Juan Pablo Trochez1 MD., Isabel Galván Orozco MD.2, Mario Fernando Mosquera MD.3, Pamela Pabón Tsukamoto MD.4
Recibido para publicación: 21-02-2022 - Versión corregida: 24-08-2022 - Aprobado para publicación: 02-09-2022
Trochez J.P., Galván-Orozco I., Mosquera M.F., Pabón-Tsukamoto P.. Caracterización de los pacientes atendidos en la unidad de quemados en un centro de cuarto nivel de la ciudad de Santiago de Cali entre enero de 2019 y enero de 2020. Arch Med (Manizales). 2022. 22(2):299- 307. https://doi.org/10.30554/archmed.22.2.4503.2022
Hospital Universitario Del Valle. Cali, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8748-2967?lang=en. Correo electrónico: juanpablotrochez23@gmail.com
UCI Clínica Valle Salud San Fernando. Cali, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6685-2762. Correo electrónico: isagalvan@hotmail.com
Clínica la Concepción Sincelejo Colombia. Sincelejo, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3766-2270. Correo electrónico: edermosquera@hotmail.com
Pontificia Universidad Javeriana Cali. Cali, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7885-4730. Correo electrónico: pamelapabont@javerianacali.edu.co
térmicas, un rango etario amplio, y mortalidad más alta en población adulto-mayor. Esta información aporta a la búsqueda de dirigir apropiadamente recursos físicos, eco- nómicos y del talento humano para intervenir para el manejo y mejorar en la atención en salud de la población del Valle del Cauca.
Las quemaduras son el cuarto tipo de trau- ma más común en todo el mundo, después de lesiones por accidentes de tránsito, caídas y violencia interpersonal. Se estima que este tipo de trauma representa aproximadamente 265 000 muertes cada año en el mundo. Siendo más prevalente en los países de bajos y medios ingresos [1]. Según la Asociación Americana de Quemaduras (ABA, por sus siglas en inglés)
en el 2016 se presentaron 486 000 personas con quemaduras en Estados Unidos; 40.000 pacientes fueron hospitalizados en los Estados Unidos [2]. En cuanto al mecanismo de lesión, la ABA informó 3275 muertes relacionadas con quemaduras e inhalación de humo en el año 2016, 2745 muertes como resultado de incendios residenciales, 310 por incendios re- lacionados con accidentes de vehículos y 220 por otras causas [2].
La mayoría de los pacientes presentan que- maduras leves, de acuerdo con el Repositorio Nacional de Quemaduras de la ABA, en el 67% de los casos es de menos del 10% de la SCQ [2]. Esto ha ocurrido especialmente en los países de altos ingresos, pero a pesar de estas estadísticas alentadoras todavía ocurren grandes quemaduras. Es común observar que pacientes con quemaduras graves, pueden presentar morbilidad clínicamente significati- va y mortalidad, puesto que conducen a una respuesta sistémica profunda que tiene graves efectos a largo plazo en el paciente, como in- fecciones, secuelas a nivel físico, psicológico, social y muerte [3].
El riesgo de quemaduras tiende a aumentar con un nivel socioeconómico más bajo, y hasta el 90% de las quemaduras ocurren en países de ingresos bajos o medios [2]. Las tasas de mortalidad aumentan a mayor tamaño y profun- didad de las quemaduras, la edad avanzada y la inhalación de humo [2]. Además, está bien documentado y aceptado que los pacientes de edad avanzada con quemaduras experimentan una tasa de mortalidad más alta y resultados más pobres en comparación con los pacientes más jóvenes con lesiones similares [4–7].
Ante la baja cantidad de artículos científicos que describan las características clínico-epide- miológicas de la población vallecaucana afec- tada por quemaduras, se hace indispensable la caracterización actualizada de los pacientes con el fin de dirigir apropiadamente recursos físicos, económicos y del talento humano r en la atención en salud de la población del Valle del Cauca. En este contexto, este estudio tuvo como objetivo caracterizar clínica y sociode- mográficamente a los pacientes quemados que ingresaron a un centro de cuarto nivel en la ciudad de Santiago de Cali entre enero de 2019 y enero de 2020.
Es de vital importancia disponer de informa- ción sociodemográfica y clínica actualizada que permita gestionar los servicios de urgen- cias para garantizar la atención eficaz a este
grupo poblacional, ofreciendo la posibilidad de plantear alternativas desde la salud pública que impacten directamente este mecanismo de lesión, la creación de programas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad en este sentido permitirá disminuir no solo en el número de casos sino también en reducir las secuelas físicas mentales y sociales que sus- cita una quemadura en el grupo de estudio.
Este estudio transversal descriptivo con fuente secundaria fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación del Hospital Univer- sitario Del Valle (HUV) – Evaristo García (apro- bación no. 042-2021). Este es un hospital de cuarto nivel ubicado en la ciudad de Cali que cuenta con un registro de personas quemadas que ingresan al servicio de urgencias.
Los criterios de inclusión fueron: registros de pacientes con quemaduras de cualquier grado y etiología que hubieran ingresado al servicio de trauma de urgencias del HUV y que hayan sido registrados en la base de datos de los pacientes con quemaduras. Mientras que los criterios de exclusión fueron: t datos de pacientes que no permitieron la realización del examen físico inicial, o que firmaron alta voluntaria en cualquier momento durante la atención medica realizada en la institución, o que no aceptaron el tratamiento médico u hospitalización. El tamaño de la muestra fue a conveniencia, se incluyeron todos los 279 registros de pacientes quemados encontrados la base de datos.
Las variables epidemiológicas que se eva- luaron fueron edad, sexo, etnia, entidades Ad- ministradoras de Planes de Beneficios (EAPB), estrato socio–económico, antecedentes perso- nales, fecha de ocurrencia de la lesión, entorno de ocurrencia de la lesión, y mecanismo de la lesión. Entre las variables clínicas se incluyó el agente causal de la quemadura, la profundidad,
%SCQ, lugar corporal afectado, complicacio- nes, días de hospitalización y mortalidad.
La recolección de datos se realizó a partir de una fuente secundaria, la cual es una base de datos en donde se registran todos los pacientes que ingresan con quemaduras al HUV realizada por miembros del equipo de Medicina de Urgencias de la PUJ seccional Cali en el área de Trauma, se diligencia si- multáneamente con el ingreso del paciente y se actualiza diariamente a partir de los datos de la historia clínica, reportando datos como presencia de complicaciones, mortalidad y días de hospitalización. De la base de datos, la cual se encuentra en un archivo digital cus- todiada bajo contraseña, se tomaron los datos de pacientes que ingresaron entre enero de 2019 y enero de 2020. Para esta investiga- ción, se dio acceso al registro solamente a los investigadores y su investigador temático. En los casos donde había información faltante en el registro, se revisó adicionalmente la historia clínica del paciente para completar los datos. Para determinar que la calidad de la base de datos fuera adecuada, se seleccionaron al azar 20 registros, verificando que contara con los datos aquí evaluados.
Se describió la población de estudio en un análisis univariado. Se realizó un análisis explo- ratorio de la distribución de variables cuantitati- vas. Para verificar si las variables cuantitativas poseían una distribución normal se usó la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov. Se reportaron promedios y su desviación es- tándar o medianas con su rango intercuartílico según la distribución de la variable continua. Se reportaron proporciones para las variables cualitativas. Se estableció la relación entre las variables sexo, edad, agente causante de la quemadura, grado de profundidad de la que- madura y %SCQ. Para medir la correlación existente entre las variables cuantitativas se usó el coeficiente de correlación de Spearman, y para medir la relación entre las variables cua- litativas se usó el test de chi-cuadrado. Para la
comparación de las variables cuantitativas con las variables cualitativas, se usó el estadístico no paramétrico de Kruskall-Wallis.
Se revisaron 279 historias clínicas, de las cuales se obtuvo una edad promedio fue de 32,7 ± 19,4 años (Min 1, Max 84), siendo la mayoría del rango de edad entre los 11 y 40 años (Tabla 1). El 38% pertenecían a pacientes femeninas y el 62% a pacientes masculinos. La sufrieron mayoría quemaduras térmicas (79,9%), seguidas de las eléctricas (15,8%) y las químicas (3,6%). En cuanto a la clasifica- ción de las quemaduras, el 74,9% pertenecía a grado II profundo, seguidas por el grado III con un 8,6%. la SCQ quemada tuvo una me- diana de 14,0% con una desviación estándar de 17,2% (Min 1%, Max 90%). Por otro lado, el 91,8% de pacientes no presentaron com- plicaciones, 2,5% presentó sobreinfección bacteriana y 1,6% choque séptico. Respecto a los tratamientos brindados a los pacientes, se encontró que la mayoría fueron escarectomías (54,4%), seguido de escarectomía e injertos (20,7%). La mortalidad fue de 1,9%.
Tabla 1. Características sociodemográficas y clínicas de los pacientes.
Características | n (%) |
Edad años (promedios ± DE) | 32,7 ± 19,4 |
1-10 | 39 (14,0) |
11-20 | 49 (17,6) |
21-30 | 51 (18,3) |
31-40 | 51 (18,3) |
41-50 | 32 (11,5) |
51-60 | 29 (10,4) |
61-70 | 18 (6,5) |
71-80 | 7 (2,5) |
81-90 | 2 (0,7) |
Sin registro | 1 (0,4) |
Sexo | |
Mujeres | 106 (38) |
Hombres | 173 (62) |
Características | n (%) |
Tipo de quemadura | |
Térmica | 223 (79,9) |
Eléctrica | 44 (15,8) |
Química | 10 (3,6) |
Sin registro | 2 (0,7) |
Profundidad de quemaduras | |
Grado I | 12 (4,3) |
Grado II Superficial | 8 (2,9) |
Grado II Profunda | 209 (74,9) |
Grado III | 24 (8,6) |
Sin registro | 26 (9,3) |
Superficie corporal total quemada SCQ% (Promedio ± DE) | 18,2 ± 17,2 |
< 10% | 108 (40,1) |
11%-20% | 87 (32,3) |
21%-30% | 36 (13,4) |
31%-40% | 14 (5,2) |
41-50% | 7 (2,6) |
51-60% | 9 (3,3) |
61%-70% | 1 (0,4) |
71%-80% | 4 (1,5) |
81%-90% | 3 (1,1) |
Sin registro | 10 (3,6) |
Tratamientos | |
Escarectomías | 142 (54,4) |
Escarectomías e injertos | 54 (20,7) |
Curaciones | 45 (17,2) |
Otros* | 20 (7,7) |
Ninguno | 1 (0,4) |
Sin registro | 18 (6,5) |
Complicaciones | |
Ninguna | 223 (91,8) |
Sobreinfección bacteriana | 6 (2,5) |
Choque séptico | 4 (1,6) |
Otras** | 10 (4,1) |
Sin registro | 36 (12,9) |
Mortalidad (n=259) | 5 (1,9) |
Fuente: Elaboración propia.
* Fasciotomías, debridamiento, gotas oftálmicas, lavado ocular, lubricante ocular, curaciones + injerto, curaciones + escarectomía, fasciotomía + escarectomía, analgesia + hidratación
** Amputación, edema pulmonar, falla renal aguda, fiebre persistente, placa de aspecto verruciforme, requiere protección de la vía aérea.
De acuerdo con la prueba Chi-cuadrado, se encontró una relación significativa entre las variables cualitativas sexo vs. grado de profundidad de la quemadura (p=0,03), y sexo vs. tipo de quemadura (p=0,00) (Tabla
2). Mayor cantidad de hombres presentaron quemaduras por agente causal eléctrico y de grado II profundo, en comparación con las mujeres.
Tabla 2. Correlación entre sexo vs. grado de profundidad, y sexo vs. tipo de quemadura
Hombres (n) | Mujeres (n) | P-valor | ||
Grado de profundidad | Grado I | 7 | 5 | 0,03 |
Grado II superficial | 8 | 0 | ||
Grado II profundo | 123 | 86 | ||
Grado III | 19 | 5 | ||
Tipo de quemadura | Eléctrica | 42 | 2 | 0,00 |
Química | 5 | 5 | ||
Térmica | 125 | 98 | ||
Fuente: Elaboración propia.
En cuanto a las variables cualitativas, la prueba de correlación de Spearman mostró baja correlación con significancia estadística entre edad vs. %SCQ (Rho 0,18, p=0,00) (Figura 1).
Figura 1. Baja correlación entre edad vs. superficie corporal total quemada (% SCQ). Estadísticamente significativa con p=0,00.
Fuente: Elaboración propia.
Por otro lado, la prueba de Kruskal-Wallis evidenció la existencia de diferencias significa- tivas en las medianas de los grupos evaluados. En el caso del grupo edad vs. estado al egreso (Figura 2), se encontró una mediana de 63 años para los egresados fallecidos y una mediana de 30 años para los egresados vivos (p=0,00). Del grupo %SCQ vs. grado de profundidad de la quemadura (Figura 3), se observó una mediana 10% de SCQ para las personas con grado I de profundidad de quemadura, una mediana de 15% para las personas con grado II profundo de quemadura, una mediana de 4% para las personas con grado II superficial de quemadura, y una mediana de 11% para los que registraron quemaduras de grado III (p=0,00). De igual forma, para el grupo %SCQ vs. estado al egreso (Figura 4), se encontró una mediana SCQ de 50% para los egresa- dos fallecidos y una mediana de 13% para los egresados vivos (p=0,00).
Figura 2. Comparación de medianas entre edad vs. estado al egreso. Fuente: Elaboración propia.
Figura 3. Comparación de medianas entre superficie corporal total quemada (%SCQ) vs. Grado de profundidad de la quemadura. Fuente: Elaboración propia.
Figura 4. Comparación de medianas entre superficie corporal total quemada (%SCQ) vs. Estado al egreso. Fuente: Elaboración propia.
Desde un punto de vista global, las lesiones por quemaduras son un creciente problema de salud pública [8], puesto que tiene muchas implicaciones a nivel físico, psicológico, social y económico [9). Además, son una causa de morbimortalidad prevenible, principalmente en los países de bajos y medianos ingresos [10]. Sin embargo, la descripción de la epidemiologia se ha centrado en Estados Unidos, Europa y Asia [10]. En este estudio se caracterizaron los pacientes quemados que ingresaron a un centro de cuarto nivel en la ciudad de Santiago de Cali entre enero de 2019 y enero de 2020, encontrando en general un mayor porcentaje de hombres quemados en comparación con las mujeres, predominancia de quemaduras térmicas, un rango etario amplio, y relación significativa entre edad vs. estado al egreso. El alto porcentaje de hombres quemados encon- trado en este estudio (62%) se correlaciona con varios estudios [11–14], entre ellos el estudio de Domínguez et al. [15], realizado en Cartagena, Colombia donde se encontró un 66% de hom- bres con quemaduras, y el estudio de Ramírez Blanco et al. [14], realizado en Santander en el año 2014 donde se encontró un 58.2% de pacientes quemados de sexo masculino.
Los resultados obtenidos en la revisión bi- bliográfica acerca de estudios con personas quemadas del África subsahariana en 2016
, muestran una predominancia de quema- duras térmicas con un 59%, lo cual es similares a lo encontrado en el presente estudio donde las quemaduras térmicas representaron un 79,9% de todos los tipos de quemaduras. De igual manera, en el estudio realizado en Buca- ramanga en 2017 [14], donde se reportaron los datos de 402 pacientes quemados, se encontró mayoría de quemaduras térmicas, específica- mente causadas por líquidos calientes como agua, café, o sopa, y por el fuego. Con respecto al grado de profundidad de las quemaduras, se presentó mayor porcentaje de quemaduras en grado II profundo, lo que también se refleja en otros estudios similares como el de Ramírez- Blanco, donde se encontró un mayor porcenta- je de quemaduras de II y III grado [14]. Además, en el estudio de Henao et al. realizado en Manizales en el 2006 [16] con 439 niños, se ha- llaron principalmente quemaduras de II grado.
En cuanto al amplio rango etario encontrado (Min 1, Max 84), existen varios estudios pre- vios que han obtenido los mismos resultados epidemiológicos, como es el caso del estudio realizado en China desde 2012 hasta 2017 [13] donde se describieron 6325 pacientes, obser- vando un rango de 7 hasta los 90 años. De igual forma, en Popayán entre el 2000 y 2010 se registraron 921 pacientes [17] con edades desde 0 hasta los 89 años, y en Bucaramanga en 2017 se reportaron 402 pacientes, con un rango en edad desde los 6 días de vida hasta los 83 años [14], evidenciando que las quema- duras son un problema social que afecta todos los rangos de edad. De hecho, en este estudio se encontró un mayor porcentaje de personas quemadas entre los 11 y 40 años de edad, lo cual coincide con lo encontrado en un estudio epidemiológico realizado en Australia [11], donde reportaron 496 pacientes atendidos en tres centros de quemaduras, de los cuales el 57% estaban entre los 18 y 40 años.
Aunque no se encontró relación entre la edad y el agente causal, como se ha reportado en otros estudios [14], sí se encontró relación sig-
nificativa entre Edad vs. Estado al egreso. Las personas más jóvenes tenían más probabilidad de salir con vida del accidente, mientras que la mortalidad fue mayor para personas mayores de 50 años. Este hallazgo también fue repor- tado por el estudio epidemiológico de Li et al.
realizado con 6325 pacientes quemados en China, quienes encontraron que personas la edad mayor será un factor de riesgo para la mortalidad. Además, en el estudio de Cheng et al. [18], se reportó que en comparación con los niños, la mortalidad fue más alta en personas mayores [OR 3,520 [95% IC, 1,879–6,594]; p<0,001). De igual manera, en cuanto a la re- lación encontrada entre % SCQ vs. estado al egreso, donde un mayor porcentaje de SCQ fue más asociado a la mortalidad, se han reportado resultado similares en otros estudios como el de Toppi et al. [11], quienes reportan que un porcentaje mayor al 50% de SCQ puede ser un predictor de mortalidad con significancia estadística (p<0,01).
El tratamiento que predominó entre los pa- cientes quemados fue la escarectomía, el cual es un método quirúrgico ampliamente usado cuando existen quemaduras profundas con tejidos desvitalizados [19]. A pesar de que se presentaron pocos casos con complicaciones, la más frecuente fue la sobreinfección bacteria- na, lo que coincide con el estudio de Ramírez- Blanco et al. [20] quienes encontraron que siete de cada diez complicaciones clínicamente rele- vantes en pacientes con quemaduras estaban relacionadas con procesos infecciosos.
Entre las limitaciones de este estudio se tie- ne que todos los datos provinieron de un solo hospital, por lo que un próximo estudio podría incluir más instituciones médicas de la ciudad y así obtener conclusiones más generalizables. Entre las fortalezas del estudio se encuentra el hospital de cuarto nivel del cual se tomaron los datos, es un hospital de referencia de la población no afiliada al sistema de seguridad social, atendiendo un alto porcentaje de pobla- ción subsidiada.
La caracterización de pacientes quemados que ingresaron a un hospital de cuarto nivel du- rante 2019 y 2020 en Santiago de Cali, mostró un mayor porcentaje de hombres quemados en comparación con las mujeres, predominan- cia de quemaduras térmicas, un rango etario amplio, y mortalidad más alta en población adulto-mayor. Estos resultados aportan a la búsqueda de dirigir apropiadamente recursos a los hospitales, no solamente económicos, sino
también insumos apropiados para la atención de pacientes quemados y capacitación del personal asistencial en busca de mejorar en la atención en salud de la población del Valle del Cauca que acude a centros de salud por quemaduras.
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