Recibido para publicación: 26-04-2021 - Versión corregida: 16-05-2022 - Aprobado para publicación: 07-06-2022
Rojas-Gualdrón D.F., Restrepo-Botero M., Múnera-García T, Amaya-Alviar J.J., Barrera-Agudelo J., Restrepo-Bernal D. Valoración de los trastornos neurocognitivos postoperatorios en estudios clínicos: revisión exploratoria. Arch Med (Manizales). 2021. 22(1):145-155. https://doi.org/10.30554/archmed.22.1.4239.2022
La evidencia acumulada a través del tiempo sobre cambios cognitivos asociados a aneste- sia y cirugía derivó en el concepto de disfunción cognitiva postoperatoria (DCPO). Este concep- to se ha empleado para describir un declive cognitivo posterior a cirugía, objetivamente medido, de naturaleza transitoria o permanente que puede o no tener un impacto relevante en la calidad de vida, recuperación funcional y morbilidad del paciente [1]. Bajo este enfoque se han obtenido hallazgos de alta relevancia como la identificación de incidencia de DCPO de hasta 43% en pacientes con afecciones cardiacas [2].
La DCPO se ha caracterizado principalmente como definición para desenlaces en investiga- ción básica y en menor medida en investigación
y práctica clínica. Las barreas más importantes para que se diese traslación del conocimiento producto de investigación básica a la práctica clínica era la falta de claridad en la terminolo- gía, y de homogeneidad respecto a los criterios diagnósticos propuestos por sociedades de neurología y psiquiatría [3]. Esta situación moti- vó la conformación de un consenso de nomen- clatura de los cambios cognitivos asociados a anestesia y cirugía que fuese consistente con la terminología empleada por la comunidad clínica. Por consenso, la nomenclatura pro- puesta se basó en los criterios diagnósticos del DMS-5 para trastornos neurocognitivos y consideró especificaciones adicionales en el contexto postoperatorio [4].
Desde la perspectiva clínica, esta homolo- gación con los trastornos neurocognitivos es altamente relevante. Si bien la DCPO implica
alteraciones de diferentes dominios de la cog- nición, los trastornos neurcognitivos implican una alteración significativa de la cognición que afecta el funcionamiento normal del individuo [5]. El declive cognitivo, objetivamente medido, es uno de los criterios de los trastornos cogni- tivos, pero se extiende al impacto en el funcio- namiento a partir de la queja cognitiva subjetiva y la autonomía en actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) [6].
La evidencia generada desde el paradigma de los trastornos neurocognitivos perioperato- rios puede contribuir información de alta utilidad clínica en relación al pronóstico y necesidades de atención postquirúrgica para optimizar la funcionalidad, particularmente en el paciente quirúrgico adulto mayor [7]. No obstante, para ello es importante que los estudios diseñados bajo este paradigma realicen una adecuada definición operacional de los desenlaces con- forme a los criterios del consenso de nomen- clatura [4].
Con el propósito de analizar cómo se ha dado este reenfoque en la operacionalización desde los trastornos neurocognitivos periopera- torios, este estudio tuvo como objetivo analizar las definiciones de recuperación neurocognitiva demorada (RNCd) y trastorno neurocognitivo postoperatorio (TNCp) utilizadas en las inves- tigaciones clínicas sobre efectos neurocogni- tivos de la anestesia y cirugía.
Se realizó una revisión de alcance (scoping review) siguiendo las recomendaciones del manual de síntesis de evidencia del Instituto Joanna Briggs [8]. El reporte de este estudio se adscribe a las recomendaciones de la de- claración PRISMA-ScR [9].
Los conceptos de interés de la revisión ex- ploratoria fueron RNCd y TNCp como desenla- ces en estudios clínicos. Siguiendo el consenso de nomenclatura del año 2018 [4], la RNCd se define como cumplimiento de criterios DSM-5
para trastorno neurocognitivo menor o mayor en los 30 primeros días del postoperatorio; los TNCp se definen como cumplimiento de criterios DSM-5 para trastorno neurocognitivo menor o mayor con inicio entre 30 días y 12 meses postoperatorio [4]. Los criterios DSM-5 para trastorno neurocognitivo mayor son:
“A. Evidencias de un declive cognitivo significativo comparado con el nivel pre- vio de rendimiento en uno o más domi- nios cognitivos (…) basadas en:
Preocupación en el propio individuo, en un informante que le conoce o en el clínico, porque ha habido un declive significativo en una función cognitiva, y
Un deterioro sustancial del rendi- miento cognitivo, preferentemente do- cumentado por un test neuropsicológico estandarizado o, en su defecto, por otra evaluación clínica cuantitativa.
Los déficits cognitivos interfieren con la autonomía del individuo en las actividades cotidianas (…).
Los déficits cognitivos no ocurren exclusivamente en el contexto de un delirium.
Los déficits cognitivos no se expli- can mejor por otro trastorno mental (p. ej., trastorno depresivo mayor, esquizo- frenia).” [10].
En el caso del trastorno neurocognitivo me- nor se modifican los criterios A por “Evidencias de un declive cognitivo moderado”, A2 por “Un deterioro moderado del rendimiento cognitivo”, y B por “Los déficits cognitivos no interfieren en la capacidad de independencia en las acti- vidades cotidianas” [10].
desenlace la RNCd o los TNCp. Con relación a la fecha de publicación, se incluyeron estudios publicados a partir del año 2014, en función de la fecha de publicación del DSM-5 y de inicio de los paneles del consenso de nomenclatura. Se excluyeron artículos en idiomas diferentes a inglés, español o portugués.
Fuentes de información, estrategia de búsqueda y selección de estudios. Se realizó búsqueda en Pubmed y SCOPUS con corte al 10 de febrero de 2021. La estrategia de búsqueda en ambos casos fue “(postoperative AND “neurocognitive disorder”) OR “delayed neurocognitive recovery””. La búsqueda en Scopus se restringió a artículos mediante filtro de búsqueda.
Los registros fueron exportados a MS Excel y se eliminaron duplicados según identificador único DOI. Dos investigadores tamizaron de forma independiente los títulos y resúmenes excluyendo los no pertinentes; cuando esto no pudo establecerse por consenso, el artículo se mantuvo para revisión a texto completo. Posteriormente, dos investigadores hicieron revisiones del texto completo para verificar cumplimiento de criterios de elegibilidad. El consenso de los estudios incluidos en la revisión exploratoria se dio entre todos los investigadores.
Las variables extraidas fueron: autor y año de publicación, diseño del estudio, edad media (o mediana) de los participantes, porcentaje de mujeres incluidas, intervención, instrumento diagnóstico o marcador pronóstico estudiado y comparador. Con relación a los desenlaces del estudio se extrajo información sobre la entidad valorada (RNCd o TNCp), la definición opera-
cional empleada en el estudio, y los tiempos de la medición respecto al egreso de cirugía.
Figura 1. Flujograma PRISMA del proceso de búsqueda y selección de estudios
DPO: delirium postoperatorio; DCPO:
disfunción cognitiva postoperatoria.
Fuente: elaboración propia.
restante estudio valoró el desempeño predic- tivo de la proteína C reactiva en el marco de un estudio sobre el beneficio de la guía de la anestesia con el índice biespectral [14].
Entre los estudios de cohorte, cuatro se plantearon objetivos sobre factores predicto- res relacionados con el índice de fragilidad, características del flujo sanguíneo cerebral y biomarcadores cerebrales [15–18], dos bus- caron estimar la incidencia y analizar algunos factores asociados [19,20], un estudio valoró el desempeño diagnóstico de la prueba MoCA (Montreal Cognitive Assessment) [21] y el es- tudio restante estimó los costos asociados a la presentación de TNCp [22]. Adicionalmente, se identificó un estudio de casos y controles que buscó analizar anormalidades basales en
la conectividad y funcionalidad cerebral entre quienes presentan RNCd [23].
Con relación a las características de la pobla- ción, la mayoría de los estudios se realizaron con adultos mayores. El estudio con la mues- tra de menor edad promedio fue el de Zhang (2020) [16]. Con relación a la intervención analizada tres estudios fueron con pacientes de procedimientos cardiacos [16,17,19]. En este sentido sobresale el estudio de Boone (2020) realizado con los registros de 2.380.473 adultos afiliados a Medicare llevados a cirugía en los Estados Unidos [22]; este es el estudio de mayor tamaño de muestra y variabilidad. El resumen de características de los estudios incluidos se presenta en la Tabla 1.
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Archivos de MedicinA
Universidad de Manizales - Facultad de Ciencias de la Salud
Autor (año) | Diseño (n) | Población | Intervención a | Desenlace | ||||
Edad (años) | Mujer (%) | Entidad b | Definición del estudio | Tiempo | Cumple criterios c | |||
Chen (2020) | CS-R (n= 383) | Mediana: 72 | 66% | Artroplastia articular total electiva | RNCd | Criterios DSM-5 | día 1-30 | Sí |
Li (2020) - a | ECA (n= 544) | Mediana: I: 64 C: 65 | I: 27% C: 32% | I: Sevoflurano C: propofol | RNCd | ISPOCD1 | día 5-7 | No |
Zhang (2020) | CS-P (n= 71) | Media: Casos: 50 Controles: 52 | Casos: 59% Controles: 63% | Cirugía de válvulas cardíacas | RNCd | Disminución pre- pos >= 1 SD en al menos una prueba | día 7 | No |
Hu (2020) | CS-R (n= 175) | Media: 68 | 46% | Cirugía mayor no cardiaca electiva (>2 hoas) | RNCd | ISPOCD1 | día 5 | No |
Bukauskienė (2020) | CS-P (n= 101) | Media: 69 | 33% | Cirugía cardíaca con circulación extracorpórea electiva | RNCd | alteración cognitiva en al menos una preuba | día 7-10 | No |
Jiang (2020) | CC (n= 74) | Media: Casos: 63,5 Controles: 64,0 | Casos: 25% Controles: 50% | Cirugia no cardiaca (>2 horas) | RNCd | ISPOCD1 | día 7-14 | No |
Li (2020) - b | ECA (n= 120) | Media: I1: 68 I2: 66 C: 66 | I1: 33% I2: 45% C: 40% | I1: Nalmafeno (dosis baja) I2: Nalmafeno (dosis alta) C: Placebo | RNCd | ISPOCD1 | día 10 | No |
Knaak (2019) | ECA-s (n= 314) | Media: 70 | 57% | Cirugia electiva (> 60 min) (guía con índice bispectral vs enmascarado) | RNCd | ISPOCD1 | mes 3 | No |
Zhang (2018) | ECA-s (n= 392) | Media: I: 65 C: 65 | I: 27% C: 32% | I: Sevoflurano C: Propofol | RNCd | ISPOCD1 | día 7 | No |
Evered (2020) | CS-P (n= 300) | Media: 70 | 66% | Reemplazo total de cadera electivo | TNCp | Criterios DSM-V | mes 3 y 12 | Sí |
Boone (2020) | CS-R (n= 4285) | Media: 75 | 56% | Ingreso hospitalario asociado con un procedimiento quirúrgico | TNCp | DSM-V (ICD-9/ICD-10) | un año | Sí |
Tasbihgou (2020) | CS-P (n= 100) | Media: 65 | 11% | Cirugía de arteria coronaria con o sin bypass cardiopulmonar | TNCp | ISPOCD1 | día 1, 3 y mes 3 | No |
Du (2019) | CS-P (n= 218) | Mayor de 70: 34,8% | 46% | Extirpación quirúrgica de un tumor sólido (tracto ginecológico, tracto digestivo, tejido blando) | TNCp | Declive >25% (pre- pos) en al menos dos de cinco pruebas | mes 3 | No |
Volumen 22 Nº 1 - Enero-Junio de 2022
ECA: ensayo clínico aleatorizado; ECA-s: análisis secundario de un ECA; CS-R: cohorte retrospectiva; CS-P: cohorte prospectiva; CC: casos y controles; RNCd: recuperación neurocognitiva demorada; TNCp: trastorno neurocognitivo menor o mayor, postoperatorio; ISPOCD1: international study of post-operative cognitive dysfunction [21]; SD: desviación estándar; DSM: manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales; ICD: clasificación internacional de enfermedades. a: (I) intervención y (C) comparador en el caso de los estudios experimentales; b: entidad que los autores declaran en el estudio (TNCp o RNCd); c: la definición de los autores es consistente con la nomenclatura de trastornos neurocognitivos perioperatorios (4)
Fuente: elaboración propia
lorar críticamente las definiciones dadas por los autores para RNCd o TNCp y los tiempos de medición, comparativamente con el consenso de nomenclatura, se identificó que solo tres de los 13 estudios se ajustan a cabalidad (Tabla 1).
El estudio de Chen 2020 [15] es el único entre los que midieron RNCd que valoró a ca- balidad los criterios del DSM-5 y se ajustó a la temporalidad de 30 días postoperatorio. Entre los restantes estudios la definición más común de RNCd fue adoptada del estudio internacio- nal de disfunción cognitiva potsoperatoria IS- POCD-1 (international study of post-operative cognitive dysfunction) publicado en la revista The Lancet en 1998 [24], la cual se delimita a evidencia objetiva de DCPO.
Entre los estudios de TNCp solo los de Boone (2020) [22] y Evered (2020) [18] valo-
raron a cabalidad los criterios del DSM-5 y se ajustaron a la temporalidad de presentación de síntomas entre uno y 12 meses postoperatorio. Por otra parte, Tasbihgou (2020) [19] se basó en la definición del ISPOCD-1 y Du (2019)
[20] empleó como definición una disminución relativa mayor al 25% en al menos dos pruebas objetivas de cinco.
En la Figura 2 se presenta un resumen del análisis de inclusión en las definiciones de variables de cada uno de los criterios (A-D) DSM-5 para trastorno neurocognitivo. Como era de esperarse, todos los estudios realiza- ron valoración objetiva del declive cognitivo, esto dado que la medición de la DCPO puede homologarse al criterio A2. No obstante, solo los tres estudios que se adhirieron a la no- menclatura valorarón queja subjetiva y AIVD, elementos diferenciadores del declive cognitivo respecto al trastorno neurocognitivo. Con rela- ción a los criterios C y D de exclusión de otras causas para el declive cognitivo y la pérdida de autonomía en AIVD, aproximadamente la mitad de los estudios (54%) excluyeron otros trastornos mentales como explicación de los síntomas cognitivos (Criterio D) y seis estudios
Figura 2. Inclusión de los criterios DSM-5 en la operacionalización de recuperación neurocognitiva demorada y trastorno neurocognitivo posoperatorio en los estudios incluidos.
IAVD: independencia en las actividades de la vida diaria. Fuente: elaboración propia
(46%) declararon explícitamente garantizar que la valoración del paciente no se realizó en el marco de un delirium (Criterio C).
Con relación a los tiempos definidos en el consenso, ninguno de los estudios sobre RNCd que no consideró cabalmente los crite- rios DSM-5 realizó valoración a los 30 días. La consideración exclusiva del declive cognitivo y lo pronto de la valoración en días posteriores al procedimiento puede llevar a sobreestimar la incidencia de RNCd. En la mayoría de estos estudios se efectuaron las mediciones entre los siete a diez primeros días, período en el que se puede confundir con un delirium, el cual en mu- chos casos no fue descartado antes de la va- loración cognitiva. El estudio de Knaak (2019)
[14] realizó la medición al tercer mes, tiempo muy extremo para la RNCd. Con relación a los dos estudios sobre TNCp que no consideraron cabalmente los criterios DSM-5, ambos fueron realizados con mediciones al tercer mes, lo cual puede subestimar la incidencia considerando que la ventana de observación es de un año.
Esta revisión exploratoria permite concluir que los estudios clínicos publicados a partir de la divulgación del consenso de nomenclatura de 2018 que han incluido la RNCd o los TNCp como desenlace han asumido la denomina- ción más no los criterios diagnósticos y los tiempos definidos. La mayoría de los estudios miden únicamente declive cognitivo objetivo por lo cual pueden ser mejor clasificados como evidencia de DCPO, homologable al criterio A2 de trastornos neurocognitivos. Es importante aclarar que la noción de trastorno neurocognitivo amplía la valoración exclusiva del DCPO determinado de forma objetiva, a la consideración adicional de la queja subjetiva, la valoración de la independencia en AIVD, y la exclusión de otros trastornos que puedan explicar los síntomas, incluido delirium [6].
El declive, déficit o disfunción cognitiva es un término “sombrilla” empleado para referirse
a alteraciones de diferentes dominios de la cognición [25]. Por otra parte, los trastornos neurocognitivos abarcan tres síndromes (de- lirium y los trastornos neurocognitivos menor y mayor) donde el declive cognitivo es la ca- racterística más prominente y definitoria, pero se extienden al impacto funcional derivado [6]. En este sentido, la identificación de DCPO sin la exclusión de delirium u otros trastornos mentales como depresión o esquizofrenia no permite concluir que la DCPO indique RNCd o un TNCp. Si bien es cierto que la mayoría de los estudios excluyeron pacientes con antecedentes de estas condiciones, se debe verificar que los síntomas cognitivos no se den en el curso de un delirium. Adicionalmente a los criterios diagnósticos, se deben realizar las mediciones en los tiempos definidos por el consenso para evitar subestimar la incidencia de RNCd o TNCp al no identificar pacientes con inicio tardío de síntomas.
El consenso de nomenclatura ha recibido críticas por ambigüedades que podrían explicar las diferencias en criterios definitorios entre los estudios incluidos pese a que todos emplean las denominaciones de RNCd o TNCp. Algunas de estas críticas fueron expuestas en respues- tas y comentarios editoriales. Cole y Kharasch plantearon que la nomenclatura dejó vacíos particularmente en la definición de tiempos para la medición [26]. Hogan planteó que el consenso falló en reconocer que los TNCp son un diagnóstico de exclusión y las recomen- daciones sobre exclusión de otros trastornos mentales que pueden explicar el DCPO no son claras [27]. Según los encontrado de la presen- te revisión, estas son las dos condiciones en la cuales hubo mayor variabilidad entre estudios y que llevaron a la no adherencia al consenso de nomenclatura.
Otra posible explicación para la no adhe- rencia al consenso es que los estudios hayan sido diseñados para tomar como desenlace DCPO pero hayan reportado sus hallazgos bajo los términos planteados por el consenso
de nomenclatura, asumiendo que se dio prin- cipalmente un cambio de denominación y no una alineación con los criterios del DSM-5. Esto, por ejemplo, es presentado explícita- mente en el análisis secundario de un ECA de Knaak (2020) [14], donde se plantea que en el estudio inicial se empleó el término DCPO, pero que en el reporte de 2020 se adhirieron a la nomenclatura actualizada. La interpretación de los autores para la definición de TNCp es un “déficit cognitivo persistente más allá de 30 días postoperatorio”, por lo cual dicen emplear este término como actualización de DCPO.
Con base en nuestro análisis consideramos que un paso adelante para reducir la heteroge- neidad sería acordar un consenso de medición tipo Core Outcome Set en el cual se aclaren tiempos, criterios diagnósticos y se identifiquen los instrumentos de medición óptimos para la población y el contexto postoperatorio. Esto puede ser un avance esclarecedor dado que, como lo plantea la iniciativa COMET, (Core Outcome Measures in Effectiveness Trials), la selección de instrumentos de medición es cru- cial pues para que los resultados “influencien las políticas y la práctica, los desenlaces de- ben ser relevantes e importantes para actores clave incluyendo los pacientes y el público, los profesionales de la salud y otros tomadores de decisiones del cuidado a la salud” [28].
Entre las limitaciones de este estudio, úni- camente se exploraron dos bases de datos: Pubmed y Scopus lo cual puede derivar en exclusiones de investigaciones por idioma o procedencia de países de bajos y medianos ingresos [29]. Adicionalmente, se incluyeron pocos estudios dado lo reciente del consenso de nomenclatura para trastornos neurocogniti- vos perioperatorios del año 2018. No obstante, esta revisión exploratoria temprana permite re- saltar la falta de homogeneidad y considerarla en futuras investigaciones. No se incluyeron
los artículos que utilizaron los conceptos de RNCd o TNCp en el título o introducción, pero que declararon objetivos relacionados con DCPO. En este sentido, los estudios que están empleando términos propuestos en el consen- so sin adherirse a los criterios y tiempos son más de los analizados en esta revisión. Por otra parte, incluimos estudios que tomaban la RNCd o los TNCp como desenlaces prima- rios o secundarios y que fueron realizados de forma prospectiva o retrospectiva. Esto tiene injerencia en la robustez y validez de las for- mulaciones metodológicas, particularmente de definición de variables a partir de la disponibili- dad de datos en estudios basados en registros.
Además, se debe aclarar que centramos el análisis de la lectura crítica en lo relacionado con la medición de desenlaces dado el objetivo de la revisión exploratoria, por lo cual esto no debe tomarse como un reflejo de la calidad metodológica global de los estudios incluidos. No se consideró la validez de los instrumentos de medición de los criterios DSM-5, únicamente su inclusión en las definiciones de desenlaces.
El consenso de nomenclatura de trastornos neurocognitivos perioperatorios implicó un avance importante de homogenización de la investigación y la práctica. No obstante, los estudios sobre RNCd y TNCp son altamente heterogéneos en la medición de variables, pese a adherirse a los términos del consenso. Se sugiere el desarrollo de un Core Outcome Set para trastornos neurocognitivos perioperatorios como un paso adicional para homogeneizar los protocolos de medición y optimizar la evidencia para la toma de decisiones.
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