente en la escuela, un lugar para relacionarse y formar grupos de amigos, donde al inte- ractuar de manera permanente con ellos, aprende y se forman juntos y a su vez, establecen reglas de respeto, aceptación, acogida y tolerancia.

Las voces de los y las estudiantes son entonces un desafío no exclusivo de la escuela, sino del contexto social, al acep- tar las particularidades que expresan el sentido y el significado que como sujetos diferentes tenemos unos de otros, como lo manifestó Valeria García (14 años, u): “…no todos somos iguales y tenemos derecho a pensar diferente, a sentir di- ferente…”

De igual manera, otros educandos tam- bién asociaron el término diversidad a la ventaja que implica trabajar con el otro ya

que esta experiencia enriquece y posibilita nuevos aprendizajes, como se expresa a continuación:

...La tolerancia se da pues cuando aprendo a ver las diferencias de los demás porque si yo no tolero pues no me voy a poder relacionar con personas que me aporten diferentes cosas y que me ayuden a aprender más (Valentina Plazas, 15 años, u).

En los anteriores relatos se aborda la diversidad como un valor, como algo positivo, donde se reconoce al otro en sus fortalezas, cualidades o aptitudes. No obstante, algunos estudiantes refirieron la diversidad como un asunto que en ocasio- nes los hace sentir excluidos, sobre todo, cuando perciben que sus compañeros los aíslan, como lo relata una de ellas:

...con los compañeros comparto no más lo que es la clase. Por lo me- nos de mi parte uno sale a descanso y todo mundo se dispersa, forma el combito con su amiga y su amigo y ya. Era un momento para compartir entre todos, sin separarnos pero yo por ejemplo, me siento sola. (Sorany Viscué 15 años, r).

En relación a lo mencionado, se pudo observar que ciertas prácticas de los estudiantes de la I.E. Julumito, a veces son excluyentes; por ejemplo, durante el descanso, algunos de ellos, acuerdan partidos de fútbol en los cua- les sólo admiten participar a quienes mejor juegan o a quienes gozan de mayor popularidad dentro del colegio, discriminando a otros que no cuentan con esas características.

En síntesis, fue posible determinar que las posturas de los estudiantes asu- midas con respecto a la diversidad, se construyen desde una lógica que se teje entre la posición discursiva, que descri- be a la diversidad como una posibilidad de enriquecer las prácticas relacionales entre los sujetos y la postura que la asume como un aspecto que distancia a las personas.


Significados y sentidos de la diver- sidad social

Una vez los y las estudiantes expresa- ron sus posiciones respecto a la diversi- dad, se mantuvieron una serie de diálogos con ellos que permitieron entrever sus opiniones, específicamente frente a la di- versidad social, sobre la cual manifestaron lo siguiente:

Pues ser diferente es... Por lo menos a mí me gusta una cosa y a ti te gusta otra y por lo menos a ti te disgusta que yo sea de alguna o de tal manera y a ti te disgusta que no seas de esa manera, entonces hablo de ese tipo de diferencias (Camila Fajardo, 15 años, u).

Así mismo, otros educandos vin- cularon la diversidad social a las múltiples diferencias que existen entre la cultura, el comportamiento y las formas de vida que configuran a las personas, como se describe en el siguiente fragmento:

Diversidad Social, por su nom- bre puedo decir que se trata de diversidad en la sociedad, entonces creo que es algo así como las di- ferencias existentes entre cultura, pensamiento, estratificación social, comportamientos, entre otros. (Eduar Narváez, 15 años, r).

Se pudo precisar entonces que los educandos relacionan la diversidad social con clase social y desigualdad, contextos familiares, estratos económicos, cultura y diferentes modos de actuar, que fortalecen u obstaculizan las relaciones con los otros.

Diversidad social como clase social y desigualdad

En las entrevistas y plenarias realizadas con los y las estudiantes ellos expresaron sus ideas acerca de la diversidad social, estableciendo relaciones con el concepto de estratifi ción socioeconómica, afi - mando lo siguiente:

…hoy adelantábamos un trabajo de religión en el que debíamos reali- zar un árbol con nuestro plan de vida,

viendo los materiales utilizados por cada estudiante puedo concluir una gran variación en cuanto a los recur- sos que cada una poseía, las niñas que de cierta forma presentan o se encuentran en un estrato social bajo trajeron materiales como cartón, alu- minio, papel seda, mientras que las que presentan mayores capacidades económicas, trajeron foamy, témpe- ras, vinilos, cartón paja; el costo de los materiales en cierta medida, me permitió evidenciar la gran diferencia de estratos sociales que puede haber en mi salón, lo que de acuerdo a mi concepto podría catalogarse como Diversidad Social. (Valentina Plazas, 15 años, u).

De acuerdo a lo expresado, es posible afi que la diversidad social en algunas ocasiones es relacionada por los estudian- tes con el nivel económico de los sujetos, con los bienes materiales que posean o con los recursos de los cuales dispongan para garantizar el nivel de vida, como lo manifiesta otra de las estudiantes:

...la situación fue que la compañe- ra A llevo a mostrar a sus amigas un par de zapatos que había comprado para una celebración, la compañera B que estaba entre esas amigas empezó a preguntar por la “pro- cedencia” de los zapatos, cuando descubrió el local en el cual habían sido comprados dichos artículos, empezó a criticar pues según ella ese lugar no era como quien dice digno y ella era “mucha cosa” para ir a un lugar como ese, es como una serie de estereotipos respecto al local “en cuestión”, aquí evidencie Diversidad Social pues creo que los estigmas generados por la diversidad de clases sociales, hacen parte de la estratificación que según mi concep- to hace parte de la Diversidad Social. (Natalia Guevara, 15 años, u).

La diversidad social desde las voces de los educandos, se relacionó con los


recursos económicos, con la capacidad adquisitiva de los sujetos, con lo que po- see y con lo que carece, lo cual genera diferencias sociales que pueden propiciar encuentros de reconocimiento o prácticas de discriminación entre los sujetos, como lo describe la estudiante Karen Sofía Mu- ñoz (14 años, u):

En los colegios se comprueba que hay personas que cuentan con más recursos que otras y lo demuestran con ropa fina, celulares de marca o de última tecnología así como otros aparatos electrónicos. Otros sí lo normal y otros que les hacen falta las cosas, a veces eso une las personas pero a veces las divide.

Los estudiantes también asumieron la diversidad social como las diferencias existentes entre las personas de acuerdo a las múltiples características que las configuran, no sólo en cuanto a lo econó- mico, sino en aspectos como la “raza” y la cultura, tal como lo afirma Karen Díaz ( 15 años, u):

Hay muchas formas de diversidad social porque aquí se miró razas, estratos, niveles económicos, reli- giones, aspiraciones, expectativas y muchas otras porque nuestras men- tes son libres y podemos construir un país con inmensidad de todo lo que una persona puede imaginar.

Desde esa perspectiva, se puede con- siderar la diversidad social como una po- sibilidad de construir comunidades libres y distintas, conformadas por personas íntegras, dispuestas a aportar al desarrollo social, como lo afirma la estudiante María Mosquera (15 años, r):

Hay personas pujantes que siem- pre siguen adelante, son trabajado- res y logran mantener familias con lo que hacen, tienen en cuenta a los de- más y no son tacaños y así no tengan de alguna manera buscan ayudar, son como líderes o un ejemplo a se- guir y de esa clase de personas hace falta en esta sociedad un líder con

ideas claras y que no se deje llevar por plata ni nada parecido, sino que es firme y tiene carácter para guiar a una sociedad y junto con ella sacar este país adelante y hacer mejoras de él muchos aspectos que hoy en día están muy afectados como la educación, el trabajo, la salud, etc.

Esa diversidad social relacionada con los niveles económicos, en palabras de algunos estudiantes, puede limitar las prácticas relacionales que surgen en la escuela, puesto que como lo afirma Ka- ren Sofía Muñoz (14 años, u) “a veces se nota que las niñas de condiciones altas se van a creer más que las demás y las de condiciones bajas yo creo que van a ser como más humildes y no se juntan entre las dos”.

Sin embargo, otros estudiantes asig- nan relevancia a la necesidad de surgir económicamente para evitar las brechas sociales y aportar de esa forma a la equi- dad entre las personas, como lo afirma Jeferson Peteví (16 años, r): “Pues me gustaría ser solidario con las personas que no tienen para que busquen la forma de estudiar porque a veces uno ve que unos tienen más que los otros”.

En el mismo sentido otros estudiantes también consideran importante la igualdad social para asegurar que todas las perso- nas reciban buen trato y que se reconozca su diversidad para que nadie sea excluido bajo ninguna circunstancia, como lo preci- sa María Mosquera (15 años, r):

La Diversidad Social es importan- te porque a veces se forman unos “subgrupos”, de unas estudiantes que son más amigas que otras, pues presentan una mayor “afinidad”, y a veces dejan de lado a otras compa- ñeras porque no aceptan las dife- rencias. Me pareció que esto podía tomarse como aspecto que hace parte de la Diversidad Social.

En síntesis, las narraciones permiten evidenciar que la diversidad social des- de la perspectiva de los educandos es


considerada relevante para mejorar las relaciones entre las personas y aportar de esa manera, a consolidar sociedades que construyan escenarios propicios para que los sujetos interactúen en medio de contextos y escenarios respetuosos de las diferencias.

Diversidad social asociada a cultura

Así como los jóvenes asociaron la di- versidad a numerosos aspectos, también lo vincularon a las manifestaciones cultu- rales especialmente las relacionadas con sus gustos personales, tales como la mú- sica, como se expresa en esta narración:

Pues es que también noté que la música influye de cierta forma en el comportamiento de las personas, cada género expone una forma de pensar diferente y de esta forma, crea una especie de diferenciación cultural, lo cual, según mi concepto haría parte de la Diversidad Social, pues la cultura es un aspecto impor- tante de la sociedad, la música da pie a la creación y formación de diversas subculturas que siguen una doctrina o un estilo de vida, de acuerdo al género musical al que se refiere, por esta razón, relaciono este hecho a lo que diversidad social contiene (María Mosquera, 15 años, r).

De igual forma, es relevante resaltar que en los resultados de la Carta Asocia- tiva, el 41% de las estudiantes de la I.E. Nuestra señora del Carmen, asociaron la diversidad al concepto de música y éste a su vez, con términos como reggaetón, bachata, salsa, rock, romántica, folclórica, rap, cumbia, merengue, electrónica, entre otros.

Otros datos encontrados en las cartas asociativas, arrojaron que el 63% de las estudiantes de la I.E. Nuestra señora del Carmen, asociaron el concepto diversidad a la “raza afrocolombiana, blanca, indíge- na, mestiza y negra”. En este mismo senti- do, el 28% de las estudiantes relacionaron el vocablo diversidad a palabras como cultura, personalidad y religión, resaltando

la importancia de estos aspectos de la siguiente manera:

En una sociedad hay diversidad de costumbres unos por la cultura y otros de carácter religioso. Indígenas creen en dioses y su madre natu- raleza y es muy bonito el ver como cuidan la tierra y la enseñanza tan importante que nos dan. Igualmente las costumbres religiosas nos en- señan mucho sobre la vida pasada, quien murió por nosotros y por qué lo hizo. También uno aprende a ser culto y mantener las creencias que de familia en familia se enseñan (Da- yana Fernández, 14 años, r).

De acuerdo a los aportes anteriores, es valioso mencionar que los estudian- tes, dan prioridad al reconocimiento de la diversidad social para que las relaciones entre las personas no sean limitadas por su cultura sino que por el contrario se res- peten y valoren sus costumbres, creencias y conductas, valorando las diferencias étnicas, religiosas o culturales como un factor de enriquecimiento social.


Discusión

La diversidad en la sociedad requiere de la atención en todas las esferas de la vida y se convierte en un desafío para el espacio escolar, en el cual, el reconoci- miento y la aceptación de las diferencias sea el eje fundamental de la praxis peda- gógica. Por lo tanto, la escuela requiere atender las características heterogéneas de los educandos para posicionar la diversidad como un valor agregado que fortalece la relación entre los sujetos, teniendo en cuenta que:

Debido a la reflexión realizada en los últimos años sobre qué es, significa e implica atender a la di- versidad, se ha visto la necesidad de responder a otras diversidades (cultural, lingüística, etc.) presentes en la sociedad y, consecuentemente en la escuela. Todo ello representa


el carácter dinámico y abierto que sustenta el concepto de diversidad, y trata de responder a las necesidades que presentan los sujetos como fruto de sus diferencias. (Arnaiz, 2005, p. 44).

Asumir la diversidad de esa manera permite identificar prácticas de discrimi- nación que pueden surgir en el aula y que atenten contra el bienestar de los sujetos que está garantizado en el marco de la Constitución Política de Colombia:

Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin nin- guna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica. (Constitución Política de Colombia, 1991, art. 13).

Estos derechos contienen una susten- tación axiológica sólida que se deriva de los valores éticos y por lo tanto, ofrecen garantías para reclamar cuando son vul- nerados. De igual manera, de acuerdo a los hallazgos encontrados, en algunas ocasiones los estudiantes asumieron la diversidad como un valor; sin embargo, en otros momentos fue pensada como un obstáculo que les impedía encontrarse con los otros, por razones económicas, so- ciales o culturales que limitaban aquellos acercamientos.

Esas posturas respecto a la diversi- dad, requieren de una escuela capaz de romper con la clasificación y la discrimi- nación, creando conciencia en todos sus miembros de la necesidad de reconocer la diversidad, para lograr transformacio- nes educativas relevantes, valorando las diferencias de los estudiantes, para evitar las desigualdades y propiciar la justicia escolar, puesto que, como lo describe López (2001, p. 27):

Es necesario un nuevo modelo educativo que suponga el respeto y la apertura a los otros como legítimos

otros, el respeto a la diferencia y el respeto a los derechos humanos. En este sentido educativo, hablar de la Cultura de la diversidad, es hablar de educación en valores, es hablar de democracia, de convivencia y de humanización. Es decir, es la bús- queda de un nuevo hombre y de una nueva mujer más autónoma, libre y justa. Porque humanización significa luchar para que en el mundo sean posibles los valores que dignifican al ser humano.

Es oportuno entonces recordar que el contexto educativo es uno de los escena- rios donde más se hace evidente la exclu- sión, tal vez porque como lo afirmaban algunos de los estudiantes, aquello que se sale de la norma incomoda, desubica, obliga a cambiar, mientras que la homoge- nización es una posibilidad a la necesidad de control y de dominio.

De igual manera, es importante que la escuela sea pensada como un lugar en el que las diferencias enriquecen las relaciones de las personas; ello implica que se despoje de los estratos y clases sociales que históricamente se han esta- blecido en las comunidades y que, como lo mencionaron algunos estudiantes, aún hacen parte de sus actuaciones.

Esta mirada presupone entender que educar en la diversidad no es una tarea de las últimas décadas; esto se ve reflejado en los sentidos y significados que tienen los estudiantes al asociar la diversidad con términos como variedad, biodiversidad, reconocimiento del otro como un sujeto diferente, lo cual implica tener en cuenta que la educación en la diversidad es:

Un proceso de construcción de conocimiento que surge de la inte- racción entre personas distintas en cuanto a valores, ideas, percepcio- nes, intereses, capacidades, estilos cognitivos y de aprendizaje, etc., que favorece la construcción, consciente y autónoma, de formas personales de identidad y pensamiento, y que


ofrece estrategias ( ) para dar res- puesta a una realidad heterogénea y de contribuir a la mejora de relacio- nes sociales y culturales. (Jiménez y Vilá, 1999, citados por Moya y Gil, 2010, p. 3).

Según esta posición frente a la di- versidad, es importante que el profesor como agente dinamizador, reconozca y aproveche las manifestaciones diversas, desde las cuales se valora la cultura de cada uno de sus estudiantes para evitar cualquier conducta de rechazo que pueda propiciar prácticas de exclusión.

Para los y las jóvenes participantes en esta investigación la diversidad como variedad, fue vista como una especial ca- racterística de ser únicos, según la cual la diversidad existe gracias a que no “somos copia de todo” y significa ser diferentes y tener gustos diferentes.

Al respecto, Cárdenas (2012, p.1), también señala la necesidad de dar lugar a lo diverso para dinamizar las relaciones entre los sujetos teniendo en cuenta que:

...donde hay vida hay desequili- brio, hay diversidad, hay variedad, hay inestabilidades, hay indetermi- nación, impredecibilidad pero ello da lugar a nuevas estructuras de orden, complejidad, y de vida más elevadas porque donde hay equili- brio estático, donde hay uniformidad, homogeneidad, simplificación, deter- minación, predecibilidad, estabilidad, hay muerte, no hay dinamismo.

Dentro del sentido de la diversidad que plantearon los y las jóvenes se hace referencia también a los conceptos de igualdad y desigualdad, a la idea de ser únicos y de lo que implica en la vida el ser diverso lo cual según Ramos (2012, p. 78):

Se enlaza con cuestiones de igualdad o desigualdad, de discri- minación o integración, de inclusión o exclusión; de tal manera que por ejemplo, se subraya la necesidad y el afán transformador y de inclusión social dado el contexto de exclusión

y pobreza que se vive en la sociedad actual.

Para los estudiantes en general, el significado atribuido a la diversidad fue visto como algo positivo en sus vidas y no como un obstáculo para su desarrollo. En este sentido, Santos (2006, p. 11) sostie- ne que la diversidad es un valor y que la diferencia es inherente a lo humano. Aun así resalta que si bien existen múltiples diferencias no todas implican un mismo modo de proceder. Al respecto sostiene:

No todas las diferencias son del mismo tipo y no con todas ellas hay que proceder de la misma forma. Ante algunas diferencias hay que poner en marcha actuaciones de redistribución (...) Hay diferencias que exigen otra actuación política y educativa.

La escuela que conocemos de alguna u otra manera ha aceptado las diferencias y lo ha hecho de una manera involuntaria. Ahora se requiere de la intencionalidad para que sea una tarea diaria y se cami- ne hacia la configuración de una escuela que aproveche la diversidad como una oportunidad que promueva la participa- ción de todos los actores, en particular de los estudiantes, quienes construyen sus sentidos y significados que reivindican la praxis del maestro y el rol principal del espacio escolar.

En este orden de ideas, Ibáñez (2001,

p. 37) indica que “la diversidad está muy presente en la discusión educativa en los últimos tiempos y son muy variados los puntos de vista desde los cuales se aborda”. Además implica tener en cuenta, que los sujetos son diferentes respecto a factores como la edad, el género, el pen- samiento, la conducta, las capacidades, las posibilidades, las dificultades, el status social, la capacidad económica, las ideo- logías, entre otras, que marcan no solo diferencias sino incluso desigualdades y exclusión.

Al respecto, Restrepo (2012, p. 258) señala que uno de los escenarios donde



más se hace evidente la exclusión es el educativo, tal vez porque, para los docen- tes y los educandos las prácticas homo- genizantes son comunes, son la norma, son “normales”9 y aquello que se sale de la norma nos incomoda, nos desubica y nos obliga a cambiar.

Es por ello que la escuela requiere de un profundo y generalizado cambio en el cual ningún factor pueda causar discrimi- nación, como los prejuicios, entendiendo este término según Feldman (1999, p.

513) como:

Evaluaciones o juicios negativos (o positivos) de los integrantes de un grupo, que están basados prin- cipalmente en la pertenencia de esas personas al grupo más que en el comportamiento de un individuo en particular. Se tiende a emitir opiniones menos favorables sobre los integrantes de grupos de los que no formamos parte (exogrupo) y opiniones más favorables sobre los miembros de grupos a los que pertenecemos (endogrupos).

De acuerdo con los enfoques del apren- dizaje social sobre los estereotipos y pre- juicios, los sentimientos de las personas respecto a los miembros de diversos gru- pos son moldeados por el comportamiento de padres, otros adultos, pares, o los medios masivos de comunicación como fue evidente en los hallazgos encontrados en este estudio.

Por ello, es ineludible comprender la ne- cesidad que tiene la escuela de concebir la diversidad social como el respeto y la riqueza de las diferencias, para que la ac- ción pedagógica cobre sentido, mejorando las posibilidades de todos y contribuyendo en la construcción de una sociedad más respetuosa y tolerante que asegure una mejor convivencia. En relación a lo


image

9 No por simple coincidencia las escuelas de formación de maestros en el mundo se denominaron Escuelas Normales, escuelas encargadas de la uniformidad de los sistemas nacionales de enseñanza.

anterior, es oportuno precisar que la diversidad social se orienta a reconocer las distintas formas de con- vivir, pensar, actuar, sentir, agruparse, identifi de los sujetos, como lo señala Eade (1998, p. 3):

Un reconocimiento más amplio de la diversidad social (por ejemplo, respecto al género, la edad o la iden- tidad cultural) revela algunos de los conflictos que se producen dentro de grupos sociales que anteriormente se consideraban homogéneos (como el hogar familiar, la comunidad ur- bana...)

Por lo tanto es necesario que la escuela pueda crear en la comunidad respeto a la diversidad social para que se asuma lo diverso desde una mirada más incluyente, que conlleve a los sujetos a evitar esta- blecer distancias entre las personas, por factores como por ejemplo, la situación económica, como se percibió en algunos resultados encontrados.

En resumen el espacio escolar, por ser el encuentro de la diversidad, está llamado a ofrecer la posibilidad de reconocerla y aceptarla no como un discurso sino como una realidad de cada instante de la vida escolar. Se espera entonces que la escue- la pueda movilizar prácticas que ayuden a formar conductas en los estudiantes que reconozcan la diversidad como un valor agregado y una característica natural de los sujetos.


Conclusiones y recomendaciones

Después de establecer un análisis deta- llado, acerca de la diversidad social desde los sentidos y significados de los y las estudiantes de las Instituciones Educativas Nuestra Señora del Carmen y Julumito, se logra concluir que las signifi que ellos asocian con el concepto de Diversidad Social son construcciones que se derivan de sus experiencias vitales en el contexto de lo escolar, lo familiar y lo social.


Durante el desarrollo de la investiga- ción, los estudiantes relacionaron la diver- sidad social con mayor frecuencia al nivel socioeconómico o clase social donde se desarrolla cada individuo de acuerdo a la capacidad económica que posee.

De lo anterior, en las voces de los jó- venes no se aprecia ninguna diferencia relevante entre los significados asociados a la diversidad tanto en los estudiantes del contexto urbano como los del rural; es palpable en la mirada de cada uno, la diversidad social ajustada a sus viven- cias. Por lo tanto, su voz no puede seguir pasando al olvido, es precisamente ésta la que debe dinamizar el rol de la escuela como espacio social.

En consecuencia, es necesario formular una propuesta pedagógica en donde in- tervengan padres de familia, estudiantes, docentes, entes gubernamentales, entre otros, para realizar un trabajo individua- lizado y/o grupal que permita la práctica de la diversidad desde el ámbito escolar y que en prospectiva beneficiaría a las instituciones educativas que hacen parte de esta investigación.

Este estudio es el inicio de una opor- tunidad, una puerta que se abre hacia la reflexión y la puesta en práctica de un cambio hacia el reconocimiento de la di- versidad y su atención en la escuela; pero que requiere de transformaciones signifi-

cativas, que movilicen el espacio escolar por parte de la ciudadanía y la comunidad educativa en general, donde se proporcio- nen otras miradas de aceptación y respeto a las diferencias, implicando distintas formas de ver y entender los procesos de enseñanza y aprendizaje, que conlleven a prácticas de inclusión.

Por lo tanto, sería importante que las futuras investigaciones pudieran continuar con el proceso investigativo para retomar las voces de los y las jóvenes en lo re- ferente al concepto de diversidad social presente en la escuela y en el contexto, para apostarle a la construcción de un lenguaje que se visibilice en el discurso del docente. Por esta razón, considera- mos necesario realizar la investigación con estudiantes de la básica primaria con quienes se podría generar un proceso de transformación a partir de los resultados obtenidos en este estudio.

Finalmente, tener en cuenta la inves- tigación para realizar transformaciones en el ámbito escolar donde la diversidad sea abordada, no sólo desde las políticas y lineamientos, sino desde el aula de clase, liderando procesos educativos y comunitarios, visibilizando las voces de los estudiantes que se han manifestado a tra- vés de esta investigación y que permitan reflexionar con una mirada crítica frente a la realidad social que los configura.


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