Yuvitza Daniella Aranzales Delgado1, José Jaime Castaño Castrillón, M.Sc2 , Reinaldo Augusto Figueroa Salcedo1, Sebastián Jaramillo Ruiz1, Johan Nicolás Landazuri Quiñones1, Vanessa Muriel Forero1, Alejandra Rodríguez Ramírez1, Katerine Valencia Cortés1
1Estudiante internado programa de Medicina, Universidad de Manizales.
2Profesor Titular, Director Centro de Investigaciones, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Manizales, Carrera 9° 19-03, Tel. 8879688, Manizales, Caldas, Colombia. Correo: jcast@umanizales.edu.co.
Recibido para publicación: 10-02-2014 - Versión corregida: 18-03-2014 - Aprobado para publicación: 14-15-2014
Aranzales-Delgado YD, Castaño-Castrillón JJ, Figueroa-Salcedo RA, Jaramillo-Ruiz S, Landazuri-Quiñones JN, Forero RA, et al. Frecuencia de acoso y ciber-acoso, y sus formas de presentación en estudiantes de secundaria de colegios públicos de la ciudad de Manizales, 2013. Arch Med (Manizales) 2014; 4(1):65-82.
Archivos de Medicina (Manizales), Volumen 14 N° 1, Enero-Junio 2014, ISSN versión impresa 1657-320X, ISSN versión en línea 2339-3874. Aranzales Delgado, Y.D.; Castaño Castrillón, J.J.; FigueroaS alcedo, R.A.; Jaramillo Ruiz, S.; Landazuri Quiñones, J.N.; Forero, R.A; Rodríguez Ramírez, A.; Valencia Cortés, K.
Resumen
Objetivo: Determinar la frecuencia y formas de presentación de acoso y ciber-acoso en estudiantes de secundaria de instituciones educativas de la ciudad de Manizales, Caldas, Colombia. Materiales y métodos: Estudio de corte transversal realizado en tres instituciones educativas públicas de Manizales. La población de estudiantes fue de 1 769, de los cuales se tomó una muestra de 574. Se tomaron variables demográficas, de acoso escolar empleando el instrumento para medir violencia escolar de la Fundación Paz Ciudadana, ciber-acoso, funcionalidad familiar, ansiedad, depresión y autoestima según cuestionarios empleados en estudios anteriores. Resultados: 50% de la población de género femenino, con promedio de edad de 14,3 años. El cuestionario empleado arrojó un 5% en el rango 3-5 de acoso, 2,4% en el rango 3-5 de acosadores, 1,6% en el mismo rango de la escala de ciber-acoso, y 0,9% en la de ciber-acosadores. Si bien es cierto que estas proporciones son bajas, se debe tener en cuenta que en el rango 2-3 de todos los cuestionarios podría haber tanto acoso o acosador Se encontró que la baja autoestima, los altos niveles de depresión y la disfuncionalidad familiar correlacionan con altos niveles tanto de acoso, como de acosador, y también sus contrapartes virtuales. El género femenino es tan acosado como el masculino pero son más los acosadores de género masculino que de femenino (p=0,000). Conclusiones: En esta población el “bullying” es un fenómeno de ocurrencia no despreciable. Se encontró igualmente que los efectos psicológicos del “bullyng” afectan tanto al acosado como al acosador.
Palabras clave: acoso escolar, ansiedad, depresión, autoimagen, internet.
Frequency of bullying and cyberbullying, and its ways of presentation in public high school students in the city of Manizales. 2013
Summary
Objective: Determine the frequency and the ways of presentation of bullying and cyberbullying in high school students from schools in Manizales, Caldas, Colombia, between January and June of 2013. Materials and methods: A cross-sectional study realized in three public schools of Manizales. The population of students was 1769, of which 574 were gotten as a sample. Many variables were taken from previous questionnaires’ studies: Demographic, bullying using the instrument for bullying of Fundación Paz Ciudadana, cyberbullying, family functioning, anxiety, depression and self-esteem. Results: 50% of the sample was male and the rest was female with an average of 14.3 years old. The questionnaire showed a prevalence of 5% within the 3-5 range in regards to the bullied, 2,4% in regards to the bully and 1,6% in regard to the cyber-bullies. It was found that low self-esteem, high levels of depression and family dysfunction are correlated to the high levels of bulling and cyber-bulling. Males and females are being bullied equally, but males are more often the bully (p=0,000). Conclusions: In the population bullying is not of low occurrence. It was found as well that the psychological effects are present in the bullied as well as the bully.
Key words: Bullying, anxiety, depression, self concept, internet.
Según Rigby1 et al (1996), Álvarez2 et al (2008), Joffre-Velázquez3 et al (2011), y Trautmann4 (2008), el acoso escolar tiene una fuerte repercusión, no solamente en la educación sino en la vida diaria de los estudiantes. En Nueva Gales del Sur y Australia, Marsh5 et al (2010), encontraron que el 23,7% de los estudiantes ha sido acosador, y el 12,7% ha sido víctima. Fleming6 et al (2009), exponen que el 47% de los estudiantes de educación media en Chile denunció haber sido acosado, y el 30% reportó haberse sentido triste o sin esperanza.
El acoso escolar implica la presencia de conductas de burla, amenaza, descalificación o insultos por parte de unos alumnos contra otros, como lo propone Joffre-Velázquez3 et al. En países latinoamericanos, Trautmann4 encontró que es una problemática seria, dadas las consecuencias para los acosadores, las víctimas y los observadores.
En Perú, Amemiya7 et al (2009), encontraron que la tercera parte de los padres no prestaba atención a las quejas de sus hijos, hecho que explica que el 69% de los niños prefiriera contar los hechos a sus amigos. Narváez8 et al en el 2012, reportaron que en Colombia el 29,1% de los estudiantes de 5° grado, y el 14% de 9° grado, han sido víctimas de acoso. En Bogotá, Cepeda-Cuervo9 et al en 2008 mencionan que el 20,2% de los acosados es excluido, el 11,5% es acosado con respecto a su aspecto físico, y el 26,1% es acosado con apodos; y en Cali Álvarez2 et al encontraron que un 43,6% ha sido acosado alguna vez.
Según algunos datos presentados por Cepeda-Cuervo9 et al, Trautmann4, Ramya10 et al en 2011, Méndez11 et al en 2010, Amakawa12 et al en 2011, y Gastic13 en 2008, las víctimas presentan en un 39,7% depresión, un 60,4% intentos suicidas, 47,3% problemas de salud, baja autoestima, y ansiedad, entre otros, como lo destacan Rigby1 et al y Álvarez2 et al con un caso sucedido en Noruega a finales de 1982 sobre el suicidio de tres jóvenes que eran víctimas de grave acoso por parte de sus compañeros. Es importante tener en cuenta que los hombres son más acosadores en un 19,9%, y las mujeres son más victimizadas en un 27,4%, como lo mencionan Ragatz14 et al en 2011, Ang15 et al en 2010, Jansen16 et al en 2011, Garaigordobil17 et al en 2009, Del Rey18 vet al en 2008, y Díaz-Atienza19 et al en 2004.
En la actualidad, la aparición de la Red Internet implicó la aparición de otro tipo de acoso como lo describen Ang15 et al, Luna20 en 2009, Schneider21 et al en 2012, Patchin22 et al en 2010, y Buelga23 et al en 2010, el ciber-acoso. El 93% de los adolescentes son usuarios activos de Internet, y el 82% de los jóvenes entre los 14 y 17 años y el 55% entre los 12 y 13 años tienen un perfil en una red social, lo cual es un factor de riesgo para ser ciber-acosado, como lo menciona García-Maldonado24 (2011). Estudios anteriores como el de Perren25 et al en el 2010 muestran la relevancia de este: El 39% de la población era ciber-acosada, 50% víctimas/acosadores, y 22% ciber-acosadores. Por otro lado en Estados Unidos, Ang15 et al, y Patchin22et al, demostraron que el 30% de la población ha experimentado uno o más tipos de ciber-acoso. En un análisis realizado por Río-Pérez26 et al en 2009 en jóvenes latinoamericanos, se observa que un 11,3% es ciber-acosador por teléfono celular, un 5,8% ha sido acosado por medio de este, un 3,2% ha acosado por mensajería instantánea, y un 3,8% ha sido acosado por este último medio.
Reátiga27 en 2009 reporta la forma en que los acosados enfrentan este problema: 20,2% pierden su autoestima y 9,7% la confianza. Por otro lado Uribe28 et al en 2012 agrega que un 75,2% de los jóvenes tiene una familia funcional, 20,1% una familia con disfunción moderada, y 4,7% una disfunción grave; mostrándose que una familia moderada a gravemente disfuncional repercute en si el joven es o no agresor.
Son numerosos los esfuerzos para mitigar el acoso escolar. Las evidencias muestran que la labor en las escuelas no disminuye su incidencia en forma significativa, aunque un abordaje multidisciplinario muestra mejores resultados, como lo refiere Bernaola-Aponte29 et al en 2007. Éstas son algunas de las estrategias planteadas por Frisén30 et al en 2010: 1) conversaciones con el acosador y la víctima. 2) participación de los padres. 3) participación de la escuela 4) estrategias de afrontamiento. Ramos31 et al (2007) presentan el principal programa que tiene Colombia: Aulas en Paz, en donde se buscan los focos de violencia en las instituciones, y se promueven conductas pacíficas.
En vista de las anteriores consideraciones se plantea este estudio con el fin de determinar y analizar la incidencia y las formas de presentación del acoso y el ciber-acoso, en niños y niñas de algunos colegios de secundaria de la ciudad de Manizales.
El presente es un estudio de corte transversal, realizado en tres instituciones educativas de Manizales. La población estuvo constituida por 1 769 estudiantes de secundaria en 3 instituciones: La número 1 con una población de 749 estudiantes con una mayoría de ellos entre estratos socioeconómicos 3 y 4, la número 2 con una población de 600 estudiantes y una mayor frecuencia de estudiantes entre estratos socioeconómicos 2 y 3, y la número 3 con una población de 420 estudiantes, los cuales se encuentran generalmente entre estratos socioeconómicos 2 y 3. Con estas poblaciones y teniendo en cuenta un valor esperado para acoso escolar de 25% como lo menciona Álvarez2 et al, un peor valor esperado de 20% y una significancia de 95% los valores para la muestra de cada uno de los colegios son: Institución 1: 208, Institución 2: 195, Institución 3: 171 con una muestra total de 574 estudiantes. Esta muestra se seleccionó mediante un muestreo probabilístico estratificado por género y grado escolar.
En la presente investigación se tuvieron en cuenta las siguientes variables: edad (10 a 21 años), género (femenino, masculino), con quién vive el niño (padre, madre, padrastro, madrastra, otro); autoestima (alta, baja, normal) evaluada con la escala de Rosenberg32; funcionalidad familiar (buena, leve, moderada, severa) evaluada empleando el APGAR28 familiar; ansiedad y depresión (caso probable, caso de depresión, normal) con la escala hospitalaria de ansiedad y depresión25. Acoso presencial33 (acosador, víctima y observador)y ciber-acoso22 (alto, bajo).
Para medir el acoso escolar se empleó el cuestionario “Encuesta sobre Convivencia Escolar para Alumnos”, realizado por Varela33 et al, el cual cuenta con 53 preguntas con alternativas de respuesta cerradas con 5 categorías.
Para medir el ciber-acoso se empleó la escala de Patchin22 et al. Esta escala de evaluación refleja la experiencia del entrevistado con el acoso cibernético, tanto como víctima y como acosador. La medida de acoso cibernético incluye una variedad de comportamientos que van desde los relativamente menores (recibir un correo electrónico molesto de alguien que no conoce) al más grave (ver algo publicado en Internet acerca de usted que no quiere que otros vean).
La sub-escala para evaluar el acosao tiene 5 opciones de respuesta sobre las formas de agresión: nunca, una vez o dos veces, pocas veces, muchas veces, o todos los días.
La realización de la prueba piloto se llevó a cabo el día 11 marzo de 2013 al 5% de la población. Con los resultados obtenidos de esta, se efectuaron ajustes y mejoras al instrumento y la prueba definitiva se realizó los días 24, 25 y 26 de abril de 2013 a la muestra poblacional.
Para el análisis de los datos, las variables medidas en escala nominal se describieron mediante tablas de frecuencia y su respectivo intervalo de confianza, las variables medidas en escala numérica a través de medidas de tendencia central (promedio) y dispersión (desviación estándar). La relación entre variables medidas en escala nominal, se probó utilizando la prueba de χ2 y entre variables medidas en escala nominal, y en escala numérica mediante prueba t o análisis de varianza, según el caso. Todos los análisis se realizaron con una significancia α= 0,05. Las bases de datos se construyeron empleando el programa Excel® (Microsoft Corporation), y se analizaron mediante el Programa Estadístico IBM SPSS versión 21 (IBM Corporation) y Epiinfo 3.5.1 (centers for disease control and prevention, CDC).
En la presente investigación se respetaron todos los principios éticos de la ley para este tipo de estudios en Colombia y el anonimato e los participantes, no se recogió ninguna información que permitiera la identificación de los mismos. Previamente el proyecto fue enviado a las instituciones educativas, y se contó con la aprobación de cada una previa a la recolección de la información de campo.
En el estudio como ya se mencionó participaron 574 estudiantes de grado 6º a 11º de educación básica secundaria, vinculados a tres instituciones públicas de la ciudad de Manizales, Colombia. Para comenzar a analizarse los resultados obtenios debe tenerse en cuenta que para el presente estudio se tomaron como valores significativos en todas las variables de acoso escolar y ciber-acoso, aquellas puntuaciones que se ubicaron en los rangos 3-4 y 4-5.
Referente a las variables demográficos de esta población el 50% eran de género femenino. La edad promedio de la población fue de 14,13 (LC5%:13,97-14,29) años. El 40,6% (LC95%:36,6%-44,7%) vive con ambos padres, el 48% (LC95%:43,7%-52,3%) tiene buena función familiar. Un 57,8% (LC95%:53,5%-62%) presenta una autoestima normal. Un 51,7% (47,6%-55,9%) presentó una ansiedad normal y el 77,9% (LC95%:74,2%-81,2%) una depresión normal.
La Tabla 1 despliega las variables correspondientes a acoso y ciber-acoso. Referente a estudiantes acosados se observa que 0,5% (lc95%:0,1%-1,7%) están entre 4-5, y 4,5% (lc95%:3%-6,7%) entre 3-4 en la escala de víctima de acoso. La Figura 1 es un diagrama de caja de la variable numérica correspondiente, se observa que el 50% de los estudiantes están bajo un valor de acoso de 1,58. Los valores atípicos se presentan desde un valor de 3,3 aproximadamente, y están constituidos claramente por 2 casos que podrían considerarse de acoso muy grave, y 6 acoso grave.

Figura 1. Diagrama de caja de la variable de acoso en una población de estudiantes de secundaria de Manizales (Colombina).
Referente a acosadores la tabla muestra un 0,7% (lc95%:0,2%-1,9%) en el rango de 4-5 y 1,7% (lc95%:0%-3,3%) en el rango de 3-4. La Figura 2 muestra el diagrama de caja correspondiente a la variable numérica, además se observa que el 50% de los casos está en un rango de acosador menor de 1,38, y los valores que se pueden considerar atípicos para acosadores se presentan desde 2,7 aproximadamente, estos claramente están constituidos por 5 casos que podrían ser considerados acosadores muy graves, y 9 graves.
En relación a los observadores de acoso la tabla muestra un 0,3% (lc95%: 0,1%-1,4%) en el rango de 4-5 y un 27,4% (lc95%:23,8%-31,2%) en el rango de 3-4. La Figura 3 es un diagrama de caja de la variable numérica correspondiente, se observa que el 50% de los observadores están en valores menores de 2,72, y que los observadores atípicos comenzarían en 3,9 aproximadamente, y estarían constituidos por dos casos que podrían ser considerados de observadores muy graves.

Figura 2. Diagrama de caja de la variable correspondiente a acosadores en población de estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales (Colombia).

Figura 3. Diagrama de caja de la variable correspondiente al observador de acoso en población de estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales, Colombia.
La variable correspondiente a ciber-acosados muestra una proporción de 1,4% (lc95%:0,6%-2,8%) en el rango 3-4 y 0,2% (lc95%:0%-1,1%) en 4-5. La Figura 4 es un diagrama de caja de esta variable. Se observa allí que el 50% de los casos están en un valor de ciber-acoso menor de 1,1, los valores atípicos se presentan desde 2,2 aproximadamente, y se componen de 7 casos que podrían ser considerados ciber-acosados graves y 9 muy graves.

Figura 4. Diagrama de caja de la variable correspondiente a ciber-acosados, en población de estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales, Colombia.
La Figura 5 muestra la variable correspondiente a ciber-acosador tiene una proporción de 0,7% (lc95%:0,2%-1,9%) en el rango 3-4 y 0,7% (lc95%:0,2%-1,9%) en el 4-5. El 50% de los casos están bajo un valor de 1,1, y los casos atípicos arrancan desde 2,1 aproximadamente, y está compuesto por 8 casos que podrían considerarse ciber-acosadores graves, y 8 muy graves.

Figura 5. Diagrama de caja de la variable correspondiente a ciber-acosador, en población de estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales, Colombia.
| Tabla 1. Variables de acoso escolar y ciber-acoso en población de estudiantes de secundaria de un colegio de Manizales. |
|||
|---|---|---|---|
| Variables |
Niveles |
N |
% |
Variables referentes al acosado |
|||
Acoso
|
1-2 |
381 |
66,4 |
2-3 |
125 |
21,8 |
|
0-1 |
39 |
6,8 |
|
3-4 |
26 |
4,5 |
|
4-5 |
3 |
0,5 |
|
Victimización total |
Promedio |
2,71 |
|
LI 95% LI |
2,70 |
||
LI95% LS |
2,80 |
||
Des. Est. |
0,50 |
||
Sub-escalas de la escala de acoso |
|||
Victimización general |
Promedio |
2,06 |
|
LI 95% LI |
1,99 |
||
LI95% LS |
2,14 |
||
Des. Est. |
0,89 |
||
Victimización de profesor |
Faltantes |
1 |
|
Promedio |
1,23 |
||
LI 95% LI |
1,18 |
||
LI95% LS |
1,28 |
||
Des. Est. |
0,6 |
||
Victimización grave |
Promedio |
1,49 |
|
LI 95% LI |
1,42 |
||
LI 95% LS |
1,55 |
||
Des. Est |
0,79 |
||
Variables referentes al acosador |
|||
Acosador categorías
|
1-2 |
431 |
75,1 |
2-3 |
83 |
14,5 |
|
0-1 |
46 |
8,0 |
|
3-4 |
10 |
1,7 |
|
4-5 |
4 |
0,7 |
|
Acosador puntaje total |
Promedio |
1,57 |
|
LI 95% LI |
1,53 |
||
LI 95% LS |
1,62 |
||
Des. Est |
0,59 |
||
Sub-escalas de la escala de acosador |
|||
Ofensa general |
Promedio |
1,89 |
|
LI 95% LI |
1,83 |
||
LI 95% LS |
1,95 |
||
Des. Est |
0,77 |
||
Ofensa grave |
Promedio |
1,31 |
|
LI 95% LI |
1,26 |
||
LI 95% LS |
1,37 |
||
Des. Est |
0,65 |
||
Ofensa a profesor |
Promedio |
1,20 |
|
LI 95% LI |
1,15 |
||
LI 95% LS |
1,24 |
||
Des. Est |
0,56 |
||
Variables referentes al observador |
|||
Observador categorías
|
2-3 |
370 |
64,5 |
3-4 |
157 |
27,4 |
|
1-2 |
45 |
7,8 |
|
4-5 |
2 |
0,3 |
|
Observador puntaje total |
Promedio |
2,71 |
|
LC95% LI |
2,67 |
||
LC5% |
2,75 |
||
Des. Est. |
0,49 |
||
Sub-escalas de la escala del observador |
|||
Violencia General |
Promedio |
3,27 |
|
LI 95% LI |
3,19 |
||
LI 95% LS |
3,34 |
||
Des. Est |
0,94 |
||
Violencia Adultos |
Promedio |
1,38 |
|
LI 95% LI |
1,33 |
||
LI 95% LS |
1,43 |
||
Des. Est |
0,62 |
||
Relación |
Promedio |
3,74 |
|
LI 95% LI |
3,69 |
||
LI 95% LS |
3,79 |
||
Des. Est |
0,59 |
||
Conductas Graves |
Promedio |
1,90 |
|
LI 95% LI |
1,84 |
||
LI 95% LS |
1,98 |
||
Des. Est |
0,79 |
||
Variables referentes al ciber-acosado |
|||
Ciber-acoso categorías |
0-1 |
243 |
42,3 |
2-3 |
46 |
8,0 |
|
3-4 |
8 |
1,4 |
|
4-5 |
1 |
0,2 |
|
Ciber-acoso puntajes |
Promedio |
1,32 |
|
LC5% LI |
1,28 |
||
Lc95% LS |
1,37 |
||
Des. Est. |
0,52 |
||
Variables referentes al ciber-acosador |
|||
Ciber-acosador categorías |
0-1 |
305 |
53,2 |
1-2 |
218 |
38,0 |
|
2-3 |
42 |
7,3 |
|
3-4 |
4 |
0,7 |
|
4-5 |
4 |
0,7 |
|
Faltantes
|
1 |
0,2 |
|
Ciber-acosador puntajes |
Válidos |
573 |
|
Promedio |
1,32 |
||
LC95% LI |
1,27 |
||
LC5% LS |
1,36 |
||
Des. Est. |
0,57 |
||
Empleando el procedimiento de c2 se probó la relación entre las diferentes variables de acoso (5) y el resto de variables nominales consideradas en el estudio. La tabla 2 muestra las relaciones encontradas significativas referentes a los acosados y ciber-acosados, la Tabla 3 las relaciones significativas referentes a acosadores y ciber-acosadores, se omiten las referentes al observador.
Tabla. 2. Relaciones significativas entre variables de acoso y ciber-acoso con otras variables medidas en escala nominal cuantificadas en la población de estudiantes de secundaria que participó en el estudio. |
||||||||
Variable |
Nivel |
|
|
|||||
Relaciones significativas con acosado |
||||||||
|
|
|
0-1 |
1-2 |
2-3 |
3-4 |
4-5 |
P |
Autoestima |
Alta |
N |
9 |
61 |
17 |
2 |
0 |
0,000 |
% |
10,1 |
68,5 |
19,1 |
2,2 |
0 |
|||
Baja |
N |
7 |
74 |
38 |
15 |
2 |
||
% |
5,1 |
54,4 |
27,9 |
11 |
1,5 |
|||
Normal |
N |
21 |
214 |
64 |
8 |
1 |
||
% |
6,8 |
69,5 |
20,8 |
2,6 |
0,3 |
|||
Funcionalidad Familiar |
Buena función |
N |
26 |
178 |
46 |
7 |
2 |
0,000 |
% |
10 |
68,7 |
17,8 |
2,7 |
0,8 |
|||
Disfunción leve |
N |
3 |
82 |
20 |
4 |
0 |
||
% |
2,8 |
75,2 |
18,3 |
3,7 |
0 |
|||
Disfunción moderada
|
N |
2 |
39 |
13 |
8 |
0 |
||
% |
3,2 |
62,9 |
21 |
12,9 |
0 |
|||
Disfunción severa |
N |
7 |
58 |
39 |
6 |
0 |
||
% |
6,4 |
52,7 |
35,5 |
5,5 |
0 |
|||
Ansiedad |
Caso Ansiedad |
N |
0 |
46 |
35 |
13 |
1 |
0,000 |
% |
0 |
48,4 |
36,8 |
13,7 |
1,1 |
|||
Caso probable de ansiedad |
N |
6 |
120 |
45 |
9 |
2 |
||
% |
3,3 |
65,9 |
24,7 |
4,9 |
1,1 |
|||
Normal |
N |
33 |
215 |
45 |
4 |
0 |
||
% |
11,1 |
72,4 |
15,2 |
1,3 |
0 |
|||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Depresión |
Caso depresión |
N |
0 |
16 |
14 |
4 |
2 |
0,000 |
% |
0 |
44,4 |
38,9 |
11,1 |
5,6 |
|||
Caso Probable depresión |
N |
5 |
55 |
24 |
7 |
0 |
||
% |
5,5 |
60,4 |
26,4 |
7,7 |
0 |
|||
Normal |
N |
34 |
310 |
87 |
15 |
1 |
||
% |
7,6 |
69,4 |
19,5 |
3,4 |
0,2 |
|||
Ciber-acosado |
0-1 |
N |
27 |
11 |
1 |
0 |
0 |
0,000 |
% |
69,2 |
28,2 |
2,6 |
0 |
0 |
|||
1-2 |
N |
186 |
179 |
16 |
1 |
0 |
||
% |
48,6 |
47 |
4,2 |
0,3 |
0 |
|||
2-3 |
N |
26 |
77 |
16 |
6 |
0 |
||
% |
20,8 |
61,6 |
12,8 |
4,8 |
0 |
|||
3-4 |
N |
4 |
9 |
12 |
1 |
0 |
||
% |
15,4 |
34,6 |
46,2 |
3,8 |
0 |
|||
4.5 |
N |
1 |
0 |
1 |
0 |
1 |
||
% |
33,3 |
0 |
33,3 |
0 |
33,3 |
|||
Acosador |
0-1 |
N |
14 |
25 |
0 |
0 |
0 |
0,000 |
% |
35,9 |
64,1 |
0 |
0 |
0 |
|||
1-2 |
N |
26 |
325 |
28 |
2 |
0 |
||
% |
6,8 |
85,3 |
7,3 |
0,5 |
0 |
|||
2-3 |
N |
4 |
74 |
43 |
4 |
0 |
||
% |
3,2 |
59,2 |
34,4 |
3,2 |
0 |
|||
3-4 |
N |
0 |
7 |
12 |
4 |
3 |
||
% |
0 |
26,9 |
46,2 |
15,4 |
11,5 |
|||
4-5 |
N |
2 |
0 |
0 |
0 |
1 |
||
% |
66,7 |
0 |
0 |
0 |
33,3 |
|||
Ciber-acosador |
0-1 |
N |
32 |
6 |
1 |
0 |
0 |
0,000 |
% |
82,1 |
15,4 |
2,6 |
0 |
0 |
|||
1-2 |
N |
220 |
144 |
14 |
1 |
1 |
||
% |
57,9 |
37,9 |
3,7 |
0,3 |
0,3 |
|||
2-3 |
N |
46 |
56 |
19 |
2 |
2 |
||
% |
36,8 |
44,8 |
15,2 |
1,6 |
1,6 |
|||
3-4 |
N |
6 |
11 |
8 |
1 |
0 |
||
% |
23,1 |
42,3 |
30,8 |
3,8 |
0 |
|||
4-5 |
N |
1 |
1 |
0 |
0 |
1 |
||
% |
33,3 |
33,3 |
0 |
0 |
33,3 |
|||
Observador |
0-1 |
N |
13 |
23 |
3 |
0 |
|
0,000 |
% |
33,3 |
59 |
7,7 |
0 |
|
|||
1-2 |
N |
31 |
284 |
66 |
0 |
|
||
% |
8,1 |
74,5 |
17,3 |
0 |
|
|||
2-3 |
N |
1 |
59 |
64 |
1 |
|
||
% |
0,8 |
47,2 |
51,2 |
0,8 |
|
|||
3-4 |
N |
0 |
4 |
21 |
1 |
|
||
% |
0 |
15,4 |
80,8 |
3,8 |
|
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
3 |
0 |
|
||
% |
0 |
0 |
100 |
0 |
|
Relaciones significativas con ciber-acosado |
||||||||
Autoestima
|
Alta |
N |
41 |
44 |
4 |
0 |
0 |
0,001 |
% |
46,1 |
49,4 |
4,5 |
0 |
0 |
|||
Baja |
N |
41 |
70 |
19 |
5 |
1 |
||
% |
30,1 |
51,5 |
14 |
3,7 |
0,7 |
|||
Normal |
N |
142 |
145 |
19 |
2 |
0 |
||
% |
46,1 |
47,1 |
6,2 |
0,6 |
0 |
|||
Funcionalidad familiar |
Buena |
N |
131 |
112 |
14 |
1 |
1 |
0,005 |
% |
50,6 |
43,2 |
5,4 |
0,4 |
0,4 |
|||
Disfunción leve |
N |
46 |
54 |
9 |
0 |
0 |
||
% |
42,2 |
49,5 |
8,3 |
0 |
0 |
|||
Disfunción moderada |
N |
20 |
33 |
7 |
2 |
0 |
||
% |
32,3 |
53,2 |
11,3 |
3,2 |
0 |
|||
Disfunción severa |
N |
34 |
60 |
11 |
5 |
0 |
||
% |
30,9 |
54,5 |
10 |
4,5 |
0 |
|||
Ansiedad |
Caso de ansiedad |
N |
23 |
52 |
17 |
2 |
1 |
0,000 |
% |
24,2 |
54,7 |
17,9 |
2,1 |
1,1 |
|||
Caso probable |
N |
58 |
101 |
18 |
5 |
0 |
||
% |
31,9 |
55,5 |
9,9 |
2,7 |
0 |
|||
Normal |
N |
162 |
123 |
11 |
1 |
0 |
||
% |
54,5 |
41,4 |
3,7 |
0,3 |
0 |
|||
Depresión |
Caso de depresión |
N |
10 |
17 |
6 |
2 |
1 |
0,000 |
% |
27,8 |
47,2 |
16,7 |
5,6 |
2,8 |
|||
Caso probable |
N |
31 |
45 |
12 |
3 |
0 |
||
% |
34,1 |
49,5 |
13,2 |
3,3 |
0 |
|||
Normal |
N |
202 |
214 |
28 |
3 |
0 |
||
% |
45,2 |
47,9 |
6,3 |
0,7 |
0 |
|||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Acosado |
0-1 |
N |
27 |
185 |
26 |
4 |
1 |
0,000 |
% |
11,1 |
76,1 |
10,7 |
1,6 |
0,4 |
|||
1-2 |
N |
11 |
179 |
77 |
9 |
0 |
||
% |
4 |
64,9 |
27,9 |
3,3 |
0 |
|||
2-3 |
N |
1 |
16 |
16 |
12 |
1 |
||
% |
2,2 |
34,8 |
34,8 |
26,1 |
2,2 |
|||
3-4 |
N |
0 |
1 |
6 |
1 |
0 |
||
% |
0 |
12,5 |
75 |
12,5 |
0 |
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
||
% |
0 |
0 |
0 |
0 |
100 |
|||
Acosador |
0-1 |
N |
32 |
189 |
21 |
1 |
0 |
0,000 |
% |
13,2 |
77,8 |
8,6 |
0,4 |
0 |
|||
1-2 |
N |
13 |
220 |
40 |
3 |
0 |
||
% |
4,7 |
79,7 |
14,5 |
1,1 |
0 |
|||
2-3 |
N |
1 |
18 |
19 |
5 |
3 |
||
% |
2,2 |
39,1 |
41,3 |
10,9 |
6,5 |
|||
3-4 |
N |
0 |
4 |
3 |
1 |
0 |
||
% |
0 |
50 |
37,5 |
12,5 |
0 |
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
||
% |
0 |
0 |
0 |
0 |
100 |
|||
Ciber-acosador |
0-1 |
N |
181 |
58 |
3 |
0 |
0 |
0,000 |
% |
74,8 |
24 |
1,2 |
0 |
0 |
|||
1-2 |
N |
118 |
137 |
18 |
2 |
1 |
||
% |
42,8 |
49,6 |
6,5 |
0,7 |
0,4 |
|||
2-3 |
N |
6 |
20 |
18 |
2 |
0 |
||
% |
13 |
43,5 |
39,1 |
4,3 |
0 |
|||
3-4 |
N |
0 |
3 |
3 |
0 |
2 |
||
% |
0 |
37,5 |
37,5 |
0 |
25 |
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
||
% |
0 |
0 |
0 |
0 |
100 |
|||
Observador |
0-1 |
N |
32 |
168 |
43 |
0 |
|
0,000 |
% |
13,2 |
69,1 |
17,7 |
0 |
|
|||
1-2 |
N |
13 |
177 |
86 |
0 |
|
||
% |
4,7 |
64,1 |
31,2 |
0 |
|
|||
2-3 |
N |
0 |
20 |
24 |
2 |
|
||
% |
0 |
43,5 |
52,2 |
4,3 |
|
|||
3-4 |
N |
0 |
5 |
3 |
0 |
|
||
% |
0 |
62,5 |
37,5 |
0 |
|
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
1 |
0 |
|
||
% |
0 |
0 |
100 |
0 |
|
La Tabla 3 muestra las relaciones encontradas significativas entre las variables correspondientes a acosador y ciber-acosador y otras variables medidas en escala nominal consideradas en el estudio.
Tabla 3. Relaciones significativas entre acosador y ciber-acosador y variables medidas en escala nominal en la población que participo en el estudo |
||||||||
Relaciones significativas con acosador |
||||||||
Género |
Femenino |
N |
29 |
228 |
29 |
1 |
0 |
0,000 |
% |
10,1 |
79,4 |
10,1 |
0,3 |
0 |
|||
Masculino |
N |
17 |
203 |
54 |
9 |
4 |
||
% |
5,9 |
70,7 |
18,8 |
3,1 |
1,4 |
|||
Autoestima |
Alta |
N |
7 |
73 |
8 |
1 |
0 |
0,006 |
% |
7,9 |
82 |
9 |
1,1 |
0 |
|||
Baja |
N |
9 |
88 |
31 |
5 |
3 |
||
% |
6,6 |
64,7 |
22,8 |
3,7 |
2,2 |
|||
Normal |
N |
25 |
241 |
37 |
4 |
1 |
||
% |
8,1 |
78,2 |
12 |
1,3 |
0,3 |
|||
Funcionalidad familiar |
Buena |
N |
27 |
197 |
32 |
2 |
1 |
0,020 |
% |
10,4 |
76,1 |
12,4 |
0,8 |
0,4 |
|||
Disfunción leve |
N |
6 |
88 |
11 |
2 |
2 |
||
% |
5,5 |
80,7 |
10,1 |
1,8 |
1,8 |
|||
Disfunción moderada |
N |
3 |
50 |
7 |
1 |
1 |
||
% |
4,8 |
80,6 |
11,3 |
1,6 |
1,6 |
|||
Disfunción severa |
N |
7 |
72 |
27 |
4 |
0 |
||
% |
6,4 |
65,5 |
24,5 |
3,6 |
0 |
|||
Ansiedad |
Caso de ansiedad |
N |
4 |
61 |
25 |
2 |
3 |
0,000 |
% |
4,2 |
64,2 |
26,3 |
2,1 |
3,2 |
|||
Caso probable |
N |
9 |
141 |
26 |
6 |
0 |
||
% |
4,9 |
77,5 |
14,3 |
3,3 |
0 |
|||
Normal |
N |
33 |
229 |
32 |
2 |
1 |
||
% |
11,1 |
77,1 |
10,8 |
0,7 |
0,3 |
|||
Depresión |
Caso de depresión |
N |
3 |
22 |
8 |
1 |
2 |
0,001 |
% |
8,3 |
61,1 |
22,2 |
2,8 |
5,6 |
|||
Caso probable |
N |
10 |
58 |
20 |
3 |
0 |
||
% |
11 |
63,7 |
22 |
3,3 |
0 |
|||
Normal |
N |
33 |
351 |
55 |
6 |
2 |
||
% |
7,4 |
78,5 |
12,3 |
1,3 |
0,4 |
|||
Acosado |
0-1 |
N |
14 |
26 |
4 |
0 |
2 |
0,000 |
% |
30,4 |
56,5 |
8,7 |
0 |
4,3 |
|||
1-2 |
N |
25 |
325 |
74 |
7 |
0 |
||
% |
5,8 |
75,4 |
17,2 |
1,6 |
0 |
|||
2-3 |
N |
0 |
28 |
43 |
12 |
0 |
||
% |
0 |
33,7 |
51,8 |
14,5 |
0 |
|||
3-4 |
N |
0 |
2 |
4 |
4 |
0 |
||
% |
0 |
20 |
40 |
40 |
0 |
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
0 |
3 |
1 |
||
% |
0 |
0 |
0 |
75 |
25 |
|||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Ciber-acosado |
0-1 |
N |
32 |
13 |
1 |
0 |
0 |
0,000 |
% |
69,6 |
28,3 |
2,2 |
0 |
0 |
|||
1-2 |
N |
189 |
220 |
18 |
4 |
0 |
||
% |
43,9 |
51 |
4,2 |
0,9 |
0 |
|||
2-3 |
N |
21 |
40 |
19 |
3 |
0 |
||
% |
25,3 |
48,2 |
22,9 |
3,6 |
0 |
|||
3-4 |
N |
1 |
3 |
5 |
1 |
0 |
||
% |
10 |
30 |
50 |
10 |
0 |
|||
4-5 |
N |
0 |
0 |
3 |
0 |
1 |
||
% |
0 |
0 |
75 |
0 |
25 |
|||
Ciber-acosador |
0-1 |
N |
36 |
10 |
0 |
0 |
0 |
0,000 |
% |
78,3 |
21,7 |
0 |
0 |
0 |
|||
1-2 |
N |
248 |
164 |
17 |
0 |
1 |
||
% |
57,7 |
38,1 |
4 |
0 |
0,2 |
|||
2-3 |
N |
21 |
38 |
18 |
4 |
2 |
||
% |
25,3 |
45,8 |
21,7 |
4,8 |
2,4 |
|||
3-4 |
N |
0 |
5 |
5 |
0 |
0 |
||
% |
0 |
50 |
50 |
0 |
0 |
|||
4-5 |
N |
0 |
1 |
2 |
0 |
1 |
||
% |
0 |
25 |
50 |
0 |
25 |
|||
Observador |
0-1 |
N |
12 |
31 |
3 |
0 |
|
0,000 |
% |
26,1 |
67,4 |
6,5 |
0 |
|
|||
1-2 |
N |
32 |
308 |
91 |
0 |
|
||
% |
7,4 |
71,5 |
21,1 |
0 |
|
|||
2-3 |
N |
1 |
29 |
52 |
1 |
|
||
% |
1,2 |
34,9 |
62,7 |
1,2 |
|
|||
3-4 |
N |
0 |
1 |
9 |
0 |
|
||
% |
0 |
10 |
90 |
0 |
|
|||
4-5 |
N |
0 |
1 |
2 |
1 |
|
||
% |
0 |
25 |
50 |
25 |
|
Relaciones significativas con ciber-acosador |
||||||||
Funcionalidad familiar |
Buena |
N |
168 |
78 |
9 |
1 |
3 |
0,000 |
% |
64,9 |
30,1 |
3,5 |
0,4 |
1,2 |
|||
Disfunción leve |
N |
49 |
51 |
7 |
2 |
0 |
||
% |
45 |
46,8 |
6,4 |
1,8 |
0 |
|||
Disfunción moderada |
N |
27 |
26 |
8 |
1 |
0 |
||
% |
43,5 |
41,9 |
12,9 |
1,6 |
0 |
|||
Disfunción severa |
N |
44 |
48 |
16 |
0 |
1 |
||
% |
40,4 |
44 |
14,7 |
0 |
0,9 |
|||
Ansiedad |
Caso de ansiedad |
N |
35 |
45 |
14 |
0 |
1 |
0,000 |
% |
36,8 |
47,4 |
14,7 |
0 |
1,1 |
|||
Caso Probable |
N |
91 |
67 |
19 |
3 |
2 |
||
% |
50 |
36,8 |
10,4 |
1,6 |
1,1 |
|||
Normal |
N |
179 |
106 |
9 |
1 |
1 |
||
% |
60,5 |
35,8 |
3 |
0,3 |
0,3 |
|||
Depresión |
Caso de depresión |
N |
14 |
16 |
4 |
1 |
1 |
0,012 |
% |
38,9 |
44,4 |
11,1 |
2,8 |
2,8 |
|||
Caso probable |
N |
44 |
32 |
14 |
0 |
1 |
||
% |
48,4 |
35,2 |
15,4 |
0 |
1,1 |
|||
Normal |
N |
247 |
170 |
24 |
3 |
2 |
||
% |
55,4 |
38,1 |
5,4 |
0,7 |
0,4 |
|||
Acosado |
0-1 |
N |
32 |
220 |
46 |
6 |
1 |
0,000 |
% |
10,5 |
72,1 |
15,1 |
2 |
0,3 |
|||
1-2 |
N |
6 |
144 |
56 |
11 |
1 |
||
% |
2,8 |
66,1 |
25,7 |
5 |
0,5 |
|||
2-3 |
N |
1 |
14 |
19 |
8 |
0 |
||
% |
2,4 |
33,3 |
45,2 |
19 |
0 |
|||
3-4 |
N |
0 |
1 |
2 |
1 |
0 |
||
% |
0 |
25 |
50 |
25 |
0 |
|||
4-5 |
N |
0 |
1 |
2 |
0 |
1 |
||
% |
0 |
25 |
50 |
0 |
25 |
|||
En la Tabla 2 se observa una relación significativa entre acosado y nivel de autoestima, los estudiantes acosados en el nivel más grave 4-5 presentan un 66,7% de baja autoestima, esta proporción es de 18,9% entre los que presentan un nivel de acoso de 0-1 (Figura 6).

Figura 6. Relación entre acosado y nivel de autoestima en población de estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales (Colombia).
También en la Tabla 2 se destaca la relación entre acosado y depresión (Figura 7). Se observa un aumento paulatino del nivel de caso de depresión desde 0% en estudiantes con bajo nivel de acoso 0-1 hasta 66,7% en estudiantes con un nivel de acoso de 4-5.

Figura 7. Relación entre nivel de acoso y nivel de depresión en estudiantes de secundaria participantes en el estudio.
Se encontró relación significativa entre acosado presencial y ciber-acosador, en el sentido de que algunos de los estudiantes acosados (33,3%) pueden convertirse en ciber-acosadores (Figura 8).

Figura 8. Relación entre acosado y ciber-acosador en población de estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales (Colombia).
El cuestionario de convivencia escolar empleado para cuantificar el acoso escolar (bullying) en el presente estudio no presenta una categorización específica. Para efectuar una categorización el promedio del resultado del cuestionario para cada estudiante se clasifica según su valor como de 0-1, 1-2, 2-3, 3-4 y 4-5 donde 0-1 son los menos acosados y 4.5 los más acosados. Para efectos del despliegue de resultados se considera en esta investigación como acoso grave el ubicado entre 3-4 y muy grave el ubicado entre 4.5. Sin embargo es necesario mencionar que los estudiantes ubicados entre 2-3 también son víctimas de cierto nivel de acoso, y en algunos estudios podrían considerarse como acosados. Lo anterior es un reflejo del hecho de que el fenómeno de “bullying” no es dicotómico, o sea no se tiene acoso sí y no. Lo que se tiene es toda una gama de intensidad de “bullying”. Lo comentado para la escala de acoso también es válido para el resto de escalas o sea la de acosadores, observadores, ciber-acosados y ciber-acosadores.
En la presente investigación se encontró que el 4,5% de los casos de acoso escolar están dentro del rango 3-4, y 0,5% en el rango 4-5, viéndose un patrón similar en las tres instituciones estudiadas, con mayor frecuencia de este evento entre los 11 a 15 años. De igual manera, se observa que el género masculino es más acosado con un 6,2% que las mujeres con un 3,8%, en contraste con lo que se observa en los resultados obtenidos por Romera-Félix34 et al en el 2011, en su estudio realizado en escuelas de primaria de Nicaragua, en el que se tenía una muestra de 3 042 estudiantes y se empleó el cuestionario de convivencia, violencia y experiencia de COVER, en el que se obtuvo un 25,3% de víctimas de acoso escolar. Cabe anotar que, en el presente estudio, se encontró un 21,8% de casos en el rango 2-3. También que la mediana estuvo para la escala de acoso en 1,58, o sea el 50% de los estudiantes están en un rango de acoso de 0 a 1,58.
En el presente estudio de los tres casos que muestran acoso de nivel 4-5 dos son caso probable de ansiedad, y uno caso de ansiedad. De los 26 que presentan acoso de nivel 3-4 solo 4 presentan ansiedad normal. En cambio entre los 39 que presentan acoso entre 0-1, 33 presentan ansiedad normal, se puede concluir de estos datos que para esta población el aumento del nivel de acoso, conlleva un aumento del nivel de ansiedad. Resultado análogo el obtenido por Albores35 et al en su estudio realizado en México en un grupo de 1 092 escolares, utilizando como instrumento el Test Bull-S, “Child Behavior Checklist” donde se obtuvo que las víctimas tienen mayores puntajes en la escala de ansiedad que el grupo control, se encontraron resultados significativos los cocientes de momios de: ansiedad (RM 3,31, IC 95% 1,78-6-15, p<0,001). Adicional a esto, Cross36 et al afirman que los estudiantes que son víctimas de acoso escolar tienden a experimentar mayores dificultades interpersonales, incremento de ansiedad y medidas hacia la ideación suicida. Resultado análogo al obtenido en relación a los ciber-acosados.
En este estudio también fue considerada la funcionalidad familiar, como aspecto básico en la vida de los estudiantes. Para este factor los resultados no son tan claros como para otros. Entre los estudiantes que tienen buena funcionalidad familiar el 68,7% están en un nivel de acoso de 1-2 seguido de 17,8% en el nivel 2-3. Para estudiantes con disfunción familiar severa la mayor proporción sigue estando en el nivel 1-2 aunque con una proporción bastante menor de 52,7%, la proporción en 2-3 aumenta a 35,5%. En los acosadores, y referente a la funcionalidad familiar se presenta un fenómeno notablemente similar, entre los estudiantes que tienen buena funcionalidad familiar la mayor proporción 76,1% está en un nivel de agresión 1-2, seguido por una proporción de 12,4% en el nivel 2-3, en los estudiantes que tienen disfunción familiar severa la mayor proporción sigue estando en un nivel de agresión 1-2, pero en menor proporción 65,5%, y una mayor proporción en el nivel de agresión 2-3 de 24,5%. Comportamiento similar muestran los ciber-acosados, y los ciber-acosadores. Se concluye que la disfuncionalidad familiar, según este estudio puede influir tanto la aparición de acosados, como acosadores. Resultado diferente al obtenido por Uribe28 et al en un estudio realizado en Floridablanca, Santander (Colombia) con 304 estudiantes en el cual encontró que los acosadores afirman tener una familia con disfuncionalidad moderada o severa.
El comportamiento de la autoestima queda perfectamente claro en la Figura 6, la cual muestra que la proporción de baja autoestima aumenta paulatinamente desde 18,2% en estudiantes con nivel de acoso 0-1, hasta 66,67% en estudiantes con nivel de acoso 4-5, análogamente ocurre con la baja autoestima en los acosadores que aumenta paulatinamente desde un nivel de 22% en estudiantes con nivel de acosador 0-1, hasta 75% en estudiantes con nivel de acosador 4-5. Con relación al observador en este estudio no se encontró relación significativa con autoestima.
Plata-Ordóñez37 et al en su estudio realizado en un colegio de Chía, Cundinamarca con 57 estudiantes, utilizando la Escala de Autoestima de Rosenberg, y otras escalas obtienen resultados diferentes para los agresores encontrando en ellos una autoestima normal del 66,7%, y 33,3% de autoestima alta, sin presentar autoestima baja, en los acosados encuentran un 60% de autoestima alta, y 40% de baja autoestima, sin autoestima normal, resultado también notablemente diferente del obtenido en el presente estudio.
Con respecto a los ciber-acosados y ciber-acosadores también se encontró en esta investigación resultados análogos a acosados y acosadores, predominando la autoestima baja en los rangos altos de ciber-acoso y en lo rangos altos de ciber-acosador. Resultados análogos obtuvieron Martínez38 et al, en su estudio realizado en el año en 2012 con 400 estudiantes de secundaria y preparatoria de escuelas privadas, mixtas y laicas de México.
En la presente investigación se observó que la depresión normal va decayendo desde 87,2% en el nivel de acoso 0-1 hasta 33,3% en el nivel de acoso 4-5, en el cual predomina el caso de depresión en 66,7%, comportamiento similar se obtiene referido a los acosadores, la depresión normal va decreciendo desde 71,74% en el nivel de acosador 0-1 hasta 50% en el nivel de acosador 4-5, en este nivel el caso de depresión se presenta en un 50%. Referente a la depresión en estudiantes acosados este resultado también fue reportado por Ramya10 et al en el año 2010 con un grupo de 500 alumnos de cinco escuelas seleccionadas al azar en Maharashtra, India, utilizando instrumentos referidos en estudios previos, el cual arrojó que el 39,7% de los estudiantes acosados refería presentar síntomas de tristeza y depresión.
Como conclusión en la presente investigación se encontró un claro efecto de la presencia de acoso (Bullying) o ciber-acoso (ciber-Bullying) sobre la baja autoestima y la presencia de casos, y casos probables de ansiedad y depresión. Referente a la funcionalidad familiar la mayor proporción de buena funcionalidad se encuentra en los estudiantes con nivel de acoso 0-1, y esta va disminuyendo paulatinamente hasta el nivel de acoso 3-4. En el nivel de acoso 4-5 había solo dos estudiantes con buena funcionalidad familiar, pero por ser pocos casos no se considera el resultado significativo. También se encontró que algunos estudiantes acosados pueden convertirse en ciber-acosadores.
Curiosamente se encontraron los mismos resultados para los acosadores y ciber-acosadores, o sea entre mayor sea el nivel de acosador, mayor proporción de baja autoestima, y mayor proporción de casos de probable ansiedad y depresión. También disminuye la proporción de buena funcionalidad familiar. Se encuentra también que alguna proporción de los acosadores puede convertirse en ciber-víctima, y de los ciber-acosadores en acosados presenciales.
Referente a los observadores solo se encontró relación entre el nivel alto del observador y proporción de casos, y casos probables de ansiedad; igualmente pueden convertirse tanto en ciber-víctimas, como en ciber-acosadores.
Para finalizar, dentro de las posibles limitaciones de este estudio puede considerarse el hecho de que los datos fueron obtenidos por medio de cuestionarios de auto-reporte; por lo tanto, la conveniencia social puede haber influido en las respuestas, lo que sugiere un posible sesgo de información. Sin embargo, los cuestionarios anónimos de auto-reporte previamente han demostrado tener una buena validez y confiabilidad. Otro aspecto es la posible falta de comprensión del cuestionario por parte de los estudiantes en la realización de la encuesta, hecho que se refleja en algunas respuestas incongruentes detectadas. Por último, los datos son de corte transversal, por lo que no es posible establecer la causalidad. A pesar de estas limitaciones, se debe mencionar que se obtuvo una muestra representativa de los estudiantes de secundaria de la ciudad de Manizales.
Literatura Citada
![]()