Sexismo y concepciones de la violencia de género contra la mujer en cuatro universidades de la ciudad de Manizales (Colombia), 2015

 

Juan Camilo Cardona 1*, Laura Patricia Casas Guerra1 1*, Sandra Constanza Cañon, MGTH 2*, José Jaime Castaño Castrillón, MSc.3*, Anyela Katherin Godoy García 1*, Diego Fernando Henao Mendoza 1*, Luz Karime Valencia Valencia 1

1* Estudiante 9° Semestre, Programa de Medicina, Universidad de Manizales.

2* Profesora Asociada, Programa de Medicina, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Manizales. Correo: sandraka@umanizales.edu.co.

3* Profesor Titular, Director Grupo de Investigación Médica, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Manizales, Carrera 9° 19-03, Tel. 8879688, Manizales, Caldas, Colombia. Correo: jcast@umanizales.edu.co

Archivos de Medicina (Manizales), Volumen 15 N° 2, Julio-Diciembre 2015, ISSN versión impresa 1657-320X, ISSN versión en línea 2339-3874. Cardona J.C.; Casas-Guerra L.P.; Cañón S.C.; Castaño Castrillón J.J.; Godoy García A.K.; Henao Mendoza D.F.; Valencia Valencia L.K.

 

Recibido para publicación: 14-09-2015 - Versión corregida: 04-11-2015 - Aprobado para publicación: 10-11-2015

 Resumen

Objetivo: estudiar el sexismo y la violencia de género contra la mujer, en estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales. Materiales y métodos: estudio de corte transversal. La población estuvo constituida por 19’042 estudiantes universitarios, y la muestra para el estudio la conformaron 1’393 estudiantes de todas las carreras de pregrado. Se indagan variables demográficas y de violencia de género contra la mujer mediante 8 cuestionarios. Resultados: El 49,4% de los participantes fueron mujeres. Los 8 cuestionarios excepto calidad de la relación entre géneros tienen relación significativa con el género. En algunos casos también entre universidades. Para mujeres y hombres respectivamente los cuestionarios presentan los siguientes resultados: calidad de las relaciones 47,7%, 47,9%; Sexismo hostil: 48,3%, 57,9%, sexismo benevolente: 46,5%, 51,5%; justificación de la violencia de género: 26,7%, 29,6%; justificación del sexismo y la violencia como reacción: 23,7, 29,6; consejos de personas adultas: 45,8%, 48,9%; violencia física de la pareja contra la mujer: 30,1%, 28,5%, violencia emocional de la pareja contra la mujer: 36,1%, 31,3%. Factores como el nivel de autoestima, y el estrato social influencian las variables de violencia de género contra la mujer. Conclusiones: los resultados muestran que la violencia de género contra la mujer todavía está presente en forma significativa en estas 4 universidades, lo que demuestra que todavía hay mucho que hacer en este aspecto en la sociedad colombiana. También en una proporción considerable esta violencia de género es aceptada por las mujeres.

Palabras claves: violencia contra la mujer, sexismo, estudiantes, universidades.

Cardona JC, Casas-Guerra LP, Cañón SC, Castaño-Castrillón JJ, Godoy-García AK, Henao-Mendoza DF, et al. Violencia de género contra la mujer en cuatro universidades de la ciudad de Manizales (Colombia), 2015. Arch Med (Manizales) 2015; 15(2):200-19.

 Sexism and conceptions of gender violence against women in four universities in the city of Manizales (Colombia), 2015

Summary

Objective: to study sexism and gender violence against women, in four universities in the city of Manizales (Colombia). Materials and methods: cross-sectional study. The population consisted of 19’042 university students, and the sample consisted of 1’393 students from all undergraduate programs. Demographic and gender violence variables against women are investigated with 8 questionnaires. Results: 49.4% of the participants are women. The 8 questionnaires except quality of the relationship between genders have significate relationship with gender. For women and men respectively questionnaires presented the following results: quality of relationships 47.7%, 47.9%; Hostile sexism: 48.3%, 57.9%, benevolent sexism: 46.5%, 57.8%; justification of violence: 26.7%, 29.6%; justification of sexism and violence in reaction: 26.7%, 29.6%; adult advice: 45.8%, 48.9%; physical partner violence against women: 30.1%, 28.5%, emotional partner violence against women: 36.1%, 31.3%. All scores of the questionnaires were taken, in the sense that 100 indicates the greatest violence against women. Conclusions: the results show that gender-based violence against women is still significantly present in these four universities, which shows that there is still much to do in this aspect in Colombian society. Also in a significant proportion this gender violence is accepted by women.

Keywords: violence against women, sexism, students, universities.

 Introducción

En la actualidad la violencia se ha convertido en una de las formas más comunes utilizadas por los individuos para resolver conflictos de cualquier índole, convirtiéndose en un problema social de importantes dimensiones que perjudica a personas a nivel mundial, sin importar las clases sociales, etnia, género o procedencia1.

Un tipo de violencia que presenta  altos índices de ocurrencia1, es la de género y se define  como “todo acto de violencia sexista que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psíquico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de libertad ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada”2. Así mismo el sexismo hace referencia a las relaciones asimétricas de poder entre géneros basado en una ideología que tiene como fundamento la creencia que un génereo es superior a otro en una noción estereotipada y limitante respecto a lo masculino y femenino y en casos extremos puede llegar a una actitud de abierta misoginia3.

Esto se ha trasformado en un grave problema que afecta a toda la sociedad y en especial a los centros educativos como lo demuestran Larena Fernández y Molina Roldán4, quienes determinan la universidad como una institución en la cual se genera un ambiente adverso hacia las mujeres, e indican que el acoso sexual y la misoginia se manifiestan en el día a día de la universidad, entre diferentes colectivos, en los currpiculos académicos o en los debates de las aulas.

Debido al aumento de esta problemática, algunos autores como Straus Murray5 se han interesado en profundizar más acerca de este fenómeno, este autor realizó un estudio en 32 naciones en el 2008, encontrando que alrededor de una cuarta parte de los estudiantes de ambos géneros habían agredido físicamente a su pareja. De igual manera Rangel y García6, en su investigación sobre violencia en estudiantes universitarias en San Luis de Potosí(México), encuentran que las estudiantes afirman haber sido violentadas física, sexual y verbalmente por su familia, en las relaciones de noviazgo y en el contexto universitario, demostrando así mayor prevalencia en mujeres.  Otros autores como Felitti et al, citado por Romito y Grassi7 en el 2007 en su estudio realizado en EE UU, mencionan que en la mayoría de los estudios sobre la violencia de género han considerado a las mujeres como principal víctima.

Es importante tener en cuenta que existe desconocimiento acerca de la identificación del tipo de violencia por parte de las víctimas que está dada por el mito de que las relaciones entre hombres y mujeres son conflictivas por naturaleza7,8. Es relevante además destacar que una de las preocupaciones más alarmantes es que tanto el agresor como la víctima, la mayoría de las veces se sienten normales con este tipo de situaciones, dándole diferentes interpretaciones a los hechos9. Demostrado esto en investigaciones como la de Pugivert10, en la que la población encuestada dice conocer situaciones de violencia de género en un 13%, pero al preguntarle sobre situaciones concretas el 52% responden que han sufrido o conocen personas que las han vivido. Sumado a esto, el consumo de alcohol es un elemento que incita a generar violencia, siendo este el principal factor que exacerba la coerción sexual y agresión verbal, generando una mala calidad de vida en los estudiantes11,12.

Por otro lado en el estudio de Rojas y Carpintero13 sobre sexismo se encontraron diferencias en relación a los niveles de este entre géneros. Los hombres expresaron haber cometido más agresiones sexuales, mientras que las mujeres agresiones verbales-emocionales y no hubo diferencias significativas en la perpetración de agresiones físicas.

En relación a los aspectos asociados con la violencia Moreno Cubillos14 et al, señalan el abuso de autoridad, discriminación por el aspecto físico o por el género, la procedencia, agresiones psicológicas, abuso verbal como burlas, piropos y gestos obscenos, acoso laboral y sobre todo por la religión, llevan a la violencia durante el primer año de vida universitaria en un 44% de los estudiantes, siendo factor importante el hecho que el hombre reprime sus sentimientos por temor de verse afeminado y débil 15.

En cuanto al conocimiento de la violencia de género por parte de los estudiantes universitarios de las diferentes áreas profesionales, Ferrer16 et al en el 2006, indican que son pocos los que han cursado materias referentes a la violencia de género o que se haga referencia al trato hacia la mujer. Si en estas situaciones el estudiante conociera qué hacer, se corregirían muchas de las agresiones dentro de las universidades17.

En lo relacionado con la violencia en población femenina Vásquez18 et al encontraron una asociación entre enfermedades mentales y cualquier tipo de violencia observada, como: trastornos del estado del ánimo en un 4,05% y depresión en el 5,36%; esta violencia afecta a la mayoría de jóvenes en el mundo, con gran incidencia en Colombia, como lo muestra el estudio realizado por médicos sin fronteras en el 201319, en donde la ansiedad y depresión se presentan en un 34%, seguido de trastornos psicosomáticos en un 14%.

Referente a la temática de este estudio los autores son conscientes de que el tema de la violencia de género tiene dos aristas: la violencia de género contra la mujer y la violencia de género contra el hombre. Se escogió la temática de la violencia de género contra la mujer por considerar que en Colombia este problema es más grave que la otra arista, la violencia de género contra el hombre. Para convencerse de esto basta mirar los periódicos colombianos u oír las noticias de la radio y la televisión. A diario salen noticias sobre jóvenes mujeres bañadas en ácido por sus novios o exnovios4, por el simple hecho de que ellas decidieron dejar de soportar sus humillaciones, sus celos e irrespetos, niñas que quedan de ahí en adelante con su vida, y la de su familia, arruinada, o noticias sobre mujeres golpeadas brutalmente por sus esposos o novios5, por cualquier motivo baladí. Se reportan prácticamente a diario en Colombia casos de mujeres asesinadas por su condición de mujer (feminicidios)6, además de las interminables crónicas de mujeres violadas7 o mancilladas en su sexualidad, en cualquier lugar, hasta en el transporte público8. Sería una ofensa para todas las mujeres víctimas en Colombia hacer un estudio que verse sobre la violencia de género contra el hombre.

Por todo lo anterior, el presente estudio tiene por objetivo estudiar el sexismo y la violencia de género contra la mujer, empleando diferentes escalas, y factores asociados, en estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales.

Materiales y métodos

El presente es un estudio de corte transversal, realizado en cuatro universidades: dos públicas y dos privadas, de la ciudad de Manizales (Caldas, Colombia). A las anteriores se les envió el proyecto con el objeto de definir su participación, y se tuvo en cuenta como criterio de exclusión los que fueran estudiantes extranjeros. La población está constituida por 19 042 estudiantes universitarios, y la muestra para el estudio la conformaron 1 393 estudiantes de todos las carreras de pregrado. La universidad Nacional cuenta con una población total de 4 664 estudiantes, la universidad de Caldas con 8 685, la universidad de Manizales con 3553 y la universidad Autónoma con 2 140. La muestra individual definitiva por cada universidad en el mismo orden fue de: 355, 358, 347 y 333; donde la muestra se estratifico por género, semestre y carrera. El cálculo del tamaño muestral se efectúo para cada universidad, teniendo en cuenta una frecuencia esperada de 50%, 5% de límites de confianza, y 95% de nivel de significancia.

Se tienen en cuenta las siguientes variables a cuantificar en la población de estudio: edad (años), género (femenino- masculino), semestre (1 a 10), tipo de universidad (privada y pública), estrato social (1 a 6), procedencia (municipio), programa (dependiendo de cada universidad), orientación sexual (heterosexual, homosexual, bisexual, transexual), tendencia religiosa (católico, cristiano, evangélico, testigo de Jehová, ateos), consumo de sustancias (si o no), presenta alguna discapacidad (si, no, cual), tiene algún conocimiento acerca de la violencia de género (si, no), ha sido usted víctima de violencia de género (si, no, víctima o victimario) ha presentado episodios de depresión debido a violencia de género (si, no).

En relación a los cuestionarios que se emplean el de calidad de las relaciones (calrel) 20 hace referencia a la relaciones entre géneros que se establecen en el programa, consta de 8 ítems, con el fin de ver la percepción de machismo en la facultad/escuela, la calidad de las relaciones entre hombres mujeres y la integración personal.

El sexismo hostil y benevolente (sexhos, sexben) se evalúa mediante la escala ASI que fue validada por Glick y Fiske en el año de 1996 como lo mencionan Cardenas21 et al. Esta escala consta de 22 ítems con un rango de respuestas tipo Likert que va de 0 (totalmente en desacuerdo) a 5 (totalmente de acuerdo), siendo las puntuaciones más altas las que representan el mayor nivel de sexismo.

Consejos escuchados a personas adultas (conperadul) 20, la cual es una variable que se basa en dos factores, El factor 1 de mensajes sobre violencia, dominio y sumisión está formada por cuatro ítems. Se exploran las relaciones entre la frecuencia con la que se han escuchado los 4 mensajes y el género de quien responde. El factor 2 se refiere a mensajes sobre la igualdad y las alternativas a la violencia y está formado por tres preguntas.

Cuestionario de victimización (victi). Indaga sobre la violencia en la pareja vivida por las mujeres20. Está constituido por preguntas que incluyen situaciones de abuso físico y emocional. El cuestionario respondido por mujeres se refiere a preguntas sobre victimización como la viven ellas, y el respondido por hombres, representa la victimización como la reconocen ellos.

En cuanto al cuestionario de justificación de violencia de género y familia patriarcal (jusvioge)20 que fue validado por Díaz aguado y Martin Arias es una escala compuesta por 7 ítems, evalúa la introspección por parte de los estudiantes, asociado a la violencia de género, familia y como se debe participar en esta situación.

La escala elementos de justificación del sexismo y la violencia como reacción (jusviogereac)20 fue validada por Díaz aguado y Martin Arias, la componen 6 ítems con formato tipo Likert, se evalúa el concepto que tienen las personas referente a si se acepta o no el sexismo y la violencia contra la mujer.

De otro lado la escala de autoestima de Rosenberg (sautoes)22 es un cuestionario para explorar la autoestima entendida como los sentimientos de valía personal y de respeto a sí mismo, la escala consta de 10 ítems, frases de las que cinco están enunciadas de forma positiva y cinco de forma negativa para controlar el efecto de la aquiescencia autoadministrada.

La variable a través de qué medios ha tenido conocimiento de la violencia de género20 busca el Grado de conocimiento de la violencia de género a través de cada medio. Se busca determinar porque medio se adquiere el conocimiento de violencia de género y el reconocimiento de la influencia de las actividades académicas en la idea de la violencia de género, además distinguir las diferencias entre los hombres y las mujeres en este punto.

La escala asociada a la actividad sobre violencia de género en la universidad y su eficacia20 se incluyó con el objetivo de conocer el tipo de actividades llevadas a cabo en la universidad sobre la violencia de género. Consta de 8 ítems que buscan la manera de como las universidades intervienen en cuanto a sexismo y violencia de género, se evalúa teniendo en cuenta respuestas afirmativas y respuestas negativas.

En cuanto a la realización de la prueba piloto, esta se llevó a cabo el 17 de septiembre del año 2014, correspondiente al 5% de la población. Con los resultados obtenidos de esta, se efectuaron ajustes y mejoras al instrumento (obviamente sin alterar las escalas) y la recolección de datos total se realizó entre finales de Octubre y principios de Noviembre y Diciembre del año 2014, y febrero y marzo del año 2015.

En cuanto al análisis estadístico, las variables medidas en escala nominal se describen por medio de tablas de frecuencia y límites de confianza al 95%, las variables medidas en escala numérica, por promedio, desviación estándar, y límites de confianza al 95%. La relación entre variables medidas en escala nominal se prueba por medio de la prueba χ2, la relación entre variables medidas en escala nominal y numérica mediante prueba t, o análisis de varianza según el caso. Además también se emplea el procedimiento de análisis de componentes principales con rotación VARIMAX. Todos los análisis de estadística inferencial se efectúan con un α=0,05. Las bases de datos se realizan empleando el programa Excel (Microsoft Corporation) y se analizan mediante los programas IBM SPSS 22 (IBM Corp.) y Epiinfo 7.1.5.2 (CDC).

En lo referente a la parte ética el proyecto fue enviado y aprobado por los comités de ética e investigación de las 4 universidades, no se recogió ninguna información que permitiera la identificación de los participantes.

Resultados

Participaron 1 386 estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales (Colombia), las variables demográficas correspondientes se encuentran en la Tabla 1, la universidad que presenta mayor número de mujeres es la universidad de Manizales con una cifra de 29,4% (lc95%:26,02%-32,98%), la proporción de género masculino fue mayor en la Universidad de Caldas con 25,8% (lc95%:22,62%-29,22%). La edad promedio de las estudiantes de género femenino fue de 21,2±3 años, y de los estudiantes de género masculino es 21,85±3,42 años. El estrato social de la vivienda en que residan es predominantemente 3 tanto en hombres y mujeres con proporciones de 36,2% (lc95%$:32,64%-39,88%) y 39,5% (lc95%:35,81%-43,26%). El 93,7% (lc95%:91,56%-95,36%) de mujeres pertenecen a la población heterosexual al igual que los hombres con una cifra de 92,3% (lc95%:90,02%-94,12%). La religión presente con mayor frecuencia en mujeres y hombres es la católica con cifras de 80,9% (lc95%:77,65%-83,69%) y 72,76% (lc95%: 69,16%-75,89%). El lugar de procedencia de los estudiantes con mayor proporción es Manizales en mujeres 71,2% (lc95%:67,62%-74,54%) y hombres 74,6% (lc95%:71.22%-77,79%).

Presentan consumo de sustancias psicoactivas o alcohol 32,3% (lc95%:;28,84%-35,987%) de mujeres, y 49,3% (lc95%:38,49%-45,92%) de hombres. En el consumo de sustancias psicoactivas fue más común encontrar el consumo de alcohol y marihuana, alcohol con un porcentaje de 29,8% (lc95%:26,45%-33,43%) en mujeres y 42,2% (lc95%:38,49%-45,92%) en hombres y marihuana en mujeres con una cifra de 8,3% (lc95%:6,42%-10,73%) y hombres de 18% (lc95%: 15,22%-21,03%). Algunos de los estudiantes entrevistados presentaban discapacidad siendo esta en los hombres de 0,14% (lc95%:0,01%-0,92%) y las mujeres no reportan discapacidad. Fue mayor la cantidad de personas que dicen tener conocimiento acerca de la violencia de género que la que no, porcentajes en mujeres de 75,9% (lc95%:72,46%-79%) y hombres 66,7% (lc95%:63,02%-70,12%). El 14,62% (lc95%:12,1%-17,54%) de las mujeres y 24,93% (lc95%:21,8%-28,33%) de los hombres presentan autoestima baja.

Tabla 1. variables demográficas de la población de estudio que participó en la encuesta de violencia de género contra la mujer en 4 universidades de la ciudad de Manizales

 

 

Género

 

 

Femenino

Masculino

Variables

Niveles

N

%

N

%

 

Universidad

Universidad Manizales

201

29,4

146

20,8

Universidad autónoma

189

27,6

138

19,7

Universidad caldas

176

25,7

181

25,8

Universidad nacional

118

17,3

237

33,8

Tipo de universidad

Privada

389

56,9

278

39,6

Publica

295

43,1

424

60,4

Edad

Promedio

21.17

 

21,85

 

Des. Est

2,99

 

3,421

 

LC95% LS

21,39

 

63,3276

 

LC05% LI

20,94

 

61,9306

 

Estrato social de la vivienda de habitación

3

270

39,5

254

36,2

4

182

26,6

182

25,9

2

124

18,1

174

24,8

5

49

7,2

36

5,1

6

32

4,7

32

4,6

1

27

3,9

24

3,4

Orientación sexual

Heterosexual

641

93,7

648

92,3

Homosexual

23

3,4

40

5,7

Bisexual

16

2,3

12

1,7

Transexual

4

,6

2

,3

Creencias Religiosas

Católica

553

80,8

510

72,6

Ateo

93

13,6

144

20,5

Cristiano

28

4,1

28

4,0

Evangélico

4

,6

1

,1

Agnóstico

3

,4

6

,9

Adventista

1

,1

 

 

Budista

1

,1

6

,9

Mormona

1

,1

1

,1

Adventista del último día

 

 

2

,3

Pentecostal

 

 

1

,1

Protestante

 

 

2

,2

Testigo de Jehová

 

 

1

,1

Procedencia

Manizales

487

71,2

524

74,6

Ibagué

25

3,7

17

2,4

Pereira

25

3,7

16

2,3

Armenia

22

3,2

14

2,0

Bogotá

12

1,8

11

1,6

Cali

7

1,0

14

2,0

Otros

109

14,2

106

15,1

Consumo de sustancias psicoactivas y bebidas alcohólicas

No

463

67,7

356

50,7

Si

221

32,3

346

49,3

 

Consumo de Alcohol

Si

204

29,82

296

42,17

No

480

70,18

406

57,83

Consumo de Marihuana

No

627

91,67

576

82,05

Si

57

8,33

126

17,95

Discapacidad

No

684

100,0

701

99,9

Si

 

 

1

,1

Conocimiento de violencia de genero

Si

519

75,9

468

66,7

No

165

24,1

234

33,3

Categorías Autoestima

normal

394

57,6

373

53,1

baja

100

14,6

175

24,9

alta

190

27,8

154

21,9

La Tabla 2 muestra los resultados de la aplicación del cuestionario de violencia de género contra la mujer, en todos los casos la respuesta está estandarizada a una escala de 100. La calidad de relación entre géneros en el programa presenta un promedio en mujeres de 62,28±2 y hombres 69±9, en una escala en la cual 100 es la mejor calidad de relación. La escala ASI sobre sexismo hostil presenta un promedio mayor en hombres 57,85±17,42 (100 máximo de sexismo hostil) que en mujeres 46,26±17,38, referente al sexismo benevolente en la mujer se presenta en promedio de 46,53±18,34 y en hombres de 51,46±18,65, en cuanto a la justificación de la violencia de género y familia patriarcal hay mayor promedio en hombres de 29,5±14,6 que en mujeres 26,7±13,8, los elementos de justificación del sexismo y la violencia como reacción presentan de igual forma un promedio mayor en hombres con 28,7±15,3 en comparación con las mujeres de 23,7±11,9, consejos escuchados a personas adultas de referencia mayor promedio en hombres de 48,9±13,8 que en mujeres 45,7±14. Referente al cuestionario de victimización de la mujer por su pareja en hombres presenta un promedio de 29,53±9,1 y en mujeres 32,42±11,99, recordando que 100 es el máximo puntaje de victimización permitida por la escala empleada. La escala de autoestima de Rosenberg presenta valores similares tanto en mujeres con un promedio de 32,2 ± 4,9 y hombres 32,0 ± 5,0.

Referente a los α de Cronbach de los diferentes cuestionarios se tiene que para el cuestionario de calidad de relaciones en el programa es de 0,734, para el cuestionario de sexismo hostil es 0,906, para el de sexismo benevolente es 0,893, para el de justificación de la violencia de género y familia patriarcal 0,841, para el cuestionario de justificación del sexismo y la violencia como reacción es de 0,849, para el cuestionario de frecuencia con la que ha escuchado a las personas adultas mensajes es de 0,650, para el cuestionario de victimización hacia la mujer reconocida por el hombre es de 0,921, para la victimización por su pareja sentida por la mujer es de 0,93. La α de Cronbach del cuestionario de autoestima de Rosenberg es de 0,753.

 Tabla 2 Resultado de los cuestionarios de violencia de género en estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales

 

 

 

 

Límites de confianza al 95%

Variables

Género

Promedio

Des. est.

Li

Ls

Calidad de relación en el programa.

Hombres

62,6

9,4

61,9

63,3

mujeres

62,2

9,6

61,5

63,0

Escala ASI sobre sexismo hostil

hombres

57,8

17,4

56,5

59,1

Mujeres

46,2

17,3

44,9

47,5

elementos de sexismo benevolente

Hombres

51,4

18,6

50,0

52,8

Mujeres

46,5

18,3

45,1

47,9

justificación de la violencia de género y familia patriarcal

Hombres

29,5

14,6

28,4

30,6

Mujeres

26,7

13,8

25,6

27,7

elementos de justificación del sexismo y la violencia como reacción

Hombres

28,7

15,3

27,6

29,9

Mujeres

23,7

11,9

22,8

24,6

consejos escuchados a personas adultas de referencia

Hombres

48,9

13,8

47,9

49,9

Mujeres

45,7

14,0

44,7

46,8

Victimización de la mujer por su pareja

Hombres

29,53

9,1

28,85

30,2

Mujeres

32,42

11,99

31,52

33,32

Escala de autoestima de Rosenberg

Hombres

32,0

5,0

31,7

32,4

Mujeres

32,2

4,9

31,9

32,6

Se evaluó el grado de conocimiento de la violencia de género a través de cada medio de comucicación teniendo en cuenta la contribución de estos en el sentido de nada, poco, bastante y mucha contribución, en la Tabla 3 y para cada género se detalla el calificativo que tuvo mayor proporción. En la Tabla resaltan la televisión e internet como las mayores fuentes de información sobre violencia de género.

 Tabla 3. Grado de conocimiento de la violencia de genero a través de los medios utilizados por los estudiantes

Variable

Género

Niveles

N

%

Televisión

Femenino

Bastante

239

34,9

Masculino

Poco

254

36,2

Cine

Femenino

Poco

314

45,9

Masculino

Poco

291

41,5

Internet

Femenino

Bastante

214

31,3

Masculino

Bastante

243

34,6

Lo que he leído

Femenino

Poco

283

41,4

Masculino

Poco

280

39,9

Explicación de profesora en clase

Femenino

Poco

316

46,2

Masculino

Poco

313

44,6

Trabajo en equipo realizado en clase

Femenino

Poco

290

42,4

Masculino

Poco

320

45,6

Trabajo individual realizado en clase

Femenino

Nada

296

43,3

Masculino

Poco

298

42,5

Grupos de estudio

Femenino

Nada

285

41,7

Masculino

Poco

311

44,3

Relaciones que he visto en mi familia

Femenino

Nada

266

38,9

Masculino

Poco

254

36,2

Lo que he hablado con mi padre

Femenino

Poco

237

34,6

Masculino

Poco

253

36,0

Lo que he hablado con mi madre

Femenino

Poco

256

37,4

Masculino

Poco

259

36,9

Lo que he hablado con amigos

Femenino

Poco

268

39,2

Masculino

Poco

270

38,5

Lo que he hablado con amigas

Femenino

Poco

231

33,8

Masculino

Poco

267

38,0

Experiencia e relaciones de pareja

Femenino

Nada

306

44,7

Masculino

Nada

247

35,2

Así mismo se evaluó la actividad sobre violencia de género en la universidad y eficacia, se encontraron proporciones importantes en variables como las siguientes: “se han adoptado medidas en tu universidad para proteger a las víctimas de violencia de género” con 24,6% en mujeres y 26,9% en hombres, “se han tratado desde distintas perspectivas en diversas asignaturas” en mujeres con una proporción de 25,6% y hombres de 23,5%, “se ha tratado ese tema incluido en el temario dentro de una asignatura obligatoria” mujeres 20,9% y hombres 24,1%, se encontró una diferencia en la variables de “he realizado trabajos para asignaturas de la universidad sobre este tema” en mujeres y hombres encontrándose en el género femenino de 23,4% y masculino de 13,5% (Tabla 4).

 Tabla 4. Actividad sobre violencia de género en la universidad y su eficacia

Actividad

Genero

Nivel

N

Porcentaje

Se ha tratado este tema, incluido en el temario, dentro de una asignatura obligatoria.

Femenino

Si

143

20.9

Masculino

Si

169

24,1

Se ha tratado desde distintas perspectivas, en diversas asignaturas

Femenino

Si

175

25,6

Masculino

Si

165

23,5

Lo he tratado dentro de una asignatura optativa o de libre elección

Femenino

Si

153

22,4

Masculino

Si

111

15,8

Existen cursos de postgrado especializados en este tema relacionados con mi carrera

Femenino

Si

118

17,3

Masculino

Si

143

20,4

He realizado trabajos para asignaturas de la universidad sobre este tema

Femenino

Si

160

23,4

Masculino

Si

95

13,5

He realizado prácticas desde la facultad o escuela sobre este tema

Femenino

Si

110

16,1

Masculino

Si

90

12,8

He realizado actividades no académicas/ informales organizadas por mi facultad/ escuela

Femenino

Si

99

14,5

Masculino

Si

100

14,2

He realizado actividades no académicas/ informales organizadas por el alumnado

Femenino

Si

104

15,2

Masculino

Si

114

16,2

Se han adoptado medidas en tu universidad para proteger a las víctimas de violencia de genero

Femenino

Si

168

24,6

Masculino

Si

189

26’9

Relaciones entre variables

En esta investigación se considera que las variables que representan la violencia de género contra la mujer son las siguientes: sexismo hostil, sexismo benevolente, justificación de la violencia de género el sistema patriarcal, justificación del sexismo y la violencia como reacción, consejos de adultos sobre actitudes sexistas, victimización de la mujer por parte de su pareja.

Mediante prueba t se probó la relación de estas variables con género encontrando relación significativa en todos los casos, como lo muestra la Tabla 5. Referente al género siempre se observa mayor sexismo en el hombre que en la mujer, excepto en las variables que muestran violencia de la pareja contra la mujer, en las cuales es mayor la apreciación de la mujer sobre esa violencia que la apreciación del hombre (Figura 1).

 

Imagen120940.PNG 

 

Imagen120949.PNG 

Figura 1. Dependencia de las variables de sexismo contra la mujer y género en estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales.

 Tabla 5. Dependencia de las variables de sexismo contra la mujer y género en estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales

 

Gen

N

Promedio

Des. Est.

P

Calidad de relación en el programa.

F

684

47,67

12,47

0,735

M

702

47.89

11,22

Escala ASI sobre sexismo hostil

F

684

46.26

17.38

0,000

M

702

57.85

17.42

Elementos de sexismo benevolente

F

684

46.53

18.34

0,000

M

702

51.46

18.65

Justificación de la violencia de género y familia patriarcal

F

684

26.71

13.85

0,000

M

702

29.57

14.63

Elementos de justificación del sexismo y la violencia como reacción

F

684

23.71

11.92

0,000

M

702

28.77

15.31

Consejos escuchados a personas adultas de referencia

F

684

45.79

14.02

0,000

M

702

48.94

13.83

Victimización de la mujer por parte de su pareja

F

684

32,29

4,95

0,000

M

702

32,09

5,01

También se probó esta relación referente a la variable tipo de universidad (pública y privada) observándose que referente al hombre solo se presenta diferencia significativa en calidad de la relación entre los géneros (p=0,000), pero en relación a la mujer sí como lo indica la Tabla 6, en la cual se observan diferencias significativas en sexismo hostil, sexismo benevolente, justificación de la violencia de género y familia patriarcal.

Para probar diferencias entre universidades se empleó el procedimiento estadístico de análisis de varianza encontrando diferencias significativas en calidad de las relaciones entre géneros (0,000) sexismo hostil (p=0,000), sexismo benevolente (0,001), victimización de la mujer por su pareja (p=0,008).

La Figura 2 muestra esta dependencia para Calidad de relación en el programa, escala ASI sobre sexismo hostil y elementos de sexismo benevolente, y victimización de la mujer por su pareja.

Imagen121054.PNG

Figura 2. Dependencia de las variables para Calidad de relación entre géneros en el programa, escala ASI sobre sexismo hostil, sexismo benevolente y victimización en estudiantes de cuatro universidades de la ciudad de Manizales.

 

 

 

 

Tabla 6. Diferencias entre tipo de universidad en las escalas de sexismo, para el género femenino

 

Tip Uni

N

Promedio

Des. Est.

P

Calidad de relación en el programa.

Pri

389

45,74

11,90

0,000

Pub

295

50,21

12,75

Escala ASI sobre sexismo hostil

Pri

389

47,48

17,16

0,034

Pub

295

44,64

17,57

Elementos de sexismo benevolente

Pri

389

49,07

16,93

0,000

Pub

295

43,18

19,59

Justificación de la violencia de género y familia patriarcal

Pri

389

25,67

12,58

0,007

Pub

295

28,08

15,28

Elementos de justificación del sexismo y la violencia como reacción

Pri

389

22,6

10,51

0,16

Pub

295

25,18

13,44

Consejos escuchados a personas adultas de referencia

Pri

389

46,44

14,64

0,207

Pub

295

44,94

13,12

Victimización de la mujer por su pareja.

Pri

388

32,03

11,39

0,332

Pub

295

32,93

12,73

 Análisis de componentes principales

Se efectúo un análisis de componentes principales, con rotación por el método varimax con relación a las siguientes variables calrel, sexhos, sexben, jusvioge, jusviogereac, conperadul, y victi. Este análisis muestra que los tres primeros componentes presentan un 62,5% de explicación de la varianza. La Figura 3 es un diagrama de dispersión de los dos primeros componentes discriminados por género, y la Figura 4 es un diagrama de dispersión discriminados por nivel de autoestima para género masculino.

Imagen121017.PNG

 Figura 3. Diagrama de dispersión de los dos primeros componentes principales discriminados por género.

Imagen121089.PNG 

Figura 4. Diagrama de dispersión de las dos primeras componentes principales discriminadas por Nivel de autoestima.

 Relación de la violencia de género contra la mujer con otros factores

En esta investigación se cuantificaron otras variables que podrían tener relación con la violencia de género contra la mujer, entre ellos el estrato social.

Para la mujer se encuantra relación significativa en calidad de la relación entre géneros (p=0,002), sexismo benevolente (p=0,017) y justificación de la violencia de género (p=0,003).

 

Imagen121146.PNG 

Figura 5. Relación entre estrato social y justificación de la violencia de género.

 

Imagen121153.PNG 

Figura 6. Relación entre creencias religiosas y sexismo benevolente discriminado por género.

 Para hombres el sexhismo hostil (p=0,007), sexismo benevolente (p=0,002) y justificación de la violencia de género (p=0,001). La Figura 5 muestra esta relación para la variable justificación de la violencia de género.

Referente a creencias religiosas (católico, ateo, otras) en la mujer presenta relación significativa solamente el sexismo benevolente (p=0,009), para el género masculino calidad relaciones entre géneros (p=0,001), sexismo hostil (p=0,000) y justificación de la violencia como reacción (p=0,000). La figura 6 muestra esta variación para el caso de sexismo benevolente.

Para el caso de la mujer la autoestima (medida con el cuestionario de Rosenberg) presenta relación significativa con todas las variables de violencia de género contra la mujer excepto sexismo hostil y todas con p=0,000 excepto sexismo benevolente que presenta p=0,016. En el caso del hombre a excepción de sexismo hostil y benevolente las demás variables de violencia de género presentan relación significativa con p=0,000. Para el caso del hombre, la Figura 7 muestra la variación con el nivel de autoestima de cuatro de las variables de violencia de género contra la mujer, se observa la clara dependencia del valor de estas variables con autoestima.

 

Imagen121185.PNG 

Figura 7. Dependencia de algunas variables de violencia de género contra la mujer con el nivel de autoestima para género masculino.

 En relación al consumo de drogas psicoactivas presenta relación significativa para la mujer sexismo hostil (p=0,028, violencia física de la pareja contra la mujer (p=0,005), violencia emocional contra la mujer (p=0,01). Para el caso del hombre presentan relación significativa calidad de relaciones entre géneros (p=0,003), sexismo hostil (p=0,004), sexismo benevolente (p=0,000), violencia psicológica contra la pareja (p=0,003). Para el caso de consumo de alcohol no hubo relación significativa en ningún caso, para el caso de la orientación sexual solo la mujer presenta relaciones significativas en algunos casos de las variables que representan violencia de género.

Discusión

Con el fin de identificar la violencia de género contra la mujer y factores asociados en población estudiantil de cuatro universidades de la ciudad de Manizales, en la presente investigación se cuantificaron las siguientes variables como medida de la violencia de género contra la mujer: calidad de la relación entre géneros en el  programa, sexismo hostil, sexismo benevolente, justificación de la violencia de género en el sistema patriarcal, justificación del sexismo y la violencia como reacción, consejos de adultos sobre actitudes sexistas, victimización de la pareja contra la mujer. Dichas variables fueron definidas y tenidas en cuenta al igual que en el estudio realizado por la Unidad de psicología preventiva de la Universidad Complutense de Madrid y la Delegación del Gobierno para la violencia de Género  en el año 201220.

Una de las variables analizadas fue calidad de la relación entre géneros en el programa, en donde se presenta un promedio en mujeres de 62,28±2 y hombres 69±9, siendo la diferencia significativa (p=0,000), en una escala en la cual 100 es la mejor calidad de relación, en cuanto a relaciones igualitarias. Esta escala tiene en cuenta aspectos como la facilidad con la que los estudiantes hacen amigos, la presencia de machismo en las relaciones entre estudiantes y docentes. El resultado mencionado es similar al encontrado en el estudio de Larena Fernández y Molina Roldán4, realizado en el 2010 en España. Respecto a las situaciones relacionadas con la violencia de género, analizan la universidad como una institución donde se genera un ambiente adverso hacia las mujeres, e indica que el acoso sexual y la misoginia se manifiestan en el día a día de la universidad, entre diferentes colectivos, en los currículos académicos o en los debates de las aulas.

Con el propósito de evaluar sexismo hostil se utilizó la escala ASI20 que consta de 11 ítems y se compone de una serie de actitudes prejuiciosas (con un tono negativo más explícito) y conductas discriminatorias basadas en la supuesta inferioridad de las mujeres, en los datos obtenidos presenta un promedio mayor en hombres 57,85±17,42 (100 máximo de sexismo hostil) que en mujeres 46,26±17,38. De igual modo en el estudio de Pradas y Perles23 mencionan la investigación de Díaz realizada en el 2013, en donde señala que las diferencias que todavía siguen existiendo entre las mujeres y los hombres en estatus y poder son una de las causas más importantes de la violencia de género; además, el sexismo puede ser utilizado para legitimar y mantener dichas diferencias.

Referente al sexismo benevolente24, este es descrito como una actitud aparentemente no prejuiciosa, expresada en tono afectivamente positivo, y que permite describir a la mujer como una persona frágil, que necesita cuidado y protección. En torno a esta variable se evidencia que en la mujer se presenta un promedio de 46,53±18,34 y en hombres de 51,46±18,65, estos resultados concuerdan con lo mencionado por Vaamonde J y Omar25 los cuales señalan que la diferenciación de género competitiva se observa en la idea de que las mujeres no pueden sostener una verdadera competencia con los hombres, desean favores especiales, y se quejan de discriminación cuando pierden en una competencia justa. Así mismo en el trabajo realizado por Paredes26, se encuentra una correlación positiva entre la edad y el sexismo benévolo, ya que a mayor edad, aumenta la presencia de este.

En la presente investigación, y como era de esperarse, se encuentra diferencia significativa entre géneros tanto en la escala de sexismo hostil (p=0,000) como sexismo benevolente (p=0,000). Sin embargo es de anotar como ambas escalas tanto en hombres como en mujeres presentan valores absolutos no despreciables, aunque distantes de 100 (máximo). La violencia de género y sexismo se ha convertido en una problemática de gran importancia en los últimos tiempos, por esto en la actualidad se han venido analizando estas situaciones por medio de diferentes escalas. Con respecto al presente trabajo, se usa la escala de sexismo ambivalente (ASI), y las cifras encontradas muestran que en relación al sexismo hostil los datos obtenidos fueron altos (Figura 1), en este sentido los resultados hallados arrojan que la universidad que mostró mayor sexismo hostil y benevolente fue la Universidad Autónoma contrastada con la universidad de Manizales que presenta valores menores, siendo las cifras de la primera mayores de 50 en ambas escalas (Figura 3).

En cuanto a la variable justificación de la violencia de género y familia patriarcal, se utiliza un cuestionario que consta de 7 ítems y 4 opciones de respuesta, en donde se evalúa según Luque-Salas27 et al la posición de los estudiantes respecto a aquellas ideas y creencias que expresan diversas justificaciones para la violencia contra las mujeres. Al respecto, también se encuentra en el presente estudio una diferencia significativa entre géneros (p=0,000), con un promedio de la escala para hombres de 29,5±14,6 y mujeres de 26,7±13,8. Este cuestionario en general se refiere a agresión física contra la mujer por parte de su esposo, y en endilgarle a ella, y a su actitud humilde, la responsabilidad de la buena marcha del hogar. Es sorprendente que preguntas como “cuando una mujer es agredida por su marido, algo habrá hecho ella para provocarlo” tenga un 14,1% de respuestas que van desde “algo de acuerdo” hasta “totalmente de acuerdo” entre los hombres, o cómo “está justificado que un hombre agreda a su mujer o a su novia cuando ella decide dejarle” tengan un 6,1% de respuestas en el mismo rango entre hombres, donde seguramente están aquellos que agreden con ácido a sus novias, cuando éstas deciden terminar la relación.  

Se puede afirmar con respecto a la justificación de la violencia de género y familia patriarcal, que  los hombres muestran una creencia mayor en cuanto a esta, a diferencia de las mujeres las cuales reflejan un porcentaje menor. En el presente estudio, se encuentra un promedio mayor en este aspecto, en universidades públicas  28,1±15,3 que en universidades privadas 25,7±12,6 (p=0,000).

Con  respecto a justificación del sexismo y la violencia como reacción, se evalúa con un cuestionario de cinco ítems y cuatro opciones de respuesta,  el cual valora las justificaciones que relacionan machismo y maltrato. En relación a este se encuentra una diferencia significativa (p=0,000) entre género masculino y femenino, con cifras de  28,7±15,3 y 23,7±11,9 respectivamente. Se concluye que  existe una diferencia entre el asumir por parte de los hombres un comportamiento machista acerca de la forma en la cual resuelven problemas interpersonales, en comparación con lo manifestado por las  mujeres, siendo estas  más discretas y expresando su rechazo con respecto a la conducta asumida por parte de los hombres  en relación al modo en el que utilizan la libertad sexual  como instrumento para solucionar el conflicto. En este cuestionario se presentan respuestas no despreciables en el rango “algo de acuerdo” hasta “totalmente de acuerdo” a preguntas como “está bien que los hombres salgan con muchas mujeres, pero no al revés” con un 9,7% entre hombres y un 2,3% entre mujeres o “El hombre que parece agresivo es más atractivo” con un 13,5% entre hombres y un 5,9% entre mujeres.

Se toma la variable consejos escuchados a personas adultas de referencia, la cual cuenta con dos factores, el factor 1 de mensajes sobre violencia, dominio y sumisión el cual está formado por cuatro ítems, los valores de los índices de discriminación son todos iguales y el factor 2 hace referencia a mensajes sobre la igualdad y las alternativas a la violencia, formado por tres preguntas. Los resultados obtenidos con un promedio en las mujeres es de 45,7±14 y de los hombres es de 48,9±13,8, demostrando que hombres y mujeres escuchan consejos de personas adultas tanto del factor uno como del factor dos, así mismo se muestra que los hombres son más propensos a estos consejos. En este sentido al consejo Si alguien te pega, pégale tú entre mujeres el 40% responde que nunca lo aceptaría, y entre hombres el 29,5%. Al consejo Si alguien quiere pelearse contigo, trata de convencerle de que hay otra forma de resolver los problemas el 10,7% de las mujeres responden que nunca lo aceptarían y análogamente el 14,1% de los hombres.

Se concluye que tanto los hombres como las mujeres son susceptibles a recibir consejos de los adultos, ya sean mensajes sobre violencia, dominio y sumisión o mensajes sobre la igualdad y las alternativas a la violencia; pero como se evidencia, los hombres presentan un promedio mayor con respecto a las mujeres, demostrando que el género masculino al tener más contacto con los mensajes tienden a ser más violentos contra las personas que los rodean, no siendo exclusivo hacia las mujeres. De acuerdo con lo anterior, en la actualidad aún son transmitidos los mensajes que describen de forma explícita las relaciones de pareja en términos de superioridad-inferioridad como por ejemplo “las mujeres deben evitar llevar la contraria al hombre al que quieren” y “para tener una buena relación de pareja conviene que el hombre sea un poco superior a la mujer”. En el caso de la primera pregunta y entre mujeres 40,1% tienen respuestas que van entre a veces y muchas veces en el caso de los hombres esta proporción aumenta a 44,6%. Referente a la 2° pregunta el 37,7% de las mujeres tienen respuestas en el rango aludido, esta proporción sube a 45,2% en el caso de los hombres. Referente a una pregunta que es la causa más frecuente de violencia física de la pareja contra la mujer “Hay que disculpar los celos porque son una expresión del amor”, 56,4% entre las mujeres y 59,3% entre los hombres tienen respuestas en el rango mencionado.

Al observar la evidencia disponible sobre la variable de victimización de la pareja contra la mujer, sugiere que estas jóvenes en la etapa universitaria desarrollan un amplio rango de relaciones en las que puede haber un elevado promedio de violencia de género, encontrándose, con diferencia significativa entre géneros (p=0,000), un  32,29±4,95 entre mujeres (que sufren la violencia por parte de su pareja)  y  32,09±5.01 entre hombres (que aceptan ejercer esta violencia contra su pareja). Este resultado es análogo al reportado por Vázquez28 et al en su estudio realizado en la Universidad de Santiago de Compostela (España) donde el 15,2% de las mujeres experimentan algún tipo de maltrato físico en algún momento de sus vidas por parte de su pareja y/o alguna persona del sexo opuesto distinta de su pareja. También  Ramos y Saltijeral29, obtienen que el 41% de las mujeres mencionaron que su pareja había ejercido contra ellas comportamientos de violencia física en algún momento de su vida, mientras que el 30% reportaron haber experimentado al menos uno en los últimos 12 meses, elevando el  riesgo de victimización de las mujeres jóvenes, contribuyendo a prestar en los últimos años una mayor atención a la violencia ejercida contra las jóvenes, especialmente a las vinculadas a contextos universitarios. Igualmente el cuestionario de victimización contra la mujer por parte de la pareja, presenta resultados sorprendentes. A la pregunta hecha a los hombres en relación a su pareja “Le he pegado” el 10% presentan respuestas entre “a veces” y “muchas veces”, a la pregunta “me ha pegado” el 12,4% de las mujeres tienen respuestas en ese mismo rango; lo que refleja el riesgo al cual estas se han enfrentado en su vida cotidiana, teniendo en cuenta que no solo la violencia se expresa de manera física, sino en sus múltiples expresiones denigrantes, por lo tanto se deberá tener una visión crítica ante la identificación de las víctimas; sino, también a los victimarios  para realizar un cambio social bidireccional.

Con respecto a la variable grado de conocimiento de la violencia de género a través de diferentes medios se encuentra que los medios de divulgación de este fenómeno son sobre todo internet (31,3% 34,6% en el rango bastante en mujeres y hombres respectivamente) y televisión (34,9% bastante en mujeres).

En cuanto a la variable de  actividades académicas sobre violencia de género en las universidades y su eficacia, se encuentra que, en general, existen estas actividades en las universidades aunque podrían incrementarse. Este resultado es similar al obtenido por Ferrer16 et al  en el 2006 en el estudio de la universidad de las Islas Baleares en España, sus resultados indican que son pocos los que han cursado materias referentes a la violencia de género o que dentro de su temario semestral, se haga referencia al trato hacia la mujer.

La variable autoestima se mide empleando el cuestionario de Rosenberg, este muestra un 57,7% de autoestima normal entre mujeres, y un 53,1% entre hombres, referente a autoestima alta esta es del 27,8% entre mujeres y 21,9% entre hombres, siendo significativa (p=0,000) la diferencia entre géneros. Resultado contrario al obtenido por Albo30 et al que encuentra una autoestima más alta en general en los hombres universitarios que en las mujeres.

En lo relacionado con los factores asociados cuantificados en esta población no se encuentra relación entre la violencia de género contra la mujer y factores como el consumo de alcohol, pero sí con el consumo de drogas psicoactivas, sin embargo,  según Alonso Castillo31 et al , en su estudio realizado en Nuevo León México, asociado a la violencia contra la mujer y su relación con el consumo de drogas, se encuentra que el 83,3% de las mujeres maltratadas por su pareja, reportaron que ésta había consumido alcohol, y el 33,3% alguna droga ilícita antes de ejercer la violencia en su contra, de igual manera el instituto para el estudio y prevención de violencia indica que el factor que ejerce una relación estrecha entre consumo de sustancias y violencia es el alcohol.

Referente a la autoestima para el caso del hombre se encuentra una clara relación entre ella y la violencia de género contra la mujer por parte de este, como se observa en la Figura 7, la cual muestra claramente como los hombres con autoestima baja, tienden a ser más violentos con la mujer, resultado que también se confirma con el análisis de componentes principales (Figura 3), resultado que también obtienen Ramírez Rivera y Núñez Luna32 del Instituto Tecnológico de Sonora en México, donde el 56% de los encuestados afirma que la autoestima es uno de los aspectos que más influye para que aparezca la violencia de género durante el noviazgo en los jóvenes universitarios.

El estrato social resulta afectando la violencia de género, como muestra la Figura 5. En esta se observa que los hombres pertenecientes a un menor estrato social tienden a ser más violentos contra la mujer, y a su vez esta presenta una aceptación mayor de este hecho en esos estratos sociales bajos, concordando con la investigación realizada por Alvarado y Gutiérrez33 en una región metropolitana de Chile, encontrando que la frecuencia de la violencia física y/o sexual, así como las conductas violentas y su gravedad, fueron comentadas en mayor proporción por las mujeres de nivel socioeconómico bajo, se encontró diferencia en cuanto a que las mujeres de nivel bajo son más activas en la búsqueda de ayuda en las instituciones (35,3%) a diferencia de las mujeres de nivel medio alto (10,5%).

También con creencias religiosas se encuentra alguna dependencia (Figura 6). En general los hombres que se reconocen como ateos, tienden a ser más igualitarios con la mujer que aquellos que dicen tener creencia religiosas sea esta el catolicismo u otras creencias, así mismo Cárdenas21 et al encontraron en su  estudio diferencias significativas  en relación a la  subescala de sexismo benévolo, mostrando que las personas que  tienen algún tipo de  religión, obtienen puntuaciones significativamente mayores en esta que las que no. En conclusión las personas en  que la religiosidad es importante, las actitudes sexistas son más notables que aquellos que no son religiosos.

La gran conclusión, que se puede tener de todos los datos presentados en esta investigación, es que, desafortunadamente, la violencia de género contra la mujer está presente en alguna medida entre los estudiantes de estas 4 universidades, y además que la mujer tiene mucha responsabilidad en la presencia de esta violencia, tanto en universidades como en la población en general. Todas las escalas mostradas indican que alguna proporción de las mujeres están de acuerdo con las circunstancias que generan la violencia contra ella, como claramente se ve en la Tabla 2. El día en que ninguna mujer esté de acuerdo con ninguna de las premisas que definen el sexismo hostil y benevolente, la justificación de la violencia de género y el sistema patriarcal, que definen los elementos de la justificación del sexismo y la violencia como reacción, y no atienda los consejos violentos escuchados de personas mayores, ese día la mujer podrá enfrentarse al hombre con una unión monolítica y exigirle el respeto que, como género y ser humano merece. Mientras todas las mujeres no se respeten a si mismas, el hombre no las respetará. Habría que decir igualmente que no es posible que en unas pocas décadas se supere una situación, que lleva no digamos siglos, si no milenios, o diez-milenios presentándose y que prácticamente data y está unida a la aparición misma del ser humano sobre la tierra, y cuando aún hoy al menos el 50% del mundo vive bajo ideologías y creencias que denigran a la mujer, y la consideran un ser inferior al hombre, y que le debe respeto, sumisión y obediencia.

Es de destacar que estudios como el presente son de gran importancia para posteriormente intervenir la comunidad, puesto que se ve claramente la necesidad de educación con respecto al tema que está rodeado de mitos y creencias que se han ido pasando de generación en generación. La violencia de género no permite la equidad entre hombres y mujeres y cada vez promueve mayores asimetrías entre las relaciones lo que así mismo disminuye la oportunidad de crecimiento personal y por ende el desarrollo humano.

Por último en cuanto a algunas de las limitaciones que se hallaron al realizar la presente investigación, se encuentra una gran crítica por parte de los encuestados debido a la cantidad de tablas que fueron utilizadas  en la encuesta, junto a esto, muchos de los estudiantes desconocían el significado de varios ítems preguntados, como por ejemplo: procedencia, cuántas veces consume sustancias psicoactivas por mes, victimario, preguntado en repetidas ocasiones a los realizadores de la encuesta, igualmente muchos hombres encuestados, refirieron que parte de la encuesta no la identifican como violencia de género hacia el hombre.

Debido a la cantidad de población que se requirió para la muestra, los investigadores al llevar a cabo las encuestas no contaron con el tiempo suficiente, a razón de los horarios académicos que se manejaron durante los semestres.

Conflictos de interés: los autores declaran no tener ningún conflicto de interés en relación al tema tratado en este artículo.

Fuentes de financiación: Universidad de Manizales.

Literatura citada

1. Pérez-Martínez V, Hernández-Marín Y. La violencia psicológica de género, una forma encubierta de agresión. Rev Cubana Med Gen Integr 2009; 25(2):1–7.

2. Exposito F. Violencia de género. Mente Cereb 2011; 45:20-25.

3. Paredes BL. Sexismo ambivalente en estudiantes universitarios de antropología, medicina e ingeniería. Rev Educación y ciencia 2012; 2(40):19-32.

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