<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?>
<!-- Created from PDF via Acrobat SaveAsXML -->
<!-- Mapping Table version: 28-February-2003 -->
<TaggedPDF-doc>
<?xpacket begin='﻿' id='W5M0MpCehiHzreSzNTczkc9d'?>
<?xpacket begin="﻿" id="W5M0MpCehiHzreSzNTczkc9d"?>
<x:xmpmeta xmlns:x="adobe:ns:meta/" x:xmptk="Adobe XMP Core 9.1-c001 79.675d0f7, 2023/06/11-19:21:16        ">
   <rdf:RDF xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#">
      <rdf:Description rdf:about=""
            xmlns:xmp="http://ns.adobe.com/xap/1.0/"
            xmlns:xmpMM="http://ns.adobe.com/xap/1.0/mm/"
            xmlns:stRef="http://ns.adobe.com/xap/1.0/sType/ResourceRef#"
            xmlns:stEvt="http://ns.adobe.com/xap/1.0/sType/ResourceEvent#"
            xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
            xmlns:pdf="http://ns.adobe.com/pdf/1.3/">
         <xmp:CreateDate>2026-06-19T09:02:26-05:00</xmp:CreateDate>
         <xmp:MetadataDate>2026-06-19T09:02:28-05:00</xmp:MetadataDate>
         <xmp:ModifyDate>2026-06-19T09:02:28-05:00</xmp:ModifyDate>
         <xmp:CreatorTool>Adobe InDesign 20.1 (Windows)</xmp:CreatorTool>
         <xmpMM:InstanceID>uuid:7376fb5d-4972-45bc-8659-cccc41444024</xmpMM:InstanceID>
         <xmpMM:OriginalDocumentID>xmp.did:9b2605c9-1b39-5247-9644-2449e5032226</xmpMM:OriginalDocumentID>
         <xmpMM:DocumentID>xmp.id:1d0fd196-7382-fe46-b20b-fa27ea0379c3</xmpMM:DocumentID>
         <xmpMM:RenditionClass>proof:pdf</xmpMM:RenditionClass>
         <xmpMM:DerivedFrom rdf:parseType="Resource">
            <stRef:instanceID>xmp.iid:be38d7c7-dcb3-9544-a870-e000ba2f3474</stRef:instanceID>
            <stRef:documentID>xmp.did:8bc2ad4d-14f0-5a41-bfb9-096ffcd61295</stRef:documentID>
            <stRef:originalDocumentID>xmp.did:9b2605c9-1b39-5247-9644-2449e5032226</stRef:originalDocumentID>
            <stRef:renditionClass>default</stRef:renditionClass>
         </xmpMM:DerivedFrom>
         <xmpMM:History>
            <rdf:Seq>
               <rdf:li rdf:parseType="Resource">
                  <stEvt:action>converted</stEvt:action>
                  <stEvt:parameters>from application/x-indesign to application/pdf</stEvt:parameters>
                  <stEvt:softwareAgent>Adobe InDesign 20.1 (Windows)</stEvt:softwareAgent>
                  <stEvt:changed>/</stEvt:changed>
                  <stEvt:when>2026-06-19T09:02:26-05:00</stEvt:when>
               </rdf:li>
            </rdf:Seq>
         </xmpMM:History>
         <dc:format>xml</dc:format>
         <pdf:Producer>Adobe PDF Library 17.0</pdf:Producer>
         <pdf:Trapped>False</pdf:Trapped>
      </rdf:Description>
   </rdf:RDF>
</x:xmpmeta>
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                                                                                                    
                           
<?xpacket end="w"?>
<?xpacket end='r'?>

<Part>
<H1>Metaciclo vital: un análisis de la interdependencia generacional a través de la escucha social digital1 </H1>

<P>Luis Manuel Sánchez Leija2 Martha Leticia Salazar Garza3 José Carlos Palacios Montoya4 </P>

<P>Artículo recibido: 9 de abril de 2026 Artículo aceptado: 25 de mayo de 2026 </P>

<P>Sánchez Leija L.M.; Salazar Garza M.L.; Palacios Montoya J.C. Metaciclo vital: un análisis de la interdependencia generacional a través de la escucha social digital. Escribanía, V24i1 </P>

<P>
<Link>https://doi.org/10.30554/escribania.v24i1.5660 </Link>
</P>

<Sect>
<H2>Resumen </H2>

<P>El presente artículo de investigación constituye una lectura desde el meta-ciclo vital como una unidad de análisis para comprender la interdependencia entre generaciones en la contemporánea “sociedad red”. A través de una metodología de Teoría Fundamentada y el uso del Reporte de Analítica de Escucha Social Digital proporcionados por la plataforma Brand24; en donde se analizan micro-incidentes de resiliencia y la figura del Proxy-User como un mediador esencial que garantiza la continuidad digital y la seguridad ontológica del adulto mayor. Los hallazgos, que documentan un alcance de cifras amplias de impactos, sugieren que la participación en comunidades virtuales constituye un factor protector frente al aislamiento y la depresión al fomentar la “copresencia virtual ambiente”. Este estudio concluye que el tránsito hacia el homo digitalis requiere de procesos de co-creación que superen el asistencialismo institucionalizado. </P>

<P>Palabras clave: Metaciclo vital; homo digitalis; Proxy-User; escucha social digital; sociedad. </P>

<P>1 Durante la preparación de este artículo se empleó la herramienta Google Notebook LM y Grammarly, con fines de corrección de estilo, ortografía y comprobación de referencias. Los autores asumen plena responsabilidad por el contenido del artículo. </P>

<P>2 Estudiante del Doctorado en Investigación en Psicología en la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Departamento de Psicología Av. Universidad No. 940, Edificio 212, Ciudad Universitaria. lumasada070@hotmail.com. ORCID: 0000-0003-1328-8720 </P>

<P>3 Profesora-Investigadora de Tiempo Completo. Departamento de Psicología, Universidad Autónoma de Aguas-calientes. 
<Link>leticia.salazar@edu.uaa.mx</Link>
 ORCID: 0000-0002-1695-5771 </P>

<P>4 Profesor-Investigador de Tiempo Completo. Departamento de Psicología, Universidad Autónoma de Aguascalientes. 
<Link>jose.palacios@edu.uaa.mx</Link>
 ORCID: 0000-0002-7854-4441 </P>

<P>Vital metacycle: an analysis of generational interdependence through digital social listening </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Abstract </H2>

<P>This research article presents an analysis from the perspective of the metacycle of life as a unit of analysis to understand intergenerational interdependence within the contemporary “network society.” Through a Grounded Theory methodology and the use of Social Listening Analytics Reports provided by the Brand24 platform, micro-incidents of resilience and the figure of the Proxy-User are examined as an essential mediator that ensures digital continuity and the ontological security of older adults. The findings, which document a broad reach in terms of impacts, suggest that participation in virtual communities constitutes a protective factor against isolation and depression by fostering “ambient virtual copresence.” This study concludes that the transition toward homo digitalis requires co-creation processes that move beyond institutionalized welfare. </P>

<P>Keywords: vital metacycle; homo digitalis; Proxy-User; digital social listening; network society. </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Introducci </H2>

<P>El envejecimiento poblacional contemporáneo constituye uno de los mayores retos sociales del siglo XXI, representando un desafío estructural que desborda las capacidades de las políticas públicas tradicionales. Al respecto, Cárdenas-Ramos et al. (2026) sostienen que este fenómeno obliga a las sociedades a inventar nuevas formas de solidaridad y cooperación basadas en modelos de corresponsabilidad intergeneracional. En el escenario de la “sociedad red”, definida por Castells (2001) como un entramado de asociaciones desplazadas y fluidas que sustituyen las formas de interacción humana limitadas territorialmente, la socialización y el acompañamiento de las personas adultas mayores han migrado progresivamente hacia espacios no institucionales. Específicamente, las comunidades virtuales y las redes sociales digitales emergen como entornos donde se reconfigura la experiencia del envejecimiento. Como proponen Van Leeuwen et al. (2023), la inclusión digital en la vejez no constituye un evento aislado, sino parte de una trayectoria de vida orientada a mantener la estabilidad de los vínculos y la identidad dentro del nuevo espacio de flujos. Este panorama invita a reflexionar sobre las metodologías necesarias para estudiar dichas interacciones y comprender la construcción de los ciclos sociales, vitales y vinculares en la era de la información. </P>

<P>Este fenómeno de migración hacia la virtualidad se manifiesta en la formación de grupos autogestionados que operan como repositorios informales de información, supliendo, en muchos casos, la falta de canales oficiales accesibles y ampliando la noción de intervención social más allá de los entornos institucionales. Esta realidad obliga a reevaluar el concepto mismo de intervención; al respecto, bajo el paradigma de la presente investigación, la intervención se define como el despliegue de dispositivos de interacción social y estrategias autogestionadas que operan tanto en marcos institucionales como en espacios digitales no formales para incidir en el bienestar y la participación de las personas adultas mayores. La relevancia de este ecosistema se confirma mediante el Reporte de Analítica de Escucha Social Digital de ahora en adelante mencionado como: RAESD, el cual documenta un alcance masivo de 120 millones de impactos fuera de las redes (Reporte Brand24, 2026) en temas vinculados al bienestar de este sector poblacional. De este modo, los datos de escucha social validan la emergencia de una región sociocultural no geográfica donde el sujeto, según Martínez Ojeda (2006), expande su autonomía y habita nuevas dimensiones de la subjetividad digital. </P>

<P>La justificación de este estudio reside en la consideración de las intervenciones autogestionadas que operan como dispositivos de interacción social fuera de los marcos institucionales convencionales. Grupos de Facebook con más de 156,000 miembros, como “Pensión Adulto Mayor”5, funcionan como repositorios informales de conocimiento colectivo y redes de apoyo mutuo que suplen las carencias del Estado, en México. Estos espacios facilitan el acceso a información sobre trámites y beneficios que los canales oficiales no siempre comunican con claridad, operando bajo la lógica de lo que Bakardjieva (2005) y Hänninen et al. (2020) definen como mediaciones de “expertos cálidos” (warm experts) que describe a la persona que media entre la tecnología y las necesidades concretas del usuario novato dentro de una relación de confianza6, quienes integran la tecnología en los mundos cotidianos mediante el apoyo afectivo. En la sociedad red contemporánea, estas interacciones reflejan un proceso de disociación entre localidad y sociabilidad, donde las redes fluidas y transnacionales se convierten en las formaciones sociales dominantes (Castells, 2001). El objetivo central es visibilizar teóricamente lo que denominamos el metaciclo vital como soporte de análisis anclado en la “cultura del arco de vida”; como sostiene Sánchez (2007); esta cultura rechaza la visión de la vejez como un periodo residual para proponer una comprensión integradora y continua del ciclo vital. Dicha perspectiva se complementa con la teoría de la continuidad, validada por Van Leeuwen et al. (2023), la cual postula que la participación digital permite a las personas adultas mayores mantener estructuras estables y preservar su identidad en el nuevo espacio de flujos. </P>

<P>Esta perspectiva permite comprender cómo la interdependencia entre jóvenes y personas adultas mayores en la red constituye un factor protector fundamental para la salud psicosocial. Bajo esta lógica, se ha verificado empíricamente que el uso de medios sociales y el fortalecimiento de los vínculos intergeneracionales no solo expanden las redes de apoyo, sino que también mitigan el aislamiento social y reducen significativamente la severidad de los síntomas depresivos en las personas adultas mayores (Wu &amp; Chiou, 2020). Este bienestar emocional se ve reforzado por lo que Latikka et al. (2021) definen como la capacidad de las soluciones tecnológicas para aliviar la soledad mediante la interacción y la reciprocidad en entornos de vida asistida. Por tanto, el análisis de las menciones digitales masivas no debe limitarse a la estadística descriptiva; por el contrario, como proponen Zhang et al. (2021), es necesario analizar estas interacciones para identificar patrones emergentes de resiliencia. </P>

<P>5 La comunidad “Pensión Adulto Mayor 65 años y más 2025-2026” en la plataforma Facebook reúne a más de 156,000 miembros y funciona como un espacio no oficial de intercambio de información, apoyo mutuo y resolución de dudas sobre la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores en México, operando como un repositorio colectivo ante la limitada claridad de los canales institucionales. </P>

<P>6 Estudios posteriores han ampliado esta noción, señalando que dicha mediación afectiva favorece la apropiación </P>

<P>tecnológica, la integración social y la permanencia digital de las personas adultas mayores, actuando frecuen</P>

<P>temente a través de familiares jóvenes o Proxy-Users (Hänninen et al., 2021; Martínez y Olsson, 2022). </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Marco teico </H2>

<P>Las relaciones meta-generacionales se definen como las redes de significaciones y apoyos que unen a las generaciones más allá de sus etapas vitales biológica, esto integra la concepción de cultura como “tramas de significación” de Geertz (1990) (citado en la obra de Martínez Ojeda, 2006). Bajo esta concepción, se entiende al ser humano como un animal inserto en tramas de significación que él mismo ha tejido, tal como propone Geertz (citado en Martínez Ojeda, 2006). A diferencia de la visión tradicional que segmenta la vida en formación, trabajo y jubilación, fragmentación personal y social heredada de la era industrial que suele clausurar al sujeto en etiquetas y edades, según explican Vercauteren (1999) y Sánchez (2007), la perspectiva metageneracional propone que la vida constituye un continuo vital. Al respecto, Cárdenas-Ramos et al. (2026) sostienen que este enfoque permite transitar hacia modelos relacionales de corresponsabilidad intergeneracional que superan la visión de la vejez como un periodo residual y fragmentado, y que la naturaleza humana reside en el vínculo que configura y construye al sujeto, promoviendo modelos de corresponsabilidad intergeneracional que trascienden el enfoque asistencialista tradicional. En concordancia, Van Leeuwen et al. (2023) y Wu y Chiou (2020) afirman que, en este marco, las relaciones resultan ser continuas, dinámicas y sostenidas a lo largo de la vida, permitiendo que la inclusión digital se integre orgánicamente en la trayectoria identitaria de las personas adultas mayores. </P>

<P>En este sentido, la cultura meta-generacional se sitúa por encima de las generaciones, en su encuentro y en su relación (Sánchez, 2007), lo que reclama un cambio metodológico que priorice el “entre” relacional sobre el individuo aislado. Esta visión integradora del ciclo vital encuentra en la sociedad red un escenario excepcional, pues lo digital se ha convertido en el nuevo tejido de nuestras vidas (Castells citado en Martínez Ojeda, 2006). Esta infraestructura facilita una interpenetración de las edades que fortalece la solidaridad y la seguridad ontológica frente a la incertidumbre de la sobremodernidad (Martínez Ojeda, 2006; Sánchez, 2007). Bajo estas condiciones, las huellas digitales generadas por la interacción cotidiana permiten observar configuraciones relacionales complejas, trayectorias colectivas y patrones emergentes de comportamiento que exceden los marcos convencionales de análisis social. </P>

<P>La transición del sujeto pasivo al homo digitalis representa una mutación ontológica en la identidad humana, en la cual las tecnologías informáticas redefinen los modos de ser y estar al transformar los parámetros fundamentales de tiempo, espacio y corporeidad. Al respecto, Martínez Ojeda (2006) en su texto Homo digitalis: etnografía de la cibercultura, introduce el concepto de homo digitalis para describir a un sujeto cuya conciencia se expande en el “espacio de flujos”; noción desarrollada por Castells (2001) para explicar la base material de las nuevas prácticas sociales, permitiendo al individuo superar la obsolescencia física y los ritmos biológicos tradicionales. Zhang et al. (2021) respaldan metodológicamente el uso de datos digitales para estudiar el bienestar en la vejez. </P>

<P>En este proceso, el cuerpo real y práctico es sustituido por el “cuerpo interfase” hombre-máquina, una encarnación narrativa e híbrida donde lo virtual y lo real confluyen. Este fenómeno facilita que las personas adultas mayores mantengan su continuidad digital al integrar las TIC en su trayectoria vital, permitiéndoles preservar sus vínculos sociales y evitar el aislamiento en la era de la información. </P>

<P>Esta nueva configuración permite al sujeto ejercer su autonomía en regiones socioculturales no geográficas que trascienden las fronteras locales (Martínez Ojeda, 2006). Bajo esta lógica, la interacción en redes sociales se constituye como un dispositivo esencial para la plena participación en la sociedad contemporánea, funcionando como un factor protector fundamental contra el desenganche o cuarta brecha digital7 (Olphert &amp; Damodaran, 2013; Van Leeuwen et al., 2023). Al respecto, Van Leeuwen et al. (2023) sostienen que la inclusión digital exitosa no es un evento fortuito, sino una estrategia de continuidad que permite a las personas adultas mayores preservar su identidad y sus vínculos ante el riesgo de exclusión social. Asimismo, la posibilidad de monitorear estas dinámicas mediante la escucha social digital permite, según Zhang et al. (2021), estas dinámicas de investigación han identificado patrones de bienestar en poblaciones mayores de 50 años que los estudios longitudinales tradicionales suelen omitir debido a su enfoque estático. Por tanto, habitar el espacio de flujos no constituye solo un acto técnico, sino una forma de resiliencia ontológica que asegura la vigencia de la biografía activa del sujeto en la era de la información (Martínez Ojeda, 2006; Sánchez, 2007). </P>

<P>En el marco de la salud psicosocial, Pink et al. (2019) definen la “copresencia virtual ambiente” como una forma de mantener una conciencia de fondo permanente de los otros a través de múltiples canales abiertos de comunicación. Pink et al. (2019) definen la “copresencia virtual ambiente”, citando el trabajo de Ito y Okabe (2005), como “una forma de mantener la permanente conciencia de fondo de los demás, y abiertos múltiples canales de comunicación” (p. 109). Esta modalidad de presencia conectada, como señala Pink et al., 2019 en la obra referenciada, mitiga la soledad </P>

<P>7 La cuarta brecha digital se define como el fenómeno de desenganche digital (digital disengagement), el cual ocurre cuando personas mayores que anteriormente eran usuarias activas de las tecnologías de la información abandonan su uso debido a procesos de fragilidad o vulnerabilidad biopsicosocial. A diferencia de las primeras tres brechas (enfocadas en el acceso, las habilidades y la motivación inicial), esta se caracteriza por la pérdida de una competencia técnica ya adquirida, lo que amenaza la continuidad digital del sujeto dentro de su metaciclo vital. </P>

<P>subjetiva al permitir que el individuo se sienta acompañado mediante un flujo continuo de pequeños actos comunicativos que no requieren una interacción física constante. Al respecto, la revisión sistemática de Latikka et al. (2021) valida que estas soluciones tecnológicas poseen un potencial real para aliviar la soledad al fomentar la reciprocidad en entornos de vida asistida. No obstante, resulta imperativo continuar profundizando en la investigación, dado que se han documentado diversos malestares asociados al entorno digital que complejizan estas dinámicas; entre ellos destacan la neurosis virtual (Thompson &amp; Wang, 2019), el cyberbullying (Resett et al., 2022), la infoxicación </P>

<P>o information overload (Cornellá, 2004) y la corumiación digital (Fernández, 2025). </P>

<P>Para las personas adultas mayores, la seguridad de habitar un ecosistema digital donde el “otro” es accesible, funciona como un dispositivo de seguridad ontológica, permitiéndoles superar el aislamiento y mantener la continuidad de su identidad social. Al respecto, Pink et al. (2019) sostienen que la habitabilidad en estos espacios estabiliza partes del yo que anteriormente podían encontrarse en cuestión, logrando que el sujeto se sienta cómodo mediante la acumulación de experiencias y conocimientos en la red. La literatura científica contemporánea confirma que el uso de redes sociales y TIC mejora la conectividad social; específicamente, Wu y Chiou (2020) y Cárdenas-Ramos et al. (2026) demuestran que las relaciones intergeneracionales sólidas, junto con altos niveles de apoyo social, correlacionan con una disminución significativa de síntomas depresivos y un incremento en la valía personal. En consecuencia, la integración en tramas de apoyo mutuo y la mediación de expertos cálidos, figura analizada por Hänninen et al. (2020), promueven un envejecimiento satisfactorio al transformar la percepción del tiempo y el espacio en beneficio del bienestar emocional. Zhang et al. (2021) y Rendón-Torres (2022) señalan que la escucha social masiva permite visibilizar la autonomía digital en la vejez y cuestionar su concepción como una etapa residual. </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Metodología </H2>

<P>Se adoptó un diseño metodológico basado en la Teoría Fundamentada (TF) con el propósito de fracturar el dato y elevar los incidentes empíricos detectados en la red hacia categorías teóricas. Bajo esta premisa, se asume que la teoría no solo emerge, sino que se construye mediante un análisis sistemático y una interpretación activa por parte de los investigadores. La herramienta central de recolección fue el Reporte de Analítica de Escucha Social Digital (RAESD)8 generado por Brand24 (2026), cuya aplicación resulta pertinente para el estudio del envejecimiento digital al permitir la </P>

<P>8 El RAESD es una herramienta de monitoreo digital que rastrea y analiza menciones sobre temas específicos en </P>

<P>redes sociales, sitios web y medios digitales, permitiendo identificar tendencias y cambios en la conversación </P>

<P>pública. </P>

<P>identificación de patrones relacionales y dinámicas de interacción en entornos virtuales (Zhang et al., 2021). El procedimiento se estructuró mediante un muestreo teórico recolectado durante 365 días (marzo de 2025 a marzo de 2026), integrando los informes RAESD «Adultos Mayores», «001 Intergeneracional» y «002 Intergeneracional» con el fin de maximizar la variación conceptual. </P>

<P>A través de la codificación abierta se identificaron incidentes conceptuales en vivo (in vivo codes), tales como #InclusionDigital, #IAEducativa y #WarmExpert. Este último concepto, desarrollado por Hänninen et al. (2020) y Martínez y Olsson (2022), describen formas de mediación afectiva que facilitan la apropiación tecnológica y la integración digital de las personas adultas mayores. </P>

<P>Para efectos de esta investigación, se define a las personas adultas mayores en un rango de 65 años en adelante, criterio que guarda coherencia tanto con los marcos de los programas de bienestar analizados, como la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores en México, como con la literatura sobre inclusión digital que sustenta el estudio. En cuanto a la delimitación espacial, si bien la “sociedad red” opera sobre una sociabilidad disociada de la localidad física, la aplicación de la herramienta Brand24 se acotó estrictamente al idioma español. Por lo tanto, los datos no pretenden una generalización global, sino que representan el ecosistema digital de Iberoamérica y España, con una focalización empírica en incidentes y comunidades situadas en México, Colombia, Ecuador y las Islas Canarias. Este recorte lingüístico y geográfico permite observar dinámicas culturales específicas de la región sin incurrir en abstracciones universales. </P>

<P>La recolección de datos se realizó mediante la herramienta Brand24 a partir de tres configuraciones específicas acotadas al idioma español, diferenciadas por su nivel de generalidad y precisión técnica. El primer reporte, denominado «Adultos Mayores» (marzo de 2025–marzo de 2026), se configuró mediante una palabra clave amplia que permitió capturar 34,694 menciones centradas en la agenda pública y el bienestar social. En este conjunto destacan términos asociados con pensiones, vacunación, seguridad y vulnerabilidad, así como hashtags dominantes entre los que figuran #adultosmayores (193 menciones) y #pensionbienestar. Este corpus permitió identificar tendencias discursivas y patrones relacionales vinculados al envejecimiento y la participación digital en entornos virtuales. </P>

<P>En un segundo momento, el reporte «001 Intergeneracional» (abril de 2025–abril de 2026) utilizó como eje la etiqueta #Intergeneracional, acotando el análisis hacia nichos específicos de interacción tecnológica y educativa, con un volumen total de 35 menciones. Este reporte permitió identificar palabras clave como IA, musicoterapia e inclusión digital, así como la etiqueta #inclusiondigital (14 menciones), asociados a dinámicas de continuidad relacional y apropiación tecnológica en personas adultas mayores. </P>

<P>Finalmente, el tercer reporte, «002 Intergeneracional» (marzo de 2025–marzo de 2026), incorporó una cadena de búsqueda específica que permitió capturar conversaciones orientadas hacia política local y movilidad urbana, con un total de 601 menciones. En este nivel de análisis emergieron etiquetas vinculadas con resistencia civil e infraestructura pública, entre ellas #NoLeyGAD9 y #SistemaIntegradoRecaudo. Estos hallazgos evidenciaron formas de participación digital y apropiación tecnológica que trascienden el ámbito asistencial, mostrando procesos de interacción ciudadana y articulación comunitaria en entornos virtuales. </P>

<P>Por último, el reporte «002 Intergeneracional» (marzo de 2025 – marzo de 2026) incorporó una cadena de búsqueda más extensa y específica («#Intergeneracional_relaciones Intergeneracionales_»), lo que permitió capturar conversaciones orientadas hacia la vida comunitaria y la política local, con un total de 601 menciones. En este nivel de análisis, las palabras clave asociadas incluyeron rehabilitación, transporte público (Metro, Trole), talleres de verano, museo, #NoLeyGAD y derechos humanos, mientras que los hashtags dominantes fueron #intergeneracional e #inclusiondigital (15 menciones cada uno), junto con etiquetas de contexto local como #bugalagrande, #sanpedro, #andaluciavalle y #sistemaintegradorecaudo. </P>

<P>Cuadro 1. Resumen de reportes de analítica de escucha social digital (RAESD) Reporte Periodo de Temáticas y palabras </P>

<P>Hashtags dominantes</P>

<P>(RAESD) muestreo clave abordadas </P>

<Table>
<TR>
<TD>Adultos Mayores </TD>

<TD>Marzo 2025 – Marzo 2026 </TD>

<TD>Agenda plica, bienestar social, pensiones, vacunaci, seguridad, discapacidad y poblaci vulnerable. </TD>

<TD>#adultosmayores, #adultomayor, #noticias, #salud, #pensionbienestar. </TD>
</TR>

<TR>
<TD>001 Intergeneracional </TD>

<TD>Abril 2025 – Abril 2026 </TD>

<TD>Nichos de interacci tecnolica, IA, ludoteca, musicoterapia, exclusi, inclusi digital, soberanía de datos y GitHub. </TD>

<TD>#inclusiondigital, #intergeneracional, #genmatch, #comunidad, #canarias. </TD>
</TR>
</Table>

<Table>
<TR>
<TD>002 </TD>

<TD>Marzo 2025 – </TD>

<TD>Vida comunitaria, política local, rehabilitaci, </TD>

<TD>#intergeneracional, </TD>
</TR>

<TR>
<TD>Intergeneracional </TD>

<TD>Marzo 2026 </TD>

<TD>transporte plico (Metro, Trole), talleres de </TD>

<TD>#inclusiondigital, #NoLeyGAD, </TD>
</TR>

<TR>
<TD/>

<TD/>

<TD>verano, museos y derechos humanos. </TD>

<TD>#bugalagrande, #andaluciavalle, </TD>
</TR>

<TR>
<TD/>

<TD/>

<TD/>

<TD>#sistemaintegradorecaudo. </TD>
</TR>
</Table>

<P>Nota. Cuadro sintético de los niveles de análisis del clima social y prácticas relacionales en entornos digitales. Fuente. Elaboraci propia. </P>

<P>9 La etiqueta #NoLeyGAD refiere a una consigna de rechazo a iniciativas legislativas relacionadas con los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) mexicanos; utilizada en plataformas digitales como redes sociales para expresar oposición a reformas en el ámbito de la gestión territorial. Su aparición en los datos analizados corresponde al periodo marzo 2025–marzo 2026, dentro de conversaciones digitalmente situadas y de carácter político-local, por lo que su significado es contingente al contexto específico en el que se emplea. </P>

<P>Estos hallazgos permitieron identificar dinámicas de participación comunitaria, movilidad urbana y articulación ciudadana mediadas digitalmente, evidenciando formas de interacción colectiva que trascienden el ámbito asistencial y expanden la presencia social de las personas adultas mayores en entornos virtuales. </P>

<P>En conjunto, estos tres niveles de análisis evidencian una progresión metodológica que transita de un abordaje macro del clima social hacia una segmentación más fina de las prácticas relacionales, permitiendo desagregar el dato y focalizar las dinámicas intergeneracionales en entornos digitales. No obstante, resulta necesario reconocer que factores como la naturaleza dinámica de los datos, la accesibilidad desigual a funciones del software, la disponibilidad de equipo computacional y las condiciones económicas condicionan el alcance del análisis y obligan a considerar posibles sesgos metodológicos. </P>

<P>Bajo esta lógica, el envejecimiento se comprende como una experiencia socialmente situada e influenciada por desigualdades acumuladas, por lo que el análisis de interacciones digitales permite aproximarse a formas contemporáneas de participación, vinculación y continuidad relacional en la vejez. Aunque el abordaje presenta limitaciones inherentes al carácter fluctuante de los entornos digitales, ofrece un panorama analítico pertinente para comprender la creciente integración del componente tecnológico en las trayectorias de vida de las personas adultas mayores. </P>

<P>A través de la comparación constante, se contrastaron los datos cuantitativos del RAESD con narrativas cualitativas de autonomía y vigilancia ciudadana presentes en la red. Este procedimiento permitió articular los hallazgos bajo la categoría de metaciclo vital, entendida como una forma de analizar trayectorias relacionales que trascienden la fragmentación tradicional del ciclo de vida. </P>

<P>A través de la comparación constante, se contrastaron los datos cuantitativos del RAESD con narrativas cualitativas de autonomía y vigilancia ciudadana presentes en la red. Este procedimiento permitió articular los hallazgos bajo la categoría de metaciclo vital, entendida como una forma de analizar trayectorias relacionales que trascienden la fragmentación tradicional del ciclo de vida. Por último, se ejerció una vigilancia epistemológica orientada a superar la «sociología espontánea» y las prenociones del sentido común (Pérez Serrano, 2016). </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Resultados </H2>

<P>Los hallazgos del reporte de analítica de escucha social «Adultos Mayores» documentaron un volumen de 34,694 menciones y un alcance estimado de 120 millones10 de impactos fuera de las redes sociales (Brand24, 2026). Este panorama permitió identificar una agenda pública centrada en prácticas de apoyo, gestión tecnológica y participación digital vinculadas con el envejecimiento. </P>

<P>En este contexto, la figura del Proxy-User emergió como un actor mediador relevante, rol asumido frecuentemente por hijas, hijos o nietos que utilizan herramientas digitales en beneficio de personas adultas mayores no usuarias. Esta dinámica coincide con la noción de warm experts Hänninen et al. (2020) y Martínez y Olsson (2022), quienes describen formas de mediación afectiva orientadas a resolver tareas cotidianas como el acceso a banca electrónica, trámites digitales o recetas médicas. </P>

<P>Esta dinámica trasciende la noción de dependencia técnica para integrarse en formas de corresponsabilidad intergeneracional mediadas digitalmente; en este contexto, la participación familiar no opera únicamente como apoyo instrumental, sino como una práctica relacional que favorece la permanencia de las personas adultas mayores en entornos digitales y reduce riesgos de exclusión tecnológica. </P>

<P>Bajo esta lógica, el Proxy-User, entendido desde la noción de warm expert,(Hänninen et al. (2020) y Martínez y Olsson (2022)) funciona como una figura de mediación afectiva que facilita la apropiación cotidiana de herramientas digitales. Los hallazgos sugieren que este acompañamiento contribuye a sostener vínculos sociales, participación relacional y continuidad comunicativa, incluso en contextos marcados por limitaciones técnicas o barreras de acceso. </P>

<P>No obstante, estas cifras deben interpretarse con cautela metodológica, ya que los datos cuantitativos masivos suelen operar como una “instantánea estática” que puede desatender los contextos cotidianos donde se producen las prácticas digitales, las relaciones sociales y los usos concretos de la tecnología (Pink et al., 2019). Asimismo, persiste una invisibilidad parcial de ciertos sectores de la población mayor debido a la limitada disponibilidad de datos comparables y cualitativos a nivel global, situación </P>

<P>10 Las cifras deben interpretarse bajo una consideración crítica de sus alcances y limitaciones, en tanto estas métricas derivan de procesos automatizados de recolección y estimación que no garantizan representatividad poblacional ni equivalen a interacciones efectivas o verificables; en este sentido, el volumen y el alcance responden a lógicas algorítmicas de indexación, disponibilidad de datos públicos y configuraciones específicas de búsqueda, lo que introduce sesgos asociados a la accesibilidad de la información, la sobrerrepresentación de ciertos actores o territorios y la exclusión de dinámicas no digitalizadas, por lo que, aunque permiten identificar tendencias y patrones discursivos relevantes en la agenda pública, no deben asumirse como indicadores absolutos sino como aproximaciones analíticas situadas. </P>

<P>que dificulta comprender plenamente las necesidades y preocupaciones de salud de las personas adultas mayores en contextos específicos (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2020). </P>

<P>Bajo esta premisa, y siguiendo a Pérez Serrano (2016) y Corbin (2016), resulta fundamental evitar una “sociología espontánea” basada exclusivamente en prenociones </P>

<P>o interpretaciones de sentido común. En este contexto, las métricas digitales masivas constituyen herramientas analíticas relevantes, aunque insuficientes por sí solas para captar la complejidad de las relaciones intersubjetivas presentes en las prácticas cotidianas. </P>

<P>El reto analítico consiste, por tanto, en articular los datos cuantitativos con una comprensión situada del envejecimiento y de las dinámicas relacionales que emergen en entornos digitales, evitando reducir la tecnología a un simple sustituto de la interacción humana. </P>

<P>La cronología del metaciclo vital refleja una transición desde preocupaciones asistenciales básicas hacia formas de participación y corresponsabilidad intergeneracional (Cárdenas-Ramos et al., 2026; Sánchez, 2007). En el contexto de la sociedad red (Castells, 2001), esta transformación comenzó a manifestarse durante la Fase 1 (marzo de 2025 – agosto de 2025) del presente estudio, gracias a la base de datos y recopilación existentes en Brand24. </P>

<P>En este periodo, el Reporte de Analítica de Escucha Social Digital RAESD Adultos Mayores documentó una predominancia de temas vinculados con seguridad, pensiones y bienestar, registrando picos de sentimiento negativo que alcanzaron 2,030 menciones asociadas con incidentes de abuso y fraude (Brand24, 2026). Un ejemplo paradigmático de esta vigilancia ciudadana fue la denuncia masiva contra la agresión de un oftalmólogo hacia una pareja de adultos mayores en Guadalajara; este micro-incidente evidenció la capacidad de las comunidades virtuales para actuar como mecanismos de visibilización, presión pública y acompañamiento social, operando como espacios de intervención informal que fortalecen la solidaridad colectiva frente a la vulneración de la dignidad (Cárdenas-Ramos et al., 2026; OMS, 2020). </P>

<P>Durante la Fase 2 (enero de 2026 – marzo de 2026), emergieron nichos de co-creación vinculados con #IAEducativa y musicoterapia, categorías identificadas en el RAESD: #Intergeneracional 001 (Brand24, 2026). Este desplazamiento hacia prácticas colaborativas evidenció formas de intercambio intergeneracional que trascendieron el apoyo técnico y favorecieron dinámicas de participación colectiva y apropiación digital. </P>

<P>En este periodo, actores como gen.match.canarias11 concentraron una cuota de voz del 23.7%, promoviendo iniciativas orientadas a la cohesión social mediante medios digitales. Los hallazgos sugieren que estas comunidades funcionaron como espacios de interacción y acompañamiento relacional, contribuyendo a reducir experiencias de aislamiento y fortaleciendo formas de participación social en personas adultas mayores (Pink et al., 2019; Wu &amp; Chiou, 2020). </P>

<P>Finalmente, durante la Fase 3 (marzo de 2026 – abril de 2026), se registró un desplazamiento significativo hacia formas de participación política y discusión sobre movilidad urbana. El reporte RAESD: #Intergeneracional 002 destacó conversaciones vinculadas con el transporte público bajo etiquetas como #Trole y #SistemaIntegradoRecaudo, así como expresiones de resistencia ciudadana articuladas mediante la etiqueta #NoLeyGAD. </P>

<P>Estos hallazgos evidencian una ampliación de las formas de participación digital de las personas adultas mayores, quienes no solo interactúan en torno a necesidades asistenciales, sino también en debates relacionados con infraestructura, derechos y organización comunitaria. En este sentido, las dinámicas observadas sugieren procesos de continuidad participativa y apropiación de espacios digitales como escenarios de presencia social y articulación ciudadana (Latikka et al., 2021; Van Leeuwen et al., 2023). </P>

<P>Por otro lado, un micro-incidente de resiliencia espacial capturado en el video viral de una mujer de 92 años escapando de una residencia en China, simboliza la búsqueda de autonomía frente a dinámicas de segregación etaria. La circulación masiva de este contenido evidenció cómo los entornos digitales pueden amplificar narrativas vinculadas con la dignidad, la autodeterminación y la permanencia social de las personas adultas mayores. </P>

<P>En este sentido, los hallazgos sugieren que las plataformas digitales funcionan como espacios donde el sujeto mayor reafirma su presencia relacional y proyecta formas de continuidad biográfica más allá de las limitaciones físicas o institucionales. Estas dinámicas permiten comprender que las vincularidades digitales no constituyen fenómenos aislados, sino expresiones contemporáneas de resiliencia y participación social en la vejez. </P>

<P>11 gen.match.canarias es un perfil público de TikTok identificado en el Reportede Analítica de Escucha Social Digital como uno de los principales promotores de interacciones intergeneracionales en las Islas Canarias. Durante el periodo analizado (2025-2026), concentró la mayor cuota de voz (23.7%) y una puntuación de influencia de 3,133, constituyéndose en un caso empírico relevante para observar procesos de cohesión social y co-creación de contenido entre generaciones en entornos digitales. </P>

<P>Estos incidentes evidencian que el envejecimiento no se configura como una etapa residual, sino como una trayectoria relacional atravesada por vínculos, afectos y formas de interdependencia generacional. Las dinámicas observadas muestran formas de acompañamiento y participación social mediadas digitalmente que amplían los espacios de interacción y apoyo cotidiano. </P>

<P>Asimismo, los hallazgos sugieren que la integración en entornos digitales mediante vínculos afectivos y prácticas de apoyo mutuo contribuye a sostener la continuidad relacional y la presencia social de las personas adultas mayores. De este modo, la escucha social masiva permite visibilizar experiencias contemporáneas de resiliencia, participación y permanencia comunitaria en la vejez. </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Discusi </H2>

<P>La triangulación de los 120 millones de impactos detectados en el RAESD (Brand24, 2026) sugiere que el metaciclo vital puede comprenderse como una dinámica relacional sostenida en formas contemporáneas de vinculación digital y apoyo intergeneracional. En este sentido, Sánchez (2007) plantea la existencia como un continuo donde las etapas vitales permanecen interconectadas, perspectiva que encuentra resonancia en las prácticas digitales observadas durante el estudio. </P>

<P>Los hallazgos también permiten discutir la relevancia de figuras mediadoras como el Proxy-User, cuya función coincide con la noción de warm expert. Más allá del apoyo técnico, este tipo de mediación facilita procesos de acompañamiento, apropiación tecnológica y permanencia relacional de las personas adultas mayores en entornos digitales, reduciendo riesgos de exclusión tecnológica y aislamiento social (Olphert &amp; Damodaran, 2013; Van Leeuwen et al., 2023). </P>

<P>También se muestran formas de intercambio intergeneracional en las que las generaciones más jóvenes facilitan procesos de mediación tecnológica, mientras que las personas adultas mayores aportan experiencias, memoria cultural y recursos simbólicos relevantes para la cohesión social contemporánea (Gutiérrez Sánchez &amp; Hernández Torrano, 2013). Estas dinámicas evidencian que la inclusión digital se construye a través de vínculos de apoyo y aprendizaje mutuo entre generaciones. </P>

<P>En este sentido, las prácticas observadas evidencian relaciones de interdependencia que trascienden la lógica asistencial y configuran formas compartidas de participación y permanencia social en entornos digitales. </P>

<P>Esta dinámica de reciprocidad transforma la vejez de una condición asociada a la dependencia hacia formas activas de participación y construcción social. Los hallazgos evidencian que la mediación tecnológica no opera únicamente como un recurso instrumental, sino como parte de las trayectorias relacionales y cotidianas de las personas adultas mayores. </P>

<P>No obstante, los datos también alertan sobre la persistencia de la cuarta brecha digital o desenganche tecnológico asociado a condiciones de fragilidad y exclusión social (Belando-Montoro &amp; Bedmar, 2015; Olphert &amp; Damodaran, 2013). Cuando el RAESD (Brand24, 2026) señala la ausencia de datos suficientes en determinados filtros de ayuda técnica, se hace visible que gran parte del acompañamiento emocional y de las prácticas de soporte cotidiano continúan desarrollándose en espacios informales y poco registrados institucionalmente. </P>

<P>En este contexto, la integración del sujeto en el metaciclo vital permite comprender la vejez como una trayectoria continua de vínculos, experiencias y memorias compartidas, evitando que la historia individual quede fragmentada en episodios aislados sin articulación biográfica. Los hallazgos del estudio sugieren que las dinámicas digitales contemporáneas favorecen formas de continuidad relacional donde el intercambio intergeneracional de saberes, afectos y acompañamiento contribuye a sostener la participación social de las personas adultas mayores. </P>

<P>Bajo esta perspectiva, las redes digitales operan como espacios de interacción donde la corresponsabilidad intergeneracional fortalece la memoria cultural y amplía las posibilidades de permanencia comunitaria frente a escenarios de exclusión y aislamiento. Estas dinámicas no solo expanden las redes de apoyo, sino que también permiten comprender la inclusión digital como parte de una continuidad relacional a lo largo del curso de vida. </P>
</Sect>

<Sect>
<H2>Conclusiones </H2>

<P>El metaciclo vital puede comprenderse como un marco relacional que concibe la existencia desde una lógica de continuidad a lo largo del curso de vida. Esta perspectiva permite desplazar la comprensión del envejecimiento desde enfoques centrados exclusivamente en la dependencia hacia modelos de corresponsabilidad intergeneracional y participación social (Cárdenas-Ramos et al., 2026). </P>

<P>En este contexto, las tecnologías digitales adquieren relevancia como espacios de interacción, mediación y permanencia relacional para las personas adultas mayores. La inclusión digital forma parte de estrategias de continuidad que contribuyen a sostener vínculos, autonomía y presencia social en escenarios contemporáneos crecientemente digitalizados. </P>

<P>Por otro lado, la escucha social digital evidenció que el interés por las dinámicas intergeneracionales posee un alcance masivo, registrando 120 millones de impactos documentados fuera de las redes en el RAESD (Brand24, 2026). Estos hallazgos muestran el potencial analítico de los datos digitales para identificar formas contemporáneas de participación, acompañamiento y construcción de vínculos sociales en la vejez (Zhang et al., 2021). </P>

<P>En este sentido, las intervenciones sociales requieren ser repensadas desde modelos de co-creación y mediación tecnológica donde figuras como los warm experts desempeñan un papel central en la traducción de las herramientas digitales hacia prácticas cotidianas de apoyo y acompañamiento. De este modo, el metaciclo vital se consolida como una categoría útil para comprender las formas contemporáneas de continuidad relacional, participación social y permanencia comunitaria en la vejez. </P>

<P>Sin embargo, persiste un sesgo de género derivado de la limitada disponibilidad de datos específicos sobre quiénes asumen el rol de Proxy-Users en los procesos de mediación tecnológica cotidiana. Aparentemente, estas tareas recaen con frecuencia en hijas u otras mujeres del entorno familiar, evidenciando una feminización del cuidado digital que condiciona las formas de inclusión tecnológica en la vejez. </P>

<Sect>
<H2>Referencias bibliográficas </H2>

<P>Bakardjieva, M. (2005). Internet Society: The Internet in Everyday Life. Londres: Sage [archivo PDF] </P>

<P>Belando-Montoro, M. R., &amp; Bedmar, M. (2015). Las TIC y la educación en los estudios sobre la fragilidad en personas mayores. Pedagogía Social. Revista Interuniversitaria, (26), 348–360 [archivo PDF]. </P>

<P>Brand24. (2026). Reportes de analítica de escucha social digital (RAESD): Adultos mayores (marzo 2025–marzo 2026), #Intergeneracional 001 (abril 2025–abril 2026) y #Intergeneracional 002 (enero 2026–abril 2026) [archivo PDF]. </P>

<P>Cárdenas-Ramos, Z., Sánchez-Quintero, C., &amp; Soto-Higuera, A. (2026). Envejecimiento y dinámica familiar: un </P>

<P>enfoque interseccional. Pedagogía Social. Revista Interuniversitaria, 48, 215–233. </P>

<P>
<Link>https://doi.org/10.7179/PSRI_2026.48.13 </Link>
</P>

<P>Castells, M. (2001). La galaxia Internet. Madrid: Aretė [archivo PDF]. </P>

<P>Corbin, J. (2016). La investigación en la teoría fundamentada como un medio para generar conocimiento profesional. </P>

<P>En S. Bénard Calva (Coord.), La teoría fundamentada: Una metodología cualitativa (pp. 13–54). Universidad </P>

<P>Autónoma de Aguascalientes [archivo PDF]. </P>

<P>Cornellá, A. (2004). Infoxicaci: Buscando un orden en la informaci. Libros de Infonomía [archivo PDF]. </P>

<P>Gutiérrez Sánchez, M., &amp; Hernández Torrano, D. (2013). Los beneficios de los programas intergeneracionales desde </P>

<P>la perspectiva de los profesionales. Pedagogía Social. Revista Interuniversitaria, 21, 213–235. </P>

<P>
<Link>http://dx.doi.org/10.7179/PSRI_2013.21.9 </Link>
</P>

<P>Hänninen, R., Taipale, S., &amp; Luostari, R. (2021). Exploring heterogeneous ICT use among older adults: The warm experts’ perspective. New Media &amp; Society, 23(6), 1584–1601. 
<Link>https://doi.org/10.1177/1461444820917353 </Link>
</P>

<P>Latikka, R., Rubio-Hernández, R., Lohan, E. S., Rantala, J., Nieto Fernández, F., Laitinen, A., &amp; Oksanen, A. (2021). Older adults’ loneliness, social isolation, and physical information and communication technology in the era of ambient assisted living: A systematic literature review. Journal of Medical Internet Research, 23(12), e28022. </P>

<P>
<Link>https://www.jmir.org/2021/12/e28022 </Link>
</P>

<P>Martínez Ojeda, B. (2006). Homo Digitalis: Etnografía de la cibercultura. Bogotá: Universidad de los Andes, Facultad de Ciencias Sociales, Centro de Estudios Socioculturales e Internacionales (CESO) [archivo PDF]. </P>

<P>Olphert, W., &amp; Damodaran, L. (2013). Older people and digital disengagement: A fourth digital divide? Gerontology, 59(6), 564–570. 
<Link>https://doi.org/10.1159/000353630 </Link>
</P>

<P>Pérez Serrano, V. (2016). La vigilancia epistemológica en el proceso de codificación propuesto por la teoría fundamentada. En S. Bénard Calva (Coord.), La teoría fundamentada: Una metodología cualitativa (pp. 83–94). Universidad Autónoma de Aguascalientes [archivo PDF]. </P>

<P>Pink, S., Horst, H., Postill, J., Hjorth, L., Lewis, T., &amp; Tacchi, J. (2019). Etnografía digital: Principios y práctica. Madrid: Ediciones Morata [archivo PDF]. </P>

<P>Sánchez, M. (Dir.). (2007). Programas intergeneracionales: Hacia una sociedad para todas las edades. Barcelona: Fundación “la Caixa” [archivo PDF]. </P>

<P>Van Leeuwen, C., Jacobs, A., &amp; Mariën, I. (2023). Catching the digital train on time: Older adults, continuity, and digital inclusion. Social Inclusion, 11(3), 239–250. 
<Link>https://doi.org/10.17645/si.v11i3.6723 </Link>
</P>

<P>Wu, H.-Y., &amp; Chiou, A.-F. (2020). Social media usage, social support, intergenerational relationships, and depressive symptoms among older adults. Geriatric Nursing, 41(5), 564–570. </P>

<P>
<Link>https://doi.org/10.1016/j.gerinurse.2020.03.016 </Link>
</P>

<P>Zhang, X., Gao, X., Wu, D., Xu, Z., &amp; Wang, H. (2021). The role of big data in aging and older people’s health research: A systematic review and ecological framework. Sustainability, 13(21), 11587. </P>

<P>
<Link>https://doi.org/10.3390/su132111587 </Link>
</P>
<Figure>

<ImageData src="imagenes/Escribania 24-1-5660 Metaciclo Vital_img_0.png"/>
</Figure>
</Sect>
</Sect>
</Part>
</TaggedPDF-doc>
