Hematoma perirrenal posterior a biopsia renal: reporte de un caso y revisi贸n de la literatura del manejo, soporte y reanimaci贸n

Hector Arturo Jaimes1, Alvaro Cuellar2, Nicol谩s Toro3, Carolina 脕lvarez4, Camila Jaimes5

Recibido para publicaci贸n: 18-07-2023. Versi贸n corregida: 28-12-2023. Aprobado para publicaci贸n: 28-12-2023

Modelo de citaci贸n:

Jaimes H.A., Cuellar A., Toro N., 脕lvarez C., Jaimes C. Hematoma perirrenal posterior a biopsia renal: reporte de un caso y revisi贸n de la literatura del manejo, soporte y reanimaci贸n. Arch Med (Manizales). 2023; 23(1). https://doi.org/10.30554/archmed.23.2.4912.2023

Resumen

En la pr谩ctica m茅dica actual vienen tomando fuerza los procedimientos m铆nimamente invasivos como m茅todo diagn贸stico para m煤ltiples patolog铆as. Es as铆 como la biopsia renal hace parte fundamental de este arsenal para el estudio, tanto de enfermedades renales agudas o cr贸nicas, como tambi茅n para la malignidad, cada una con unos criterios bien establecidos.

Si bien, los amplios avances en materia de tecnolog铆a y el perfeccionamiento de las t茅cnicas, con gu铆as imagenol贸gicas y protocolos radiol贸gicos estrictos que le atribuyen una disminuci贸n a las posibles complicaciones, no se pueden desestimar los riesgos, como lo son la lesi贸n vascular, la hematuria, el hematoma, la infecci贸n, e incluso la muerte. Es por esta raz贸n que este art铆culo pretende detallar el reporte de un caso y la revisi贸n de la literatura referente al procedimiento de biopsia propiamente dicho y el manejo de sus complicaciones, ilustrando un punto de vista hol铆stico con el fin de transmitir, a la luz de la evidencia, las aristas multidisciplinarias involucradas.

Palabras clave: biopsia renal; hematoma perirrenal percut谩nea; reanimaci贸n; nefrectom铆a; intervenci贸n quir煤rgica; reporte de caso.

Introducci贸n

Como es sabido, la biopsia renal es un procedimiento invasivo que tiene riesgo potenciales, estos han disminuido debido a los avances en radiolog铆a intervencionista. Las indicaciones de la biopsia renal incluyen: hematuria (presencia de acantocitos o cilindros de gl贸bulos rojos con elevaci贸n de Cr s茅rica o proteinuria >1 g/d); proteinuria (>1 g/d铆a en m煤ltiples tomas sin causa clara o >3 g/d en ausencia de diabetes o<3 g/d acompa帽ada de elevaci贸n Cr sin condici贸n clara o acompa帽ada de hipertensi贸n arterial); lesi贸n renal aguda (persistencia de lesi贸n renal a pesar de la resoluci贸n de la causa, o si la creatinina s茅rica no volvi贸 a la basal despu茅s de los 7 a los 14 d铆as del inicio de la lesi贸n); y enfermedad renal cr贸nica con elevaci贸n r谩pida de la creatinina, o de inicio nuevo con hematuria o proteinuria [1].

Las indicaciones de biopsia de masas renales tratan b谩sicamente de descartar carcinoma primario renal o metast谩sico, diferenciar entre infecci贸n y malignidad, y determinar el pron贸stico y manejo en pacientes que no son candidatos a cirug铆a [2].

Las gu铆as de la Sociedad de Radiolog铆a Intervencionista catalogan a la biopsia renal como un procedimiento de alto riesgo de sangrado, por esto, es vital revisar los signos vitales, los medicamentos y los an谩lisis de laboratorio para el inicio del procedimiento [3].

Una revisi贸n sistem谩tica de las complicaciones de la biopsia renal en los Pa铆ses Bajos mostr贸 que la tasa global de complicaciones de la biopsia renal es de 14,9%. Las complicaciones variaron desde un 1,1% hasta un m谩ximo de 52,6%. La tasa de complicaciones mayores en todos los estudios fue de 1.6%. Entre las complicaciones mayores se incluyen: hematuria macrosc贸pica, hematoma mayor, nefrectom铆a, transfusi贸n de sangre, intervenci贸n quir煤rgica o angiogr谩fica, infecciones y muerte [4].

Presentamos un reporte de caso y revisi贸n de la literatura de una complicaci贸n mayor posterior a la biopsia renal guiada por ecograf铆a con manejo multidisciplinario por parte de los grupos de radiolog铆a intervencionista, anestesia y urolog铆a. 

Reporte de caso

Paciente femenina de 25 a帽os, con antecedente de diabetes mellitus tipo I, hipertensi贸n arterial en manejo, y antecedente de trombosis venosa profunda (TVP) en miembro inferior izquierdo distal. Consult贸 por cuadro cl铆nico consistente en edema de miembros inferiores y edema palpebral bilateral, asociado a dolor lumbar y fiebre. En el examen f铆sico se destac贸 la presi贸n arterial de 160/100 mmhg, frecuencia card铆aca de 71 lat/min, sobrepeso e hirsutismo. Los ex谩menes de laboratorio evidencian elevaci贸n de azoados, proteinuria >1 gr, uroan谩lisis con sedimento activo, y hematuria. Por lo anterior, se sospecha proceso infeccioso; recibi贸 manejo antibi贸tico.

Es remitida a un nivel de complejidad mayor, se realizan ex谩menes complementarios y se encuentra proteinuria subnefr贸tica, hematuria microsc贸pica, hemoglobina de 12 g/dl, creatinina s茅rica de 2.56 mg/dl, nitr贸geno ureico de 49 mg/dL, alb煤mina de 2,3 g/dL; AST de 12, ALT de 26, bilirrubina total 0.25, sodio de 140, potasio de 4.5, cloro de 104, calcio de 1.2. Coagulograma TP 11, INR 1.0. TPT 30, la serolog铆a viral (virus de la inmunodeficiencia humana, virus de la hepatitis C y ant铆geno de superficie de la hepatitis B) fue negativa. La ecograf铆a de abdomen mostr贸 nefropat铆a grado 1 (ri帽贸n izquierdo, disminuido de forma, significativo de tama帽o). Se realizaron tambi茅n: AST: 12, ALT 26, bilirrubina total 0.25, sodio 140, potasio 4.5, cloro 104, calcio 1.2, coagulograma TP 11, INR 1.0. TPT 30.

Ingresa a la unidad de cuidados intensivos (UCI) para manejo de hipertensi贸n arterial por estar en crisis hipertensiva. All铆 es valorada por nefrolog铆a, sospechando enfermedad inmunol贸gica tipo LES (lupus eritematoso sist茅mico) con asociaci贸n de SAF (s铆ndrome de anticuerpo antifosfol铆pido), y se indica biopsia renal percut谩nea para estudio histopatol贸gico e inmunofluorescencia. 

Se realiza biopsia renal izquierda por parte de radiolog铆a intervencionista bajo gu铆a ecogr谩fica (ultrasonograf铆a), con aguja coaxial 18 x 100, del polo inferior izquierdo, obteniendo al menos cuatro cilindros de tejidos, sin complicaciones transoperatorias. Ecograf铆a de control con evidencia de hematoma perirrenal de 1 cm, la cual se considera una complicaci贸n menor previsible m谩s no prevenible en el contexto de un paciente con antecedente de TVP en tratamiento con anticoagulaci贸n. Se realiza observaci贸n estricta en la unidad de radiolog铆a y, posterior al procedimiento, es trasladada nuevamente a la UCI para vigilancia y manejo m茅dico. 

La patolog铆a de la nefrectom铆a report贸 glomeruloesclerosis global y segmentaria, y nefritis intersticial cr贸nica. 

A su ingreso a la unidad se documentan sus signos vitales: PA: 130/67 mmHg. PAM: 98 mmHg, FC: 60 xm, FR: 17 xm. SAT: 94%. t掳: 36掳C. Peso aprox. 86 kg. Con estabilidad el茅ctrica y hemodin谩mica. Dolor postquir煤rgico en flanco izquierdo, esperable posterior al procedimiento.

Posteriormente, transcurridas aproximadamente cinco horas del postquir煤rgico, la paciente refiri贸 dolor en la regi贸n lumbar izquierda asociado a n谩useas. Se observ贸 palidez generalizada, con hipotensi贸n sostenida en los rangos descritos de 90/40 mmHg, sin hematuria visible. Se realiz贸 ecograf铆a renal y de v铆as urinarias que mostr贸 un hematoma perirrenal izquierdo masivo con sangrado activo en curso, sin extensi贸n a la pelvis renal. Paracl铆nicos de control con descenso de hemoglobina a 9 g/dL, leucocitosis sin neutrofilia, creatinina s茅rica de 2,1. Se inici贸 soporte y reanimaci贸n en la UCI y se realiz贸 tomograf铆a de abdomen y pelvis; donde se observa hematoma perirrenal izquierdo con extensi贸n a fosa iliaca izquierda y zona peridiafragm谩tica (figuras 1, 2, 3). Al examen f铆sico muestra defensa abdominal, dolor intenso con signos de irritaci贸n peritoneal.

Se contin煤a manejo y soporte en la UCI. Se inici贸 manejo de protocolo de trauma con reanimaci贸n de control de da帽os, inicio de soporte vasopresor, transfusi贸n de hemoderivados con persistencia de hipotensi贸n y franco estado de choque hipovol茅mico grado IV, por lo cual, en vista de los hallazgos cl铆nicos e imagenol贸gicos, se traslada de manera urgente a la sala de cirug铆a donde se contin煤a la reanimaci贸n de control de da帽os por parte de anestesiolog铆a, adem谩s de la infusi贸n de hemoderivados, vitamina K, soporte vasopresor. Se inicia cirug铆a por parte de urolog铆a, evidenciando sangrado activo del polo inferior de ri帽贸n izquierdo, con hematoma que se expande desde el diafragma hasta la fosa il铆aca ipsilateral, se procede a la apertura del retroperitoneo y drenaje de hematoma, aproximadamente 3000 cc de sangre, persistencia de sangrado activo e inestabilidad hemodin谩mica, se procede a nefrectom铆a, lavado de la cavidad y cierre. Se transfundieron en total siete UCG, seis unidades de plasma y una unidad de plaquetas por af茅resis, acompa帽adas de infusi贸n h铆drica de cristaloides restrictiva. Al culminar el procedimiento quir煤rgico toler贸 el desmonte del soporte vasopresor, con adecuadas cifras tensionales. Es trasladada nuevamente a la UCI para continuar la reanimaci贸n y la vigilancia postquir煤rgica. El postquir煤rgico transcurre sin complicaciones, es corregido el estado de choque, la vigilancia cl铆nica fue satisfactoria, y tolera el desmonte ventilatorio. 

Discusi贸n y revisi贸n de la literatura

Las lesiones del sistema urinario posterior al procedimiento m茅dico incluyen ur茅ter, vejiga, uretra y trauma renal, que aparecen en intervenciones de urolog铆a, ginecolog铆a, cirug铆a general y radiolog铆a intervencionista. Los procedimientos m谩s comunes que generan lesi贸n del sistema urinario son las nefrectom铆as, biopsias renales, cirug铆a abierta y procedimientos endovasculares. Las biopsias renales generan principalmente grandes hematomas causados por laceraci贸n o da帽o renal y pseudoaneurismas durante el procedimiento [5].

Las biopsias renales presentan complicaciones menores que son relativamente comunes, como dolor leve, hematuria, hematoma perirrenal y complicaciones mayores, como el sangrado, que ocurre en el 1% a 2% de los pacientes, este riesgo es m谩s considerable en personas mayores con funci贸n renal deficiente, hipertensi贸n arterial no controlada o dependientes de di谩lisis. La hemorragia mayor generalmente es retroperitoneal y presenta choque hipovol茅mico y s铆ncope. Como manejo inicial se incluye la reanimaci贸n de l铆quidos, transfusi贸n de gl贸bulos rojos y correcci贸n de coagulopat铆a [6]. El s铆ntoma principal del trauma renal posterior a la intervenci贸n es la hematuria macro o microsc贸pica (67% de los casos), el da帽o del sistema renal colector provoca fugas de orina (7%) y estenosis (1-2%). Tambi茅n se pueden evidenciar cambios en ex谩menes de laboratorio (p茅rdida sangu铆nea o inflamaci贸n) inflamaci贸n (fiebre, escalofr铆os, dolor lumbar). Las manifestaciones cl铆nicas pueden variar ampliamente de minutos y horas a meses desde el momento de la intervenci贸n [7].

Xu et al., realizaron un estudio en un periodo de cinco a帽os, con 3,577 personas, para determinar cu谩les son los factores de riesgo para el sangrado severo en biopsia renal, y encontraron que la funci贸n renal deteriorada y el recuento bajo de plaquetas es un factor independiente de hemorragia grave. El aumento de la creatinina s茅rica mayor a 2 mg/dl, la hemoglobina menor a 120 g/dl y lesi贸n renal aguda, se asocia con una mayor tasa de transfusi贸n de concentrado globular [8].

Los predictores independientes de sangrado posbiopsia son anemia, urea sangu铆nea basal elevada, creatinina s茅rica, presi贸n arterial diast贸lica (PAS) elevada, necesidad de hemodi谩lisis. El tama帽o de la aguja utilizada para la biopsia no tendr铆a un impacto en el resultado. Un estudio in vitro mostr贸 que un aumento en el nitr贸geno ureico alteraba el proceso de agregaci贸n plaquetaria [9], y los estudios cl铆nicos han sugerido que existe un mayor riesgo de desarrollar una complicaci贸n hemorr谩gica despu茅s de la PRB en pacientes con s铆ndrome ur茅mico [9,10]. Aunque otros estudios han demostrado una asociaci贸n entre los niveles de creatinina s茅rica y las complicaciones [11,12].

Adem谩s, se realiz贸 un estudio en la Universidad de Ohio para determinar cu谩les son los factores de riesgo cl铆nicos para sangrado posterior a biopsia renal en 645 pacientes, y se determin贸 que el sangrado pospunci贸n aumenta cuando la PAS es >160 mm de Hg, PAD >100 mm de Hg o PAM 鈮120 mm de Hg. La historia de hipertensi贸n y creatinina s茅rica >2 mg/dl son factores de riesgo independientes, significativos para complicaciones [13].

De otra parte, los pacientes ur茅micos tienen una tendencia al sangrado asociada con la disfunci贸n plaquetaria porque las plaquetas de los pacientes ur茅micos tienen una respuesta de agregaci贸n reducida al difosfato de adenosina, la epinefrina y el col谩geno. Las plaquetas ur茅micas tambi茅n tienen una interacci贸n defectuosa con el subendotelio de los vasos, y los estudios de radioligandos han indicado una uni贸n alterada del fibrin贸geno a las plaquetas ur茅micas estimuladas con difosfato de adenosina. Los aumentos de anemia en el mon贸xido n铆trico y las irregularidades en el factor de von Willebrand tambi茅n se relacionan con una tendencia al sangrado, independientemente del estado de las plaquetas [14].

Recientemente, se ha promovido el uso de agentes hemost谩ticos para intentar sellar el trayecto de punci贸n con el fin de disminuir la incidencia de hematoma menor, mayor y sangrado activo posbiopsia. Becerra-Pino et al., en el Hospital General de M茅xico, realizaron 44 biopsias renales con posterior embolizaci贸n del trayecto de punci贸n con gelfoam, obteniendo solo una complicaci贸n menor de hematoma subcapsular (2.2%); no hubo complicaciones mayores, no hubo mortalidades. La t茅cnica quir煤rgica de biopsia renal se describe a continuaci贸n [15].

Protocolo biopsia renal percut谩nea

Inicialmente, se realiza una revisi贸n de la historia cl铆nica del paciente y se visualizan im谩genes extra o intra institucionales, se informa al paciente, los familiares y/o acompa帽antes la conducta, indicaci贸n, beneficios, riesgos y complicaciones del procedimiento, se firma el consentimiento informado, luego se eval煤an los siguientes paracl铆nicos: cuadro hem谩tico completo (hemoglobina >10g/dl, hematocrito >30%, recuento plaquetario >100.000), creatinina <2.5 mg/dl, PT 15 s PTT 36 s, seg煤n la referencia del laboratorio), INR <1.5, y, en casos especiales, fibrin贸geno. 

Se realiza el procedimiento en la sala de radiolog铆a intervencionista (sala est茅ril). 脕rea con todos los dispositivos necesarios para monitoreo, vigilancia y reanimaci贸n.

Luego, se toman signos vitales, en especial, se requiere una TAM <100. Se canaliza al paciente por vena perif茅rica con jelco n煤mero 18 o 20 con prueba de permeabilidad. Se posiciona al paciente en dec煤bito prono y se realiza evaluaci贸n ecogr谩fica completa (localizaci贸n, se eval煤ael trayecto, se eval煤a grosor cortical), se ubica polo inferior, se adoptan todas las maniobras de asepsia y antisepsia en la regi贸n lumbar y se ubican los campos est茅riles. Se infiltra con aguja n煤mero 21 lidoca铆na al 2% sin epinefrina de la piel, tejido celular subcut谩neo, plano muscular y c谩psula renal.

De igual modo, bajo gu铆a ecogr谩fica y en tiempo real se realiza biopsia trucut semiautom谩tica desechable de 18g, obteniendo tejido renal del polo inferior del ri帽贸n, dado que es la zona de menor vascularizaci贸n y por ende de sangrado. Se obtienen m煤ltiples muestras que pueden oscilar entre 3 y 4 cilindros (se advierte que en un n煤mero mayor a seis punciones aumenta el riesgo de sangrado en un 30% ap), se env铆an en soluci贸n salina y en formol. Se cubre el 谩rea de punci贸n con ap贸sito, se traslada al paciente al 谩rea de observaci贸n donde se monitorizan nuevamente los signos vitales. Posterior a 1-2 horas se realiza ecograf铆a de control para descartar signos de complicaci贸n. Se traslada al paciente al 谩rea de hospitalizaci贸n en donde se contin煤a con la vigilancia de los signos vitales, con la administraci贸n de analgesia y control de s铆ntomas de alarma [16].

Reanimaci贸n

Las p茅rdidas sangu铆neas, asociadas a cualquier tipo de trauma, deben ser identificadas de manera r谩pida con el fin de restaurar el volumen circulatorio [17]. Una vez el volumen intravascular disminuye al punto de compromiso cardiovascular, se considera instaurado el estado de choque, lo cual hace referencia a la inadecuada perfusi贸n de los tejidos debido a un desbalance entre la demanda de ox铆geno en los tejidos y la capacidad del cuerpo de aportarlo. El choque hipovol茅mico se puede presentar a causa de la deshidrataci贸n severa, o a p茅rdidas sangu铆neas de otros tipos [18].

Es de suma importancia reconocer el grado de p茅rdida sangu铆nea mediante los signos vitales y el estado mental, el ATLS (American Collage of Surgeons Advanced Trauma Life Support) describe el grado de choque seg煤n la cantidad de sangre perdida, asociada a la respuesta fisiol贸gica en un paciente promedio de 70 a帽os; esta clasificaci贸n incluye cuatro grados de choque, entre los cuales se calcula la p茅rdida sangu铆nea en un porcentaje que va desde el 15%, hasta el 40% de la volemia y se valoran los signos vitales, como la frecuencia cardiaca, la presi贸n arterial, la presi贸n del pulso, la frecuencia respiratoria, el llenado capilar, el gasto urinario, y el estado mental [19].

El primer paso, una vez se detecta un importante sangrado asociado a trauma, es la identificaci贸n del estado de choque hipovol茅mico, y en pacientes con lesiones graves, que amenazan la vida, evitar la denominada 鈥渢r铆ada letal鈥, compuesta por coagulopat铆a, hipotermia y acidosis metab贸lica, entidades que, una vez instauradas, producen un estado de choque irreversible. Con este fin, ha sido desarrollado un concepto reciente denominado 鈥渞eanimaci贸n de control de da帽os鈥 o DCR (damage control resucitation), el cual enfatiza sobre las estrategias que limitan los componentes de la tr铆ada anteriormente descrita. Esta estrategia incluye el concepto de fluidoterapia (minimizaci贸n de cristaloides isot贸nicos, hipotensi贸n permisiva, transfusi贸n balanceada, correcci贸n de coagulopat铆a guiada por metas) [20,21].

La fluidoterapia intravenosa es la primera medida que se instaura. La literatura reciente recomienda minimizar los cristaloides isot贸nicos, las infusiones > a 1.5 L. de cristaloides, que se asocian al aumento de la mortalidad [21].

Otra intervenci贸n importante, en el contexto de la reanimaci贸n de los pacientes en choque hemorr谩gico, es la reanimaci贸n hipotensiva, componente integral de la 鈥渞eanimaci贸n de control de da帽os鈥, que va en estricta relaci贸n con el uso restrictivo de cristaloides, y tiene como objetivo el manejo de presiones arteriales menores de lo normal, limitando las p茅rdidas sangu铆neas mientras la hemostasia inicial se completa, garantizando la presi贸n de perfusi贸n cerebral y renal. La definici贸n var铆a seg煤n los estudios, sin embargo, varios autores coinciden en una meta de presi贸n arterial media de entre 50 y 65 mmHg, o presi贸n arterial sist贸lica (PAS) entre 90 y 100 mmHg. Rangos entre los cuales se ha demostrado mejoras en la mortalidad [20-22].

A continuaci贸n, mientras el manejo multidisciplinario transcurre, toma relevancia la transfusi贸n de hemoderivados; se han realizado estudios con transfusi贸n en proporci贸n 1:1:1 vs. 1:1:2, referente a plasma, plaquetas y gl贸bulos rojos, respectivamente, y no se encontraron diferencias en la mortalidad a las 24 horas ni a los 30 d铆as, Sin embargo, en aquellos cuya transfusi贸n se hac铆a en proporci贸n 1:1:1, se evidenci贸 mejor铆a en la hemostasia y, por lo tanto, mejores desenlaces. Destacando la importancia de la transfusi贸n de hemoderivados con el fin de restaurar el volumen intravascular y corregir la coagulopat铆a [17,20].

Conforme la reanimaci贸n avanza, el equipo multidisciplinario est谩 encargado de realizar intervenciones simult谩neamente. Fisiol贸gicamente, en la fibrinolisis, el plasmin贸geno se une a la lisina en la superficie de la fibrina, el plasmin贸geno tisular activador convierte el plasmin贸geno en su forma enzim谩ticamente activa, la plasmina, que degrada la fibrina en fragmentos inactivos, degradando, a su vez, los co谩gulos formados. El 谩cido tranex谩mico bloquea la uni贸n de la lisina en la superficie del plasmin贸geno, inhibiendo reversiblemente la interacci贸n fibrinol铆tica entre el plasmin贸geno, la plasmina y la fibrina. Seg煤n el estudio CRASH2, este es seguro, disminuyendo las p茅rdidas sangu铆neas y la mortalidad, por lo cual, es una intervenci贸n viable [20].

Otro punto a tener en cuenta es la utilizaci贸n de vasopresores. Ha sido debatido su uso en etapas tempranas del choque. Sin embargo, en presencia de insuficiencia vasoconstrictiva o vasoplej铆a, su uso est谩 indicado en aras de prevenir el paro cardiocirculatorio [23].

El vasopresor de primera l铆nea es la norepinefrina. La literatura recomienda el inicio de esta medicaci贸n vasoactiva previa restauraci贸n del volumen y teniendo en cuenta que la reanimaci贸n h铆drica y la transfusi贸n de hemoderivados son la prioridad; as铆 mismo, la administraci贸n de medicaci贸n vasopresora, sin el adecuado restablecimiento de volumen intravascular, tiene efectos nocivos y empeora la mortalidad [23,24]. En caso de presentar concomitantemente disfunci贸n mioc谩rdica, se recomienda la adici贸n de un agente inotr贸pico, como la dobutamina o epinefrina [23].

Intervenci贸n quir煤rgica

Cl铆nicamente, en el contexto de paciente con trauma renal, se encuentra: sensibilidad en el flanco 谩ngulo costovertebral o abdomen, masa palpable en el flanco o equimosis en el flanco, espalda o abdomen. La hematuria es el signo m谩s frecuente de trauma renal, aunque la cuant铆a de hematuria no se correlaciona muy bien con la magnitud del trauma.

Hablando de trauma renal, se utiliza el sistema de clasificaci贸n de la American Association for the Surgery of Trauma (AAST), creado en 1989 y modificado desde entonces. Esta escala utiliza cinco grados [25].

Tabla 1. Elaboraci贸n basada en Clasificaci贸n de AAST.

Grado

Descripci贸n

I

Contusi贸n: hematuria microsc贸pica o escasa con estudios urol贸gicos normales.

Hematoma: subcapsular, no expansivo y ausencia de laceraci贸n.

II

Hematoma: no expansivo, hematoma perirrenal confinado a retroperitoneo.

Laceraci贸n: <1 cm de profundidad sin extravasaci贸n urinaria.

III

Laceraci贸n: del par茅nquima extendido a corteza, m茅dula y sistema colector.

Vascular: arteria renal principal o vena renal con hemorragia contenida.

IV

Laceraci贸n: ri帽贸n destruido.

Vascular: avulsi贸n del hilio con desvascularizaci贸n renal.

Con posterioridad a la sospecha de trauma renal, se debe hacer un diagn贸stico lo m谩s pronto posible, el cual depende de la estabilidad cl铆nica del paciente. Si el paciente se encuentra inestable, hemodin谩micamente se recomienda realizar E-FAST, el cual es r谩pido y detecta l铆quido intraabdominal libre, pero tiene baja sensibilidad y especificidad en el trauma renal. Si el paciente est谩 estable se recomienda realizar tomograf铆a con contraste, la cual se le realiz贸 a nuestra paciente; y el gold est谩ndar es la fase urol贸gica en sospecha de lesi贸n del tracto urinario; las fases arteriales y venosas permiten identificar casi todas las lesiones, y la adici贸n de la fase excretora permite la identificaci贸n de la extravasaci贸n urinaria. La urograf铆a intravenosa puede ser 煤til en pacientes inestables y cuando la tomograf铆a no est茅 disponible y se sospeche lesi贸n del tracto urinario [26].

Como parte del tratamiento de estos pacientes, se incluye manejo operatorio (NOM), que ha aumentado en las 煤ltimas d茅cadas como parte del manejo del trauma abdominal y urol贸gico debido a los avances endovasculares y los tratamientos m铆nimamente invasivos urol贸gicos. Este manejo es el est谩ndar de oro tanto en la poblaci贸n adulta como pedi谩trica, sin embargo, es de gran utilidad tener en cuenta que el manejo operativo se debe realizar en casos de falla del manejo no operativo y de lesiones penetrantes de arma blanca [27].

Este tratamiento se utiliza para pacientes estables, y con clasificaci贸n desde el grado I hasta el grado IV y V en pacientes seleccionados con los que se cuenta disponibilidad de quir贸fano, cirujanos, hemoderivados y una adecuada reanimaci贸n; incluso, teniendo lesi贸n de la pelvis renal, no se contraindica el manejo NOM, la extravasaci贸n urinaria aislada en s铆 no es contraindicaci贸n absoluta de NOM en ausencia de otras indicaciones de laparotom铆a [28]. Esto permite mayor preservaci贸n renal, estancia hospitalaria m谩s corta y una tasa de complicaciones menor [29]. La utilizaci贸n de angioembolizaci贸n de lesiones graves permite continuar el NOM si despu茅s del procedimiento los pacientes se recuperan desde el punto de vista hemodin谩mico y si no existe indicaci贸n de laparotom铆a [30]. Las indicaciones de angiograf铆a y eventual angioembolizaci贸n incluyen: extravasaci贸n del medio de contraste por TC en paciente estable hemodin谩micamente y respondedor transitorio, hematuria macrosc贸pica no autolimitada, f铆stula arteriovenosa, pseudoaneurisma, hematoma perirrenal extendido y disminuci贸n progresiva de la hemoglobina durante NOM [31]. Incluso, en pacientes con trauma severo, se ha reportado evidencia sobre el 茅xito de la angioembolizaci贸n (AE) con par谩metros hemodin谩micos adecuados. Uno de cada cinco ri帽ones con trauma penetrante con OMN necesitan tratamiento quir煤rgico o angiogr谩fico. Se han reportado tasas de 茅xito en lesiones con herida de arma blanca con lesi贸n vascular hasta del 82% [32]. 

Las indicaciones absolutas de cirug铆a son: hemorragia incontrolable con avulsi贸n del ped铆culo renal y puls谩til, hematoma retroperitoneal, lesi贸n de vena renal sin hemorragia autolimitada, inestabilidad hemodin谩mica que no mejora con el tratamiento. Un hematoma retroperitoneal descubierto durante laparotom铆a y no estudiado adecuadamente requiere exploraci贸n renal si son puls谩tiles o si es la causa de inestabilidad hemodin谩mica [33]. La reparaci贸n de la arteria se debe realizar en casos de ri帽贸n 煤nico o en lesiones renales bilaterales, ya que la tasa de 茅xito de reparaci贸n es del 25-35% [31].

Despu茅s de escoger la opci贸n operatoria, se realiza la incisi贸n l铆nea media, se ingresa a la cavidad, y lo primero que se debe realizar es tratar de tener control vascular y acceso al ped铆culo, despu茅s de esto el colon y el mesocolon se disecan medialmente para realizar una incisi贸n en reflejo peritoneal. La movilizaci贸n completa del ri帽贸n es muy 煤til ya que permite que el ri帽贸n se levante en la parte anterior de la herida para una inspecci贸n completa.

Debe tomarse una decisi贸n inicial con respecto a la capacidad de recuperaci贸n renal y la magnitud del esfuerzo reconstructivo que ser铆a necesario para reparar la lesi贸n. Esto se basa, en gran medida, en la cantidad de par茅nquima desvitalizado, el grado de lesi贸n de la vasculatura central y del sistema colector central, y el estado del paciente. Si, seg煤n la anatom铆a de la lesi贸n, el ri帽贸n no se considera reconstruible, se realiza una nefrectom铆a. La nefrectom铆a parcial para las lesiones polares se realiza mediante una t茅cnica de 鈥済uillotina鈥 con los vasos seccionados y el sistema colector cerrado. Los agentes hemost谩ticos t贸picos se pueden colocar dentro de un defecto parenquimatoso para ayudar en la hemostasia, con la c谩psula cerrada sobre el defecto y el material hemost谩tico.

Conclusiones

Este es uno de los pocos informes de revisi贸n en conjunto de la t茅cnica de biopsia renal, soporte hemodin谩mico, reanimaci贸n y manejo quir煤rgico sobre la aparici贸n de complicaciones potencialmente mortales de hematoma perirrenal en un paciente con insuficiencia renal, en estudio posterior a una biopsia renal dentro de las primeras 10 horas del procedimiento.

A pesar de que han disminuido las complicaciones menores y mayores de las biopsias renales con el uso de la ecograf铆a guiada y de los avances de la tecnolog铆a, es importante sospechar y diagnosticarlos a tiempo porque son potencialmente mortales, y el manejo oportuno es vital para la sobrevida del paciente.

Los factores de riesgo m谩s importantes para sangrado posterior a la biopsia renal son: funci贸n renal deteriorada, recuento bajo de plaquetas, PAS >160 mmHg, PAD >100 mmHg o PAM 鈮120 mmHg, historia de hipertensi贸n y creatinina s茅rica >2 mg/dl como factores de riesgo independientes para complicaciones.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ning煤n conflicto de intereses.

 Referencias

  1. Luciano RL, Moeckel GW. Update on the native kidney biopsy: core curriculum 2019. Am J Kidney Dis. 2019;73(3):404-415. doi: 10.1053/j.ajkd.2018.10.011.
  2. Bhagavatula SK, Shyn PB. Image-guided renal interventions. Radiol Clin North Am. 2017;55(2):359-371. Available from: https://www.unboundmedicine.com/medline/citation/28126220/Image_Guided_Renal_Interventions_
  3. Patel IJ, Davidson JC, Nikolic B, Salazar GM, Schwartzberg MS, Walker TG, et al. Consensus guidelines for periprocedural management of coagulation status and hemostasis risk in percutaneous image-guided interventions. J Vasc Interv Radiol. 2012;23(6):727鈥736. doi: 10.1016/j.jvir.2012.02.012.
  4. Patel IJ, Davidson JC, Nikolic B, Salazar GM, Schwartzberg MS, Walker TG. et al. Gu铆as de consenso para el manejo periprocedimiento del estado de coagulaci贸n y el riesgo de hemostasia en intervenciones percut谩neas guiadas por im谩genes. J Vasc Interv Radiol. 2012;23(6):727鈥736. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22513394/
  5. Summerton DJ, Kitrey ND, Lumen N, Serafetinidis E, Djakovic N, European Association of Urology. EAU guidelines on iatrogenic trauma. 2012;62(4):628-639. doi: 10.1016/j.eururo.2012.05.058.
  6. Hunter RW, Ramaswamy R, Patel D, Dhaun N. Ultrasound-guided renal biopsy. Br J Hosp Med. 2017;78(4):C56-C59. doi: 10.12968/hmed.2017.78.4.C56.
  7. Vorobev V, Beloborodov V, Golub I, Frolov A, Kelchevskaya E, Tsoktoev D, et al. Urinary system iatrogenic injuries: problem review. Urol Int 2021;105(5-6):460鈥469. doi: 10.1159/000512882.
  8. Xu D, Chen M, Zhou F. Zhao M. Risk factor for severe bleeding complications in percutaneos renal biopsy. Am J Med Scie. 2017;353(3):230-235. Available from: https://doi.org/10.1016/j.amjms.2016.12.019
  9. Steiner RW, Coggins C, Carvalho AC. Bleeding time in uremia: a useful test to assess clinical bleeding. Am J Hematol. 1979(2):107-117. doi: 10.1002/ajh.2830070203.
  10. Shidham GB, Siddiqi N, Beres JA, Logan B, Nagaraja HN, Shidham SG, et al. Clinical risk factors associated with bleeding after native kidney biopsy. Nephrology (Carlton). 2005;10(3):305-310 doi: 10.1111/j.1440-1797.2005.00394.x.
  11. Clinical competence in percutaneous renal biopsy. Health and public policy committee. American College of Physicians. Ann Intern Med 1988;108(2):301-303. PMID: 3341661.
  12. Parrish AE. Complications of percutaneous renal biopsy: a review of 37 years鈥 experience. Clin Nephrol 1992;38(3):135-141. PMID: 1395165.
  13. Shidham GB, Siddiqi N, Beres JA, Logan B, Nagaraja HN, Shidhan SG, et al. Clinical risk factors associated with bleeding after native kidney biopsy. Nephrology (Carlton) 2005;10(3):305鈥310 doi:10.1111/j.1440-1797.2005.00394.x.
  14. Kawahara T, Kawahara K, Ito H, Yamaguchi S, Mitsuhashi H, Makiyama K, et al. Spontaneous renal hemorrhage in hemodialysis patients. Case Rep Nephrol Urol. 2011;1(1):1-6. PMID: 23197944.
  15. Becerra-Pino IO, Guerrero-Avenda帽o GML, Enr铆quez-Garc铆a R. Biopsia renal percut谩nea: abordaje, caracterizaci贸n de la t茅cnica y resultados histopatol贸gicos. An Radiol M茅x. 2018;17(1):30-36. Disponible en: https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=79742
  16. Kandarpa K, Machan L. Handbook of interventional radiologic procedures. Lippincott Williams & Wilkins. 2012;4. Available from: https://books.google.com.co/books/about/Handbook_of_Interventional_Radiologic_Pr.html?id=ZYTCJsDXUngC&redir_esc=y
  17. Meneses E, Boneva D, McKenney M, Elkbuli A. Massive transfusion protocol in adult trauma population. Am J Emerg Med. 2020;38(12):2661-2666. PMID: 33071074.
  18. Hooper N, Armstrong TJ. Hemorrhagic shock. 2021. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing. 2022 Jan. PMID: 29262047.
  19. ATLS Subcommittee; American College of Surgeon鈥檚 Committee on Trauma; Internacional ATLS庐 Working Group. Advance trauma life suport (ATLS庐): The Ninth Edition. J Trauma Acute Care Surg. 2013;74(5):1363-1366. doi:10.1097/TA.0b013e31828b82f5.
  20. Leibner E, Andreae M, Galvagno SM, Scalea T. Damage control resuscitation. Clin Exp Emerg Med. 2020;7(1):5-13. doi: 10.15441/ceem.19.089.
  21. Chang R, Holcomb JB. Optimal fluid therapy for traumatic hemorrhagic shock. Crit Care Clin. 2017;33(1):15-36. doi: 10.1016/j.ccc.2016.08.007.
  22. Owattanapanich N, Chittawatanarat K, Benjakorn T, Sirikun J. Risks and benefits of hypotensive resucitation in patients with traumatic hemorrhagic shock: a meta-analysis. Scand J Trau Resusc Emergency Med. 2018;26(107). Available from: https://doi.org/10.1186/s13049-018-0572-4
  23. Gupta B, Garg N, Ramachandran R. Vasopressors: do they have any role in hemorrhagic shock? J Anaesthesiol Clin Pharmacol. 2017;33(1):3-8. doi: 10.4103/0970-9185.202185.
  24. Uchida K, Nishimura T, Hagawa N, Kaga S, Noda T, Shinyama N, et al. The impact of early administration of vasopressor agents for the resuscitation of severe hemorrhagic shock following blunt trauma. BMC Emerg Med. 2020;20(1):26. doi: 10.1186/s12873-020-00322-1.
  25. Mattox KL, Feliciano DV, Moore EE. 9th. ed. Trauma. New York: Appleton & Lange. Available from: Trauma 9th. Ed. 2021 : Free Download, Borrow, and Streaming : Internet Archive
  26. Coccolini F, Moore EE, Kluger Y, Biffl W, Leppaniemi A, Matsumura Y, et al. Kidney and uro-trauma: WSES-AAST guidelines. Wor J Emerg Surg. 2019;14:54 doi: 10.1186/s13017-019-0274-x.
  27. Veeratterapillay R, Fuge O, Haslam P, Harding C, Thorpe A. Renal trauma. J Clin Urol. 2017;10:379鈥390. doi: 10.1177/2051415817691642.
  28. Morey AF, Brandes S, Dugi DD, Armstrong JH, Breyer BN, Broghammer JA, et al. Urotrauma: AUA guideline. J Urol. 2014;192(2):327鈥335. doi: 10.1016/j.juro.2014.05.004.
  29. Sujenthiran A, Elshout PJ, Veskimae E, MacLennan S, Yuan Y, Serafetinidis E, et al. Is nonoperative management the best first-line option for high-grade renal trauma? a systematic review. Eur Urol Focus. 2019;5(2):290鈥300. doi: 10.1016/j.euf.2017.04.011.
  30. Stein DM, Santucci RA. An update on urotrauma. Curr Opin Urol. 2015;25(4)323鈥330 doi: 10.1097/MOU.0000000000000184.
  31. Coccolini F, Moore EE, Kluger Y, Biffl W, Leppaniemi A, Matsumura Y, et al. Ri帽on y urotraumatismo: directrices WSES-AAST. Wor J Emerg Surg. 2019;14:54.PMCID: PMC6886230.
  32. Muir MT, Inaba K, Ong A, Barmparas G, Branco B, Zubowicz EA, et al. The need for early angiography in patients with penetrating renal injuries. Eur J. Trauma Emerg Surg. 2012;38(3):275鈥280. doi:10.1007/s00068-011-0155-9.
  33. Zemp L, Mann U, Rourke KF. Perinephric hematoma size is independently associated with the need for urological intervention in multisystem blunt renal trauma. J Urol. 2018;199(5):1283鈥1288. doi: 10.1016/j.juro.2017.11.135.

1 Radiologia intervencionista; Universidad Militar nueva granada, Oncologos del Occidente

2 Urolog铆a Oncol贸gica;Texas University - Md Anderson Cancer center, Oncologos del Occidente. M茅dico General; Universidad de manizales, Oncologos del Occidente

3 M茅dico General; Universidad de Manizales, Onc贸logos del Occidente.

4 M茅dico General; Universidad de Manizales, Onc贸logos del Occidente.

5 M茅dico General; Fundacion Universitaria Sanitas, Ips Proseguir

Perinephric hematoma after renal biopsy: report of a case and review of the literature on management, support and resuscitation

Abstract

In current medical practice, minimally invasive procedures are gaining strength as a diagnostic method for multiple pathologies. This is how kidney biopsy is a fundamental part of this arsenal for the study of both acute or chronic kidney diseases, as well as malignancy, each with well-established criteria.

Although the extensive advances in technology and the improvement of techniques, with strict imaging guides and radiological protocols that attribute a reduction in possible complications, the risks cannot be underestimated, such as vascular injury, hematuria, , hematoma, infection, and even death. It is for this reason that this article aims to detail the report of a case and the review of the literature referring to the biopsy procedure itself and the management of its complications, illustrating a holistic point of view in order to convey, in light of the evidence, the multidisciplinary aspects involved.

Keywords: kidney biopsy; percutaneous perinephric hematoma; revival; nephrectomy; surgical intervention; case report.

Figura 1. Corte axial tomogr谩fico con evidencia de hematoma perirrenal izquierdo. 

Figura 2. Corte coronal tomogr谩fico con evidencia de hematoma perirrenal izquierdo y extensi贸n a fosa il铆aca ipsilateral.

Figura 3. Corte tomogr谩fico sagital, evidencia de hematoma perirrenal izquierdo, extensi贸n del hematoma a fosa il铆aca ipsilateral. En la figura derecha, la demarcaci贸n lineado amarillo corresponde a silueta renal, la demarcaci贸n lineado azul a hematoma con gran extensi贸n retroperitoneal.